Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La Flor Carmesí Bajo El Trono De Jade - Capítulo 17

  1. Inicio
  2. La Flor Carmesí Bajo El Trono De Jade
  3. Capítulo 17 - 17 Capítulo 17 El filo invisible
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

17: Capítulo 17: El filo invisible 17: Capítulo 17: El filo invisible El segundo día no comenzó con palabras.

Comenzó con ausencia.

— Mei Yan despertó.

El claro estaba vacío.

No había Maestro Shen.

No había instrucciones.

No había sonido.

— Solo el viento.

— Se puso de pie.

El cuerpo dolía.

Pero ya no era sorpresa.

— —Si te detienes… mueres.

— La frase seguía allí.

— Mei Yan observó el lugar.

— Nada.

— Demasiado nada.

— Frunció el ceño.

— —Esto también es una prueba… — No fue una suposición.

Fue certeza.

— — Caminó.

— No hacia adelante.

— Hacia los lados.

— Entre árboles.

— Mirando.

— Escuchando.

— — Un pájaro.

— Demasiado quieto.

— Un arbusto.

— Demasiado intacto.

— — Mei Yan se detuvo.

— Respiró.

— Y cerró los ojos.

— — El mundo cambió.

— El viento.

— Las hojas.

— Los pequeños sonidos.

— — Y entonces… — Lo sintió.

— — Una presencia.

— Detrás.

— — Se movió.

— Rápido.

— Giró.

— Golpeó.

— — Nada.

— — Silencio.

— — —Lento.

La voz apareció a su lado.

— Shen.

— Mei Yan giró.

— No estaba allí.

— — —Tu cuerpo reacciona.

— La voz ahora detrás.

— —Pero tu mente… — Una pausa.

— —Llega tarde.

— — Mei Yan apretó los dientes.

— —Entonces enséñame.

— — Shen apareció frente a ella.

— Como si siempre hubiera estado allí.

— —No puedo.

— —¿Por qué?

— —Porque no se enseña.

— El silencio se tensó.

— —Se descubre.

— — Shen caminó alrededor de ella.

— —¿Qué es una espada?

— —Un arma.

— —Incorrecto.

— —¿Entonces qué es?

— Shen se detuvo.

— —Una declaración.

— Mei Yan frunció el ceño.

— —No entiendo.

— —Una espada anuncia su presencia.

— Una pausa.

— —Un enemigo la ve… — Se inclinó ligeramente.

— —Y se prepara.

— — Mei Yan permaneció en silencio.

— —Entonces… ¿no debo usarla?

— —Debes saber cuándo no hacerlo.

— — Shen dio un paso atrás.

— —Hoy… — El viento sopló.

— —No tendrás espada.

— — Mei Yan lo miró.

— —Entonces… ¿cómo peleo?

— — Shen desapareció.

— — El mundo se tensó.

— — Un sonido.

— Una rama rompiéndose.

— — Mei Yan no se movió.

— No giró.

— Esperó.

— — Otro sonido.

— Más cerca.

— — Respiró.

— — Y entonces… — Se movió.

— — Se deslizó hacia la sombra.

— Silenciosa.

— Ligera.

— — El atacante pasó.

— No la vio.

— — Mei Yan lo siguió.

— — Un paso.

— Dos.

— — El hombre giró.

— Tarde.

— — Golpe.

— Preciso.

— — Cayó.

— — Silencio.

— — Mei Yan lo observó.

— Respiración controlada.

— — —Mejor.

— La voz de Shen.

— — —Pero aún haces ruido.

— — Mei Yan miró el suelo.

— Sus pasos.

— Las hojas movidas.

— — —El mundo habla.

— Shen apareció.

— —Y tú… lo interrumpes.

— — El entrenamiento continuó.

— Una y otra vez.

— — Sin espada.

— Sin advertencia.

— — Ataques desde atrás.

— Desde arriba.

— Desde el silencio.

— — Mei Yan cayó.

— Se levantó.

— Falló.

— Corrigió.

— — Aprendió.

— — A no pisar fuerte.

— A no respirar alto.

— A no pensar en el movimiento… — Sino en el resultado.

— — El sol avanzó.

— Y con él… — Su transformación.

— — —Otra vez.

— Mei Yan se deslizó entre los árboles.

— No corría.

— No hacía ruido.

— — Era… — Presencia.

— — El objetivo.

— Un hombre.

— De espaldas.

— — Se acercó.

— Paso a paso.

— — El aire no se movió.

— — Su mano se alzó.

— — Se detuvo.

— — El hombre giró.

— — Pero no la vio.

— — Porque ya no estaba.

— — —Ahora sí.

— La voz de Shen.

— Más cerca.

— Más presente.

— — Mei Yan no sonrió.

— Pero entendió.

— — Al caer la noche… El entrenamiento terminó.

— No con una orden.

— Con ausencia.

— — Shen simplemente… Se fue.

— — Mei Yan se sentó.

— El cuerpo agotado.

— Pero la mente… — Despierta.

— — Miró sus manos.

— Vacías.

— — Pero no débiles.

— — —No necesito una espada… — La frase salió suave.

— — Y por primera vez… — No dudó.

— — En la oscuridad… Sus ojos brillaron.

— No como los de una niña.

— Como los de alguien que había aprendido… — A ser invisible.

—

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas