La Flor Carmesí Bajo El Trono De Jade - Capítulo 38
- Inicio
- La Flor Carmesí Bajo El Trono De Jade
- Capítulo 38 - 38 Capítulo 38 La prueba viva
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
38: Capítulo 38: La prueba viva 38: Capítulo 38: La prueba viva La tinta no miente.
Pero quienes la usan… Sí.
— La noche avanzó con un peso distinto.
No era miedo.
No era urgencia.
— Era certeza.
— Mei Yan caminaba por el ala baja del palacio, donde las lámparas arden más débiles y los pasos resuenan más largos.
Allí, cada sonido se mide.
Cada respiración se controla.
— Porque en ese lugar… Un error no se perdona.
— Habían encontrado la herramienta.
La tinta.
La variación.
La prueba invisible.
— Pero aún faltaba lo más peligroso.
— Una prueba viva.
— — Zhao Lian la esperaba en la sombra del corredor interior, donde el mármol se vuelve piedra y la decoración cede a la función.
— No llevaba insignias.
No llevaba escolta.
— Solo una decisión.
— —La tanda de esta noche —dijo en voz baja—.
Sale antes del tercer cambio de guardia.
— Mei Yan asintió.
— —Y no pasará por el registro principal.
— —No.
— Silencio.
— —Entonces ahí está.
— — No era una suposición.
Era una certeza construida.
— — Caminaron juntos.
No lado a lado.
— A una distancia que no levantara sospechas.
— Dos presencias separadas.
— Un mismo objetivo.
— — El ala de preparación de tinta estaba más activa que antes.
No por volumen.
— Por tensión.
— Los asistentes se movían más rápido.
Hablaban menos.
— Y el olor… Era más fuerte.
— Más denso.
— Más… específico.
— — Mei Yan se detuvo en la intersección.
Observó.
— Dos guardias nuevos.
— No los de rutina.
— No los relajados.
— — Estos… — Estaban atentos.
— — —Han cambiado la vigilancia.
— —Porque esperan algo.
— — Zhao Lian no preguntó qué.
— Lo sabía.
— — —Entonces no entramos.
— — Mei Yan negó.
— —Entramos distinto.
— — Silencio.
— — —¿Cómo?
— — —No como nosotros.
— — — Un sirviente pasó cargando cajas.
— Cabeza baja.
— Paso rápido.
— — Invisible.
— — Mei Yan lo siguió con la mirada.
— — —Como ellos.
— — — Minutos después… — — El mismo sirviente no salió.
— — Error.
— — —Cambio.
— — Zhao Lian no dudó.
— — —Ahora.
— — — Se movieron.
— — Rápidos.
— — Silenciosos.
— — Se mezclaron con el flujo.
— — Una sombra más entre muchas.
— — — Dentro… — — El ambiente era cerrado.
— — El calor de los hornos.
— — El olor espeso de la mezcla.
— — Y la tensión… — — Palpable.
— — — El escriba estaba allí.
— — De pie.
— — Observando.
— — Como un vigilante.
— — — —La mezcla está lista.
— — Uno de los asistentes habló.
— — —Déjala.
— — El escriba se acercó.
— — Revisó.
— — Meticuloso.
— — —No.
— — Silencio.
— — —Está mal.
— — El asistente dudó.
— — —Pero es la misma fórmula— — —No.
— — La voz fue más dura.
— — —Necesito otra.
— — Una pausa.
— — —Más oscura.
— — El aire se tensó.
— — Otra vez.
— — La misma orden.
— — La misma variación.
— — — Mei Yan avanzó un paso.
— — Lo suficiente para ver.
— — El recipiente.
— — La textura.
— — El color.
— — — No era solo tinta.
— — Era herramienta de alteración.
— — Una forma de insertar.
— — De modificar.
— — Sin borrar.
— — — Zhao Lian lo vio.
— — Y lo entendió.
— — —Con esto… — — —Pueden reescribir sin eliminar.
— — Mei Yan asintió.
— — —Y hacer que parezca original.
— — Silencio.
— — —Entonces necesitamos tomarla.
— — —No.
— — Zhao Lian la miró.
— — —¿Por qué?
— — —Porque si desaparece… — — Una pausa.
— — —Sabrán que los vimos.
— — Silencio.
— — —Entonces… — — —Necesitamos algo mejor.
— — — Un sonido.
— — Pasos.
— — Más cercanos.
— — El escriba se giró.
— — —¿Quién está ahí?
— — El aire se congeló.
— — Mei Yan no se movió.
— — Zhao Lian tampoco.
— — Un asistente respondió.
— — —Nadie.
— — —Escuché algo.
— — Silencio.
— — El escriba avanzó.
— — Paso lento.
— — Medido.
— — Peligroso.
— — — Mei Yan tomó una decisión.
— — Sin pensarlo.
— — Movió ligeramente una bandeja.
— — Un sonido.
— — Leve.
— — Suficiente.
— — El escriba giró.
— — Hacia otro lado.
— — Error inducido.
— — — —Allí.
— — Se acercó.
— — Revisó.
— — No encontró nada.
— — Pero la duda… — — Ya estaba.
— — — Mei Yan se movió.
— — Retrocedió.
— — Se deslizó fuera.
— — Zhao Lian la siguió.
— — Sin mirar atrás.
— — — El pasillo los recibió.
— — Frío.
— — Silencioso.
— — Pero no seguro.
— — — Caminaron.
— — Sin hablar.
— — Hasta que la distancia fue suficiente.
— — Entonces… — — Zhao Lian se detuvo.
— — —Eso fue demasiado cerca.
— — —Lo sé.
— — Silencio.
— — —Pero lo vimos.
— — Mei Yan lo miró.
— — —Sí.
— — Una pausa.
— — —Y ahora tenemos una prueba.
— — Zhao Lian negó.
— — —No.
— — —Aún no.
— — —¿Por qué?
— — —Porque no es suficiente ver.
— — El aire se tensó.
— — —Debemos demostrar.
— — — Mei Yan asintió.
— — —Entonces necesitamos a alguien que la use.
— — —Y que lo haga mal.
— — Silencio.
— — —O en el momento equivocado.
— — Zhao Lian la miró.
— — —Eso implica sacrificar algo.
— — Mei Yan no respondió.
— — Porque ya lo sabía.
— — — En lo alto del palacio… — — Han Zhi dejó el pincel.
— — Miró la tinta.
— — Oscura.
— — Perfecta.
— — —Algo se mueve.
— — Susurró.
— — Una pausa.
— — —Y no soy yo.
— — — La Consorte Rong observaba desde la distancia.
— — Sin intervenir.
— — —Bien.
— — Susurró.
— — —Que se acerquen más.
— — — Mei Yan caminó.
— — Paso firme.
— — Pero con cada paso… — — El margen de error… — — Desaparecía.