La Flor Carmesí Bajo El Trono De Jade - Capítulo 39
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- Capítulo 39 - 39 Capítulo 39 El eslabón débil
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39: Capítulo 39: El eslabón débil 39: Capítulo 39: El eslabón débil La verdad ya no era un rumor.
Era un rastro.
— Y como todo rastro… Podía romperse.
— O seguirse.
— — Mei Yan no buscaba más documentos.
— No esa noche.
— Los papeles podían mentir.
— Podían reescribirse.
— Podían desaparecer.
— — Pero las personas… — Cometían errores.
— — Y en toda red… — Siempre había uno.
— — El eslabón débil.
— — — —El escriba.
— — Zhao Lian no lo dijo como pregunta.
— — —No.
— — Mei Yan negó.
— — —Es demasiado cuidadoso.
— — Silencio.
— — —Entonces el asistente.
— — —El que duda.
— — Una pausa.
— — —El que pregunta.
— — Zhao Lian asintió.
— — —El que no entiende del todo.
— — —Exacto.
— — — La decisión no fue compleja.
— — Fue inevitable.
— — — Esa misma noche… — — Volvieron.
— — Pero no al mismo lugar.
— — No de la misma forma.
— — — El ala de preparación de tinta ya estaba más vigilada.
— — Más cerrada.
— — Más alerta.
— — — Entonces cambiaron el enfoque.
— — No el centro.
— — El borde.
— — — El asistente.
— — El que había dudado.
— — El que había preguntado.
— — — Mei Yan lo encontró primero.
— — En el corredor lateral.
— — Cargando un pequeño recipiente.
— — Paso rápido.
— — Mirada baja.
— — Pero no tranquila.
— — — —Se mueve como alguien que piensa demasiado.
— — Zhao Lian observó.
— — —Y eso lo hace lento.
— — — No lo siguieron de inmediato.
— — Esperaron.
— — Dejaron que se alejara.
— — Lo suficiente.
— — — Cuando giró hacia el pasillo menos iluminado… — — Se movieron.
— — — Silenciosos.
— — Rápidos.
— — — El asistente no los vio.
— — Error.
— — — Un paso más.
— — Y Mei Yan ya estaba detrás de él.
— — —No grites.
— — La voz fue baja.
— — Pero firme.
— — El hombre se congeló.
— — El recipiente casi cae.
— — Pero no lo hizo.
— — Zhao Lian cerró el paso al frente.
— — Sin espada.
— — Sin amenaza visible.
— — Pero suficiente.
— — — —¿Quién…?
— — —Alguien que no quiere perder el tiempo.
— — Mei Yan no soltó su tono.
— — —Y tú tampoco deberías.
— — Silencio.
— — El asistente respiró.
— — Rápido.
— — Irregular.
— — —No sé de qué hablan— — —Mientes.
— — La palabra fue limpia.
— — Sin agresión.
— — Sin duda.
— — — Zhao Lian dio un paso.
— — —Sabemos de la tinta.
— — Silencio.
— — —Sabemos de la variación.
— — Otro paso.
— — —Y sabemos que no es la primera vez.
— — El asistente tragó saliva.
— — Error.
— — — —Yo… solo sigo órdenes.
— — La frase salió.
— — Rota.
— — Verdadera.
— — — Mei Yan aflojó levemente la presión.
— — —Entonces síguelas bien.
— — Silencio.
— — —Dinos quién las da.
— — El asistente dudó.
— — Miró a Zhao Lian.
— — Lo reconoció.
— — Tarde.
— — —Alteza… — — Zhao Lian no reaccionó.
— — —No estoy aquí como príncipe.
— — Una pausa.
— — —Estoy aquí como alguien que decide si sigues respirando.
— — El aire se congeló.
— — El asistente tembló.
— — — —Yo no sé todo… — — —No necesitamos todo.
— — Mei Yan intervino.
— — —Solo lo suficiente.
— — Silencio.
— — —La mezcla… — — El asistente habló.
— — —No siempre es la misma.
— — —Lo sabemos.
— — —Nos dan instrucciones.
— — —¿Quién?
— — —El escriba… — — —No.
— — Mei Yan negó.
— — —Él transmite.
— — —¿Quién decide?
— — Silencio.
— — El asistente cerró los ojos.
— — Un instante.
— — Luego… — — —Una orden sellada.
— — El aire cambió.
— — —¿De quién?
— — —No tiene nombre.
— — Zhao Lian frunció el ceño.
— — —Eso no existe.
— — —Aquí sí.
— — La voz del asistente se quebró.
— — —Llega con el sello imperial.
— — Silencio.
— — Pesado.
— — Irreversible.
— — — Mei Yan soltó.
— — Un paso atrás.
— — —Entonces ya sabemos.
— — Zhao Lian no respondió.
— — Pero su mirada… — — Se oscureció.
— — — —¿Qué pasa si hablo de más?
— — El asistente preguntó.
— — Miedo.
— — Real.
— — Mei Yan lo miró.
— — —Entonces no lo hagas.
— — Silencio.
— — —Pero tampoco te equivoques.
— — — El mensaje fue claro.
— — El asistente asintió.
— — No por lealtad.
— — Por supervivencia.
— — — Lo dejaron.
— — Allí.
— — Vivo.
— — Porque muerto… — — No servía.
— — — Caminaron.
— — Sin hablar.
— — Hasta que la distancia fue suficiente.
— — — —Sello imperial.
— — Zhao Lian habló.
— — Por fin.
— — —Eso nos lleva arriba.
— — —Siempre lo hizo.
— — Mei Yan no lo miró.
— — —Solo no queríamos verlo.
— — Silencio.
— — —¿Y ahora?
— — La pregunta fue baja.
— — Pero pesada.
— — Mei Yan respondió sin dudar.
— — —Ahora no podemos ignorarlo.
— — — El siguiente paso… — — Ya no era oculto.
— — Era inevitable.
— — — En lo alto del palacio… — — El emperador Zhao Wei cerró los ojos.
— — Como si sintiera algo.
— — Como si supiera.
— — — Y en la sombra… — — Han Zhi sonrió.
— — —El eslabón cayó.
— — Una pausa.
— — —Y ahora… — — Sus ojos brillaron.
— — —Veremos qué tan fuerte es la cadena.
— — — Mei Yan caminó.
— — Paso firme.
— — Mente clara.
— — Pero en lo más profundo… — — Sabía.
— — El enemigo… — — Ya no estaba oculto.
—