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La novia a la fuga del multimillonario - Capítulo 106

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Capítulo 106: Un compañero soldado

Para gran sorpresa de Emily, Teddy logró asistir al desfile de moda al que lo había invitado. Era el desfile de otra diseñadora, una amiga suya, así que Emily pudo relajarse y sentarse entre el público.

Aunque todavía no estaba segura de si hacía lo correcto al fomentar el reencuentro, se alegró de tener la oportunidad de hablar con Teddy y conocerlo mejor.

Cuando lo vio en la entrada del desfile, pasaba desapercibido con una camisa a la moda y unos pantalones de cuero sintético.

—Me alegro de que hayamos podido hacer esto —dijo—, aunque no quiero que te metas en líos por apoyar al Equipo Teddy. No es una opción muy popular ahora mismo.

—Todo irá bien —dijo Emily—. Byron sabe que intento ayudarlo. Ya he tenido que enfrentarme a él por ciertos temas antes… Pero le molestó que fueras a su cumpleaños.

—No era mi intención molestarlo —dijo Teddy—. Ojalá pudiera adoptar un enfoque más gradual, pero no tengo mucho tiempo. No puedo ausentarme del trabajo demasiado.

Entraron en el ajetreado vestíbulo y encontraron la sala donde iba a tener lugar el desfile. Sonaba música tecno y la gente charlaba mientras ocupaba sus asientos.

—¿A qué te dedicas estos días? —preguntó Emily.

De repente, volvió a tener un mal presentimiento y le costó respirar. Fue una mujer en una fila frente a ellos la que le llamó la atención. Aquellos ojos grandes, aquella cara redonda e infantil… Era su antigua rival, Ruby. Emily no podría soportar tener un ataque de pánico y dejar que Ruby viera su debilidad. Intentó respirar con calma, pero sentía el pecho oprimido como por una tenaza.

Intentó visualizar una flor de loto como le había aconsejado el Dr. Williams, pero no funcionaba.

—Vaya, ¿qué pasa aquí? —dijo Teddy, mirándola con preocupación—. Intenta respirar contando hasta cuatro.

—No puedo… —jadeó Emily.

—Claro que puedes. Solo inspira contando hasta cuatro, mantén la respiración otros cuatro y espira durante cuatro… Así está mejor.

Emily se sintió un poco mejor al contar sus respiraciones. Teddy se fue corriendo a alguna parte, pero volvió enseguida con una botella de agua para ella.

—Gracias —dijo Emily—. Ya me siento mejor. ¿Cómo supiste qué hacer tan rápido?

—Es una técnica que aprendí en el ejército —respondió Teddy—. He visto a muchos compañeros perder los estribos y yo mismo los he perdido un montón de veces. Definitivamente, reconozco las señales cuando está pasando.

—Me has salvado la vida —dijo ella—. Tuve una experiencia un poco traumática hace poco y ahora cualquier cosa puede desencadenar una crisis. ¿Tú todavía tienes ataques de pánico?

—No, ya no —dijo él—. Me siento mucho más en paz ahora que tengo a mi familia y mi granja. A eso me dedico ahora, por cierto, llevo una pequeña granja en el norte de California.

Resultó que Teddy tenía buen ojo para la moda, aunque no conociera algunos de los términos y convencionalismos del estilo. Se lo pasaron genial viendo y comentando el desfile. Emily se preguntó si Ruby se le acercaría, pero su antigua némesis se marchó rápidamente en cuanto terminó el espectáculo.

Cuando estaban a punto de despedirse, Emily dijo: —Definitivamente, soy del Equipo Teddy, pero no puedo seguir metiéndome en medio de esto. Byron tiene que tomar su propia decisión. Por si sirve de algo, espero que decida conocer a su padre.

—¿Te divertiste en tu desfile de moda con esa reliquia de los años sesenta? —le preguntó Byron cuando ella volvió a casa.

—Pues la verdad es que sí.

—Sí, siempre es divertido, hasta que te abandona. —Byron parecía un poco más relajado que en los últimos días después de su cumpleaños—. No puedo dejar que te diviertas tú sola. Voy a verlo otra vez, y si me decepciona, supongo que es lo que cabía esperar.

«¡Vaya! ¿A qué se debe este repentino cambio de opinión?», se preguntó Emily.

Byron se pasó una mano por el pelo y luego negó con la cabeza, como si no pudiera creer lo que estaba a punto de hacer.

—He decidido aceptar a Teddy tal y como es. Sí, está loco y no es de fiar, pero prefiero arriesgarme con él a que mis propios miedos me detengan.

—Me alegro de que no tengas miedo a ser vulnerable —dijo Emily, aunque temía lo que pudiera pasar si Teddy volvía a demostrar que no era de fiar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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