Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La novia a la fuga del multimillonario - Capítulo 51

  1. Inicio
  2. La novia a la fuga del multimillonario
  3. Capítulo 51 - 51 Es guerra
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

51: Es guerra 51: Es guerra Emily sintió como si acabara de declarar la guerra.

Una guerra que implicaba lindas horquillas para el pelo y vestidos cubiertos de fruncidos y encaje, pero una guerra al fin y al cabo.

Al día siguiente, tal y como esperaba, las críticas del desfile de moda no decían prácticamente nada sobre sus diseños.

La única persona que los mencionó dijo que eran demasiado derivativos del estilo de los años 50 y no lo bastante únicos.

Lo que no esperaba en absoluto fue ver que los supuestos originales de Ruby recibieran grandes elogios de los críticos.

A Emily le entusiasmó que los críticos aprobaran el trabajo de «Ruby», que era básicamente su propio trabajo.

La desventaja, por supuesto, era que básicamente tenía que empezar de cero.

Si intentaba usar alguno de los diseños originales que le había mostrado a Ruby, ahora la acusarían a ella de copiar a esa vil tramposa.

Aquellos vestidos habían sido un reflejo de todo su trabajo, así que ahora se enfrentaba a la formidable tarea de rehacer por completo su propio estilo.

—Al menos he aprendido una lección valiosa: no volver a enseñarle mis diseños a alguien en quien no confíe plenamente —le dijo a Byron mientras tomaban unas copas.

—Bienvenida al mundo de los negocios —dijo él—.

Cualquiera que no sea lo bastante listo como para tener sus propias ideas intentará robarte las tuyas.

Volvieron a quedar en casa de Byron.

Él hizo una pausa en su rutina saludable para tomarse unos martinis con ella.

—¿Estás segura de que no quieres que te ayude a montar tu propia tienda?

—preguntó Byron.

—No, gracias, ya has sido de gran ayuda —dijo Emily—, pero necesito hacer esto por mi cuenta.

Tengo un pequeño local fichado en mi barrio y puedo pedir un préstamo para que me ayude a alquilarlo.

—Eres muy valiente y emprendedora —dijo él—.

Me gusta eso.

—Me ha costado un tiempo llegar hasta aquí —admitió Emily—, no siempre pensé que podría soportar la presión del mundo de la moda…, pero no puedo vivir sin él.

—Bueno, tengo otra oferta para ti —dijo Byron, dejando su copa—, una que tiene menos que ver con los negocios.

Emily se asustó un poco.

Fuera lo que fuera a decir, sonaba a que implicaría un mayor compromiso.

—¿Por qué no te vienes a vivir conmigo?

—preguntó él.

Era cierto que Emily se estaba acostumbrando cada vez más a pasar la mayoría de las noches en su casa.

Tenía su propio armario y podía dejar allí muchas de sus cosas.

Pero ¿estaba lista para mudarse?

—No estoy segura —dijo ella—.

Déjame un tiempo para pensarlo.

—Vale, sin presión —respondió Byron—, la oferta sigue en pie.

Emily lo pensó…

Todavía quería asegurarse de que su hermano, Nick, estaba bien, y mudarse del apartamento que compartían le parecería una irresponsabilidad cuando él a duras penas mantenía el aprobado en sus estudios.

Además, aunque la situación con Nick fuera más estable, ella no sabía si ya quería sentar la cabeza.

Irse a vivir con alguien le parecía algo tan definitivo, casi como casarse.

Durante los días siguientes, Emily volvió a trabajar en su nueva marca de ropa.

Era mona y fantasiosa, como la anterior, pero usó siluetas completamente diferentes, más conjuntos de falda y top en lugar de vestidos, y añadidos aún más excéntricos que antes.

Lentejuelas, pedrería y cuentas brillantes acabaron en las prendas.

Para equilibrar la balanza, también añadió una colección más sencilla que hasta Sylvia habría aprobado.

Era elegante y clásica, pero en absoluto aburrida.

A continuación, hizo una oferta por el local comercial de su barrio, que además no estaba lejos de donde Ruby tenía su boutique.

Si Ruby quería tener una vida fácil y sin competencia, ese sueño estaba a punto de serle arrebatado.

Emily podía ver cómo Byron se había dejado llevar por su plan de venganza y ahora lo entendía mejor.

Solo que esto no era venganza…

era justicia.

Bueno, quizá era un poco de venganza.

Pero, a diferencia de él, ella quería crear un producto que valiera la pena, algo que la gente disfrutara.

En cuanto a la oferta de Byron de irse a vivir con él, seguía pensándolo, pero cada vez se inclinaba más por la negativa.

Sabía que tendría que decírselo pronto.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo