Las estúpidas desventuras de Aoi chan, o ¿Cómo morir justo por 50¥? - Capítulo 17
- Inicio
- Las estúpidas desventuras de Aoi chan, o ¿Cómo morir justo por 50¥?
- Capítulo 17 - 17 Capítulo 17 La magia de espíritu
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
17: Capítulo 17: La magia de espíritu…
17: Capítulo 17: La magia de espíritu…
Desperté lentamente, sintiendo una apacible mirada sobre de mí…
Abrí mis ojos y Kyr kun, me veía dormitar a escasos centímetros de mi rostro…
Me sobresalté y brinqué fuera de la cama…
«¡Waaah!» Dije, abochornada: —¡Tonto!
¡¿Por qué te me quedas viendo así!?— Él sonrió y dijo: —No lo sé, Aoi…
Desperté por la madrugada y para mi sorpresa, estabas aquí en la cama, dormida, abrazándome con brazos y piernas…
Mmmh…
Lo último que recuerdo es que veníamos bajando la pendiente de regreso de la ciudad…— Grité de nueva cuenta…
—¡Waaah!
¡¿También las piernas…!?
¡No es cierto, mentiroso!— Él con una cara plana, dijo: —Sí…
Fue muy rico sentir tu calor y me volví a quedar profundamente dormido.— Mi cara se puso roja como un tomate, mientras él me veía de pies a cabeza…
Agregó: —Eres muy linda, te ves muy tierna en bragas color blanco.— Ese fue el golpe de gracia…
Exploté en vergüenza y grité: —¡Eres un pervertido, Kyr kun!
¡Pfff!— Corrí hasta mi mochila por ropa limpia y agregué: —¡Me voy a vestir, nada de voltear!
¡¿Ok…!?— Él dijo, volteando la mirada al lado contrario…
—¡Ja,ja,ja,ja!
Ok, está bien, Aoi.— A pesar del bochorno, me sentía muy contenta…
Kyriel se encontraba perfectamente, incluso ya estaba bromeando conmigo…
Esbocé una sonrisa, mientras terminaba de vestirme y recoger la ropa sucia del piso, así como ordenar mi armadura, junto a mi mochila…
Dije al terminar: —¡Ji,ji,ji!
Estoy lista…
¡Ah, sí!
Clara onee chan, dijo que debías tomar agua suficiente, perdiste mucha sangre.
Así que, vamos a ello…— Tomé la jarra de cristal de la cómoda y le serví el liquido…
Él aceptó el vaso sonriendo y se lo tomó de un trago sin chistar.
Repetí el proceso un par de ocasiones, hasta que él dijo: —Gracias, Aoi.
Creo que con esa es suficiente por ahora, o me andará muy seguido de orinar…— «¡Cierto!» Le dije: —¿Quieres qué te ayude a ir al baño?
¿Tienes ganas?— Ahora el apenado fue él…
Contestó inmediatamente…
—No, no…
Estoy bien.
Incluso creo que ya puedo ponerme de pie.— Me senté sobre de la cama y le dije seriamente: —Te agradezco mucho, mucho, Kyr kun.
Te agradezco que me hayas protegido con tu propia vida y te agradezco que no te hayas rendido.— Me quedé en un silencio incómodo y después dije, trastabillando: —Mmmh…
Eerr…
Te quiero…
¡Pero qué no se te suba a la cabeza!
¡¿Eh!?
Llevemos las cosas despacio, ¡¿sí…!?— Él asintió con una sonrisa y después tomó mi mentón con su mano y me comenzó a acercar a su rostro…
«¡Waaah!
Bien, allá voy, está vez estoy lista…
¡Pfff!
O eso creo…» En ese momento, tocaron a la puerta y yo me levanté de la cama, dando un salto y alisando mi falda…
Clara onee chan, entró a la habitación con la charola del desayuno de Kyr kun en sus manos y con una sonrisa en su rostro, dijo: —Vaya, vaya.
Palomitas…
¡Ji,ji,ji!
¿No interrumpo nada, verdad?
Aquí está tu desayuno, Kyriel.
Pienso que por tu edad y mi magia, podrías ponerte de pie, incluso desde el día de hoy, pero no está de más que por lo menos pases un día en cama y te lleves las cosas con calma.
Nada de esfuerzo, ¿entendido?
Eso incluye, ustedes ya saben que…
¿Entendido, Aoi?— Me volví a poner roja de la cara y solo supe agachar la cabeza y asentir…
Ella depositó la charola con los alimentos sobre las piernas de Kyr kun, él agradeció y ella agregó, camino de regreso a la puerta…
—Vamos, Aoi.
Deja descansar un rato a Kyriel, vayamos a la mesa, el desayuno está servido.— Asentí, igual, sin decir palabra…
Me despedí con una seña de Kyr kun y bajamos las escaleras.
Después de desayunar, Andrei recogió la mesa y Clara, me dijo, viéndome fijamente a los ojos…
—¿Y bien, Aoi…?
¿Qué les advertí?— Agaché la cabeza, aceptando el regaño…
Dije: —Lo siento…
En verdad.
Solo estábamos a las afueras de la ciudad, fisgoneando…
Cuando todo ocurrió, nos tomó por sorpresa…
Tardé mucho en reaccionar y Kyriel, tuvo que cubrirme con su propio cuerpo.
Gracias por sanarlo…— Ella negó de lado a lado y dijo: —Está bien…
Lo hecho, hecho está.
Vamos, Aoi, acompáñame a la pendiente.
Quiero que me muestres tu magia, quiero ver con mis propios ojos, por que estás tan orgullosa de ella.— «¡¿Eeeh!?» Dije, un tanto insegura…
—¡¿Ahorita!?
Uuuh…
¿Por qué tan de repente…?— Ella contestó, poniéndose de pie…
—Vamos…
No pongas excusas.
En marcha…
—Ok…
Subimos la pendiente rumbo a la necrópolis y a medio camino, lo suficientemente alejado de la aldea, ella dijo: —Ok…
Este es tan buen lugar como cualquier otro.
Mmmh…
A ver…
Golpea esas rocas con tus conjuros, imagino es magia ofensiva.— Señaló en dirección de tres rocas, mucho más grandes que el resto…
Dije: —Está bien…
Allá voy.— Me concentré y dejé salir los chorros de llamas en dirección de las piedras, las cuales con el calor intenso y el fuerte cambio de temperatura se desquebrajaron casi al contacto…
Clara onee chan, puso la mano sobre de su mentón y dijo: —Vaya…
Justo como lo pensaba.
Bien, es suficiente.
Vamos a platicar un rato, Aoi.— Ella esta ocasión señaló la sombra debajo de un árbol…
Ambas nos sentamos y pregunté…
—Pero…
Onee chan, ¿por qué me has pedido esto?
No entiendo…— Ella me vio de una manera muy especial y dijo con una sonrisa de complicidad…
—¡Ji,ji,ji!
Aoi…
Tú a mí no me engañas…
Tú vienes de un lugar muy distinto a este.
¿Por qué puedo darme cuenta?
Bien…
Porque en este mundo, es muy raro ver a un hechicero que utilice, magia de espíritu…— Repetí el concepto, preguntando…
—¿Magia de espíritu…?
¿Qué es eso…?— Ella dijo: —Es precisamente el tipo de magia que has utilizado, Aoi…
Verás, la mayoría de hechiceros en este mundo, usan el estudio de lo arcano para invocar sus conjuros.
Estudian por largos años y son verdaderos eruditos, para el momento que apenas pueden dominar los hechizos más simples.
Pero eso no quiere decir que sea la única forma de convocar la magia…
Otra forma de convocarla es por medio de la magia de espíritu.
Supuestamente todos los seres racionales pueden hacerlo, pero solo ciertos individuos despiertan a estos poderes de manera natural.
Este poder requiere que el individuo posea fuertes emociones y sentimientos, para que pueda manifestarla por medio de su psique.— Me quedé sin entender la mitad de todo lo que había dicho…
Dije: —¿Uuuh…?
¿Y eso es malo…?— Ella sonrió y dijo: —No, Aoi.
¡Ji,ji,ji!
Todo lo contrario.
Veo que apenas has despertado a tu poder.
Tus conjuros son burdas y simples manifestaciones.
¡Ji,ji,ji!
Debes de seguir practicando, para que puedas moldear la fuerza a tu voluntad.
Mira, te voy a dar un ejemplo…— Ella se puso de pie y sin decir palabra, formó una pequeña esfera de luz que sobrevolaba la palma de su mano.
Me sorprendí…
—¡Wow!
¡Onee chan!— Ella pronunció su sonrisa e hizo un gesto, para que observara hacia arriba…
De pronto la esfera, ascendió ganando velocidad, hasta que al llegar a un punto en lo alto del cielo, estalló en diminutos haces de luces, los cuales se precipitaron de vuelta al piso, encajando y estallando, al frente de nosotras…
Dije, emocionada: —¡Eso fue genial, onee chan!
¡Ji,ji,ji!
¡¿Cómo lo hiciste!?
Anda, dime…
¡Por favor!
Para que pueda practicarlo.— Ella dijo: —Simplemente, debes de concentrar tu mente alrededor de la fuerza que estás convocando.
Darle forma con tus pensamientos y lo más importante, desear que ocurra por tu bien y el de tus seres queridos.
¿Me entiendes, Aoi?— Asentí…
—Sip, más o menos.
Je,je,je…
Aunque dudo mucho que lo pueda hacer pronto.
¡Pero voy a practicar, te lo prometo!— Ella sonrió cándidamente y dijo: —Vamos de regreso, Aoi.
Ahora yo quiero mostrarte algo.— Asentí…
Nos dirigimos de regreso a la capilla y subimos al segundo nivel, exactamente a su habitación…
Ella dijo, antes de entrar: —Aoi…
Te voy a mostrar algo, que no le he mostrado a nadie más en este mundo.
¡Ji,ji,ji!— Sacó una llave de entre sus vestiduras eclesiásticas y lentamente abrió la puerta…
Entramos…
Era una simple habitación, muy similar a la que estaba ocupando Kyr kun en ese momento, pero…
Ella señaló hacia la pared y mi mandíbula se cayó al piso…
Colgado por un gancho en la pared, se encontraba un uniforme de mi misma escuela preparatoria…
«¡Waaah!
¡¿Clara onee chan, también viene de la tierra!?» Mi cabeza daba vueltas y vueltas, ¿cuántas personas de mi mundo había en aquel lugar…?
Ella dijo: —¡Ji,ji,ji!
¿Sorprendida, Aoi?
No lo creo, ¿o sí?— Dije sin pensar…
—¡¿Onee chan, tú también!?
¡Es increíble!
¡Ji,ji,ji!
¡Qué alegría!— Ella dijo algo extrañada…
—Mmmh…
¿Cómo qué también…?
A ti, te reconocí a la primera, Aoi.
Ese onee chan, es inconfundible.
¡Ji,ji,ji!
Pero…
¿Has encontrado más personas de la tierra en este lugar?
Yo he vivido aquí por cuatro años y tú eres la primera que encuentro…— Me quedé pensando por un momento, sí debía decir que Kyriel, realmente era Kyosuke Umegawa…
«No pasa nada…
¡Ji,ji,ji!
Onee chan, está de nuestra parte…» Hice una seña, como sí quisiera contarle un secreto y ella agachó su cabeza para que pudiera contárselo al oído…
Dije, murmurando: —No digas que yo te lo dije, pero…
Kyr kun, realmente es Kyo kun, se llama Kyosuke Umegawa y también fue a nuestra preparatoria…
¡Ji,ji,ji!— Ella tapó su boca y dijo algo sorprendida, pero igual en un tono bajo…
—¡¿Qué…!?
¡¿Kyriel es japonés!?
¡Wow!
¡Jamás lo hubiera pensado!— Sonreí…
—Sip, tan japonés como el mochi.
¡Ji,ji,ji!
Solo que su madre es extranjera y de ahí sus facciones.
¡Ji,ji,ji!— Ella se quedó pensando por un momento y después dijo con su mirada llena de decisión…
—¡Mucho gusto, Aoi!
Mi nombre es Akari Himesaki, ¡un gusto conocerte!
¡Ji,ji,ji!
Y creo…
¡Qué todo esto no puede ser una simple casualidad!
Mmmh…
¡Está bien!
¡Está decidido!
En cuanto, Kyriel kun, se encuentre mejor, partiré junto con ustedes.
¡Sí eso!— Yo me sorprendí y dije: —Pero…
Onee chan…
Je,je,je…
No tenemos realmente a donde ir…
A menos que sea de vuelta a las ruinas de Kushi…— Ella dijo: —Nada de eso, Aoi.
Iremos a conseguir un rastreador para poder hacernos del tesoro que quiere la iglesia…
Mmmh…
Veras, ese grial que se supone deben de encontrar en las ruinas, es muy importante, pero no porque sea sagrado, ni nada por el estilo…
Sino porque…— Ella se volteó repentinamente y fue a sacar un pequeño saco de cuero del cajón del buró, junto a su cama…
—¡Dentro del grial, se supone, qué hay uno de estos!— Del pequeño bolso, sacó un diminuto cristal luminoso, idéntico a los que Kyr kun y yo, teníamos en nuestra posesión y supuestamente eran fragmentos de la misteriosa llave de la puerta en la torre…— Me sorprendí…
—¡Onee chan!
¡También tienes uno!
¡Entonces la leyenda debe de ser verdad!
¡Ji,ji,ji!
¡Oooh!
¡Ahora entiendo todo!
Por eso el templo está ofreciendo tanto oro a aventureros con posibilidades, pero que son unos completos desconocidos…
Básicamente, quieren que hagan el trabajo sucio por ellos.— Clara asintió con una sonrisa…
—Diste en el clavo, Aoi.
¡Exactamente!
Y…
Yo no estoy muy segura del todo, acerca de la llave, de la puerta y de la leyenda, pero algo es seguro…
Sí el templo la quiere, algo debe de tener de cierta.
¿No lo crees?— Asentí contenta y dije: —¡Ok!
¡Ji,ji,ji!
Iré a contarle a Kyr kun.
¡Ji,ji,ji!
Ya vuelvo…— Ella agregó antes de que yo pudiera salir corriendo de la habitación…
—Habla con él y pregunta, sí también quiere ir.
Puede ser que él tenga otros objetivos…
Lo más importante, pídele discreción.— Dije: —No hay problema.
¡Ji,ji,ji!
Eso haré…
Continuará…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com