Las estúpidas desventuras de Aoi chan, o ¿Cómo morir justo por 50¥? - Capítulo 19
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- Capítulo 19 - 19 Capítulo 19 ¡El tatuado!
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19: Capítulo 19: ¡El tatuado…!
19: Capítulo 19: ¡El tatuado…!
Viajamos durante una semana en dirección a nuestro nuevo destino…
Según palabras de Clara, a partir de ese momento, habíamos abandonado el reino de Evenhose y ahora nos encontrábamos en un reino diferente, el reino de Valkas, donde supuestamente en la costa, encontraríamos la villa portuaria de Dekanos…
También nos mencionó, que en ese reino, la calidad de vida y sociedad en general era algo más cruda.
Había muchas zonas de pobreza extrema, así como las leyes y edictos de la corona, solían ser mucho más estrictos, al grado de llegar a crueles…
Hizo especial énfasis, en que debíamos tratar de no sobresalir y hacernos pasar simplemente como emisarios del templo para no llamar la atención.
Al anochecer del octavo día, decidimos descansar en una villa a la orilla del camino…
Habíamos pasado ya muchos días a la intemperie y todos necesitábamos la comodidad de una cama y un baño caliente.
Llegamos a caballo hasta la que parecía, la mejor posada del lugar…
Atamos los caballos al poste de la entrada y antes de entrar, no pude evitar el observar un enorme cartel, en el cual había bocetos de los rostros de algunas personas…
Me quedé mirando, sin prestar mucha atención a mis compañeros, hasta que de pronto, Clara onee chan se acercó a mi lado y tomó mi hombro…
Ella dijo: —Vamos, hermanita.
Tomemos un baño juntas…
Me siento fatal, mi cabeza tiene más tierra que una maceta.
Tú lavarás mi espalda, yo la tuya y después haremos lo mismo para cepillar nuestro cabello.— Asentí…
No era la gran cosa, de donde venía era común, bañarse acompañados de nuestros seres queridos.
Pero dije, aún con mucha curiosidad…
—Sip, está bien, onee chan, pero…
¿De qué va este cartel?
¿Quiénes son estas personas?— Kyr kun se cruzó, detrás de nosotras y contestó: —Son forajidos, Aoi.
Delincuentes buscados por la corona.
Mmmh…
Como los carteles que suelen poner en casa fuera de las comandancias de policía.— Dije, entendiendo la situación…
—¡Aaah..!
¡Ya entiendo!
Son como los más buscados…
Oooh…
Mmmh…
Aún me cuesta algo de trabajo leer el idioma escrito de este lugar.
Mmmh…
Miren este sujeto que está hasta arriba de la lista…
¡Ji,ji,ji!
No les da la apariencia, de que también tiene rasgos orientales…
Je,je,je…
Lo dibujaron así con los ojos casi sumidos, pero rasgados…
Seguro parece un delincuente…— Clara acercó su rostro al cartel y comenzó a leer…
—Se busca, preferentemente muerto…
“El tatuado”.
Cinco mil piezas de oro de recompensa por su cabeza.
Asalto, violación, difamación, hurto, asesinato…
Entre otros…
Mmmh…
¡Ji,ji,ji!
No sé que tan bien lo hayan dibujado aquí…
¿Pero no les parece qué tiene un aire algo atractivo y misterioso…?
¡Ji,ji,ji!— Kyriel tapó su rostro con su mano y mi mandíbula se cayó al piso…
Dije: —¡Onee chan!
¡¿Qué dices!?
¡Sí lo qué dice el cartel es cierto, se trata de una personita muy fea…!
Je,je,je…— Clara sacó su lengua, mientras hacía una cara de arrepentimiento…
Dijo: —¡Ji,ji,ji!
Lo siento…
Solo bromeo.
Bien…
¿Cuántas habitaciones vamos a pedir…?
Seguro ustedes mueren de ganas por compartir la misma habitación…
¡Ji,ji,ji!— Nos vio a ambos a los ojos y nosotros no pudimos más que voltear al lado contrario, sonrojados de nuestras mejillas…
Ella agregó ahora en su tono serio y habitual…
—Sé como se sienten, pero sería buena idea, que en estos lugares que desconocemos y pueden ser algo peligrosos, compartamos todos la misma habitación.
Así que…
¡Ji,ji,ji!
Habitación para tres…
¡Ah!
Y nada de mirar, mientras nos bañamos, Kyriel kun…
¡Ji,ji,ji!— Kyriel se sonrojó, mientras negaba de lado a lado, aún con su mano tapando su rostro…
Descansamos esa noche después de tomar un buen baño y una merecida cena, para al día siguiente, reabastecer nuestras provisiones de agua y volver de vuelta al camino…
Yo seguía muy intrigada por la leyenda de la torre y su contenido, así como también por lo que habíamos visto en aquella ciudad en ruinas antes de que hirieran a Kyr kun, por mi culpa…
«¿Qué hacía una puerta de torii en aquella antigua ciudad, en un mundo tan lejano al nuestro…?
¿Era una casualidad?
¿La imaginé…?» El tiempo se me pasó volando y cuando me di cuenta, estaba atardeciendo, así que hablamos entre nosotros, planeando parar un poco más adelante, para pasar la noche…
Justo cuando decidimos que era el momento, atamos nuestros caballos a los árboles y Kyriel comenzó a atenderlos…
Pero…
El grito de un hombre y el sonido de una trifurca más adelante en el camino, llamó nuestra atención…
Escuchamos…
—¡Alto, ladrón!
¡Estás robando a la corona!— Nos vimos entre nosotros y un momento después, Kyriel dijo, mientras desenfundaba su espada…
—¡Cuidado, chicas!
¡Debe de tratarse de saltea caminos…!— Clara hizo lo propio y yo dije: —Eerr…
¿¡Qué hacemos…!?
¿Ayudamos?
¿Nos encondemos…?— Clara dijo: —Je,je,je…
La verdad, ninguna de las dos es prudente.
Pero…
Supongo que estaría mal, si no ayudamos a las personas en aprietos…
Mmmh…
Vamos, echemos un vistazo.— Corrimos por el camino, en dirección del alboroto…
Al llegar algunos metros adelante, vimos la escena…
Un grupo armado, al parecer soldados del reino, encaraban al que parecía ser un saltea caminos, tres a uno…
Aún había luz de día y claramente, pudimos observar que el asaltante en cuestión, era un chico más o menos de la edad de Clara, el cual empuñaba una espada corta en una mano y sostenía un pesado saco en la otra, muy probablemente el botín de su fechoría…
Tenía ambos brazos cubiertos por tatuajes y unos jirones de ropa a manera de estola, cubrían la parte inferior de su rostro…
Al vernos llegar a escena, uno de los guardias gritó…
—¡Hey, viajeros!
¡Ayúdenos a atrapar a este rufián!
¡No se arrepentirán, hay una fuerte suma de dinero por su cabeza!— Sin quitar la vista de encima del hombre, volteamos por un segundo a vernos entre nosotros…
La verdad era, que…
Sí bien, robar es algo muy malo, no había nadie herido, ni ningún inocente en peligro.
La pregunta era realmente, sí queríamos inmiscuirnos en un asunto como ese…
Después de un par de segundos…
Kyriel apretó su ceño y dijo: —¡Lo siento, chicas!
¡Voy a ir, no soporto a las personas cómo él, que creen que siempre se pueden salir con la suya!— Sin que alcanzáramos a decir palabra, Kyr kun corrió al frente…
«Kyosuke…» Kyriel arremetió con su espada contra el joven, pero este con una agilidad increíble y como sí ya lo esperara, saltó ágilmente hacia atrás y a la izquierda, para no quedar flanqueado por ninguno de los presentes…
El joven se sacó los harapos que cubrían su rostro y los tiró al piso, para decirle a Kyriel, en un tono grave y cortante, mientras lo veía directamente a los ojos…
—¡¿Eeh…!?
¡Yo tampoco soporto a los tontos, que piensan que hacer siempre lo que se les dice es lo correcto!
¡Vamos, mocoso!
¡Ven!— Este provocó a Kyriel con un gesto de su mano y Kyr kun, no pudo controlarse, saliendo al frente con su espada, para enfrascarse en una batalla cuerpo a cuerpo…
A Kyriel le hervía la sangre y peleaba enfurecido, mientras el saltea caminos, simplemente esquivaba o bloqueaba desviando los furiosos embates…
Clara, se movió a cubrir la retaguardia de Kyr kun y yo por mi parte, sentí un muy mal presentimiento…
A pesar de que odiaba ver así a Kyriel, enfurecido de esa manera por simples palabras, también tenía clavada la sensación de que no estábamos haciendo lo correcto.
Me preocupé mucho de momento y sin pensarlo, corrí al frente y grité…
—¡Basta, Kyosuke!
¡Piensa las cosas con calma!
¡Por favor!— Kyriel pareció hipnotizado al escuchar su nombre de nacimiento y comenzó a bajar el ritmo de sus embates, mientras el saltea caminos, sorprendido, se retiró varios pasos hacia atrás para decir…
—¡¿Aah…!?
¡¿Te llamas, Kyosuke, chiquillo…!?— Kyriel aún siguiéndolo con su juego de pies, dijo: —Ajá…
Pero…
¡¿A ti, qué más te da!?— El rufián simplemente puso su mano sobre de su rostro y olvidando por completo la pelea, hizo una mueca exagerada, comenzando a reír…
—¡Ja,ja,ja,ja,ja!
¡Sí, Kyo kun, hazle caso a tu noviecita, de todas formas sí continuas solo te vas a lastimar!
¡Ja,ja,ja!
No te ofendas…
Eres bueno.
Pero…
¡Ja,ja,ja!
Te falta malicia…
¡Ja,ja,ja!— Kyriel iba a continuar con la pelea, pero no pude más y llegué a sujetarlo por el brazo, mientras los soldados lenta y torpemente, así como temiendo por su propia seguridad, rodeaban al bandido, el cual agregó antes de ponerse en marcha…
—Bien, ha sido un placer…
Debo de largarme de aquí.
Nos veremos pronto, Kyosuke kun.
De eso estoy seguro.— El joven corrió en dirección de uno de los árboles, con los soldados detrás de él, pero para su sorpresa, este ágilmente se impulsó y saltó en el mismo, para regresar hacia ellos en un patada triangular, derribando a dos de ellos, saliendo con el camino libre hacia el lado contrario…
Jamás lo podrían alcanzar…
Cuando estos se pusieron de pie y se reagruparon, ya no había ni rastro del chico.
Disimuladamente y gracias a que los soldados estaban aún en shock y apenados por su propia incompetencia, salimos de la escena sin más, de regreso a nuestros caballos…
Acampamos…
Kyriel se encontraba completamente en silencio, mientras Clara onee chan, sonreía tímidamente y suspiraba para sus adentros…
«Seguro se molestó mucho conmigo por interrumpirlo y llamarlo, Kyosuke…
Debo de hablar con él…» Llegué dispuesta a recibir el regaño…
Dije: —Kyriel…
Lo siento.
Disculpa sí intervine en la pelea y perdóname por llamarte, Kyosuke…
Sé que había prometido nunca hacerlo, pero…
Estaba asustada.— Él dijo…
—Aoi…
¿Crees qué soy un tonto?
¿Crees qué no pude haberlo derrotado?
¿De eso tenías miedo?
¡¿Dime!?— Rápidamente entendí que la que estaba lastimada, era la hombría de Kyr kun…
Dije: —¡No, no, no!
¡Tonto!
¡No creo nada de eso!
Para mí siempre serás el mejor, ¡¿lo entiendes!?
Por eso es que estoy contigo…
¡Bobo!
Simplemente, no debías de ponerte así, no valía la pena.
Te dejaste llevar muy rápido, eso fue lo que me asustó.
¡Por favor, la siguiente vez, piensa las cosas con la sangre fría!
¡¿No es eso, lo qué me aconsejas todo el tiempo!?— Él suspiró pesadamente y Clara, intervino diciendo…
—Perdón que me entrometa en sus cosas de pareja, Kyriel…
Pero, Aoi tiene razón.
Se supone que eres el guerrero frontal del grupo, debes de mantenerte calmado.
No sé trata de quien la tiene más larga, ¡¿ok!?— Él se puso de pie y dijo, ahora más tranquilo…
—Ya, ya…
Lo siento, chicas.
No volverá a pasar.
¡Pfff!
¡Muy probablemente, también sea japonés el muy bastardo!
¡Baaah!
¡¿Qué clase de broma del destino es esta!?— Clara onee chan, sonrió traviesamente y dijo: —¡Ji,ji,ji!
Justo lo mismo estaba pensando…
Mmmh…— Me quedé distraída por un momento y después pregunté…
—¿Eeeh…?
¿Japonés…?
¿Quién?
¿De qué me perdí…?— Kyriel negó con la cabeza y Clara dijo: —El chico de los tatuajes, Aoi.
Es japonés…
O eso creemos.— Estallé en sorpresa…
—¡¿Aaah!?
¡¿En serio!?— Kyr kun agregó…
—Sí, Aoi.
Ese bastardo me llamó Kyo kun.
Y algo me hace pensar que esos tatuajes son de tu ya sabes que…— Me quedé sin saber que pensar y Clara dijo, al ver mi ignorancia…
—Yakuza, Aoi…
Son tatuajes de los yakuza.
—¡¿Waaah!?
¡¿Yakuza!?
Je,je,je…
¿Ustedes creen…?
Aunque ahora que lo dicen de esa manera, bien podría serlo…
Hablaba en ese tono, que les ponen en todas las viejas películas de policías y ladrones…
Je,je,je…— Clara dijo: —En fin…
Vamos a cenar.
Ya tengo mucha hambre.
Además, como él dijo, muy probablemente, no sea lo último que sepamos acerca de él.— Todos asentimos y nos preparamos para cenar y después descansar por la noche…
Continuará…
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