Las estúpidas desventuras de Aoi chan, o ¿Cómo morir justo por 50¥? - Capítulo 6
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- Capítulo 6 - 6 Capítulo 6 Aoi aventurera
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6: Capítulo 6: Aoi aventurera…
6: Capítulo 6: Aoi aventurera…
Estaba plácidamente dormida…
En ese punto, en el que todos hemos estado alguna vez, donde aunque profundamente dormidos, alcanzamos a escuchar nuestra propia respiración e incluso nuestros ronquidos.
Entonces…
Una mano me sujetó de mi hombro y comenzó a moverme gentilmente…
—Anda, Aoi, despierta.
Se hace tarde, debemos estar ahí por lo menos dos horas antes del mediodía.— Desperté balbuceando…
—Eeh…
Waah…
¿Quién…?
Mami, no quiero ir a la escuela, estoy muy cansada.
Déjame otro ratito, ¿sí?
Zzz…— La mano insistió…
—Aoi…
Vamos, arriba.
Levanta, se hace tarde.— Sin más, me incorporé de la cintura para arriba, aún adormilada…
—¿Quién?
¿Cómo…?
¿Para cuándo…?
¿Kyr kun…?— Kyriel se encontraba listo para partir y su mochila, se encontraba recargada en la pared…
Tallé mis ojos con mis manos y él dijo: —Vamos, Aoi.
Incluso las encomiendas del templo se acaban, sí no estamos ahí a la hora.— Dije: —Ok, ok…
¡Pfff!
Ya voy…
¿Me da tiempo de refrescarme antes de salir?— Él dijo: —Pues…
Sí no hay otra manera…
Date prisa.
Aahh…
Cierto.
Sobre la mesa, te dejé una pequeña mochila para que guardes tus pertenencias.
Por el momento no la estoy usando, puedes quedártela en lo que conseguimos algo mejor.— Me paré de un salto de la cama y recogí del piso mi blusa y mi falda…
Fui hasta la mesa, tomé la mochila y dije: —¡Gracias!
No tardo…— Y acto seguido me metí al baño, mientras Kyriel se quedaba ahí, embobado…
Una vez ahí, comencé a lavar mi rostro y mis dientes, así como a refrescarme un poco del sudor de la noche.
Me quedé pensando, mientras me veía en el espejo del baño…
«¿Mmmh…?
¡Waahh!
¡Kyriel me ha visto en bragas, sin querer…!» Me sonrojé por completo…
«¡Lo he hecho sin pensar!
¡¿Pensará qué me le estoy insinuando!?
¡Qué pena…!
¡Pfff!» «…» «Ni modo, no queda de otra, que hacerme la mensa, como sí no hubiera pasado nada…» Terminé de cepillar mi cabello y salí como sí nada…
Dije: —¡Lista!
¿Nos vamos?— Kyriel parecía apenado, pero cuando se dio cuenta de que no le di mayor importancia, su estoicismo regresó a su rostro y dijo: —Ok…
Vamos.
Tomemos un desayuno ligero y pongámonos en marcha.
Desayunamos un poco de jugo y un bollo parecido a un pan, para después salir en dirección del templo…
Yo no sabía aún nada de las creencias o la religión de la gente de ese mundo.
O ciertamente que esperar de un templo…
Para mi tranquilidad, era un templo parecido al que usaban en las religiones de occidente en mi mundo.
Solo una capilla principal con un atrio y algunas otras zonas reservadas para los ocupantes del mismo.
Ya había algunos grupos de personas alrededor del lugar cuando llegamos y todos esperaban frente a un tablón de anuncios en la entrada del atrio.
Kyriel me tomó del brazo y nos pusimos en fila…
Por fin, lo que parecía ser un sacerdote, llegó con algunos papeles en sus manos y comenzó a colocarlos con unas horquillas a medida que quitaba los anteriores…
La gente comenzó a pasar, se tomaba un par de minutos, leyéndolas y después arrancaba alguno o simplemente se iba…
Fue nuestro turno y pasamos Kyriel y yo, frente al tablón…
Me quedé observando y…
«¡Waah!
¡No entiendo una jota!
¿Pero, cómo es posible?
¡Sí todos hablan japonés o al menos, un idioma casi idéntico fonéticamente!
¡¿Cómo se pueden escribir tan distintas, dos cosas que suenan y significan, exactamente iguales!?» Mi rostro se llenó de angustia, mientras una pequeña lágrima, rodó por mi mejilla…
Jalé de la manga a Kyr kun y dije, temblorosa…
—No entiendo nada…
¿Me las lees…?— Él intentó aguantar una carcajada, pero al final, no pudo más y se soltó a reír…
—¡Ja,ja,ja,ja!
Aoi…
Me lo imaginé desde un principio.
¡Ja,ja,ja!— Me molesté por su actitud y dije: —¡Waaah!
¡Kyr kun!
¡Me equivoqué contigo, eres una persona muy fea!— Él dejó de reír y dijo, ahora en un tono serio…
—Tranquila, disculpa la reacción.
Je, je, je…
Vamos, te diré, de que va cada una, pero démonos prisa, aún tenemos gente detrás.
Rápidamente me fue explicando la mayoría de las misiones…
Realmente era para perder el animo.
La mayoría parecían mandados, que podía hacer cualquier chiquillo y la paga eran unos cuantos cobres o sí bien iba, una plata…
Ni para el hospedaje.
Hasta que nos quedamos, solo con dos restantes…
Una se trataba de acabar con una plaga de ratas, en algunos antiguos acueductos que suministraban hace muchos años, el vital liquido a la villa y a algunas granjas cercanas.
La otra simplemente se trataba de conseguir materiales de alquimia, en una zona boscosa del antiguo cementerio.
Nos quedamos observando, el uno al otro y Kyriel dijo: —¿Y bien, Aoi?
¿Sabes alquimia?— Sonreí y arranqué las dos de la pizarra…
Dije: —Vamos…
Pongámonos en marcha.
Nos alejamos del lugar y ahora de regreso en el centro del pueblo, le entregué las misiones a Kyriel, de todas formas, no me servían de nada, yo no podía leer los detalles, ni la letra pequeña.
Él me dijo: —¿Aoi…?
¿En serio, sabes alquimia?
Y las ratas…
Me preocupa un poco, no creo que sean peligrosas físicamente, pero…
No tenemos sanador y si pescamos una enfermedad o alguna maldición, la podemos pasar mal.
Tendríamos que regresar de emergencia al templo y te aseguro, que nos saldrá más caro el caldo que las albóndigas…
Una sanación de ese estilo en el templo, sin importar las circunstancias, puede costar cientos de oros…
A menos claro, que también sepas curar…
¿Sabes…?— Kyriel se veía inquisitivo y preocupado…
«¿Más caro el caldo que las albóndigas…?
No he escuchado muy seguido esa expresión, pero sé lo que significa…
Que extraño…
¿Kyriel?
¿Qué me estás ocultando…?» Sonreí y dije: —¡Ji,ji,ji!
¡Por supuesto qué no sé hacer nada de eso!
¡Ji,ji,ji!— Su mandíbula cayó al piso y dijo: —¡¿Y entonces…!?
¿¡Has perdido la cabeza!?— Le dije: —Tranquilo…
Ya nos las apañaremos.
¿Querías hacer mandados todo el día y ganar una plata?
Sí queremos ganar la suma que necesitamos, debemos arriesgarnos a hacer lo que el resto no quiere o puede.
¡Ji,ji,ji!— Él negó de lado a lado, mientras suspiraba…
Dijo: —Vamos, Aoi, pongamos de vuelta las misiones en su lugar y vayamos a alguna taberna…
Puede ser que algún particular esté contratando…
¡Pfff!— Lo tomé del brazo…
—No, Kyr kun…
Confía en mí.
Debemos hacer el intento.
Nunca llegaremos a nada, sí no nos arriesgamos.
Además…
Ya no estás solo.
Tú puedes cuidar de mí y yo de ti.
Mira…
Lo veo desde este punto de vista.
Aunque no logremos completar las encomiendas, mientras no nos arriesguemos de más, estaremos bien.
En esos lugares un poco peligrosos, podemos conseguir algo de botín, aunque no logremos nuestros objetivos.
¿Me entiendes?— Él se quedó pensando por un momento…
Dijo: —Está bien…
Supongo que entiendo tu punto.
Después de todo es mejor que perder el tiempo, haciendo encomiendas que un niño con una espada de madera podría hacer…
Bien…
¿Y ahora?
—Por favor, lee para mí la encomienda de las ratas…
Supongo que para pagarnos, quieren que regresemos con la prueba de que están muertas.— Él dijo: —Así es…
Incluso las pagan por unidad, por sí no podemos acabar con todas.
—¡Perfecto!
Vayamos a conseguir unos cuantos sacos vacíos.
Y un par más pequeños para los ingredientes de alquimia.— Él dijo: —¿Aoi…?
¿No le temes a las ratas…?
¿Estarás bien?— Sonreí…
—¡Ji,ji,ji!
Me aterrorizan…
¡Ja,ja,ja,ja!
—¿Entonces…?
¡Pfff!— Dije: —Me atemorizan, pero…
No estaré sola.
Tú estarás ahí, conmigo.
Vamos, Kyr kun, se hace tarde.
¿Está muy lejos el cementerio?
Tampoco me gustaría estar ahí de noche…
¡Ja,ja,ja!— Aún a regañadientes, fuimos por todo lo necesario, incluido raciones para un par de días.
Gastamos aproximadamente veinte platas con el hospedaje y nuestros alimentos hasta ese día en la villa.
Entonces para hacerlo rentable, deberíamos por lo menos conseguir el doble en nuestra aventura…
Aunque siempre que jugaba videojuegos de Role play pensaba, que sí quisiera ganar el doble, pondría un negocio.
Lo ideal por arriesgar la vida como aventurero es, que ganáramos por lo menos, diez veces más…
Nos pusimos en marcha rumbo al viejo cementerio, con Kyriel al frente, guiándome…
Aproveché la ocasión para preguntar por aquella estructura en el horizonte y la cual después de una semana en aquel mundo, no hacía sino hacer cada vez más grande mi curiosidad…
Dije: —¿Kyr kun?
¿Oye…?
¿Y esa torre tan alta, de qué va?
¿Es un templo o algo así?— Él sonrió y dijo, seguro de sí mismo…
—¡Ja,ja,ja!
¿Así qué también ha llamado tu atención a la primera?
¿Eeh…?— «Mmmh…
¿También…?
Que extraña forma de decirlo…» Él agregó: —No estoy muy seguro de la historia completa, pero te puedo contar lo que me han contado los ancianos y algunas personas de mi villa.— Asentí…
Él comenzó el relato…
—Mira…
Como te digo, son solo creencias o suposiciones, pero cuentan, que esa torre fue creada por el esfuerzo conjunto de tres antiguas civilizaciones.
La civilización de Tsun, la civilización de Má y la civilización de Cing.
De eso no sé mucho o mejor dicho, casi nada…
Lo que sí sé, es que la lengua que hablamos es un idioma proveniente de la lengua de Tsun.
Y se supone que dentro de esa torre, se encuentra una bóveda custodiada por una enorme puerta de plata.
Dentro de ella supuestamente, se encuentran los mas valiosos tesoros que te puedas imaginar, pero eso no es todo…
También hay una entidad todo poderosa, que puede cumplir el deseo más anhelado de la o las personas que muestren la llave de la puerta a dicha entidad…
O algo por el estilo.— Me sorprendió mucho la historia…
—¡Wow!
¡¿En serio…!?
¿Y cómo es la llave o qué se necesita para encontrarla?
¿Sabes algo de eso…?— Él rio…
—¡Ja,ja,ja!
Aoi…
Te he dicho que es una leyenda…
La torre se encuentra abandonada y muchos siguiendo esa leyenda, han intentando encontrar dicha puerta, pero sin éxito alguno.
Incluso mucha gente que lo ha intentado, jamás ha salido de ese lugar.
Algunos creen que es, porque solo el que posea dicha llave, puede encontrarla.— Me quedé pensando por un momento…
«Vaya…
Que raro, la torre es demasiado imponente, como para que la leyenda sea falsa o al menos del todo…
Mmmh…» Me sacó de mis pensamientos las palabras de Kyriel…
—Listo, Aoi.
Llegamos, a partir de estás primeras lápidas hasta donde llega tu vista, es el viejo cementerio.
No recomiendo que nos adentremos demasiado o de noche o ambos.
Puede ser muy peligroso.— Me quedé viendo el paisaje a mi alrededor…
Se trataba de un cementerio derruido y devorado de nueva cuenta por la vegetación…
Eso sí, inmenso.
Las tumbas llegaban hasta donde podía ver, incluso algunas parecía que se perdían en la espesura del bosque del extremo opuesto.— Sonreí…
—Ok…
Pues, comamos algo y bebamos un poco de agua.
Ha sido una larga caminata.
En cuanto estemos listos, me irás leyendo en voz alta la lista de lo que se supone que buscamos y veamos a que conjetura podemos llegar con eso…
¡Ji,ji,ji!— Él sonrió y negó de lado a lado…
—¡Ja,ja,ja!
¿En serio, Aoi?
¡Pfff!
Eres imposible…
Ok, hagamos eso.
¡Ja,ja,ja!
Continuará…
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