Lazos de Sombra y Llama. - Capítulo 19
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- Capítulo 19 - 19 Capítulo 19 Armaduras Encantadas
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19: Capítulo 19: Armaduras Encantadas 19: Capítulo 19: Armaduras Encantadas Al finalizar la clase, el chico de lentes llamado Harry y Alex escucharon al profesor de nariz ganchuda mientras este les decía que tenían que quedarse al final la clase para comenzar su castigo, donde estos tendrían que limpiar el desastre resultante de la clase junto a los calderos.
Ambos chicos se veían molestos, pero ninguno de ellos se quejó.
En cambio, asintieron silenciosamente y comenzaron a preparar sus cosas para retirarse del salón, mientras el profesor les decía a todos los alumnos que ordenaran antes de irse, pues este no aceptaría que mocosos idiotas vinieran a su salón y se quedaran dejando todo desordenado, ya le bastaba con los dos ineptos que arruinaron sus pociones, el ultimo incluso habiendo arruinado un caldero junto con la poción.
Este no fue su mejor momento para Alex, solo esperaba que estos incidentes fueran vestigios del incidente reciente, y que con el tiempo no se convirtieran en una costumbre.
✦ ° • ✦ ° • ✦ Se oían sonidos de chisporroteos, seguidos de una explosión y el grito de un niño, todas las cabezas se giraron para prestar atención hacia aquellas dos miserables almas que lograron arruinar su poción frente a uno de los profesores menos queridos de la escuela y que era conocido tanto por su poca paciencia como por su parcialidad descarada ante muchas situaciones.
Aunque esta reputación era conocida principalmente por los magos y brujas de la escuela, para los otros alumnos seguía teniendo la imagen de un profesor estricto, y alguien a quien la gente trataría de evitar molestar, pues era conocido por dar muchos castigos a los alumnos, más que cualquier otro profesor.
Mientras algunos susurraban y otros se quedaban en silencio, esperando la prometida reacción explosiva de dicho profesor, una alumna observaba con atención la situación actual.
La explosión y el grito del niño habían estado bien, pero el primer derramamiento de caldero sucedido tenia algo extraño.
No solo porque no hubo explosión, a pesar de la evidente, aunque ligera, perturbación de la llama sobre la que estaba el caldero.
Sino que, también por la falta de salpicaduras al niño dueño del caldero.
Esto no era evidente a simple vista, puesto que este, a diferencia del otro accidente de caldero, se acercaba más a un desbordamiento que otra cosa, esparciendo la poción por el piso.
Pero si prestabas atención, ni los zapatos ni los pantalones del uniforme del niño se vieron afectados.
De hecho, la poción parecía no acercarse al niño.
Y aunque otros podrían y, de hecho, descartaron esto como mera suerte, para Wednesday, esto era evidencia de que algo más estaba pasando.
Para cuando los demás ya se estaban yendo, ella se había acercado ligeramente a la escena del crimen, mientras esta era tapada parcialmente por el desorden causado de los alumnos poniéndose de pie y comenzando a retirarse del aula.
Al acercarse y poder ver mejor la escena resultante del accidente, pudo notar con facilidad que sus deducciones parecían estar justificadas.
Con al detalle, ella notó como las marcas del derrame mostraban indicios de que este había perdido empuje poco antes de llegar a la posición donde antes se había encontrado el niño.
Según recordaba, el niño se llamaba Alex.
No era muy diferente a los demás, salvo aquella escena durante las pruebas de habilidad donde ella lo pudo ver bastante sorprendida, en si no era nada del otro mundo.
Después de todo, ella era una Addams, y había visto en sus cortos años de vida cosas mucho más interesantes que aquello.
Las franjas y marcas dejadas por la poción derramada, aunque no de forma clara, parecían en efecto, se detenían a cierta distancia del niño, y este efecto solo podía ser visto desde el punto de vista de Alex, puesto que en las otras direcciones, la poción parecía haberse derramado y distribuido de forma más natural, esparciéndose hacia todos los lados, finalizando en gotas de líquido en los bordes de la mayoría de los lugares, las eran cuales vistas en toda el área de impacto, a excepción de donde se encontraba dicho niño.
No se agachó ni se acercó demasiado, pues esto llamaría demasiado la atención, pero marcó mentalmente esta información.
Ella había estado muy aburrida recientemente, pues creía sinceramente que las escuelas eran una pérdida de tiempo y que las escuelas eran instituciones que transmitían conocimiento lleno de dogmas e ideas impuestas por la sociedad, la cual en su mayoría solía modificar el conocimiento y los puntos de vista enseñados, transmitiendo solamente lo que les agradaba, tratando de condicionarlos para convertirlos en ellos o en marionetas sin cerebro a las cuales podían manipular más fácilmente.
Eso y que la escuela era aburrida.
✦ ° • ✦ ° • ✦ Alexió percibió un ligero cosquilleo tibio que subía por sus antebrazos y un sentimiento ligeramente inusual luego del incidente, pero debido a que fue tan breve, lo terminó considerando como sorpresa por el momento, aunque no lo descartaría por completo, pues dichos sentimientos, aunque muy inusuales, solían avisarle antes de que pasara algo malo, siendo la última vez que lo sintió, la vez en que casi lo atropellan al cruzar la calle.
Pues, aunque Alex había prestado atención antes de cruzar, se había topado con un auto que corría a toda velocidad, no estando lo suficientemente cerca para impactarlo, pero aún así lo suficientemente cerca como para sentir el viento azotándose contra su cara debido a la cercanía y al rápido movimiento del auto.
También creía haberlo sentido hace poco, con el incidente de la criatura, pero el sentimiento, tan pronto como estaba de hermano, se vio rápidamente apagado ante la llegada de aquel joven mago con uniforme y aquellos dos peculiares hombres.
Cuando la clase terminó, se podía oír que los murmullos se transformaban en conversaciones con cada vez más volumen a medida que los alumnos se iban alejando del aula de clases.
Algunos comentaron sobre lo nerviosos que estaba, otros abandonaron completamente el tema de las pociones y comenzaron a hablar sobre el día a día.
Había un niño rubio con el pelo hacia atrás que se burlaba del niño regordete junto a sus dos seguidores parecidos a cerdos, mientras que algunos parecían aliviados de que no hubiera más accidentes ni que ellos estuvieran en la posición de aquel niño regordete lleno de furúnculos, esta última opinión siendo compartida por varias niñas que estaban cerca.
Cuando la mayoría de los alumnos ya estaba fuera del salón, el profesor dejó a los dos niños para que terminaran de trapear el piso, fregar y mover los calderos.
Alex y Harry, no siendo desconocidos a la limpieza, quedaron pronto en una rutina y se actuaron rápidamente en la limpieza, sin necesidad de hablar ni comunicarse, dividiendo de forma simple e intuitiva el trabajo entre los dos.
No necesitaban muchas indicaciones, bastaba con unas pocas miradas para comprender lo que quería hacer el otro.
Mientras que uno movía las cosas a un lugar seguro despejando el área, el otro despejaba los fragmentos de caldero esparcidos por el piso.
El metal de piel aún se encontraba tibio, desprendiendo un vapor mínimo, por lo cual el niño de lentes trató de evitar el contacto directo, intentando barrer los fragmentos directamente.
No muy lejos, desde la salida, el miércoles observaba con los ojos ligeramente entrecerrados, como aquellos dos alumnos limpiaban las manchas del piso.
Siendo la gran mayoría de las marcas presentes en el piso, consistentes con las generadas con algún tipo de líquido corrosivo.
Pero eso no era a lo que ella le prestaba atención, era la franja ligeramente diferente que veía en aquel borde el que ella estaba observando.
Era muy sutil, pero ahí estaba, una prueba física de que había algo diferente en esa área, en aquel lugar donde anteriormente había estado Alex.
Las diferencias eran mínimas, pero notarlo era más fácil cuando ella ya había estado observando esa zona en búsqueda de algo inusual en primer lugar y aún más, siendo tan minuciosa como lo era ella.
✦ ° • ✦ ° • ✦ Con la llegada del espacio entre las clases, los pasillos de la escuela fueron recuperando el bullicio, y con el trabajo en equipo de Alex y Harry, terminaron de limpiar bastante rápido, retirándose cada uno de ellos por sus respectivos caminos, yéndose Harry con un pelirrojo pecoso de aspecto desordenado que parecía estarlo esperando y que ahora lo apresuraba para ir hacia algún lugar.
Mientras que Alex, por otra parte, se fue por el camino por el que habían llegado al aula desde el comedor.
Llego la pausa para almorzar, y por supuesto, Alex no se perdería dicha comida.
En su camino hacia el comedor, pudo ver carteles que promocionaban distintos clubes de todos los ámbitos.
Desde algo tan sencillo como el ajedrez, hasta los de arte o incluso deportes como la arquería.
Aunque también había otros que parecían mucho más inútiles por sus nombres, pero probablemente se trataba de reuniones privadas o algo similar.
Tiempo después, los estudiantes que pasaban también pudieron ver a un estudiante peleando y discutiendo con una armadura que era demasiado insistente sobre patrullar y vigilar una puerta, aparentemente dejando afuera a los estudiantes.
Todo esto mientras el resto de sus compañeros lo observaban, mientras algunos reían y otros se veían molestos mientras se quejaban de lo estúpida que era la terca armadura viviente.
Para cuando finalmente se solucionó la situación y los estudiantes abrieron el paso y permitieron a los que estaban detrás de ellos cruzar el pasillo, Alex había logrado alcanzar a algunos de los que habían estado en la clase de pociones.
Cuando estuvo junto a sus dos compañeros de casa ninguno de ellos hablo, siendo la rubia quien partió primero, adelantándose para encontrar a un grupo de gente, que parecía ser parte de diferentes casas y años.
Dejando así atrás a Alex y Wednesday, de los cuales ninguno inició una conversación, dirigiéndose como de costumbre, a los asientos que han estado usando desde el principio de las clases.
La mayoría de los alumnos de las diferentes sendas y casas parecían mezclarse entre ellos, siendo una notoria diferencia con los magos, que solían mantener sus interacciones de forma más conservadora y entre ellos en su mayoría.
Claro, una que otra vez podrías ver algún mago o bruja entre grupos de otras casas, pero eran la minoría y, por lo general, algo inusual.
✦ ° • ✦ ° • ✦ Wednesday, luego de salir del aula de pociones, había estado pensando en lo sucedido y llego a varias hipótesis, teniendo como primera, algún tipo de barrera o similar que bloqueara el espacio entre la poción y él.
Aunque también tenía otras menos probables y congruentes con lo sucedido, como el hecho de que él pudiera ver todas y cada una de las gotas, o al menos, saber cuál sería con certeza su zona de aterrizaje, solo para moverse lo suficientemente rápido como para esquivar, pero a la vez lo suficientemente sigiloso como para que no lo notaran.
Esta última teoría, junto con varias otras, fueron descartadas porque no calzaban del todo con los hechos, y en su mayoría no lograban explicar el límite impuesto que separaba a Alex de la poción, y la hacía perder fuerza, antes de que esto lo alcanzara.
Por lo tanto, dedujo finalmente que correspondía a algún tipo de protección, aunque no sabría decir de que tipo, pues existían demasiados tipos de protecciones.
Protecciones por hechizos, por rituales, por objetos mágicos o sobrenaturales, por bendiciones, entre muchas otras.
Y, por lo tanto, no era posible saberlo con certeza de forma concluyente con tan poca información.
Necesitaban realizar pruebas.
¿Sería algo consciente que él hacía para defenderse?
Aunque no parecía de esa forma, pero, ¿podría él estar finciendo y haber hecho todo ese espectáculo del otro día para así justificar su ‘torpeza’?
Era difícil saberlo sin información concluyente ni pruebas de campo.
Necesitaría probarlo.
¿Y que mejor forma de averiguar algo que hacer experimentos poniendo en peligro mortal al niño para así ver si se defiende?
Si, era una buena idea.
Aunque si moría tendría problemas, no solo con la escuela, lo cual no le importaba mucho, pues había sido expulsada de varias con anterioridad.
Sino que no servirían de nada las pruebas si el sujeto muere, dejándola sin resultados.
Necesitaría ver los límites de su habilidad.
Ir tanteando poco a poco, aumentando los niveles de mortalidad para ver progresivamente su nivel de reacción.
Se estaba aburriendo bastante en la escuela, y Wednesday pensó que quizás hacer esto podría ser interesante.
O, por lo menos, serviría para pasar el tiempo.
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