Legado del Angel: Norte oscuro - Capítulo 39
- Inicio
- Legado del Angel: Norte oscuro
- Capítulo 39 - Capítulo 39: Capítulo 39: Extraño grupo
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 39: Capítulo 39: Extraño grupo
–Ese infeliz– Luego de la partida de Azrael, Klaus se quedó con un amargo sabor de pérdida. No entendía absolutamente nada, y mientras más preguntas contestaban, otra decena se formarían.
¿Cómo exactamente había matado a alguien sin mover un músculo? Vete tú a saber. Pero la verdad es que, no podía dejar de sentir esa sensación de molestia dentro de él, cada vez que repetía en su mente las palabras de Azrael.
–No lo escuches, tú eres el más increíble del mundo– Mientras Klaus se hundía en sus pensamientos, Liv agarró su manga con su pequeña mano.
Viendo se actitud de “Créeme, se de lo que hablo” en el rostro de la pequeña, Klaus no pudo evitar sonreír. Esta niña, no importa como la miraras, era simplemente adorable.
Desordenándole el cabello, Klaus se burló. –Andando, no seas tan lameculos–
– ¡Tú eres el lameculos!–
. . . . . . . . . . . . . .
¡Splah!
La repentina oleada de fría humedad despertó a Bruce de su sueño. Al abrir los ojos, lo primero que entró en su visión fue un chico con un balde en la mano.
– ¿Ves? te dije que despertaría, solo hacía falta un poco de agua fría–
–si claro, ojalá y fueras tan inteligente cuando robamos el supermercado–
– ¡Cielos! Ya te dije que no fue mi culpa, el suelo estaba resbaloso–
–Ya cállense, miren, ya se ha despertado–
– ¿Que sucede?– Cuando Bruce recobró sus sentidos, lo primero que entró en su visión, fueron tres chicos. El que sostenía el balde era un chico pequeño y delgado con anteojos. A su lado había una chica con jeans, y al otro lado había un chico algo más mayor, moreno y, sinceramente, a Bruce le parecía un gánster.
Sin darle tiempo de pensar, la chica lo tomo del cuello de la ropa y grito airadamente. –Escúchame bien imbécil, ¿Por qué nos espiabas? ¿Eres alguna clase pervertido psicópata o algo así?–
– ¿Q-que? ¿De qué estás hablando?– Bruce trato de usar sus manos para defenderse, pero descubrió que no podía moverlas. Mirando hacia abajo, noto que sus manos estaban atadas con cinta plateada a la silla dónde estaba sentado.
–No te hagas el idiota, nos has estado espiando todo este tiempo– Tan enojada como podía estar, la chica aumento la fuerza de su agarré.
–No sé de lo que están hablando, yo no he espiado a nadie– Trato de explicar Bruce.
–No mientas–
La chica estaba por golpear a Bruce, pero el moreno la detuvo –Déjalo Emma, no tiene caso–
¡Kuhk!
Cuando la chica se había apartado, Bruce recibió un derechazo de parte del chico gánster. Quien levantó su izquierda con una mirada de resentimiento. –Esto es por mi brazo, pendejo–
Su izquierda estaba recubierta de vendas con una mancha roja en la muñeca…
”De acuerdo, de acuerdo, si no pienso en algo rápido estos idiotas me van a matar”. Luego de recuperarse del aturdimiento del golpe, Bruce volvió a explicar con amargura. –Miren, no sé de qué me están hablando, yo acabo de llegar hoy mismo. No sé quién demonios son. ¿Es que no lo entienden?–
–ah sí? ¿Y por qué nos estabas espiando hace rato?– Interrumpió el chico con anteojos
–Escuche un ruido y me acerque para revisar, eso es todo. ¿Es un crimen tener curiosidad?– Grito Bruce miserablemente.
Escuchando sus palabras, los chicos comenzaron a pensar. Talvez fueron demasiado excesivos en esto del asechador.
En ese momento, se pudo escuchar el sonido de alguien llamando a la puerta. El chico de los anteojos salto alegremente.
–Es Duncan, ha vuelto con los chicos– Entonces corrió hacia la puerta.
En poco tiempo, un grupo de jóvenes encabezado por un chico de pelo castaño entro en el lugar. Mirando al Moreno con vendas en el brazo, le pasó una bolsa que sostenía.
– ¿Lo conseguiste?– Pregunto el gánster animado.
–No, lo siento amigo, no había penicilina, pero debe de haber algo que sirva para infecciones aquí– Respondió el chico de pelo castaño.
Luego de eso, dirigió su atención hacia Bruce. Viéndolo atado en una silla, se burló. –Así que tú eres el asechador, eh? no sabes cuánto espere por esto–
Habiendo dicho eso, el chico de pelo castaño lanzó un puñetazo directo al estómago de Bruce, quitándole el oxígeno.
– ¡Que no soy yo! ¿Acaso son sordos?– Bruce ya comenzaba a enojarse, ¿porque tenía tan mala suerte?
Qué suerte la suya, toparse con estos vándalos así sin más….
Escuchando las palabras de Bruce, el chico dirige su atención hacia el cuatro ojos. Quien lo mira nerviosamente y dice. –Ha estado diciendo que no es el asechador, que acaba de venir con un grupo de refugiados hoy mismo y eso–
–A ver, explíquenme exactamente qué está sucediendo aquí–
. . .
– ¿Me están diciendo que, sin rima ni razón, capturaron a alguien solo porque los vio robando una tienda?– Duncan lo dijo de esa manera, pero el mismo sentía que este asunto era increíble. Mirando a los chicos de manera increíble, continuó. –De Marcos y Parker lo esperaría, pero tú Emma? te creía más inteligente–
Emma no se quedó callada al escuchar la reprimenda. – ¿Ah sí? lo dices porque a ti no te Espiaron cuando te bañabas, ni te seguían a todas partes–
–Ni para tanto, que lo del baño tal vez fue cosa de Parker–Bromeo Marcos.
–Venga ya, ¿por qué siempre me mencionas a mí?–
–Porque eres raro–
– ¡Ya cállense de una vez! ¿Que están esperando? Libérenlo de una vez– Duncan ya se había hartado de sus sin sentidos y corto el rollo de una vez.
–Esto…Duncan– La voz nerviosa de Parker se escuchó no mucho después.
– ¿Ahora qué?–
–Es…es el asechador, creo que se ha muerto–
. . . . . . . . . . . . . .
Klaus no tardó mucho en volver al complejo de apartamentos con la pequeña Liv. Después de todo, no se había alejado demasiado del lugar mientras hablaba con Azrael.
Si a eso se le podía llamar conversación…
Cuando llegó, se encontró con un coche patrulla que acababa de arrancar. Mirando por la ventana, Klaus pudo ver qué, la persona dentro del auto era Sander.
En poco tiempo, la patrulla llegó frente a Klaus antes de detenerse. La ventanilla del auto bajo lentamente, y la mirada de Sander se fijó en el rostro de Klaus.
– ¿Te vas de la ciudad?– Pregunto Klaus, antes de que Sander pudiera decir cualquier cosa.
Sander no contesto la pregunta de Klaus, en su lugar, dijo. –Antes me dijiste que mi esposa y yo éramos diferentes, eso quiere decir que yo… podría ser como ustedes?–
Al decir ustedes, claramente se refería a Klaus, Ethan y las demás…
–No lo sé, pero puede ser posible– Respondió Klaus, sin afirmar nada.
–También… ¿Qué sucede con Bruce? ¿Él también es diferente?– Pregunto tentativamente Sander.
Pero Klaus no respondió a su pregunta, en su lugar, solo sonrió, sin comprometerse en absoluto. Luego, Klaus se alejó de la patrulla sin decir nada más.
Sander no perdió el tiempo en él, arrancó el auto y salió del lugar. Pero su mente estaba llena de toda clase de ideas. ¿Qué querían con su mujer? ¿Siquiera estaba viva? ¿Dónde estaba? y si la encuentro, ¿Cómo venceré a Dantalian?
Todas estas preguntas azotaban la mente de Sander sin piedad, pero él no se detuvo, tampoco dudo en lo absoluto. Solo había una cosa que importaba y que si sabía.
Que la buscaría, aunque fuera lo último que haga…
. . .
Caminando hacia el complejo de apartamentos, la sonrisa aún permanecía en el rostro de Klaus. Cuando pensaba en la última pregunta de Sander, no podía evitar sentirse divertido.
¿Que si Bruce era diferente? Sander no tenía idea de cuánto…
. . . . . . . . . . . . . . . .
– ¿Que vamos a hacer ahora?– Pregunto Parker llenó de inseguridad, mientras cargaba un lado del saco.
– ¿Qué quieres decir con que vamos a hacer? no existe un nosotros– Respondió Emma con dureza, mientras cargaba el otro lado del saco. –Cuando acabemos con esto, voy a darme una ducha y tirarme a dormir el resto de la noche. Este fue un día muy agotador–
–Tampoco tienes que ser así, solo hacia una pregunta–
Luego de que Bruce perdiera la conciencia, Parker se había dado cuenta de que no respiraba. Los demás hicieron lo mismo, eh incluso le tomaron el pulso.
Pero no pudieron encontrar ningún signo vital…
Bruce estaba muerto…
Enojado, Duncan le ordenó al trío que se deshicieran del cadáver. Ellos la cagaron, ellos tendrían que limpiarla.
–Dejen de hablar y terminemos con esto rápido, quieren?– Les grito Marcos con evidente impaciencia.
Pero solo hacía falta una chispa para encender a Emma – ¿Terminemos? Quieres decir que nosotros terminaremos, tú no has hecho nada más que quejarte–
Marcos no se limitó a escuchar sus reprimendas, ya que enseguida replicó.
– ¿Quien dice que no hago nada? Yo los protejo mientras ustedes cargan con el tipo este. Además, no puedo cargar nada con esta mano, verdad?–
–Lo que tú digas– Respondió Emma sin mucha emoción. Entonces, junto con Parker, ambos lanzaron el cadáver de Bruce hacia el contenedor de basura. Luego de sacudirse las manos, Emma miró marcos y pregunto. –Apropósito, ¿Que decías acerca del baño hace rato?–
Marcos estaba por responder, pero fue interrumpido por Parker nerviosamente. –N-nada, el solo estaba bromeando, verdad?– Entonces miro a Marcos buscando apoyo.
–Así que eras tú el pequeño pervertido que me espiaba en el baño–
–N-no no es así yo…–
– ¡Te voy a hacer trizas! ¡Maldito cuatro ojos!–
Pero antes de que pudiera hacer cualquier cosa, escuchó un ruido…
. . .
–Eres débil, demasiado débil–
–No puedes proteger a nadie, ¿Por qué no te rindes?–
–Eres patético–
–Un farsante–
–¡¡¡NO!!!– Con un grito desesperado, Bruce se levantó de un susto. Sudaba por todas partes, y una mirada de terror se encontraba en su rostro.
Ese sueño…ese maldito sueño…
Había vuelto a pasar, no sabía por qué, ¿Porque tenía que pasar por esto? ¿Qué crimen tan horrible había cometido?
“Solo quiero que me dejen en paz”.
– ¡Maldita sea!– Fue entonces cuando Bruce escuchó una maldición desde su lado, volteando la cabeza, pudo encontrar a aquel trío que lo había torturado hace un momento.
Él puso sus manos en el borde del contenedor, y se levantó. De un saltó, Bruce bajo del bote de basura, y miro a los chicos en confusión. – ¿Qué está pasando aquí?–
No se había dado cuenta de que, la parte del contenedor donde había puesto sus manos, se había arrugado completamente…
. . . . . . . . . . . . . . .
–Entonces ¿Me están diciendo que, pensaron que estaba muerto, y me echaron a un contenedor de basura?– Luego de escuchar la explicación del trio, Bruce no sabía exactamente como debería sentirse.
Esta era una de esas extrañas situaciones en las que uno nunca había pensado que podría ser posible.
Emma trato de apaciguar la situación. –Bueno, tampoco ponerlo así, al menos pensábamos tirarte en un contenedor, otros solo te dejarían en medio de la calle–
– ¿En serio?– Bruce estaba genuinamente impresionado por lo estúpida que era esta chica. Pero entonces parecía darse cuenta de algo, y pregunto. – ¿Y mis botas?–
Entonces, la mirada del trio se desvió consecuentemente…
–No puede ser– Mirándolos como a una persona especial, Bruce se dio la vuelta y decidió marcharse.
–Espera, ¿Adónde vas?– Inesperadamente, Emma lo detuvo de marcharse. Algo que no le gusto ni un poco a Bruce cuando dijo. –Me largo de aquí, ¿Qué? ¿Ahora Necesitas mis pantalones?–
Marcos casi se parte de la risa a un lado, mientras que Emma le dio una sonrisa furiosa a Bruce y dijo mientras se daba la vuelta. –Por supuesto que no, solo me preguntaba si querías recuperar tus botas, pero ya veo que no. Bueno, que tengas suerte, nos vemos–
–Oye, espérame– Grito Bruce rápidamente.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com