Los días de un matrimonio falso con el CEO - Capítulo 13
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13: ¿Eres tan estúpido?
13: ¿Eres tan estúpido?
De todos los hombres despampanantes y famosos que había conocido desde que fue reconocida como la joven dama de la familia Mu, ninguno podía compararse ni a una fracción de Bao Junyan.
¡Sentía que nada en este mundo podía estar a su altura!
¡Lo deseaba!
¡De hecho, lo deseaba desesperadamente!
—Junyan… —Se le acercó más mientras se inclinaba deliberadamente para enseñar el escote.
Hasta su voz destilaba dulzura.
Frunciendo el ceño, el hombre se giró y le dirigió una mirada a su esposa que decía: «¿Está tu hermana bien de la cabeza?».
Mu Huan casi se echó a reír cuando se encontró con su mirada.
¡Sintió el impulso de levantarle los dos pulgares y elogiarlo por ser tan listo como para calar a su hermana con solo una mirada!
Sin embargo, eso no encajaba con su imagen actual de esposa virtuosa.
Por lo tanto, solo pudo contener la risa, agachar la cabeza y fingir que no entendía su elocuente mirada.
Bao Junyan: …
—Prueba esto, Junyan.
Está delicioso.
—A pesar de no recibir ninguna respuesta de él, Mu Kexin no se desanimó en absoluto.
En su lugar, cogió un dumpling de gambas y lo puso en su plato.
En sus dulces fantasías, compartirían un beso indirecto si él se comía la comida que ella había cogido con sus palillos.
Pero, para su desgracia, él le pasó el plato a su esposa de inmediato.
Enfurecida, inmediatamente le lanzó una mirada fulminante a esta última.
¡Maldita zorra!
Mu Huan: …
¡¿Cómo demonios es esto culpa mía?!
¡De verdad que es una estúpida sin remedio!
—Junyan… —La implacable mujer siguió sirviéndole más platos.
Bao Junyan respondió con voz hosca: —Soy el marido de tu hermana mayor.
Deberías llamarme «Cuñado».
El ambiente a su alrededor cambió al instante, al mismo tiempo que su rostro se ensombrecía.
Aquello hizo que le temblara la mano por la conmoción, provocando que las verduras que había cogido con los palillos cayeran sobre la mesa.
—Mu Huan, ven a mi estudio cuando termines de comer.
—Dicho esto, el hombre se levantó y se fue.
La hermana menor montó en cólera en cuanto él se fue.
—¡Mu Huan, maldita zorra!
¡¿Has hablado mal de mí delante de Junyan?!
Supuso que la actitud fría del hombre debía de ser culpa de su hermana.
—¿Acaso necesito hacer eso?
—se burló la otra mujer.
«¿Tengo yo que hacer algo cuando eres tú la que ha tenido una actuación tan mediocre?».
Mu Huan sintió de verdad que el cociente intelectual de su abuela se había deteriorado.
Era increíble que la anciana creyera de verdad que su hermanastra era capaz de seducir a ese hombre.
—Te lo advierto.
¡Si no lo consigo, te espera una vida peor que la muerte!
—la amenazó esta última.
—Si tienes tiempo para decir tonterías, más te valdría ir a estudiar cómo seducir a un hombre con éxito.
—Consideraba que hablar con su hermana era una completa pérdida de tiempo.
Así que, para no malgastar más su valioso tiempo, no le importó darle un consejo inútil que podría intentar sin éxito alguno.
A pesar de su furia, la otra mujer no pudo evitar reconocer que lo que decía era cierto.
Después de que Mu Huan llenara un poco el estómago, se dirigió apresuradamente al estudio, no fuera a ser que su marido se molestara por tener que esperarla demasiado.
Al entrar en el estudio, se encontró al hombre hablando por teléfono, por lo que se quedó a un lado en silencio, como un pasmarote, sin atreverse a hacer el menor ruido.
No se acercó a él hasta que terminó la llamada y le indicó que se aproximara.
—¿Qué le pasa a esa hermana tuya?
—Se había contenido las ganas de echar a patadas a esa mujer de su casa solo porque era la hermana de su esposa.
—¿A qué te refieres?
—Agachó la cabeza, fingiendo no comprender.
—¿Eres tan estúpida?
—Le levantó la barbilla.
Detestaba de verdad su costumbre de bajar la mirada mientras hablaban.
Ella, por otro lado, odiaba que él hiciera eso.
Con la barbilla levantada, se veía obligada a mirarlo directamente a la cara.
¡Así sería muy fácil descubrir sus mentiras!
Como ahora era incapaz de mentir, confesó: —Aunque no sea estúpida, no puedo hacer nada.
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