Los dioses me arrebataron mi mundo… ahora yo les arrebataré el suyo - Capítulo 20
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- Capítulo 20 - 20 Capítulo 20 — Cuando el cielo descendió en plural
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20: Capítulo 20 — Cuando el cielo descendió en plural 20: Capítulo 20 — Cuando el cielo descendió en plural No hubo advertencia.
No hubo señales previas.
El cielo simplemente… se rompió.
Sobre Karnel, múltiples grietas de luz se abrieron al mismo tiempo.
No una.
No dos.
Decenas.
El aire se volvió insoportable.
El mana colapsó.
Los aventureros levantaron la vista… y el miedo se extendió como una ola.
—No puede ser…—¿Cuántos…?
Figuras comenzaron a descender.
Héroes.
No uno.
No dos.
Seis.
Cada uno envuelto en luz divina.
Y detrás de ellos… Tres entidades más.
Alas de energía.Armaduras perfectas.Presencia inhumana.
—Ángeles ejecutores… —susurró Caelum.
Aren no apartó la mirada.
—Entonces ya no se esconden.
A su lado, Azrakar sonrió.
—Por fin.
Brakk apretó los puños.
—Esto ya no es una pelea… es una guerra.
Las figuras tocaron tierra fuera de Karnel.
El suelo se hundió.
El líder de los héroes dio un paso adelante.
Elyon.
Pero ya no era el mismo.
Su aura era más densa.
Más estable.
Más peligrosa.
—Aren Valcácer —dijo—.
Por orden del cielo… Se detuvo un segundo.
—Esto termina hoy.
Aren caminó hacia adelante.
Solo.
—Entonces inténtenlo.
El primer ataque fue instantáneo.
Dos héroes se lanzaron al mismo tiempo.
Velocidad absurda.
Aren desapareció.
Apareció entre ambos.
Golpeó.
Uno salió disparado.
El otro bloqueó… y fue arrastrado varios metros.
Pero no cayó.
—Se adaptaron —dijo Vharzeth.
—Sí —respondió Caelum—.
Ya no son los mismos.
Los ángeles descendieron.
Uno levantó la mano.
—Purga.
Un rayo cayó.
Aren lo desvió.
El impacto partió el suelo.
La batalla explotó.
Brakk saltó desde la muralla.
—¡Nadie toca la ciudad!
Golpeó a un héroe directamente, enviándolo contra el suelo.
Los aventureros se unieron.
Magia.
Acero.
Gritos.
Karnel se convirtió en un campo de guerra.
Azrakar avanzó.
Un ángel descendió frente a él.
—Entidad demoníaca detectada— Azrakar lo interrumpió.
—Silencio.
Apareció frente a él.
Un corte.
El ángel fue partido en dos.
—Sigo odiando ese tono.
Aren estaba rodeado.
Tres héroes.
Elyon.
Y un ángel.
—Coordinación perfecta —murmuró Caelum.
—Entonces rompámosla —respondió Aren.
Uno atacó por la espalda.
Aren lo esquivó.
Otro lanzó magia.
Aren la rompió.
Elyon apareció frente a él.
Espada descendente.
Aren bloqueó.
El impacto generó una onda que derribó todo a su alrededor.
—Eres más fuerte —dijo Aren.
—Y tú… más peligroso —respondió Elyon.
Entonces… El aire cambió.
No como antes.
No como el cielo.
No como los demonios.
Algo más.
Silencio absoluto.
Incluso la batalla se detuvo por un segundo.
Una voz sonó.
—Vaya… me perdí el inicio.
Todos miraron.
En medio del campo de batalla… Un hombre apareció.
Sin aura.
Sin presión.
Sin anuncio.
Kael.
Elyon frunció el ceño.
—¿Otro…?
Uno de los ángeles habló.
—Entidad desconocida— Kael lo miró.
Solo lo miró.
El ángel retrocedió.
—Clasificación fallida… Kael suspiró.
—Siempre es lo mismo.
Miró a Aren.
—¿Te estás divirtiendo?
Aren lo observó.
—Más o menos.
Kael sonrió.
—Bien.
Se estiró el cuello.
—Entonces voy a participar un poco.
Un héroe atacó a Kael.
No alcanzó.
Kael apareció frente a él.
Un golpe.
El héroe cayó inconsciente al instante.
Silencio.
Otro atacó.
Mismo resultado.
Un ángel descendió.
Kael levantó la mano.
El ataque del ángel… se detuvo en el aire.
Como si el mundo lo rechazara.
Kael inclinó la cabeza.
—No.
Cerró la mano.
El ángel fue aplastado contra el suelo.
Sin resistencia.
Brakk se quedó en silencio.
—Ese tipo… Azrakar sonrió.
—Te dije que había cosas peores que los dioses.
Elyon miró a Kael.
Por primera vez… Dudó.
—¿Quién eres?
Kael sonrió.
—Alguien fuera de tu alcance.
Luego miró a Aren.
—Te están molestando mucho.
Aren respondió.
—Sí.
Kael asintió.
—Entonces terminemos esto rápido.
Aren avanzó.
Su aura volvió a elevarse.
Pero esta vez… Era más estable.
Más controlada.
Más peligrosa.
—Ahora sí… —murmuró.
Los héroes retrocedieron.
Incluso los ángeles dudaron.
Porque lo entendieron.
Demasiado tarde.
No estaban peleando contra un humano.
Estaban peleando contra algo… Que estaba aprendiendo a destruirlos.
En el cielo… Aurelios observó.
Por primera vez… Apretó el brazo de su trono.
—Dos anomalías… La pantalla mostró a Aren.
Y a Kael.
—Esto ya no es controlable.
En Karnel… El campo de batalla estaba a punto de colapsar.
Y la verdadera guerra… Apenas comenzaba.
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