Maestro de la Lujuria - Capítulo 38
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38: Lisa y el experimento [1] 38: Lisa y el experimento [1] Capítulo – 38
Rick entró en la vinoteca, su mirada recorrió inmediatamente el lugar en busca de la Enfermera Lisa.
Era una vinoteca elegante y lujosa que rezumaba sofisticación sin un atisbo de pretenciosidad.
El espacio, tenuemente iluminado, estaba adornado con afelpados sofás de terciopelo y relucientes candelabros, creando un ambiente que susurraba exclusividad.
La propia barra, una elegante obra maestra de mármol, exhibía una impresionante colección de vinos finos de todo el mundo, y suaves notas de jazz llenaban el aire mientras saboreabas cada sorbo.
Pronto, la mirada de Rick se posó en la Enfermera Lisa, sentada en la barra, sorbiendo su bebida.
Pero no estaba sola.
En cambio, estaba absorta en una animada conversación con un tipo a su lado.
El brillo juguetón en sus ojos y su forma de reír hacían evidente que estaba en su salsa, disfrutando de un coqueteo.
Rick no pudo evitar sonreír con aire de suficiencia mientras se apoyaba en un pilar cercano, observando sus payasadas con una mezcla de diversión e intriga.
Decidió esperar, curioso por ver cómo se desarrollarían las cosas entre ella y el tipo con el que hablaba.
Ese hombre podría ayudarlo más tarde.
—Y bien, Lisa, ¿qué te trae por aquí esta noche?
—preguntó el tipo, inclinándose un poco más.
—Oh, solo busco un poco de diversión y relajación después de un largo día en el hospital —respondió Lisa, con la voz teñida de un toque juguetón.
—¿Doctora?
—preguntó el tipo, enarcando una ceja.
—No, soy enfermera.
¿Qué?
¿Decepcionado?
—preguntó Lisa en tono burlón.
—Ah, una enfermera, ¿eh?
Cuidando los corazones de la gente de día y rompiéndolos de noche —sonrió el tipo, acompañando el gesto con un guiño.
Lisa se rio entre dientes, levantando su bebida.
—Bueno, ya sabes lo que dicen, la vida es todo equilibrio.
Rick se sintió cautivado.
No por Lisa, sino por el tipo.
Por la forma en que manejaba la conversación sin esfuerzo, sus palabras eran una mezcla perfecta de encanto e ingenio.
Rick no pudo evitar desear tomar clases de él.
—Sabes, Lisa, puedo asegurar que no eres una enfermera cualquiera —dijo el tipo, con tono presumido.
—¿Ah, sí?
¿Y eso cómo?
—Lisa enarcó una ceja, con una sonrisa traviesa dibujada en los labios.
El tipo se inclinó de forma conspiradora, como si compartiera un secreto.
—Porque tienes ese brillo en los ojos, del tipo que ha visto una buena dosis de aventuras.
Lisa estalló en carcajadas, con los ojos centelleantes mientras se reclinaba en su asiento.
—Definitivamente, tienes una forma interesante de ver las cosas.
«Bueno, creo que con esto es suficiente», pensó Rick mientras observaba a Lisa y al otro tipo charlar alegremente, casi con demasiada intimidad.
«¿Cómo se supone que voy a comprobar mi hipótesis si siguen coqueteando así?».
Rick avanzó con paso despreocupado y se colocó sigilosamente detrás de Lisa sin hacer ruido.
Carraspeando, Rick esbozó una sonrisa y se apoyó en la barra.
—Oye, guapa, ¿está ocupado este asiento?
—dijo Rick desde atrás.
Al escucharlo, el tipo le lanzó a Rick una mirada desinteresada, claramente poco entusiasmado con la interrupción.
—Sí, lo está.
Rick enarcó una ceja, impasible ante la respuesta poco amistosa.
—¿Estás seguro de eso, amigo?
La irritación del tipo era evidente mientras agitaba la mano con desdén.
—Sí, tío, estoy seguro.
Ahora, si no te importa, estábamos en medio de una conversación.
La sonrisa de Rick permaneció intacta mientras fingía reflexionar.
—Mmm, de acuerdo.
Pero ¿estás muy, muy seguro?
La paciencia del tipo se estaba agotando.
—Tío, he dicho que está ocupado.
¿Estás sordo o qué?
La sonrisa de Rick se ensanchó y dirigió su atención hacia Lisa, el brillo travieso en sus ojos la retaba a seguirle el juego.
—Bueno, Lisa, parece que no tenemos suerte.
Quizá deberíamos ir a buscar otro sitio para sentarnos.
Lisa hizo todo lo posible por reprimir su diversión, tapándose la boca con la mano para ocultar su sonrisa.
Miró al tipo y luego a Rick.
—Sí, tienes razón.
Vamos a buscar otro sitio.
El tipo pareció desconcertado, claramente no esperaba que Rick fuera alguien que Lisa conociera.
—Espera, un segundo.
No quise decir…
Rick lo interrumpió con un gesto despreocupado de la mano.
—No, todo bien.
No queremos interrumpir su conversación.
¡Que tengas una buena noche!
Cuando Rick y Lisa se dieron la vuelta para marcharse, el tipo pareció sorprendido y un poco nervioso.
—¡No, esperen!
No he dicho que tuvieran que irse.
El tipo se quedó deprimido.
Hacía un momento, estaba a punto de ligarse a una chica y llevársela a su apartamento por la noche.
La conversación iba sobre ruedas y todo estaba bien encaminado.
Bueno, hasta que apareció Rick.
Rick apareció y, con un chasquido de dedos, se fue con Lisa, dejándolo con las manos vacías y las pelotas cargadas.
Mientras se alejaban, Lisa no pudo contener más la risa, sus ojos brillaban de diversión.
—Eres imposible, Rick.
Rick se encogió de hombros, con un brillo juguetón en los ojos.
—Oye, si alguien quiere ser posesivo con un asiento, ¿quién soy yo para discutir?
Lisa se rio entre dientes, negando con la cabeza.
—Bueno, aprecio el esfuerzo, aunque solo fuera para fastidiarlo.
Los labios de Rick se curvaron en una sonrisa de suficiencia.
—Oye, lo que sea por unas buenas risas.
Encontraron otro sitio en la barra y se acomodaron.
Rick y Lisa se instalaron en un rincón acogedor de la barra, con sus bebidas en la mano.
El suave ambiente proporcionaba el telón de fondo perfecto para su conversación.
[
1.
Deja que Lisa tome la iniciativa.
Espera a que ella empiece la conversación (Tentación -10)
2.
Empieza tu conversación con algo sin sentido y divertido (Tentación +5)
]
«¿Vergüenza ajena?
¿Así que ese es tu gusto?», sonrió Rick con aire de suficiencia mientras miraba la notificación.
—Bueno, Lisa —empezó Rick con un brillo travieso en los ojos—, ¿alguna vez te has preguntado si las estrellas son solo pequeños agujeros en la cortina del universo que dejan pasar la luz?
Lisa se rio entre dientes, claramente intrigada por la pregunta extravagante de Rick.
—Bueno, he oído algunas teorías, pero no creo haberme topado con esa antes.
Rick sonrió mientras revisaba el menú.
—Ah, ya ves, eso es lo que tiene el universo: está lleno de sorpresas.
—Desde luego, sería una sorpresa si fuera verdad —sonrió Lisa, como si estuviera de acuerdo con él.
[
1.
Hazle un cumplido a Lisa (Tentación +10)
2.
Cambia el rumbo de la conversación.
Pregúntale qué tal le ha ido el día (Tentación +5)
]
Rick se reclinó, con la mirada fija en el rostro de Lisa.
—Sabes, tu sonrisa probablemente podría iluminar un apagón.
Las mejillas de Lisa se sonrojaron un poco, pero le siguió el juego.
—Bueno, me aseguraré de seguir sonriendo, por si alguna vez nos quedamos sin luz.
Rick se rio entre dientes, encantado con su respuesta.
—Qué lista.
Y quién sabe, quizá nuestras sonrisas combinadas podrían dar energía a un pueblo pequeño.
Lisa se rio, con los ojos danzarines.
—Esa es una fuente de energía renovable que sí que apoyo.
En ese momento, un camarero se acercó a su mesa para tomarles nota.
—La dama primero —dijo Rick, haciendo un gesto hacia Lisa.
—Mmm… Dame un momento.
Hoy quiero probar algo diferente —dijo Lisa mientras miraba a Rick por el rabillo del ojo.
—Tómate tu tiempo —sonrió Rick mientras la miraba.
Parecía que la miraba con amor, pero en realidad, estaba viendo su información.
[
Información del objetivo
Nombre: Lisa Thomas
Edad: 28 años
Calibrador Carnal: 70/100 (Está sintiendo algo)
Radar de Romance: 00/10
]
—Tomaré un mojito de frambuesa —decidió finalmente Lisa.
[
Misión: Coquetear con Lisa sobre su elección de bebida
Duración: 15 minutos
Recompensas: Tentación: +10; Dinero: $1000
]
Rick enarcó una ceja mientras miraba la bebida de Lisa.
—Mojito de frambuesa, ¿eh?
¿Vas por la combinación dulce y atrevida?
Parece que te gusta la aventura —dijo Rick mientras le indicaba al camarero con los labios que trajera dos.
Lisa sonrió con suficiencia, reclinándose juguetonamente.
—Bueno, una chica tiene que equilibrar el caos de alguna manera.
—Y bien, Lisa —empezó Rick, con un tono repentinamente más curioso—, si pudieras tener cualquier aventura en el mundo, ¿cuál sería?
Lisa se reclinó, reflexionando claramente sobre la pregunta.
—Mmm, es una pregunta difícil.
Pero por ahora, me gustaría explorar todo lo que tienes que ofrecer —dijo Lisa con una sonrisa de suficiencia, evaluando a Rick de arriba abajo.
Rick estaba intrigado.
—¿No es eso un poco directo?
Me siento un poco tímido —dijo mientras se subía la chaqueta para intentar cubrirse.
—¡Oh, vaya!
—los ojos de Lisa brillaron de entusiasmo—.
Parece que voy a tener mucho de qué hablar contigo esta noche.
—Sintió un calor en el ombligo, algo que le hacía cosquillas.
Para entonces, el camarero ya había dejado las bebidas en su mesa.
Rick tomó un sorbo de su bebida y se inclinó hacia Lisa.
Rick se inclinó, bajando la voz en tono conspirador.
—Bueno, ¿será en mi apartamento?
¿O en el tuyo?
Lisa estalló en carcajadas, claramente divertida.
—Bueno, eso es un secreto.
Estoy segura de que lo descubrirás pronto.
[
1.
Encógete de hombros y reclínate (Tentación +0)
2.
Di que no te gustan las sorpresas (Tentación -5)
3.
Sugiere que no te gusta este sitio (Tentación +10)
]
—Sabes, he oído que después de beber se te antoja picar algo —le dijo Rick a Lisa.
—Oh, preparo unos fideos decentes —sugirió Lisa juguetonamente.
—¿Estás sugiriendo que nos vayamos a tu casa?
—preguntó Rick, enarcando una ceja.
—Quizá… quizá no —jugó Lisa con sus palabras, diciendo en un susurro sensual.
—Bueno —respondió él, con una sonrisa juguetona asomando en sus labios—, supongo que tu apartamento tiene la ventaja de no tener a clientes cotillas del bar escuchando nuestras conversaciones.
Lisa se rio suavemente, con la mirada fija en la de él.
—Eso es definitivamente una ventaja.
Además, tengo buena música y un sofá acogedor esperando.
«Sofá… La verdad es que me gusta esa idea», pensó Rick, mientras miraba a Lisa de arriba abajo.
Era realmente guapa.
Puede que no estuviera a la altura de Amanda, pero era una belleza igualmente.
Pero desechó rápidamente esa idea.
«Tengo que concentrarme».
Miró a Lisa, con los ojos llenos de una mezcla de emoción y expectación.
—¿Sabes qué?
Tu apartamento suena como el lugar perfecto para continuar «nuestra pequeña aventura».
Los labios de Lisa se curvaron en una sonrisa seductora y sus ojos se oscurecieron.
—Pensé que dirías eso.
¿Nos vamos?
—Dame un segundo —sonrió Rick—.
Necesito vaciar los tanques.
[
Información del objetivo
Nombre: Lisa Thomas
Edad: 28 años
Calibrador Carnal: 90/100 (Está cachonda 😉 ;))
Radar de Romance: 00/10
]
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[N/A: Voten, comenten y voten con boletos dorados.]
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