Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Magic Demon - Capítulo 74

  1. Inicio
  2. Magic Demon
  3. Capítulo 74 - Capítulo 74: Capitulo 74: el plan de Mader
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 74: Capitulo 74: el plan de Mader

Frank y Mader siguen corriendo, sus pasos resonando en la cueva. La luz de sus antorchas apenas ilumina el camino, pero no se detienen.

Mader: Oye, debemos parar.

Frank: ¿Pero por qué?

Mader: Tú crees que peleando por pelear podremos matarlo.

Frank: Bueno, no sé.

Mader: Si Tévez no pudo, menos nosotros. Pero hay algo llamado estrategia. Tendré que hacer un plan.

Frank: ¿Un plan? ¿Pero cómo?

Ambos se detienen, jadeando. La cueva está en silencio. Adelante, en la oscuridad, algo espera.

Mader: No creo que escape. El demonio debe de estar herido.

Frank: Tienes razón.

Vemos que Mader con sus dedos pone en su barbilla para pensar un plan. Su frente se arruga, sus ojos se entrecierran. No es el más brillante del grupo, pero en este momento, es el único que tiene una idea.

Frank: ¿Qué planeas?

Mader: Algo arriesgado. Pero si funciona… podríamos ganar.

La cueva cruje a su alrededor. El tiempo se acaba. Y en algún lugar, más adelante, Ganh espera.

Ganh: Creo que me quedaré un poco. Estoy cansado, y necesito que mis heridas se curen. Me llevarán mínimo 10 minutos.

Se apoya contra la pared de la cueva, su cuerpo marcado por los golpes de Tévez. La sangre aún gotea de sus garras, de su cola, de las heridas que el soldado le dejó. Cierra los ojos, respirando hondo. La energía demoníaca comienza a tejer su carne lentamente, cerrando los cortes, calmando el dolor.

La cueva está en silencio. Solo el eco lejano de gotas de agua y el crujido ocasional de las rocas.

Mientras, vemos a Mader pensar y Frank observar. La antorcha de Mader parpadea, proyectando sombras danzantes en la pared. Frank no se mueve, solo espera, sus ojos fijos en su compañero.

Mader: Escúchame. Yo iré primero. Lo distraeré con mi magia de madera. Mientras tanto, tú esperas. Cuando esté distraído, atacas con tu viento. Directo. Sin dudar.

Frank: ¿Y si no funciona?

Mader: Entonces tendremos que pelear de verdad. Pero quiero intentarlo.

Frank asiente lentamente. No es un gran plan. Pero es el único que tienen.

Mader: Pero si no funciona, tendremos que hacer ataques combinados.

Frank: ¿Combinados?

Mader: O sea, nuestras técnicas mágicas atacarlas al mismo tiempo para hacerlas más poderosas.

Frank: Creo que entiendo.

Mader: Pero también debo pensar en cómo debemos defendernos.

Y vemos que sigue pensando. Sus dedos tamborilean en su barbilla, sus ojos recorren la cueva como buscando una respuesta en las sombras.

Frank: ¿Y si yo creo un viento que te impulse? Podrías moverte más rápido, esquivar mejor.

Mader: ¿Eso se puede?

Frank: No lo sé. Pero si lo intentamos…

Mader: Arriesgado. Pero puede funcionar.

Ambos se miran. No hay certezas. Solo la determinación de dos jóvenes que saben que el próximo movimiento podría ser el último.

Frank: Además, debemos ir con todo.

Mader: Tienes razón, Frank. Ahora debemos demostrar por qué somos soldados mágicos.

Frank: ¡Claro, Mader!

Ambos se dan una mirada de determinación. Ya no hay dudas. Solo el camino hacia adelante.

—

Mientras, vemos que Ganh sigue regenerándose. La energía demoníaca recorre su cuerpo, cerrando heridas, reparando escamas rotas. El brazo que usó contra Tévez vuelve a su color normal, la potencia que acumuló se disipa lentamente. Su respiración es más pausada ahora, más tranquila.

Han pasado 4 minutos. La sangre en sus garras se seca. La herida en su costado se cierra. Su cola se endereza. Y todavía sigue regenerándose, esperando recuperar sus fuerzas para lo que venga.

En la cueva, el silencio solo es roto por el sonido de la regeneración y los pasos que se acercan. Mader y Frank avanzan. El demonio espera. El enfrentamiento está por comenzar.

Mientras, en el lugar de entrenamiento…

Vemos que Keds sigue entrenando sus técnicas mágicas. El sol ya está bajo, las sombras alargándose en el recinto sin techo. Keds lanza una bola de fuego tras otra, cada una más precisa que la anterior. Su Glos rojo brilla estable en sus manos, sin titubeos.

Y vemos que descansa. Se deja caer en una piedra plana, jadeando, el sudor empapando su frente.

Keds: Vaya, esto es cansador.

Zekku: Pues sí, sobrino.

Keds: Tío…

Zekku: Te entrenaré por 29 días.

Keds: O sea, ¿un mes sin contar ayer y hoy?

Zekku: Así es.

Keds: ¡Vamos!

Se motiva y se para normal, una sonrisa amplia en su rostro cansado. Los 29 días se extienden ante él como una montaña por escalar, pero por primera vez siente que tiene las piernas para hacerlo.

Zekku: No te emociones tanto. Mañana empieza el infierno de verdad.

Keds: ¡Mejor! Así aprendo más rápido.

Zekku niega con la cabeza, pero sus ojos brillan con algo que podría ser orgullo. El niño tiene fuego dentro. No solo en sus manos. Y eso, piensa, es lo que realmente necesita para ser fuerte.

Vemos que Mader y Frank se cansan. La espera, la tensión, el plan que aún no ejecutan… todo pesa. Se sientan contra la pared de la cueva, primero Mader, luego Frank. Los ojos se les cierran sin permiso. El agotamiento los vence.

Se quedan a dormir. Sus respiraciones se vuelven profundas, sus cuerpos relajados por primera vez en horas.

Y vemos que Ganh se queda en el mismo lugar. El demonio lagarto sigue apoyado contra la pared, su cuerpo aún regenerándose lentamente. Sus heridas han cerrado casi todas, pero la fatiga de la batalla contra Tévez lo ha dejado agotado. Cierra sus ojos reptilianos. Se queda a dormir en el lugar donde mató a Tévez.

El cuerpo del soldado yace entre ellos, silencioso testigo de un descanso que ninguno de los vivos merece.

—

Y en el entrenamiento, lo mismo.

Keds se ha desplomado sobre su estera de paja, agotado después de un día entero de golpes, técnicas y control de Glos. Zekku está recostado contra una piedra, su respiración pausada, sus ojos cerrados. Los cocineros duermen alrededor de la fogata apagada.

La noche cubre el recinto sin techo, la luna alta, las estrellas brillando sobre ellos.

—

Un día después…

La luz del amanecer filtra entre las nubes. En la cueva, Mader despierta con un sobresalto. Frank aún duerme. Ganh sigue inmóvil. El tiempo se ha detenido en este rincón de la montaña. Pero fuera, el reloj sigue corriendo. Y en algún lugar más adentro, Yamito, Sunzuki y Didsy ya deben estar cerca del Rey. La misión no espera.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo