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Magic Demon - Capítulo 77

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Capítulo 77: Capitulo 77: La llegada de Vid

Mientras Keds intenta levantar el tronco…

Zekku observa y dice:

Zekku: Espero que lo haga.

Los cocineros observan y dicen entre ellos mismos:

Cocinera 1: Vaya, esa prueba es difícil.

Cocinero 2: Es una de las más difíciles.

Todos se ven.

Cocinero 3: Pues casi nadie lo ha levantado. Bueno, de los que ha entrenado.

Cocinero 4: Creo que solo 10 han hecho 10 repeticiones con eso.

Cocinera 5: Muy pocos entonces.

Cocinero 2: ¡Es una de las más difíciles!

Keds escucha y dice en su mente:

*Keds: ¿Difíciles? Espero, espero lograrlo… y no quedarme estancado como un idiota. *

Aprieta el tronco con más fuerza. Sus brazos tiemblan, el Glos rojo palpita en su pecho, pero la madera apenas se levanta unos centímetros. No es suficiente. No puede ser suficiente.

Zekku: No te apresures. Siente el peso. Déjalo que te enseñe dónde está tu límite. Y luego… supéralo.

Keds cierra los ojos. Respira hondo. El Glos rojo comienza a extenderse de nuevo, pero más lento. Más controlado. Busca en su interior ese otro poder, esa chispa que aún no domina. El tronco tiembla. Se levanta un poco más. Un poco más. Sus músculos gritan, pero él no suelta. Porque rendirse no es una opción.

Keds intenta y parece levantarlo. La madera cruje, sube, sube… sus brazos tiemblan, su Glos rojo arde en su pecho. Por un momento, el tronco está a la altura de sus rodillas. Pero luego sus piernas ceden.

Lo deja caer al suelo. El impacto levanta una nube de polvo.

Keds: Estoy… estoy cansado. ¡Maldición!

Y cae rendido. Boca arriba sobre la tierra, jadeando, el pecho subiendo y bajando como un fuelle. El sudor empapa su camisa, sus manos ensangrentadas descansan a sus costados.

*Zekku en su mente: *

*Zekku: Para estar cansado, lo hizo bien. Casi lo levanta estando así. Cuando no lo esté, será otra persona. Keds, me sorprendes. *

Y vemos que los cocineros le llevan agua a Keds. Uno de ellos sostiene un jarro de barro, otro una toalla húmeda.

Cocinera 1: Toma, pequeño. Te hizo falta.

Keds se incorpora apenas, toma el jarro con manos temblorosas. Bebe. El agua fresca baja por su garganta reseca, devolviéndole algo de vida.

Keds: Gracias.

Cocinero 2: ¿Ves? Casi lo logras. La próxima será.

Keds asiente, pero sus ojos siguen fijos en el tronco. En lo que no pudo hacer. En lo que hará la próxima vez. Bebe otro trago. Descansa. Y ya está pensando en el siguiente intento.

Vemos que Zekku sigue viendo alrededor y dice:

Zekku: Aquí viene…

Y vemos una figura rara en el cielo. Una silueta oscura que se recorta contra las nubes, moviéndose con una lentitud que no debería ser posible.

Escuchamos su risa burlona. Un sonido agudo, cortante, que parece venir de todas partes a la vez.

Keds, sorprendido, dice:

Keds: ¿Dónde fue eso?

*Zekku en su mente: *

*Zekku: Parece que es un demonio. *

El demonio observa. Solo vemos su sombra, no su cuerpo ni su cara. Una mancha negra que flota en el aire, suspendida sobre el recinto sin techo. La risa cesa. El silencio se instala. Pero la presencia sigue ahí, acechando. Keds aprieta los puños, su cansancio olvidado por un momento. Zekku no aparta la vista del cielo. Los cocineros se acercan, algunos con cuchillos en mano, otros con ollas que podrían servir de escudo. Todos miran hacia arriba. Todos esperan.

Zekku en su mente:

*Zekku: Ya sé qué haré. *

Zekku grita a los cocineros:

Zekku: ¡Bajen las ollas y cuchillos!

Los cocineros, la mayoría, gritan:

Cocineros: ¿Está seguro, señor?

Zekku: Más que seguro.

Algunos cocineros se preguntan:

Cocinero 1: ¿Qué hará Zekku?

Cocinero 2: ¿Qué plan tendrá?

Confundidos, no saben.

Keds queda viendo y dice:

Keds: ¿Tío?

Confundido, no sabe.

La figura sigue allí, suspendida en el cielo, su sombra oscura recortada contra las nubes. No se mueve. Solo observa. Espera.

Zekku se adelanta, sus pasos firmes sobre la tierra del recinto. No lleva armas. No prepara técnicas. Solo camina hacia el centro del espacio abierto, hacia la luz que aún se filtra entre las nubes.

Zekku: Baja, demonio. No viniste a observar.

La figura ríe de nuevo. Esa risa aguda, burlona. Pero no se mueve. Zekku sonríe, una sonrisa que no llega a sus ojos.

Zekku: ¿Miedo? Después de venir hasta aquí.

Silencio. Luego, la sombra comienza a descender. Lentamente.

*Zekku en su mente: *

*Zekku: No sé si saldrá bien. Haré como que yo voy a pelear, pero el que peleará será Keds. Será una prueba. *

Mira a Keds sin decir nada. Sus ojos, viejos pero agudos, se posan en su sobrino con una intensidad que Keds no comprende.

Keds está confundido por cómo mira Zekku. Algo en esa mirada le dice que no es solo preocupación. Es algo más. Algo que no entiende.

Keds: ¿Tío?

Zekku no responde. Solo sigue mirando. La figura en el cielo sigue descendiendo, su sombra alargándose sobre el recinto. Los cocineros han bajado sus ollas y cuchillos, pero siguen alerta, confundidos por la orden.

Zekku: Keds.

Keds: ¿Sí?

Zekku: Prepárate.

El niño no entiende, pero algo en la voz de su tío lo hace erguirse. Sus músculos aún duelen, sus manos aún sangran, pero su cuerpo responde. Está listo. O al menos, eso cree.

Zekku en su mente: *

*Zekku: Si Keds no sale vivo de aquí, no logrará su sueño de proteger a su hermano y al mundo entero. Esto es más que una prueba para él. *

Vemos que Zekku se acerca al demonio. El anciano camina con paso firme, su espalda recta, sus manos a los costados. No muestra miedo. No muestra debilidad.

Y vemos su forma. Un demonio de 1,90 metros, piel blanca como la nieve con líneas rojas recorriendo su cuerpo como ríos de sangre. Su mano derecha es completamente roja, brillante, como si estuviera cubierta de fuego petrificado. Y de su espalda, dos apéndices sobresalen a los costados. Largos, curvos, blancos como hueso, se extienden hacia los lados como cintas rígidas, moviéndose con una fluidez antinatural.

Zekku: ¿Cómo te llamas?

El demonio responde: Vid. Ese es mi nombre

Continuará!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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