Magic Demon - Capítulo 79
- Inicio
- Magic Demon
- Capítulo 79 - Capítulo 79: Capitulo 79: El comienzo de la venganza
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 79: Capitulo 79: El comienzo de la venganza
Ya Keds en el suelo cansado, llegan los cocineros a levantarlo. Lo toman con cuidado, su cuerpo pesa más de lo que parece, los músculos tensos por el esfuerzo. La mano derecha del niño cuelga, ensangrentada, temblorosa.
Mientras vemos cómo lentamente el cuerpo del demonio se desvanece poco a poco. Las partículas oscuras se elevan hacia el cielo, disipándose como humo. Donde antes estaba Vid, ahora solo queda el suelo marcado por la explosión.
Zekku viendo a Keds piensa:
*Zekku: ¿Pero qué mierda hizo? Se supone que no debería ni hacer bien la técnica. Además, solo la vio, no la practicó ninguna vez. ¿Le salió a la primera? *
Observa la mano herida del niño. La técnica que él mismo tardó meses en dominar. La técnica que casi le cuesta su propia mano. Y este niño, este niño de 14 años, la ejecuta después de verla una sola vez.
*Zekku: No… es porque es el prodigio. Claro. Si Keds sigue entrenando… se hará más fuerte que yo. *
La certeza lo golpea como un puñetazo. No es orgullo lo que siente. Es algo más. Algo que no sabía que podía sentir después de tantos años. Un Akuman que superará a todos los Akuman que vinieron antes.
Zekku: Llévenlo adentro. Que descanse. Y vendan esa mano.
Los cocineros asienten, cargando a Keds hacia el recinto. Zekku se queda un momento más, mirando el lugar donde Vid cayó. Luego, lentamente, sonríe. Una sonrisa que nadie ve.
Zekku: Bien hecho, sobrino.
Mientras, en la cueva…
A Mader y Frank viendo al demonio. La penumbra apenas ilumina la figura de Ganh, que sigue apoyado contra la pared, sus heridas ya casi cerradas. El cuerpo de Tévez yace a un lado, inmóvil.
Mader viendo el cuerpo de Tévez dice:
Mader: Mereces la muerte, demonio.
Frank: ¿Lo hacemos? ¿La técnica preparada?
Mader: Claro, Frank. ¡Lo haremos!
Frank: ¿Cuál hacemos de las tres?
Mader: Hagamos primero la tercera.
Frank: Bien, ¡lo haré!
Y vemos que Frank está haciendo un viento. Sus manos se mueven en círculos, el aire a su alrededor comienza a girar, a concentrarse.
Mader: Magia de madera… ¡Espada de madera!
Vemos que Mader hace una espada de madera. La hoja brota de su mano, sólida, con un filo que promete cortar.
Frank: Magia de viento… ¡Impulso de viento!
Vemos que Frank impulsa a Mader. Una ráfaga concentrada golpea la espalda de Mader, lanzándolo hacia adelante con una velocidad que el demonio no espera.
Y Mader aprovecha y corta partes del demonio. La espada de madera silba en el aire, marcando el brazo de Ganh, su costado, su pierna. Sangre demoníaca brota de los cortes.
Ganh intenta dar una patada. Su pierna se levanta, rápida, buscando el pecho de Mader.
Pero Mader se defiende con la espada. Cruza la hoja frente a él, el impacto de la patada contra la madera resuena en la cueva. Mader retrocede un paso, pero no cae. La espada aguanta. Él también.
Mader: Frank, ¡la número 1!
Frank: Está bien, Mader.
Grita con todo Frank.
Mientras vemos cómo se defiende Mader y ataca Ganh. La espada de madera choca contra las garras del demonio, una y otra vez. Mader bloquea, esquiva, retrocede. Ganh presiona, sus golpes cada vez más furiosos.
Además, Ganh le da un golpe en el cachete. El impacto es seco, la cabeza de Mader gira. Sangrando por la boca, el demonio ríe, pero Mader no cae. Aprieta los dientes, mantiene la espada en alto.
Frank está rodeando. Sus pies apenas tocan el suelo, moviéndose en un arco amplio, buscando el ángulo ciego. Ganh no lo ve. Está demasiado enfocado en Mader.
Y Mader salta hacia atrás. Crea distancia. Deja a Ganh en el centro.
Frank: Magia de viento… ¡Ráfagas de viento!
Y vemos varias ráfagas de viento como si fueran miniespadas para el demonio. El aire se vuelve filo, invisible, mortal. Las ráfagas vuelan hacia Ganh desde un costado, desde donde no mira.
Ganh no se da cuenta. Cuando ve, es demasiado tarde. Todas las ráfagas le dan. La piel se abre, la sangre brota, los cortes cruzan su espalda, sus brazos, sus piernas.
Sangrando demasiado, Ganh ruge.
Ganh: ¡¡Estúpidos!!
Se gira hacia Frank, pero Mader ya está moviéndose de nuevo. La espada de madera brilla en la penumbra. El demonio está rodeado. Herido. Y por primera vez, hay miedo en sus ojos.
Ganh: Ni modo, atacaré, estúpidos humanos.
Y vemos que Ganh desde sus uñas hace la técnica de la línea negra demoníaca. Las líneas oscuras vuelan hacia Mader, rápidas, mortales.
Todas van para Mader y le dan algunas. Él sangra. Cortes en sus brazos, en su pecho, en su pierna. La espada de madera casi se le cae de las manos.
Pero Frank corrió. Aprovechando la distracción, cierra la distancia y le pega una patada en la cabeza. El impacto gira la cara de Ganh, pero no lo derriba.
Ganh lo agarra de sus pies. La mano escamosa se cierra en el cuello de Frank, levantándolo del suelo. Y le pega. No una, ni dos, ni tres. Cinco veces. La cabeza de Frank contra el suelo, una y otra vez. El eco retumba en la cueva. Sangre salpica.
Para después arrojarlo a unas rocas. El cuerpo de Frank vuela, impacta contra la piedra con un golpe sordo, cayendo en un montón.
Frank está sangrando. La sangre le corre por la frente, por la boca. Sus brazos tiemblan al intentar levantarse.
Frank: Maldición…
Mader, herido, mira a su compañero caído. Luego mira a Ganh. El demonio respira agitado, las heridas de las ráfagas aún sangran, pero sigue en pie. Sigue siendo una amenaza. Y ellos, apenas pueden mantenerse de pie.
Continuará!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com