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Marca del destino - Capítulo 194

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  3. Capítulo 194 - 194 No nos molesten hasta entonces
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194: No nos molesten hasta entonces.

194: No nos molesten hasta entonces.

—Estoy bien…, tsk…, ¡estoy BIEN!

¡Suyin, para ya!

—.

Suyin le inspeccionó el cuerpo a Si Han en busca de cualquier herida visible.

Sabía lo despiadado que era el anciano.

—¿Estás segura de que no te has hecho daño en ninguna parte?

Podemos ir al hospital?

—le preguntó.

—Preocupadiza —le dijo Si Han dándole un golpecito en la frente—.

Dime qué estás haciendo aquí.

—Olvidaste el libro de diseños en mi coche…

—Cuando Suyin volvió para devolver el libro de diseños, el personal se lo contó todo.

Aunque Si Han se negó a seguir a Li Sheng, sabiendo que podrían ir a por Suyin, de todas formas fue a advertir al anciano.

Si Han alargó la mano para pasar un dedo por las arrugas de preocupación que se habían formado en la frente de Suyin.

—Todo está bajo control.

Este viejo zorrillo no volverá a por ti —pero Suyin le apartó la mano de un tirón, ganándose un suspiro como respuesta.

—Estoy enfadada.

—Fue solo después de su divorcio que ella y Si Han llegaron a saber la verdadera razón de la injusticia del anciano hacia ellas.

Oyeron por casualidad la conversación entre Li Sheng y él, en la que acusaba a Zhao Shu y a Si Han.

Al parecer, el Patriarca no tenía ningún interés en dejar que Zhao Shu se hiciera cargo del negocio después de Zhao Hede, pero en lugar de emprender acciones legales, optó por vengarse atándolo al negocio, donde estaría sometido a la humillación constante de Zhao Feiyan y otros.

Mientras, en casa, Si Han y los niños solían enfrentarse a su frialdad.

Sin embargo, cuando Si Han lo habló con su marido, la actitud de este último gritaba: «Ya lo sé».

¡Qué demonios!

Si ya lo sabía, ¿por qué no hizo algo y en su lugar guardó silencio?

¿Por qué dejó que sus hijos y su esposa sufrieran en la miseria?

Sin olvidar que Zhao Shu había estado apoyando económicamente al anciano hasta la fecha.

¿Por qué?

Nunca explicó sus acciones, pero el cuidado que había estado mostrando durante años no tenía parangón.

Sin embargo, aparte de confundir a las dos mujeres, no servía de nada.

—Pff —los labios de Suyin se crisparon cuando Si Han rompió la tensión con una risita—.

¿Tu plan es mantener al viejo ocupado con el programa mientras ajustas cuentas con Zhao Feiyan?

—Primero, el programa no servirá de nada, la parte inferior de su cuerpo está muerta.

Segundo, arruinaste mi plan al darle una pista de que era yo.

—Tranquila, cariño, solo es beneficioso para nosotras.

Ya no te perseguirá más, no sea que lo saques del programa.

—Lo que Suyin no vio fue la sutil sonrisa de Si Han.

A través de uno de los sirvientes de la Mansión Song, se enteró de que Zhao Feiyan le había prometido al anciano hablar con los médicos del programa con la condición de pedirle a Suyin que retirara los cargos contra Song Kun.

Según el informador, el anciano no dijo ni una palabra de negativa ni se lo pensó dos veces; en vez de eso, ordenó al instante a Li Sheng que lo trajera aquí.

Si Han estaba segura de que el anciano intentaba matar dos pájaros de un tiro.

Por un lado, tenía la oportunidad de vengarse de sus enemigos, mientras que, por otro, la familia Song le debería un favor y él podría beneficiarse de ello.

Ahora, nada de eso ocurriría, ni volvería a perseguir a Suyin.

¡Después de todo, quiere volver a caminar!

*******
Despacho de Suyin,
—¿Qué te hace fruncir el ceño, Daiyu?

—preguntó Suyin al entrar en su despacho y ver al asistente sumido en sus pensamientos.

Se quitó la chaqueta y se acercó para ver qué cosa tan interesante estaba mirando en la pantalla del portátil.

En blanco.

…

—Daiyu.

Él dio un respingo y balbuceó: —S-sí…

He enviado la información a los departamentos correspondientes y la información que pediste ya te la he enviado por correo.

Los becarios están esperando en la sala 12A para la evaluación de su rendimiento, cuyos archivos están en tu escritorio.

¿Necesitas algo más?

…

—Vaya —dijo Suyin sentándose en la silla frente a él.

El momento era informal, pero su mirada era vigilante y atenta—.

Entonces, ¿por qué tienes esa cara tan arrugada?

Comprobó su teléfono cuando apareció un mensaje de Wang Shi.

[¿Estás bien?

He oído que hoy te has encontrado con el anciano Zhao.]
[No hay de qué preocuparse.

Puedo con él.

Dime, ¿qué tal tu resaca?]
[Está bien, pero ¿cómo lo sabías?]
[Sexto sentido.]
[¡Suyin!]
[Te llamé por la mañana por lo de Yuyu y Lan, tu hermano cogió el teléfono y me lo contó.]
[Voy a patearle el 🍑 por chivato.]
[Me alegro de que no me mintiera.

Le invitaré a algo por esto.

Por cierto, ¿por qué bebiste tanto?

¿Hay algo que te preocupe?]
Los tres puntos en la pantalla del teléfono bailaron durante un buen minuto.

Quién sabe qué estaba escribiendo, borrando y volviendo a escribir.

[No.

Tengo algo importante que decirte.

Nos vemos en el hospital a la hora de comer.]
Ella respondió: [Agenda a reventar.

¿Qué tal por la noche?]
[Hecho.

Iré a buscarte.

Reservo restaurante para cenar.]
[Italiano.]
[Primero, di que me quieres ❤️]
[Te quiero 🍯 ¡Muac!

Tengo que irme, tu asistente está de morros por algo.]
[Qué provocadora eres.

Te quiero, rarita 🦆]
Suyin «…» [😡]
[😘]
—Ejem…

—Daiyu pidió atención, y resopló cuando Suyin dejó el teléfono a un lado.

La sutil sonrisa seguía pegada a sus labios.

«Uf, este debe de ser el efecto de esas conversaciones cursis que tienen los enamorados», pensó.

—Bueno…

—empezó—.

Creía que era el mejor hacker con el que se podía trabajar…, por supuesto, después de la Presidenta Xiu Mei…

¡Pero, por primera vez, me siento inútil!

Por favor, dime quién te dio la información de los acreedores de Song Kun, y sobre la nueva empresa de Song Xianxi donde está intentando estafar dos veces a los pobres granjeros.

Es imposible conseguir ambas informaciones en tan poco tiempo.

Especialmente la información de los acreedores, esa información se registra en libros, no en ordenadores.

Así que, básicamente, quería saber quién había estado ayudando a Suyin.

¡Qué va!

Quería saber qué hacker mejor que él había encontrado ella.

Casi se rio de su cara de lástima.

—Tengo a alguien de la familia Song ayudándome en secreto.

—¿Quién?

¿Por qué te ayudarían?

—Porque es la mejor opción que les queda —respondió ella, caminó tranquilamente hacia su escritorio, cogió los archivos y se fue.

Daiyu sacó al instante el organigrama de la familia Song y activó su modo detective Sherlock Holmes para analizar quién podría ser el topo.

********
En un restaurante de lujo,
Wang Shi no sabía cuánto tiempo había pasado, pero a juzgar por las cinco tazas de café que la mujer sentada frente a él se había bebido, seguro que era mucho.

El tamborileo incesante de sus uñas con manicura francesa sobre la mesa coincidía con los fuertes latidos de su corazón.

Era tan aterrador como su mirada, pegada a la tableta que reproducía un vídeo en bucle.

Durante todo el día había estado ocupada y no habían hablado más.

Fue solo cuando salió del trabajo que él la recogió en la oficina y la trajo aquí.

—Suyin, ¿estás bien?

—No podría estar mejor —dijo ella dejando la tableta, e hizo un gesto a un camarero con la mirada—.

Un reservado, por favor.

—Su curiosidad aumentó al querer saber por qué Suyin había pedido un reservado.

¿Tan enfadada estaba?

Debía de ser eso.

Después de todo, sus padres fueron culpados injustamente por el crimen que nunca cometieron y sufrieron a manos del Patriarca.

Cuando se levantaron, él le pasó el brazo por los hombros, guiándola hacia él para que pudiera apoyarse en su hombro.

La expresión de ella se suavizó; realmente quería fundirse en su abrazo, pero las miradas indiscretas que los seguían se interponían.

Había sido un día agotador; por fin había lanzado su ataque final contra los Song.

En la belleza de la noche, mientras ella estaba con Wang Shi, Song Xianxi y Zhao Feiyan debían de estar luchando contra la tormenta enviada por Suyin.

—Sírvanos la comida cuando la pidamos.

No nos molesten hasta entonces.

—El camarero hizo una reverencia y cerró la puerta tras de sí.

Wang Shi la abrazó al instante por la espalda, la levantó en brazos y la llevó hasta el sofá.

*****

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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