Mi novia es una Aventurera de Clase S - Capítulo 181
- Inicio
- Mi novia es una Aventurera de Clase S
- Capítulo 181 - 181 Finalmente el reencuentro Parte 2
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
181: Finalmente, el reencuentro (Parte 2) 181: Finalmente, el reencuentro (Parte 2) Mientras cenaban un guiso de patatas, todos en el fuerte se reunieron alrededor de la hoguera para comer juntos.
Luke, Alexis y Yoelona acordaron una cosa: no hablar de los demonios hasta el día siguiente.
No era algo práctico, sino necesario para que el medio lobo pudiera volver a confiar en Yoelona, así como en los amigos de su antigua Maestra.
Contando a toda la pandilla, la Clase S, Yoelona y sus amigos, el total era de doce personas en el fuerte.
El medio lobo se dio cuenta de que los amigos de Yoelona no eran muy fuertes.
Joelma era una mujer delgada de pelo casi canoso que tenía una sonrisa amable, como la de una madre.
Carlos, el arquero que estaba de guardia cuando Luke llegó, era un hombre de mediana edad que se estaba quedando calvo, pero que siempre tenía los ojos vigilantes.
Solange era una mujer de casi cuarenta años, y su hijo, Snape, un chico muy enérgico.
Aunque Yoelona no explicó con todo detalle por qué había decidido traer a Meredith y a los demás tan lejos de todo, Luke entendió por encima que debía de ser algo relacionado con los demonios.
Durante la cena, John, Snape y Zack no dejaron de hablar con Luke, pidiéndole que les contara cómo eran realmente las Mazmorras.
El medio lobo les contó que los pasillos eran estrechos y oscuros, que los monstruos salían de la nada y que a veces podía oírlos susurrarse unos a otros a muchos metros de distancia.
Para Luke, desde el momento en que entrabas en una Mazmorra, ya no salías ileso, como si el miedo, las incertidumbres y las inseguridades generadas fueran el precio que pagabas por intentar hacerte más fuerte.
Mientras escuchaba a Luke hablar de sus experiencias, Yoelona se dio cuenta de lo mucho que había madurado.
Su fisionomía ya no era la misma que la del chico con pocos músculos que había abandonado.
El medio lobo había crecido y se había hecho fuerte.
—Entonces, Luke…
¿quién ganó el Torneo de Leyendas?
—preguntó Alexis Dmitry y luego se llevó un trozo de patata a la boca.
Como habían estado de viaje, las noticias no les llegaban.
—Yo —respondió Luke con naturalidad, pues habían pasado casi dos meses desde la noche en que luchó contra Nebezial.
—¡¿QUÉ?!
—exclamaron casi todos, sorprendidos.
De todos los que estaban alrededor de la hoguera, Alexis y Yoelona fueron las únicas que no parecieron sorprendidas.
Las dos mujeres tenían experiencia y buen ojo, al menos lo suficiente como para comprender el talento del medio lobo para superar siempre sus propios límites.
—Espera un momento…
Alexis nos avisó de que estabas participando en el Torneo cuando se fue de Oukiwa, pero ¿de verdad ganaste?
—preguntó Ynosuke.
Cuando el medio lobo se fue de casa, Ynosuke podía notar que estaban casi al mismo nivel porque él tenía conocimientos de artes marciales, pero ser tan fuerte como un Campeón de Leyendas estaba totalmente fuera de su alcance.
—Sí, gané.
—Usaste algún truco, ¿eh?
¿Les lanzaste tierra a los ojos como hiciste con los guardias?
—Bueno…
fue algo así —dijo Luke con una sonrisa misteriosa, recordando que el <Tumulto de Almas> usado por Nebezial fue un factor crucial en su victoria.
—¡Ja!
¡Lo sabía!
—dijo John, levantando la barbilla con orgullo.
Durante el resto de la velada, alrededor de aquella hoguera, cantaron, intercambiaron historias, hablaron de cómo habían sido sus experiencias separados y contaron chistes.
Luke se rio tanto que no recordaba la última vez que se lo había pasado tan bien.
El medio lobo presentó a su Invocación, Bastet, a sus amigos, que pensaron que era la cosa más adorable del mundo, especialmente Alexis y Meredith.
Luke también les contó a todos que había empezado a usar las Habilidades Genéticas.
La medio dragón se extrañó de la sorpresa de todos, pero Yoelona no tardó en calmarlos, diciendo que había sido una elección de Luke para hacerse aún más fuerte.
En ese momento, Ynosuke y John expresaron su deseo de conseguir también Habilidades Genéticas, pero cuando Luke les dijo que una sola Habilidad Común costaría tanto como dos barriles de cerveza, se desanimaron.
Así pues, Luke les dijo que no tenían que preocuparse por luchar si no querían, porque él mismo los protegería, siempre y cuando no volvieran a marcharse sin avisar.
A la pandilla le gustó la idea; sin embargo, todavía dudaban de si Luke podría luchar contra los demonios de los que les había hablado Yoelona.
Al cabo de un rato, cuando Joelma, Carlos, Snape, Solange y Yoelona ya se habían retirado a las habitaciones del fuerte para dormir, Luke habló con su pandilla:
—Shiro está vivo.
La revelación fue tan repentina y brusca que dejó a todos en trance durante unos segundos.
Ynosuke, John y Zack llevaban años oyendo ese nombre, y habían desarrollado una gran empatía al escuchar lo fuerte, atento y amable que era, y cómo se había sacrificado para salvarlos.
Alexis se percató de su reacción y decidió aclarar su duda.
Por primera vez en años desde que conocieron al último miembro de la pandilla, Matthew, Meredith y Luke se reunieron para contar la historia de cómo intentaron robar un cobertizo y cómo todo les salió mal, lo que resultó en la pérdida de dos miembros de la pandilla.
Sin embargo, al final de todo, la medio dragón quedó mucho más impactada por la historia de lo que habían esperado.
—¿Dijisteis que vuestra amiga se llamaba Sarah, verdad?
—¿Sí?
—respondió Meredith.
—¿Y que tenía el pelo rosa y una mirada dulce?
—Así es…
—intervino Matthew.
—Entonces, supongo que nuestros destinos se cruzaron mucho antes de que te conociera, Luke…
—dijo Alexis, con cara de sorpresa.
Entonces, contó que en su pasado, cuando fue rescatada por una sacerdotisa de la Iglesia Cardinal que viajaba por el oeste del Imperio Broteforge, también había una chica de pelo rosa, cuyo nombre no tardó en descubrir: Sarah.
—¿Y qué le pasó?
¿Sigue en la Ciudad Cardinal?
—fue Luke el primero en preguntar.
Más que nadie, él se sentía responsable por haber sacado la tiara de la caja de madera en la que estaba y por no haberle advertido de que la tiara era extraña.
—Aunque crecimos juntas, en la adolescencia elegimos caminos diferentes.
Yo me convertí en Aventurera y ella se fue al Reino Flak, para llevar a cabo misiones de paz y también para vivir en el Santuario…
Todos se alegraron muchísimo por un segundo, hasta que recordaron que el Reino Flak estaba en guerra en ese momento.
Sin embargo, Meredith no dejó que el pesimismo se apoderara del grupo.
—Levantad la cabeza, gente.
No hay razón para estar tristes, porque creo que hoy hemos recuperado todo lo que una vez creímos haber perdido…
Aun así, podemos perder toda esa esperanza y felicidad si la guerra contra los demonios ocurre de verdad.
Luke enarcó las cejas, sin entender.
—¿De qué estás hablando?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com