mi sistema de harem - Capítulo 156
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Capítulo 156: CAPÍTULO 155 – ENTRENAMIENTO DE ALTO VOLTAJE: LA REVELACIÓN QUE SACUDIÓ KONOHA
El campo de entrenamiento número 7 amaneció envuelto en una neblina densa, pero el calor que emanaba del centro del claro ya había empezado a disiparla. Era un lugar marcado por la historia y la destrucción: rocas pulverizadas, cráteres que parecían cicatrices de meteoritos y troncos de práctica que apenas eran astillas. Era el escenario perfecto para lo que Tsunade Senju, la mujer más fuerte del continente, tenía planeado.
Nobuo llegó al claro con una parsimonia que contrastaba con la agitación de sus acompañantes. A su izquierda, Anko Mitarashi caminaba con una energía eléctrica, juguetoneando con un kunai. A su derecha, Yūgao Uzuki mantenía un paso silencioso y vigilante, con su mano descansando en la empuñadura de su katana. Parecían sus guardaespaldas personales, pero Nobuo sabía que en realidad eran dos fuerzas de la naturaleza midiendo su territorio.
Tsunade ya estaba allí. Sus brazos cruzados sobre su amplio pecho y su mirada severa indicaban que no aceptaría menos que la perfección.
—Llegas tarde, mocoso —sentenció la Sannin, aunque sus ojos brillaban con una anticipación que no sentía desde sus días de guerra—. Hoy vamos a dejar de lado los juegos de casino. Vamos a ver si eres tan fuerte sin ese Sharingan tramposo como presumes.
Nobuo sonrió, dejando que pequeñas chispas azules danzaran en las puntas de sus dedos. —No necesito trucos visuales para esto, Tsunade-sama. Mi naturaleza es el rayo, y hoy planeo ser una tormenta completa.
1. Fuerza Bruta contra Electricidad Viva
Tsunade no perdió tiempo en protocolos. Dio un pisotón tan violento que el suelo se fracturó en una telaraña de grietas de diez metros. —Primera lección: Resistencia. No sirve de nada ser rápido si un solo golpe te rompe. ¡Ponte firme y recibe esto!
Nobuo cerró los ojos un instante. En su mente, visualizó el flujo de electrones recorriendo su sistema nervioso. No usó chakra convencional; activó su Modo de Conducción Eléctrica, permitiendo que la energía circulara como una armadura invisible bajo su piel, reforzando sus fibras musculares y creando un campo de repulsión electromagnética.
—Adelante —dijo Nobuo, plantando los pies.
Tsunade cargó su puño derecho. El aire alrededor de su brazo se comprimió por la pura densidad del chakra concentrado. Anko dio un salto hacia atrás, cubriéndose los ojos. —¡No lo mates, vieja! ¡Que todavía tengo planes para él esta noche!
Yūgao, por el contrario, activó sus reflejos ANBU, analizando la postura de Nobuo con incredulidad. “No se está defendiendo… está absorbiendo”, pensó.
¡BOOM!
El impacto fue sónico. El puño de Tsunade conectó directamente con la mejilla de Nobuo, pero en lugar del sonido de huesos rompiéndose, hubo un estallido de estática azul. La onda de choque disipó el 70% de la fuerza cinética, convirtiéndola en calor y luz. Nobuo se deslizó cinco metros hacia atrás, dejando dos surcos profundos en la tierra, pero cuando se detuvo, simplemente se sacudió el polvo del hombro.
Tsunade miró su propio puño, atónita. —¿Cómo… por qué no te has desplomado? Deberías tener el cuello roto.
Nobuo se estiró, haciendo crujir sus vértebras. —El rayo no solo golpea, Tsunade-sama. También amortigua. He convertido mi cuerpo en un conductor perfecto. ¿Eso fue todo? Porque esperaba que la leyenda fuera un poco más… contundente.
—¡Mocoso impertinente! —rugió Tsunade, y esta vez el suelo no solo tembló, se elevó.
El segundo golpe vino desde arriba, una patada de hacha que amenazaba con enterrar a Nobuo en el núcleo de la tierra. Él desapareció en un parpadeo eléctrico, dejando una imagen residual que Tsunade pulverizó. El terreno se abrió en un cañón improvisado. Anko rodó por el suelo soltando insultos coloridos, mientras Yūgao se refugiaba en la copa de un árbol, observando la escala del combate.
2. La Bomba de los Dieciséis
Tsunade se detuvo, jadeando levemente, no por cansancio, sino por la frustración de no poder fijar a su objetivo. —Tu cuerpo es demasiado resistente para un civil, y tu mentalidad es demasiado cínica para un shinobi joven. ¿Qué demonios eres realmente? ¿Un experimento de Orochimaru? ¿Un espíritu antiguo?
Nobuo suspiró, desactivando parte de su aura eléctrica. —Tsunade-sama, ya se lo dije. En mi mundo, soy un hombre de negocios, un autor y un líder. Pero si hablamos de mi cuerpo físico… solo tengo dieciséis años. Soy lo que ustedes llamarían un estudiante con mucha suerte.
El silencio que siguió fue tan pesado que el zumbido de los insectos en el bosque pareció un grito. Las tres mujeres se quedaron petrificadas, cada una procesando la información a su manera.
Anko fue la primera en reaccionar. Caminó hacia él con pasos erráticos, agarrándolo por los hombros y sacudiéndolo como si fuera un muñeco de trapo. —¿Dieciséis? ¡¿DIECISÉIS?! ¡Dime que es una broma del Sistema! ¡Eres menor que yo por casi una década!
Yūgao, la ANBU de hielo, perdió toda su compostura. Su máscara cayó al suelo y su rostro se tiñó de un carmesí que rivalizaba con el Sharingan. —¿Dieciséis años? —susurró, mirando sus propias manos—. Eso significa que mis informes de evaluación… y mi interés personal… Dios mío, mi registro profesional está manchado. He estado analizando a un menor de edad con fines… no profesionales.
Tsunade, por su parte, se sentó sobre una roca que acababa de romper, frotándose las sienes. —Esto es inaceptable. ¡Inaceptable! ¡He sido desafiada, igualada y casi humillada por un adolescente que ni siquiera tiene edad para beber sake legalmente en esta aldea! Es peor que la vez que Jiraiya intentó espiarnos en las termas usando un jutsu de transformación. ¡Mi vida es un chiste!
Nobuo levantó las manos en señal de paz. —Técnicamente, mi madurez mental y mi experiencia como CEO me sitúan mucho más allá de esa cifra. El cuerpo es solo el envase que el Sistema me asignó para esta misión. Pero sí, cronológicamente, tengo dieciséis.
3. El Reajuste de los Corazones
Anko se quedó mirando el vacío durante un minuto completo. Su cerebro trabajaba a máxima velocidad. “Es menor… es fuerte… es guapo… y manda más que un Hokage”, pensó. Finalmente, una sonrisa salvaje volvió a su rostro.
—¿Sabes qué? ¡Al diablo con los números! —gritó, abrazando el brazo de Nobuo de forma posesiva—. ¡En Konoha, a los doce ya nos mandan a matar gente! Dieciséis es prácticamente un adulto para los estándares ninja. ¡Y eres más hombre que la mitad de los jounin aburridos de esta aldea!
Yūgao exhaló un suspiro largo, recogiendo su máscara. Su mirada volvió a ser afilada, pero con un brillo nuevo. —La edad no altera la capacidad, ni el carácter que has demostrado, Nobuo. Si mi interés nació de ver a un igual, el hecho de que seas joven solo lo hace más impresionante… e intrigante. No voy a retroceder ahora por un tecnicismo legal.
Tsunade se puso de pie, cruzándose de brazos y bufando. —Bah. Esta aldea siempre ha sido un nido de locos y amores prohibidos. Si el chico puede detener mis golpes, tiene la edad suficiente para afrontar las consecuencias. Pero Nobuo…
—¿Sí, Hokage-sama?
—No vuelvas a mencionar tu edad delante de mí. Me hace sentir que el tiempo me está pasando por encima como un tren de carga. Me deprime.
4. Castigo y Consecuencias
Tsunade dio una palmada que resonó en todo el campo. —¡Muy bien! Como castigo por no haber mencionado este “pequeño detalle” antes de que empezáramos a entrenar, voy a triplicar la intensidad. Y como ustedes dos, Anko y Yūgao, parecen estar tan interesadas en su bienestar… ¡ustedes también entran en la rotación!
—¡¿QUÉ?! —gritó Anko—. ¡Yo solo vine a mirar!
—Evaluación de campo, ¿verdad, Uzuki? —dijo Tsunade con una sonrisa maliciosa—. Pues evalúa cómo se siente mi puño de cerca.
Nobuo encendió la electricidad en sus piernas, sintiendo que su Carisma Nivel 3 y su estatus de protagonista se consolidaban. Miró a las tres mujeres poderosas que ahora lo rodeaban con una mezcla de respeto, deseo y competitividad.
—Vamos, Hokage-sama. Muéstreme qué más tiene la “vieja guardia” contra “solo un chico”.
El ojo de Tsunade tembló de pura rabia competitiva. —Esa provocación… te la voy a cobrar en moretones, Nobuo Yamada.
El entrenamiento se reanudó con una furia renovada. Rayos azules, impactos de chakra que pulverizaban el paisaje y los gritos de Anko llenaron el aire de Konoha. Al final del día, mientras el sol se ocultaba, las tres mujeres miraron al joven que seguía de pie, rodeado de chispas, sin rastro de fatiga.
Anko jadeó, apoyada en Nobuo: —Esto es peligroso para mi salud… pero me encanta. Yūgao asintió, envainando su espada con respeto: —Es un enigma que se vuelve más complejo cada hora. Tsunade bebió de una cantimplora, mirando al horizonte: —Es un monstruo. Y lo peor es que Konoha no va a ser suficiente para contenerlo.
Nobuo sonrió para sus adentros. Dieciséis años o no, él era el capitán de esta historia.
【SISTEMA HAREM: Notificación】
Vínculos Estabilizados: Tsunade (+10% Respeto), Anko (+15% Obsesión), Yūgao (+20% Curiosidad).
Estado: El “Escándalo de la Edad” ha sido superado. Tu estatus como “Joven Genio Dominante” ha sido desbloqueado.
Nota del Sistema: “Nobuo, acabas de admitir ser un menor de edad ante la máxima autoridad de la aldea y, en lugar de arrestarte, ¡quieren entrenar más contigo! Definitivamente, las reglas no se aplican a ti”.
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