Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

mi sistema de harem - Capítulo 159

  1. Inicio
  2. mi sistema de harem
  3. Capítulo 159 - Capítulo 159: CAPÍTULO 158: LA CONEJITA QUE NADIE VE Y EL SISTEMA IMPLACABLE
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 159: CAPÍTULO 158: LA CONEJITA QUE NADIE VE Y EL SISTEMA IMPLACABLE

El lunes por la mañana en la Academia Sobu no tenía el glamour del yate “Yamada-Empire”. El aire olía a tiza, a desinfectante barato y a la hormona adolescente que Nobuo tanto despreciaba. Caminar por los pasillos de la escuela, vistiendo el uniforme estándar que le sentaba ridículamente bien gracias a su físico mejorado, se sentía como un retroceso evolutivo después de haber comandado ejércitos y dirigido juntas de accionistas.

Nobuo caminaba con las manos en los bolsillos, ignorando los susurros de las estudiantes que se detenían a verlo pasar. Su mente estaba en el balance trimestral de Yamada-Pro y en cómo Utaha estaba presionando para que el nuevo volumen de su novela fuera adaptado antes de tiempo.

—¿Realmente tengo que estar aquí? —murmuró Nobuo para sí mismo—. Podría estar cerrando contratos en Akihabara y, en cambio, tengo que escuchar una clase sobre literatura clásica japonesa.

[Notificación: El Anfitrión debe mantener un perfil de “Estudiante Destacado” para asegurar la legitimidad de su imagen pública. El Sistema recomienda paciencia.]

—Cállate —respondió mentalmente.

Nobuo decidió desviarse hacia la biblioteca municipal que estaba conectada con el complejo escolar. Necesitaba un libro de referencia sobre arquitectura moderna para un fondo que estaban diseñando en el estudio, y sabía que el silencio de la biblioteca era lo más parecido a la paz que encontraría ese día.

El Encuentro Inesperado

Al entrar en la biblioteca, el silencio era casi absoluto. Los estantes de madera vieja se elevaban hacia el techo, creando un laberinto de papel y polvo. Nobuo caminó hacia la sección de arte y diseño, pero algo en su visión periférica lo hizo detenerse en seco.

En medio de los pasillos, donde varios estudiantes leían distraídamente, había una figura que rompía cualquier lógica social.

Era una chica. Una chica espectacularmente hermosa, de cabello oscuro y largo que caía como una cascada sobre sus hombros. Pero no era su rostro lo que resultaba chocante, sino su atuendo: un traje de conejita de seda negra, ajustado, con medias de rejilla y unas orejas de conejo que se mecían suavemente mientras ella caminaba.

Nobuo parpadeó. Utilizó su percepción mejorada para ver si era una ilusión o un efecto de su reciente viaje a otros mundos. No lo era. La chica estaba allí, moviéndose con una mezcla de desesperación y resignación, pasando sus manos frente a la cara de otros estudiantes.

Nadie reaccionaba. Un chico a pocos centímetros de ella seguía leyendo su manga sin siquiera notar el roce de la seda del traje de la chica.

Nobuo suspiró profundamente y desvió la mirada hacia un estante de libros de cocina.

“Ni hablar”, pensó con firmeza. “No voy a involucrarme. Ya tengo a Nino quejándose por el presupuesto, a Utaha acosándome con sus guiones, a Akeno tentando mi paciencia y a Yui Kotegawa vigilando mi moralidad. Esta chica es, claramente, un imán de problemas sobrenaturales. Si no la ven, no es mi problema”.

Decidido a ignorar la anomalía, Nobuo tomó un libro al azar y empezó a caminar en dirección opuesta. Ya había tenido suficiente “misticismo” en Naruto para toda una vida. Lo último que necesitaba era una “chica conejita” con síndrome de protagonista.

Incluso vio a un chico de mirada apática, Sakuta Azusagawa, que parecía estar observando la escena con confusión desde el otro lado del pasillo. Nobuo lo reconoció de las listas de clase; parecía un tipo tranquilo que no causaba problemas. “Tú mismo, chico. Si quieres ser el héroe de esta historia, adelante. Yo tengo una empresa que dirigir”.

Sin embargo, el Sistema tenía otros planes.

La Misión Implacable

Un pitido agudo y molesto resonó directamente en su cerebro, seguido de una ventana flotante de color rojo sangre que bloqueó su visión.

[ALERTA DE MISIÓN OBLIGATORIA: “LA ACTRIZ OLVIDADA”] [Objetivo: Reconocer y asegurar la existencia de Mai Sakurajima.] [Condición de Éxito: Establecer contacto verbal y evitar que desaparezca de la percepción del Anfitrión.] [Penalización por Incumplimiento: Bloqueo inmediato de todas las cuentas bancarias de Yamada-Pro y pérdida del 50% de la afinidad con el harén actual.]

Nobuo se detuvo en seco. Sus nudillos se pusieron blancos al apretar el libro que sostenía.

—¿Me estás chantajeando, pedazo de basura tecnológica? —siseó Nobuo entre dientes, por suerte en voz baja.

[El Sistema prioriza la expansión de la influencia del Anfitrión sobre personajes de Clase S. Mai Sakurajima es vital para el futuro de Yamada-Pro. El tiempo corre…]

Nobuo cerró los ojos, contando hasta diez. No podía permitirse un bloqueo financiero ahora que estaban en plena pre-producción. Con un gruñido de pura irritación, se dio la vuelta. Vio que el tal Sakuta estaba a punto de acercarse a la chica, pero Nobuo, con su velocidad mejorada, se interpuso en su camino sin que el chico se diera cuenta de cómo había llegado allí.

Nobuo caminó directamente hacia la chica del traje de conejita, que en ese momento estaba mirando con tristeza un estante de libros, convencida de que nadie en ese edificio volvería a notar su presencia.

—Oye tú, la del traje ridículo —dijo Nobuo, su voz resonando con una autoridad que cortó el aire como un cuchillo.

La chica se quedó petrificada. Sus orejas de conejo temblaron. Lentamente, se giró, con los ojos abiertos de par en par. Miró a su alrededor, buscando si Nobuo le hablaba a alguien más, pero los ojos de él estaban clavados en los suyos con una intensidad insoportable.

—¿Tú… tú me estás hablando a mí? —susurró ella, su voz quebrándose por la sorpresa.

—No veo a ninguna otra persona vestida para un club nocturno de mala muerte en una biblioteca escolar —respondió Nobuo, cruzándose de brazos—. Me estás desconcentrando. Si quieres llamar la atención, hay mejores formas de hacerlo que paseándote como un fantasma erótico.

Mai Sakurajima dio un paso atrás, con el rostro encendido de vergüenza, pero también con una chispa de esperanza que Nobuo detestó ver. Sabía lo que significaba esa mirada: se acababa de convertir en su ancla.

—¡Puedes verme! —exclamó ella, olvidando por un momento su dignidad—. ¡Realmente puedes verme!

—Desafortunadamente para mi cordura, sí —contestó Nobuo con cinismo—. Y ahora, ponte algo de ropa encima. No me importa qué tipo de fenómeno extraño estés sufriendo, pero en Yamada-Pro no aceptamos actrices que no pueden ni mantener su propia existencia frente a una cámara.

—¿Yamada-Pro? —Mai parpadeó, confundida por la mención de la empresa de la que todo el mundo hablaba—. ¿Eres… el CEO?

Nobuo no tuvo tiempo de responder. Detrás de él, el chico de mirada apática, Sakuta, se quedó mirando la escena con una expresión de haber llegado tarde a su propio destino. Nobuo lo miró por encima del hombro.

—Lo siento, chico. Esta trama ya tiene un nuevo director —pensó Nobuo, aunque sintió un poco de lástima por el tal Sakuta.

El Sistema emitió un sonido de satisfacción.

[Misión en curso: Vínculo establecido con Mai Sakurajima.] [Nueva tarea: Lleva a la actriz a un lugar privado y analiza el “Síndrome de la Pubertad”.]

Nobuo miró al techo de la biblioteca, pidiendo paciencia. Había regresado de un mundo de guerras ninja para terminar cuidando a una actriz invisible vestida de coneja.

—Camina —le ordenó a Mai—. Antes de que decida que las multas del Sistema son más baratas que aguantar este drama.

Mai, sin entender del todo quién era este hombre arrogante pero magnético, no tuvo más remedio que seguirlo. Sintió que, aunque Nobuo parecía odiar cada segundo de su interacción, era la única cuerda que la mantenía atada al mundo real.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo