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[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 159

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Capítulo 159: Capítulo 43: Tranquilidad momentánea

*El paso del tiempo*

“Qué lata todo, siento que mi investigación no llega a ningún lado, tal vez estoy pensando todo de manera muy científica, alejándome de lo místico”, me quejé en el sillón que se veía antiguo mientras me rebanaba los sesos.

“Tal vez deberías mirarlo desde otro punto de vista”, habló el viejo que tenía al frente, que solo tal vez yo era más viejo que él en términos de líneas de tiempo.

Yo solo lo miré algo hastiado; él no estaba prestando atención a nuestra conversación, estaba puliendo un código místico que tenía en la mano.

Mirando el objeto, para mí no tenía nada de especial, ni siquiera era algo que usara para manipular la segunda magia.

“¿Cómo que otro punto de vista debería mirar?”, le interrogué tentativamente.

La verdad es que ya estaba con los ánimos por los suelos y mucho estrés.

Zelretch solo levantó los hombros en señal de desinterés total.

“No sé para qué vine”, me quejé, levantándome y listo para irme. En el momento en que estuve a punto de abrir la puerta, escuché su voz.

“Según lo que entendió, tiene un código místico sellado que le ayudaba a mirar y ser capaz de descubrir los secretos más profundos. Con esa habilidad no debería complicarle descifrar los sellos y ser capaz de eliminar, por lo que tu enfoque debería ser cómo poder usar tus poderes sin que esa cosa intervenga”.

Al escuchar sus palabras, me quedé quieto.

Nunca se me había pasado por la mente volver a usar mis poderes.

La verdad es que había visto mi cuerpo, y los sellos que tenía en mi cuerpo eran más fáciles de tratar que lo que contenía la hoz, pero no quería tener ningún problema con la counterforce ni con Gaia, ya que no quería irme de aquí forzadamente sin Medusa.

La verdad, veo más factible lo que dijo ese viejo que todo lo que había hecho hasta ahora.

“Retch, es la mejor idea que me has dado desde que nos conocemos”, fui franco con él.

Después de tantos años en la torre del reloj, y con mis ascensos obtenidos, consiguiendo un rango de Pride y con mi estatus de ser que viene antes de la era del hombre, al igual que él, es normal que tuviera un cierto interés en mí y en conocerme.

El usuario de la segunda magia por fin desvió la mirada de su código místico inútil y me miró.

“Si quieres compensarlo por mi ayuda, puedes usar esos ojos para ver algunas cosas de interés por mí”, me dijo seriamente.

“Yo no mencioné nada de recompensarte”, dije algo cansado para irme de la habitación; me imaginé que si me ayudaba, sería para sacar beneficio de algo de interés propio.

Pero después de tanto tiempo aquí, como que me acostumbré a estos tipos, sean así.

…

“¿Y qué opinas, Akane?”, le pregunté a mi antigua maestra de la Segunda Guerra del Santo Grial.

Ella solo dio un suspiro para detenerse en lo que hacía y mirarme.

“Dante, te voy a ser sincero, a este punto de mi vida ya no me interesa obtener ninguna de las cinco magias”. Su respuesta me llenó de vergüenza y desilusión.

Durante todos estos años, mi investigación se basó en cómo liberar la hoz de su confinamiento, ya que cuando me fuera de este mundo, podría invocarla nuevamente sin ningún problema o sello.

“Pero…”, intenté decir, pero me detuve.

“Querido amigo”, me interrumpió, “mírame, ya estoy vieja”, me dijo, señalándose a sí misma; vi sus arrugas y el pelo lleno de canas.

Y la verdad es que no solo se veía vieja, sino que ya estaba vieja.

“Han pasado 55 años desde la guerra del Santo Grial; durante este tiempo, esperando terminar casándome, seguí mis viajes y formas de ayudarte en ayudarme, hice mis investigaciones, tuve 4 hijas y ahora estoy acá, cada vez más cerca de jubilarme de esto y descansar. Sé que me prometiste que me llevarías, pero siento que no serviría de nada hacerlo”. Sus palabras me dieron directo a mi conciencia.

La verdad es que nunca quise demorarme en encontrar una forma de liberar los sellos de la hoz, pero nunca fui muy diestro en la magia.

Mi rango y estatus son más por mi fuerza, vigencia y ayuda que he dado durante este tiempo en la torre del reloj. Mi hechicería e investigación nunca fueron la gran cosa o algo que no estuviera haciendo alguien más, pero como estas personas son celosas con sus trabajos, tuve que hacer el mío propio desde cero.

Ella, al mirarme, solo pude suspirar.

“Mira, si quieres, puedes hacer algo por tus nietos más que por nosotros”. Al escuchar esas palabras, miré directamente a Akane.

“¿Qué quieres decir exactamente?”, intenté confirmar lo que quería decir.

“Lo que acabas de escuchar”, me respondió, “tú sabes que busqué la raíz para heredar la cesta mágica de los Aozaki, algo que al final abandoné, por lo que obtener una de las cinco magias después de la guerra nunca fue algo primordial, por eso nunca te apuré o me decepcioné de que no cumplieras tu palabra, y si lo tuviera ahora, lo más seguro es que lo terminaría heredando”.

Al escuchar esto, entendí lo que quería decir. La verdad, lo sabía, pero quería cumplir mi promesa y no sentirme tan mal por obligar a Akane a revivirme, pero sé que a ella nunca le importó y nunca se ha arrepentido de esto.

Y la verdad es que mi nieto puede que lo necesite más que Akane.

“Bien”, dije decididamente, “pero aún te debo un favor entonces”. Ante mi respuesta, solo pudo sonreír.

“Entonces te pediré que cuides de Ópera por mi parte”. Al escuchar que me pidió cuidar a una de sus hijas, la más loca, impulsiva y errática, solo pude tensarme.

“Eres malvada”, me quejé, a lo que ella solo pudo reírse.

“Es mi venganza de todos estos años”. Su respuesta solo hizo que yo suspirara ahora, ya que con todo esto ahora no podía retractarme.

…

En la habitación, me senté a esperar. El lugar estaba lleno de sellos y talismanes. La idea de esto es crear una barrera que aislara lo más posible el mundo exterior para que esas dos fuerzas se demoraran en intervenir.

Al final logré crear un círculo mágico en el que, cuando estoy en él, puedo liberar todos los sellos que tenía mi cuerpo; mientras más pequeño sea el círculo, más efectivo es. Cuando lo abrió sin aislar el lugar, el mundo se demoró un minuto en intervenir y arreglar la anomalía. Con esos sellos y talismanes se demoran mucho más en darse cuenta de lo que pasa.

Hace mucho tiempo, Zelrecth me mostró un camino incompleto para llegar a la raíz, pero necesitaba un puente, algo que nadie tenía. Pero con la hoz, yo podía crear ese punto o, como me gusta decirlo, ese salto de un punto A a un punto B.

Una vez tuviera mi hoz en mis manos, solo era cuestión de decidir cuándo hacerlo, y la idea es hacerlo lo antes posible, ya que uno nunca sabe que alguien puede arruinarte el día.

“Padre, llegamos”, escuché la voz de una mujer adulta.

“Pasen”, ordené solo para ver a Chiaki entrar junto a mi nieto, Takeo Aozaki, hijo de Shuji Aozaki y Chiaki Kurozumi.

“Bien, entonces, estamos listos”, A lo que ambos asintieron.

Sin perder el tiempo, me paré en el círculo mágico, donde estaba el pilar que tenía sellada la hoz.

La verdad es que estaba nervioso, ya que tenía una razón oculta del porqué hacía esto, y es que necesitaba obtener una de las cinco magias, más específicamente, la tercera, la que permitía manipular las almas.

Ya preparado, empecé a recitar mi cántico para activar el círculo mágico.

“Essentia existentiae, veni et voluntatem meam imple activando alas libertatis”, dije para que el círculo mágico cambiara de color de verde a azul.

Mi cuerpo, siento cómo todos sus grilletes se liberan y podía sentir todas mis habilidades libres después de tanto tiempo, pero no había tiempo que perder.

Activando los ojos de Dios, que todo lo ven, miré los sellos que tenía la hoz. Los veía todos: las palabras, la traducción, el cómo fue hecho, las debilidades y el cómo desactivarlo.

“Chiaki”, ordené, a lo que ella solo asintió.

Ella era la actual líder del departamento de política y sellos. El ser matriarca de los Aozaki hizo que abandonara su investigación, pero la influencia que obtuvo en la torre del reloj no se desvaneció; esa sigue en sus cargos dentro de estas a pesar de las quejas de Ryujin y Shuji, lo que hizo que terminara siendo jefe del departamento político, haciendo que sus habilidades en sello fueran, si no la mejor, una de las mejores.

Con mis instrucciones y sus conocimientos avanzados en esta área, empezó a desmantelar los sellos de manera quirúrgica, como si de una cirujana se tratase, con mi guía.

Su destreza y coordinación hicieron que en 5 minutos los sellos ya estuvieran totalmente destruidos o desactivados.

Sin perder tiempo, desactivé el círculo mágico. Siento cómo los sellos de mi cuerpo volvían a activarse. Hice que mis ojos dejaran de funcionar, pero daba igual, ya que, rompiendo el pilar de un solo golpe, agarré la hoz que estaba conteniendo adentro y la examiné.

Solo al mirar el arma sentí la impotencia de todos estos años y de cómo Atenea, junto a Zeus y Hefesto, hicieron todo eso, ya que incluso tenía algo para nulificar cualquier daño o mandarlo a otro lugar. Al ver eso, solo pude sentir la rabia dentro de mí, pero solo pude calmarme, ya que los culpables ya no estaban aquí, así que no me servía enojarme.

“Guau, qué increíble, abuelo”, dijo Takeo al inspeccionar la hoz que tenía en mis manos.

“Verdad”, confirmé mientras giraba el arma para colocarla en mi hombro de manera muy increíble, o eso creía yo.

“Ejem”, nos interrumpió. “Bueno, sigamos con lo que sigue, ya que estando allí no se sabe qué pasará y cuánto tiempo se demorarán”, se quejó Chiaki mientras sacaba una revista de moda.

“Mmm, estás más gruñona de lo normal”, le dije fijándome en su actitud.

“No sabes cuánto tuve que hacer para tener un día libre completo sin que sean días festivos”, me contestó sentándose y empezando a leer.

Takeo iba a decir algo, pero lo detuve a tiempo; él me miró y yo solo negué con la cabeza. Era mejor no hacer enojar a una mujer, y más si es tu madre.

Sin perder más el tiempo, enterró la hoz en una pared y, con un tajo, el espacio se abrió, generando un portal.

Takeo, al mirar esto, se quedó embobado, pero saliendo de su trance, se quitó la polera, dejando su torso desnudo, mostrando un gran sello que Chiaki y yo le pusimos para evitar que la raíz lo afectara tanto y lo activara.

“Bien, empecemos”, anuncié saltando al portal mientras agarraba a Takeo.

(Nota: Al no saber cómo funciona esto de la interacción directa con la raíz, y que no existía Shiki, por lo que entiendo por la línea temporal, decidí omitirlo, ya que si escribo algo a mi pinta, puedo estar totalmente equivocado en lo que hago. En adición, las edades y fechas de estos momentos serán omitidos porque es bastante complicado ese tema para hacer calzar las edades, y para equivocarme, decidí no hacer lo y punto).

…

Después de correr mientras tenía a un Takeo con sus circuitos abiertos y su máxima potencia, logré encontrar una salida y, sin pensarlo, la atravesé.

En el momento que estuve en el mundo de la superficie, nuevamente me invadió un viento helado capaz de congelar hasta el pensamiento.

Era una cueva llena de hielo; sin pensarlo mucho, donde estábamos, dejé a Takeo en el suelo y salí afuera de las montañas. Miré afuera solo para ver una tormenta helada.

Cuando salí completamente de la cueva, me di cuenta de que estábamos en una montaña. La ausencia de oxígeno era bastante alta, por lo que debemos estar en una altura muy alta. Esto me trajo recuerdo de cuando visité por primera vez Skypiea en el mundo de One Piece o cuando visité el monte Everest en…

Un momento. Creo que estar en la raíz hizo que mis neuronas dejaran de activarse momentáneamente, pero ahora volví a la normalidad.

En ese momento sentí una presencia atrás, solo para ver a Takeo caminando donde estaba mientras se apoyaba en la pared. Su malestar era más mental que físico; al fin y al cabo, lograr una conexión con la raíz no es algo que se pueda hacer así como así y no perder tanto tu yo mismo.

“¿Cómo estás tan bien?”, me cuestionó al verme.

“He pasado por cosas parecidas, solo diré eso”, le expliqué; eso era verdad, una vez tuve una interacción rara con seres lovecraftianos y personajes de un lugar llamado Torre oscura. “Mejor vámonos de aquí”.

En el momento en que iba a crear un portal a casa, Takeo me detuvo en seco.

“¿Dónde estamos?”, me preguntó algo cansado.

“Creo que en Monte Everest”, le respondió, pero él negó con la cabeza.

“No me refería a eso, ¿dónde estamos?”, volvió a preguntarme la pregunta, a lo que ahora entendí lo que pedía; se refería a las coordenadas.

“Tendrás que esperar entonces”, a lo que él asiente.

Mientras intentaba obtener las coordenadas, no pude evitar preguntar.

“¿Qué magia obtuviste?”, dije mirándolo.

Él se quedó callado un momento.

“La magia azul”, mi comprensión llegó inmediatamente, pero era de esperar, ya que la raíz termina leyendo ciertamente la magia más adecuada a ti; antes me preguntaba si obtendría otro tipo de magia.

(Nota: Eso sí me lo invento para justificar).

“¿Y tú, qué obtuviste?”, me interrogó.

Yo solo le sonreí, ya que logré lo que quería, porque solo le mostré mi mano y levanté tres dedos.

…

*Salto temporal*

Me quedé frente a las dos tumbas mirándolas mientras fumaba un cigarrillo. Hacía tiempo que no venía; el trabajo me había estado manteniendo ocupado para pasar todo este tiempo hasta que sea la quinta guerra del Santo Grial.

La poca información que obtuve de la tercera fue más o menos lo que sabía; en este caso, se invocó un Avenger, y no un Ruler, por lo que no tuve que interferir para que no sucedieran los eventos de Fate/Apocrypha, ya que no me convenía.

“Me imaginé que estaría acá”, escuché una voz vieja y ronca. Miré a un lado para ver a un Takeo muy viejo y solo con la capacidad de caminar gracias a la magia del tiempo, que pudo alterar varias cosas de su cuerpo, ya que no solo podía viajar al futuro, sino hacer otras cosas. Tiene sus limitaciones, por lo que muy efectivo no es, pero hace que pueda caminar aun cuando está casi para los 100 años.

“Y tú, un hijo tan predilecto, visitando a tus padres”, le comenté al verlo parándose al lado mío.

Frente a los dos estaban las tumbas de Chiaki y Shuji; una lástima que la tumba de Akane estuviera en Groenlandia, donde vivía con su esposo.

“Admito que no he sido un buen hijo”, dijo mientras pisaba la maleza que había alrededor de las tumbas. “Pero en realidad solo vine a pensar”.

“¿Qué traes en mente?”, le pregunté, solo por curiosidad.

“Creo que voy a cambiar el heredero de la quinta magia”; cuando escuché eso, ya me imaginé lo que estaba por pasar, ya que la historia de Mahoutsukai no Yoru no es algo a lo que sea ajeno.

“Creo que te estás precipitando muy pronto, mocoso; Aoko solo tiene 6 años y Touko 10, es muy pronto para decidir”, le advirtió sobre una decisión precipitada.

Takeo se quedó pensativo.

“Tal vez tengas razón, voy a meditarlo más; igual no me estoy volviendo más joven y mi tardanza al tener hijos hizo que no me quede tiempo para heredar la magia. Antes había pensado dárselo a Helena, pero ella lo rechazó diciendo que no lo necesitaba”.

Al escucharlo, solo pude negar con la cabeza, ya que la edad le estaba afectando la capacidad de pensar de manera clara.

“Mejor volvamos a la finca, no vas a enfermarte y morir antes de lo planeado”, le comenté.

“Ja, ya quisieras; cuando lleguemos, bebamos del mejor sake que tengo guardado”, agregó al escuchar mis palabras.

…

Cuando llegué a la residencia de los Aozaki, fui recibido por un pequeño objeto no identificado con la estatura de una niña de 6 años.

“Tío Dante, volviste, mira el dibujo que hice”, habló la niña que me mostraba un papel con un dibujo en el cual me imagino que estábamos ella y yo, en un castillo, exterminando vampiros, o eso creo que es.

“Oh, increíble dibujo, me imagino que este eres tú y yo soy ese”, le dije mientras me agachaba a su nivel.

“Asi es, somos los dos cuando nos casemos en un castillo mientras tenemos sirvientes vampiros que nos atiendan”. Su respuesta alteró totalmente mi percepción de la realidad, dejándome en blanco.

“Jajajaja, con que eso era”, se rio Takeo, ya que a él tampoco se le ocurrió eso.

Mientras procesaba todo eso, me fijé que en la esquina del pasillo se asomó otra pequeña niña, no muy diferente a Aoko.

“Tch, otra vez Aoko está acaparando toda la atención”, se quejó Touko, siendo escuchada por todos.

Aoko se dio cuenta para ver a su hermana mayor.

“No es mi culpa que Touko sea tan Touko”, le recriminó, echándole la culpa a su hermana como lo haría un niño, culpar a los demás siempre.

“Tch”, Touko volvió a chasquear los dientes y se dio la vuelta para irse, como una señorita recatada que es, como si ni tuviera que rebajarse a pelear con alguien inferior, o así yo lo veía.

“Touko es una envidiosa”, terminó diciendo Aoko, para empezar a levantar los brazos hacia mí.

Yo sabía lo que quería, así que me paré y la levanté en brazos; ella solo sonrió al ser sostenida por mí.

Takeo solo me miró con ojos de complicidad.

“Sabes, mi madre dijo que ella y tú no tienen ninguna relación sanguínea, por lo que podrías perfectamente casarte con cualquiera de las dos”, me dijo Takeo mientras caminaba por el pasillo.

“Tengo esposa e hijos”; además, no soy un pedófilo; pero eso lo dije más a mí adentro para no decirlo frente a la niña.

“El abuelo nos dio su bendición”, declaró Aoko orgullosa, mirándome fijamente.

“No escuché lo que dije yo”, miré algo cansado a la niña, la cual fingió ignorancia ante mis palabras.

Touko y Aoko son muy inteligentes como para ser descendientes de Takeo; esa cualidad debe venir de su otra familia de sangre.

…

*Paso del tiempo*

Mientras caminaba para llegar a donde decía que estaba el hechicero Erreje, me di cuenta de que no había vida en este lugar.

Frente a mí había un edificio alto, vacío y abandonado, pero no entré. Según la información que me había dado la asociación de magos, aquí había un hechicero muy problemático, del cual se debía dar caza con urgencia.

Durante el paso de mi vida en este mundo, he pasado por muchas cosas; entre estas, fue unirme a los ejecutores de designación de sellado, del cual, actualmente, soy el jefe y organizador de este mismo. Los demás ejecutores deben seguir mis órdenes y yo decido si alguien es aceptable para unirse a la organización.

La asociación puede decidir enviar a alguien para postularse, pero yo decido si entro o no.

Entre las otras obligaciones que tengo está cazar magos, y de los que tienen más importancia para la asociación, como puede ser el hechicero que vine a traer de vuelta.

Pero, como dije, no hay ningún ser vivo por los alrededores, pero eso no significa que no haya personas.

“Vampiros, ghouls, no muertos, ¿qué será esta vez?”, me dije a mí mismo, ya que no sería la primera vez que un tipo hace una investigación que sale mal y termina siendo asesinado por uno de los que acabo de decir.

“Veo que no vas a entrar, y yo que había preparado el lugar para recibirte”, escuché una voz dentro del edificio, de la cual salieron dos personas, o así se veía en la superficie.

En el momento en que los vi, me percaté de que eran apóstoles muertos.

“Vampiros”, dije simplemente.

“Exacto”, anunció uno de estos. Mi nombre es…”.

“No me interesa el nombre de un cadáver”, le interrumpí de golpe, haciéndome abrir los ojos, mientras su compañero solo me miraba. “Donde está el hechicero es lo único que me interesa”.

El vampiro chasqueó la lengua para hacer un gesto a su compañero, el cual de una bolsa sacó la cabeza de un tipo; lo reconoció inmediatamente como el tipo que debía cazar.

“Esta…”, no pudo terminar de hablar, ya que de un solo movimiento me acerqué a los tipos y les arrebaté la bolsa y la cabeza.

Miré la bolsa para ver que solo había huesos y pedazos del hechicero, viendo que se comieron hasta la carne; seguramente iba a usar sus huesos para algún ritual o algo. Qué lata, mi misión falló, ya que tenía que traer el cuerpo entero; no importaba si estaba vivo o muerto.

Con esto ya en mis manos, me disponía a volver, pero los tipos rápidamente me atacaron, pero yo simplemente esquivé sus ataques y con rapidez le rompí el cuello a los dos. No los mato, pero los dejaría inmovilizados por unos momentos; soy ejecutor de la asociación, no de la iglesia, no haré su trabajo en eliminar apóstoles muertos.

Ya listo para irme, sentí como las demás presencias no muertas, que aparecieron solo para ver a un tipo que tenía identificado frente a mí.

Yo solo entrecerré los ojos al verlo. El tipo que tenía ahí era un ancestro verdadero, más específicamente Rizo-Waal Strout.

(Nota: Sé que Helena mató a un ancestro y tomó su lugar, pero no encontré el capítulo donde escribir eso, por lo que espero que no haya sido este).

Junto a él, varios apóstoles muertos por el lugar, pero faltaba algo: dos seres con más poder de aquí no habían asomado.

Yo sabía de todo esto, y sinceramente, no tenía ganas de pelear, solo quería hacer mi trabajo y listo, pero veo que no se va a poder.

“No puedo dejarte ir, Dante”, anunció el ancestro verdadero. “Ven conmigo, ella quiere verte”.

“Mmm”, me quedé pensativo mientras era rodeado por varios enemigos alrededor. “¿Por qué no viene ella aquí mejor?”.

“Tú no decides eso”, me contestó algo molesto.

“Pues, qué mal”, dije simplemente para usarlo y desaparecer de la vista de todos.

Los vampiros se pusieron histéricos al ver que desaparecí, menos Rizo, que se percató de mi movimiento y se dio vuelta para golpearme, pero yo ya había actuado.

“Gravitas quinquagies augetur”, recita para que Rizo abriera los ojos y cayera al suelo tirado sin poder moverse.

“¿Qué me hiciste?”, habló molesto.

“Es mi hechicería, puedo alterar los parámetros de la física; en este caso, alteré la gravedad. Hice que tu masa aumentara, que por defecto afectó tu gravedad, haciendo que esté como está ahora”, le expliqué mientras sacaba un cuchillo y me lanzaba con los demás apóstoles muerto.

Sin mucho esfuerzo, corté a todos los apóstoles muertos sin complicaciones, pero estos no murieron por esto; simplemente empezaron a regenerarse como los vampiros que eran.

“Es inútil, no puedes matarnos”, se jactó uno, lo cual tomé como un reto.

“¿Eso es así?”, cuestioné para dar un salto, el cual quedé arriba de uno de los apóstoles. Usando haki de nivel más avanzado y usando geppo, me lancé contra el tipo.

“El Puño del Infierno”, dije para dar un potente golpe que hizo temblar todo el lugar.

El impacto del golpe generó una onda expansiva que arrasó con casi todos los árboles del lugar; el terreno se deformó y se destruyó, haciendo que todas las casas y el edificio que había fueran destruidos. La tierra se levantó como si las placas tectónicas se levantaran del suelo, dejando unos 3 kilómetros de diámetro de pura destrucción.

Una vez terminó mi ataque, caí al suelo solo para ver cómo quedaban solo los pies del apóstol muerto que intentaba regenerarse, pero se veía que le costaba.

Simplemente chasqueé los dedos y una llama de fuego salió, quemando el resto del tipo.

Rizo, que estaba ahí cerca, ya que la gravedad aumentada le ayudó a no salir muy lejos de la explosión, vio todo esto con asombro.

“No esperaba menos de un doctor en matemáticas y físicas, jefe de los ejecutores de la Asociación de Magos y, sobre todo, el padre de Helena”, escuché una voz algo infantil.

En el momento que me di vuelta, vi a una joven señorita de aspecto aristocrático junto a una pequeña bestia que reconocería por donde fuera que estuviera.

No me esperaban ver a Altrouge Brunestud y a Cath Palug en su forma de Primeate Murder.

Yo no sabía si ganaría peleando contra dos ancestros y un beast, pero siempre hay una primera vez.

…

“Un terremoto de grado 7,8 Richter en Noruega que genera una falla que abre casi la mitad del país a la mitad”. Takeo leyó frente a mí lo que decía el diario, para dar vuelta a la página. “Esta falla es muy parecida a la que hay en Grecia, pero con dimensiones totalmente diferentes”.

Con eso cerró el periódico y me miró.

“No sé por qué haces esto; desde mi punto de vista, no hice nada malo”, dije defendiendo mi punto de vista.

“Ese no es el problema, sino que cuando peleas eres muy destructivo; si no fuera porque pensaron que fue un terremoto y una falla oculta en la placa tectónica, no habría tiempo para dar una excusa para ocultar la verdad al mundo y proteger la magia”, me reprochó, a lo que solo me limpié el oído con el dedo, ignorándolo.

“Tranquilo, abuelo, se enfrentó a dos verdaderos ancestros al mismo tiempo; puedes calmarte un poco”, me defendió Touko, que estaba al lado de Takeo.

“Bien, pero mi duda es, ¿la derrotaste?”, me interrogó.

La verdad es que lo dejé irse después de casi destruir una buena parte de donde estábamos para al final darle un pequeño consejo.

“Se escapó al momento de hacer mi ataque final”, le mentí sin ningún remordimiento.

“Bueno, no importa”, terminó diciendo Takeo mientras se sobaba las sienes.

En ese momento entró una joven a la cual reconocí inmediatamente. En el momento que me vio, saltó encima de mí, haciendo que instantáneamente la atrapara.

“Dante, volviste, viniste a cumplir tu promesa de casarme contigo”, declaró Aoko con mucha felicidad.

“Yo nunca te prometí nada”, le respondí, ya acostumbrado a esta rutina.

Miré de reojo cómo Touko se tensaba y fulminaba a su hermana menor.

Sabía de las emociones de las dos hermanas, tanto las que sienten hacia mí como entre ellas, pero siempre había decidido no intervenir ni jugar a los bandos, permaneciendo lo más neutral posible.

“Qué bueno que llegaste, Aoko, con eso puedo dar la noticia del porqué llamé a ustedes dos”, dijo parándose, haciendo que todos lo miráramos. Decidí que mi verdadera heredera y quien tomará las riendas en la familia Aozaki al final será Aoko”.

Penas, escuché esas palabras, me pasé los dedos por los párpados y esperé la explosión.

“¡¡¡Abuelo!!!, ¿¿¿qué significa esto???”, exclamó Touko con gran enfado.

“Lo que escuchaste, al final Aoko será quien herede la cesta mágica junto a la quinta magia”, le respondió con calma Takeo.

“Pero he pasado toda mi vida estudiando y aprendiendo para poder ser la siguiente heredera de la familia”, le replicó esta.

Miré de reojo a Aoko, que estaba callada, quieta, sin hacer nada, como si intentara pasar desapercibida entre el aire.

“Eso ya no importa, puedes hacer lo que quieras con tu vida ahora, mi decisión no cambiará”, dio su veredicto final Takeo mirando fijamente a Touko.

Esta quiso seguir refutando, pero la mirada de su abuela la calló; solo pudo mirar a su hermana menor y darle una mirada de ira y envidia para irse de la habitación dando un fuerte portazo.

“Bueno, puede ser, pero”, dije también levantándome. “Iré a calmarla. Aoko, quédate aquí con el abuelo por el momento”.

Con eso me fui tras ella, dejando a los dos solos en la habitación.

——————————————————————

Bueno, gente, volví.

Quería hacer el capítulo aún más largo, pero no me alcanzará el tiempo y había dicho que subiría el capítulo el jueves, así que lo dejaré hasta aquí. Tenía pensado indagar más en la relación de Dante con las hermanas, pero al final tendré que hacerlo en el próximo capítulo.

Solo para que sepan, Aoko será el nuevo miembro del harén.

También quiero comentar algo. Yo había visto miles de fics donde Imu de One Piece era mujer, pero ahora con los spoilers resultó ser hombre. Por esta misma razón no me gusta inventar cosas que en el futuro serán reveladas, como puede ser la interacción o forma de la counterforce, o el tono de hoeres, o la raíz, de ahí que no la escriba.

Solo eso quería decir; espero que les haya gustado el capítulo. Saludos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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