[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 160
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Capítulo 160: Capítulo 45: Preludio a la quinta guerra
Ya era 2003; cómo pasaba el tiempo, ya faltaba un año para la quinta guerra del Santo Grial.
“Oye, Dante, estoy aburrida”, se quejó Aoko a mi lado mientras estábamos esperando que Kaori saliera de la escuela.
“No exageres, después de esto íbamos a ir a España a ver el festival de corridas de toros con Kaori”, le recordé.
Quizás para una niña de 9 años ver este tipo de entretenimiento sea mucho, pero para una niña de una familia hechicera y heredera de la familia Aozaki no era para tanto.
Al final, Aoko y yo decidimos no tener hijos, al menos no por ahora.
Les conté a Aoko y Touko sobre mi sistema y habilidades más allá de la norma.
A Aoko le dio igual, mientras que Touko no le tomó mucha importancia.
Eso sí, Aoko fue la única dispuesta a irse conmigo a la aventura; Touko no quiso irse de su universo, ya que para ella, en este momento, preferiría estar con su hija, ver a sus hijos bisnietos, seguir con sus investigaciones y en algún momento llegar a la raíz sola.
Ella tenía sus propias motivaciones y metas, algo que quería hacer sí o sí, lo que chocaba con la idea de irme, por lo que decidió quedarse aquí y morir de vieja en este mundo, si es que muere, ya que por algún azar del destino puede obtener la inmortalidad como Zelrecht.
En este mundo paralelo es inmortal por ser un verdadero ancestro, pero en otros, no lo es, obteniendo la inmortalidad en otros medios. Por lo que Touko puede hacer lo mismo perfectamente.
“Ya llegué, padre, mamá Aoko”, dijo una niña de cabello rojizo y ojos rojos.
Con solo verla, me llegaba a confundir un poco con Aoko y Touko cuando tenían su edad.
“¿Cómo estuvo tu día, mi pequeño ángel?”, dijo dulcemente Aoko, agachándose para entrar en el nivel de Kaori.
“Muy bien, mamá Aoko”, dijo haciendo un gesto militar. Cabe aclarar que Touko odia a muerte que Koario se refiera a Aoko como madre.
Botando el cigarro que estaba fumando, tomé de la mano a mi hija.
“Estamos algo tarde para el festival, así que no iremos inmediatamente sin dejar tus cosas del colegio”, le expliqué, a lo que ella asintió.
Con eso fuimos a un callejón vacío; Aoko creó un campo delimitado, y todo eso, invoqué la hoz. Con un solo corte a la pared, cree una parte directamente a España.
…
*Algunos días después*
“Veo que lo pasaste bien en estos días de vacaciones”, comentó un viejo de cara algo amigable frente a mí.
“Algo así, con la desaparición del asesino de magos, hemos tenido más presas que cazar por nuestra cuenta, así que nuestra división necesita un tiempo de descanso momentáneo, visitar nuestras familias, retomar un poco sus investigaciones o simplemente respirar”, le dije mientras me relajaba en su sofá.
“En ese sentido creo que tiene razón”, me comentó el encargado de relaciones de la torre del reloj.
“Como dice el dicho, mente sana, cuerpo sano”, le recité.
“Bueno, cambiando de tema, te llamé porque tú te ofreciste a ir como representante de esta próxima guerra del Santo Grial, y siendo sincero, no hay mejor candidato que tú para eso. Ya la supervisión puede estar casi garantizada, pero me pregunto algo: “¿por qué ahora y no en las dos guerras anteriores?”, me cuestiono.
Ante su pregunta, solo me estiré un poco con pereza.
“Porque no tenía un propósito”, le expliqué, a lo que el viejito se me quedó mirando.
“Explayate”, me pidió con un gesto con la mano.
“Antes no tenía un porqué participar, yo ya lo había hecho, y mi deseo se había cumplido, pero después de la Cuarta Guerra del Santo Grial me di cuenta de que algo pasó, y eso provocó que la próxima guerra sucediera en solo 10 años, y no en los 60 años como es siempre”, empecé a decir. El encargado de relaciones solo asentía ante mis palabras. “Algo sucedió; mi intención era mirar el santo grial, pero tenía que esperar a que se volviera a activar todo el ritual para mirar el grial directamente”.
“Ya veo, tu intención es investigar y verificar si hay alguna anomalía tanto en el ritual como en el grial”, resumió mientras asentía con la cabeza repetidamente, estando de acuerdo con mi pensamiento.
Esto claramente no era la verdad, esto era solo una excusa para ir y que me dejara sin ninguna complicación. Mi real propósito era traer de vuelta a la vida a Medusa y después irme con ella.
Ya tenía algo en mente para poder irme con Aoko y Medusa a otros mundos, y ese algo se llama tercera magia.
La idea es simple y complicada a la vez. La tercera magia daba la capacidad de poder controlar las almas; eso incluye poder tocarlas y manipularlas, poder mover un alma de un contenedor a otro. Entonces, con el uso de la hoz, le quitaría el alma a Aoko y Medusa, pero estos no se dispersarían, sino que me mantendrían almacenado en la hoz.
Así podría guardar la hoz en el sistema, que ya comprobé que se puede hacer hace tiempo, con almas y todo, e irme de este universo; una vez que llegue a mi destino, poder crear un cuerpo para las dos también con el uso de la tercera magia. Eso sí, con su apariencia y todo, incluso podía modificar su cuerpo para que pudiera almacenar otro tipo de energía, como podría ser el Haki, pero es algo complicado eso, hipotéticamente no imposible.
(Nota: También podría crear canales de chakra, ki, entre otras cosas, pero Dante debe conocer cómo funciona, ya que no puede hacer algo que no conoce cómo funciona).
“Ciertamente, si es para eso, entonces no tendría ningún problema en que tú hagas este trabajo”, declaró el viejito, sacando unos documentos, unos firmados y estampados; me los entregó. “Oficialmente eres el representante de la torre del reloj para participar en esta guerra del Santo Grial”.
Miré los papeles, viendo que estaba todo bien, para sacar un archivador de mi bolso y guardarlo.
“Bueno, eso sería todo”, dije con intención de irme, pero me interrumpieron.
“Espera”, me detuvo, haciendo que yo lo viera. “Si vas a participar en la guerra, entonces necesitarás un catalizador; ya le pedí a Rocco de antemano uno”.
“Yo no quiero un catalizador”, dije, haciendo que él me viera raro. “Para un maestro puede ser crucial saber el servant que te toca, pero para mí no es necesario; me gusta la idea de ver qué puede ser invocado con solo mi presencia”.
El viejito solo suspiró ante esto.
“Solo porque eres tú; si no, te hubiera pedido que me mostraras tu catalizador o te hubiera obligado a recibir uno”.
Con todo eso dicho, salí de su oficina de camino a la mía para empezar a prepararme para cuando me vaya.
…
“Hogar, dulce hogar”, dijo Aoko entrando sin tocar la puerta al recinto de la casa.
Podrían tener visitas los padres de Aoko en la casa, pero a este punto de la vida uno ya se acostumbra a las peculiaridades y formas de ser de Aoko, directa y firme, golpe y después pregunta.
Touko solo dio un suspiro al ver esto, ya resignada en la actitud de su hermana menor, para entrar.
“¿No vas a venir?”, me preguntó esta; yo solo negué con la cabeza.
“Voy a ver a Takeo y los demás”, le expliqué, y ella asintió.
“Creo que también deberíamos ir a ver al abuelo; seguramente iré con Aoko más tarde”. Con eso fui al cementerio junto a Kaori.
…
No sé muy bien cómo funciona la selección para la Guerra del Santo Grial, pero una vez que alguien recibe los sellos de comandos, este ya puede invocar un servant y esperar hasta que comience el ritual.
Recuerdo que cuando le pregunté a Akane cómo fue que los obtuve, ella dijo que le aparecieron de la nada; mientras se estaba haciendo un café, de la nada se dio cuenta de que le aparecieron en el dorso de la mano.
Después, hablando con Zelrecht sobre esto, supe que era el mismo grial quien elige; ahora, por qué lo ahorra, no sé. Según sé, y esto es por mera creencia mía, es que uno necesita un deseo; con eso basta y sobra.
Ahora, esto es para ser seleccionado, pero para participar no se necesita eso. Basta y sobra con robar los sellos de comandos de un máster y listo, ya eres parte de la guerra del Santo Grial.
“¿Qué es lo que tanto piensa?”, me preguntó Aoko con una sonrisa.
“Solo pensaba en la primera vez que estuve en una guerra del Santo Grial”, le dije mientras me miraba el dorso de la mano con tres sellos de la mano.
Me dio algo de risa cuando vi los sellos por primera vez, ya que eran tres hojas de duagañas girando como los magatamas de un sharingan de la franquicia de Naruto.
Capaz esto tiene algo que ver con mi identidad y por eso tiene forma de hojas de hoz.
Negando con la cabeza, miré el círculo de invocación que Aoko había hecho para mí.
“Este mercurio debió haberte costado un ojo de la cara, sabiendo quiénes tienen el capital en la torre del reloj”, me comentó Aoko, mirando el círculo mágico.
“Como no te imaginas, Rennes quiere cobrarme más de lo que generalmente lo vende y con interés”, le comenté para pararme frente al círculo mágico.
Viendo que estaba listo, Aoko dio unos pasos hacia atrás, dejándome a una buena distancia, esperando que su presencia no perturbara la invocación.
Iba a empezar a recitar el cántico, pero me detuve en seco y miré a Aoko.
“¿Recuerdas los cánticos para el ritual?”, le dije algo preocupado; para mi mala suerte, ella negó con la cabeza.
“¿Por qué no improvisas? Según entiendo, no se necesita ni siquiera decir un cántico completo para poder invocar uno”, me dije de manera bastante despreocupada.
No se necesita un cantuco completo, pero eso también podría influir en la clase de servant que sería invocado, ya que, dependiendo de lo que diga, puede influir qué clase será el servant.
Maldiciendo mi mala suerte, miré fijamente al frente. Si podía decir cualquier cosa, entonces podría intentar invocar a alguien que conociera; tal vez podría ser Berus, Libra, Quirón u Orión.
Pero no sabía qué tanto podría cambiar la historia; a mí me daba un poco igual quién era invocado, solo me importaba que Medusa apareciera, y por un momento se me ocurrió que tal vez podría haber invocado yo en vez de los matou.
Con eso en mente me preparé.
“O gran guerrero, que tu leyenda está más allá de los cielos y mares, que miras este mundo viviendo en tu isla, siente mi llamado junto a mi voz”, empezó a decir cosas que podían de alguna manera estar relacionadas con Medusa, una guerrera, con una leyenda muy conocida, viviendo en una isla con sus hermanas. Vi cómo el círculo de invocación empezó a brillar. “Mujer que nunca pudo descansar, escucha mi voz y ven a mí, llénate, llénate, llénate, llénate, llénate, repítelo cinco veces y vuelve a destruir; yo te llamo para que seas mi lanza para las batallas que se avecinan, diosa mía”.
Con eso dicho, el círculo mágico brilló a un nivel que Aoko y yo tuvimos que taparnos el rostro.
Una vez que pasó el brillo, se asomó una neblina que tapó todo el lugar, por lo que no pude visualizar al principio quién respondió mi llamada.
Una vez que empezó a irse el humo, vi a una mujer, pero no era Medusa; tenía vestimenta japonesa, una lanza en su mano y una espada en la otra, tenía los ojos amarillos y tenía el pelo blanco y negro.
Al principio no supe quién era, pero de la nada una recuerdo fugaz pasó por mi mente, recordando quién era la mujer que tenía frente a mí.
“Veo que el destino nos volvió a unir, Assassin, oh, mi error, ya no eres un servant”, dijo la mujer con una sonrisa que le partiría el rostro al verme con unos ojos llenos de pasión y emoción. Déjame presentarme, mi nombre es Uesugi Kenshin, avatar del gran dios de la guerra Bishamonte, clase Rider; ahora tú responde”.
Con eso dicho, antes de decir su planta frente a mí, solo para arrodillarse y tomar mi mano con delicadeza.
“Como tú fuiste mi primera vez, es momento de que tomes tu responsabilidad. ¿Te casarías conmigo?”, dijo Uesugi con una voz llena de pasión, mucho más que los hombres que bailan tango con una camisa abierta y una rosa en la boca para impresionar a una damisela.
Aoko, al ver todo esto, estaba con la boca abierta. Por mi parte, estaba mirando el vacío, procesando todo lo que ha pasado en tan poco tiempo.
…
En la sala de la finca Aozaki, se podía ver a Nagao Kagetora, o mejor conocido ahora como Uesugi Kenshin, tomando un jugo en caja mientras veía un programa de niños junto a Kaori a su lado.
No muy lejos estábamos Aoko, Touko, Kiss-shot y yo mirando esto, procesando lo que pasaba.
Primero repasé las palabras que dije en mi ritual. Guerrera cae perfectamente en la categoría de leyenda conocida, no mundialmente como Medusa, pero en Japón es otra cosa. Vive en una isla; Japón se puede considerar una. Diosa, el avatar de un dios; curiosamente, calza perfectamente en todo.
“Ya veo, Dante, nunca tuve intimidad con ella, pero ¿a qué se refería con su primera vez?”, preguntó Aoko al escuchar toda la historia por las palabras de Kiss-shot.
Uesugi Kenshin nunca fue vencido en un combate cara a cara; seguramente cuando peleó con Dante fue su primera derrota, de ahí que fuera su primera vez. De hecho, se sospechaba que ella era una mujer, ya que nunca tuvo pareja ni descendiente; esto solo lo confirma”, explicó Touko mirando un libro sobre la historia de Japón.
“Entonces, ¿qué vas a hacer?”, me preguntó Kiss-shot mientras miraba Los Picapiedra en la tele.
“Nada, realmente, más que seguir el plan que tenía en mente, solo que con ella”, le dije, a lo que Kiss-shot asintió.
“Entonces me voy a quedar a invernar en tu sombra mientras tanto; igual no estaba haciendo nada muy interesante con Helena”, dijo para pararse a mi lado y hundirse en mi sombra.
Yo no se lo negué, ya que sabía el porqué lo hacía.
Ya le había contado antes cómo era en teoría la Quinta Guerra del Santo Grial, por lo que, en caso de emergencias, si necesitaba su poder o que lo apoyara, estaría ahí, ya que para todo eso primero necesita estar cerca de mí.
“Entonces terminó el descanso, volver a Inglaterra junto a Aoko para que siga con sus estudios”, dije Touko, para después mirar a su hermana.
“Había hablado con un hechicero chino que necesitaba que le ayudara a encontrar una reliquia antigua; me daría una buena pasta por eso, suficiente para poder maldecir a Akori durante un buen tiempo”, comentó Aoko.
Ante lo dicho por su hermana, Touko solo chasqueó la lengua, algo molesta, ya que Kaori prefiere a ella más que a su propia hermana, esto porque Aoko la malcria bastante.
Mientras las dos hermanas hacían la guerra fría, me paré cerca de Kaori y Uesugi, que por el momento, para que no se sepa su identidad, la llamaré Rider.
“Papá, ¿es verdad que te vas a casar con la señorita?”, preguntó inocentemente mi hija, a lo que yo miré a Rider, a lo que ella solo me miró sin entender mi mirada o quizás la ignoró completamente, esperando ver qué decía ante eso.
Sabiendo la personalidad de Rider, de lo poco que he interactuado con ella, puedo decir que ella no sabe cómo usar ni comprender sus sentimientos ni los de los demás, además de que le faltan algunos, como puede ser la ira o la felicidad.
Ella solo hace todo con una sonrisa porque no sabe qué otra cosa más hacer para demostrarlo.
Aún faltan unos meses para la guerra del Santo Grial, por lo que tendré que aprender a convivir con ella y, junto a eso, enseñarle cómo usar sus emociones, tanto para la vida cotidiana como para las batallas.
“Yo tengo un trato con ella, y si lo cumple, puede que lo piense un poco”, le dije, a lo que los ojos de Rider se iluminaron un poco, pero no cambió en ningún momento de expresión. Veo que al menos puede emocionarse.
Esto era un incentivo, ya que su deseo de ser invocada era encontrarme nuevamente, algo que ya logró, por lo que ya no tiene un deseo por el grial, pero si yo se lo doy, ella peleará con intención de ganar esta guerra.
Puede que no vaya a la guerra para ganar el grial, pero no me gusta mucho la idea de perder.
Solo el futuro dirá lo que deparará el futuro.
…
Han pasado 5 meses desde que convoqué a Rider y durante este tiempo he vivido solo con ella hasta ahora.
Por un momento se me pasó por la mente ir directamente a Fuyuki, pero al final decidí ir a un lugar más lejos. Y la razón era bastante más simple de lo que uno creía, y esa era entrenar.
Pero este no era un entrenamiento normal, era más entrenar la mente y poder sacar a flote todas las emociones de Rider.
Terminamos yendo a un templo. Rider sabe contener sus emociones, pero eso no es lo que necesitaba; lo que quería era que la controladora supiera cuándo estar feliz, estar triste, enojada, eufórica, y que pudiera expresarlas correctamente.
También durante este tiempo de entrenamiento nos enfrentamos en varias ocasiones.
Al poseer la tercera magia, pudo modificar el alamde Rider para hacerla autosustentable. Básicamente, no necesitaba que yo le diera mi mano para que luchara y siguiera materializada.
Para otro servant hubiera sido un gran error, pero como era ella, sabía su deseo: ella quería ser mi guardiana, mi protectora en esta guerra, sin mencionar que no se despegaba de mí; incluso cuando dormía, siempre despertaba con ella en mi cama.
A veces me tentaba en hacerle algo, y sabía que ella lo aceptaría con los brazos abiertos, pero era una persona decente, al menos en alma, así que por ahora no le he hecho nada; pero mientras más pasaban los días, más me iba encariñando con Rider.
Volviendo al tema principal, faltaba una semana para que empezara la Guerra del Santo Grial, por lo que ya estábamos de camino a Fuyuki.
Cuando llegamos a la ciudad, nos quedamos mirando el lugar con algunos viejos recuerdos.
“Ha cambiado mucho”, comentó Rider mientras abrazaba mi brazo con un agarre imposible de soltar.
“Sí, ha pasado mucho tiempo, es normal”, le respondió mirando a un lado en específico.
Ella se dio cuenta y miró.
En ese lugar había sido mi batalla con Berserker y, sobre todo, donde había caído todo el contenido del Santo Grial en la Cuarta Guerra.
“Está maldito”, dijo Rider.
“Eso parece, no hay mucho que se pueda hacer; mejor vamos a hablar con el supervisor de la guerra para dar a conocer nuestra participación”, le expliqué, a lo que Rider sintió siendo mis pasos.
Una vez llegamos a la iglesia, nos quedamos frente al protón.
“Voy a entrar solo, pase lo que pase, no entres, no voy a pelear, solo daré un aviso”, le ordené, a lo que ella asintió firmemente, confiando completamente en mí; eso hizo que le diera una sonrisa.
Sin perder el tiempo, entré al lugar.
Había sentido la presencia de dos personas. Una vez adentro, caminé hasta quedar a una distancia prudente del sacerdote.
“Qué buena cosecha tenemos hoy, creo que le agradeceré al Señor por el día de hoy”, dijo el sacerdote con una mirada fría y una sonrisa espeluznante, mirando fijamente. “Mi nombre es Kotomine Kirei, el sacerdote y encargado de esta iglesia”. En ese momento se fijó en mi mano derecha, en donde estaban visibles los sellos de comando. “Ya veo, vienes por la Guerra del Santo Grial”.
En ese momento sentí la segunda presencia arriba de mí; miré para ver en el segundo piso a un joven de ojos rojos y pelo rubio, una estética parecida a la mía, sinceramente.
“Un servant, acaso ya hay masters muertos antes de empezar la guerra, haciendo que su servant tenga que venir a la iglesia a pedir refugio”, dije, a lo que el tipo me miró.
“Muy perspicaz mestizo”, dijo el hombre rubio, mirándome fijamente como si intentara ver algo más allá de mi apariencia.
“No esperaba ver a un hechicero con tan buena visión”, dijo Kirei, caminando a donde estaba. “Pero…”, no pudo terminar de hablar, ya que de un golpe solté todo el haki de conquistador, explotándolo por todo el lugar.
Las sillas de la iglesia, puertas, ventanas, casi todo empieza a romperse o agrietarse.
Kirei inmediatamente cayó al suelo de rodillas con las manos al suelo, sin poder respirar bien. El tipo rubio de arriba quedó igual, como si mi haki no le afectara en nada; solo se quedó mirando cómo todo transcurría sin moverse.
“No creas que no sé lo que ibas a hacer, veo perfectamente cómo es tu corazón, ser sin alma; será mejor que no temas conmigo, porque sé que ese tipo de arriba solo movería un dedo y nada más para salvarte. Solo venía a avisar que participaré en la Guerra del Santo Grial y ya invoqué a Rider. Si no tienes nada más que decir, me iré de aquí, supervisor”. Con eso dejé de explicar el haki para darme vuelta e irme.
“Jajajajaja, te tenía contra las cuerdas, Kirei, tu plan no funciona para nada”, se empezó a reír el servant rubio.
Yo no lo miré, simplemente me fui de la iglesia dejando a esos dos atrás.
(Pd. En el próximo capítulo hablaré sobre por qué Dante reaccionó así, pero si han jugado Fate/Hollow Ataraxia, deberían tener una idea clara del porqué)
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