[Multiverso]: La travesía de un héroe [ES] - Capítulo 161
- Inicio
- [Multiverso]: La travesía de un héroe [ES]
- Capítulo 161 - Capítulo 161: Capítulo 46: Comienza la guerra
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 161: Capítulo 46: Comienza la guerra
Hola, buenas, quiero decir algo antes de empezar el capítulo, y es que abusaré un poco de las coincidencias para hacer fluir el capítulo como quiero, pero es para hacer que la trama inicial de Fate sea casi igual (básicamente, para que Shirou invoque a Saber), pero solo será este capítulo, así, el resto no.
También al tiro decir que Dante no sabe si puede vencer a Gilgamesh (cuando digo vencer, me refiero a que Dante pueda matarlo, no a que Gilgamesh le gane a Dante), sabe de sus habilidades, pero una cosa es conocer y otra es enfrentarse de cara, sobre de Ea, que no sabe si le puede hacer frente a esa arma, de ahí su forma de pensar.
Por último, esta guerra, al ser algo ya sabido por todos desde varios ángulos, solo entrará el punto de vista de Dante y Rider, de nadie más; así también avanzará más rápido la trama.
Solo eso quería decir, que empiece el capítulo.
——————————————————————————
Pov tercera persona
Afuera de la iglesia, Rider se quedó mirando la iglesia, esperando que su futuro esposo saliera de la iglesia, solo para sentir esa aura que desprendió cuando luchó contra ella hace años. Pero ella no hizo nada, no se movió, ya que ella tenía una orden de no intervenir, sin importar lo que pasara.
Ella confiaba en su maestro, sabiendo que no importa lo que pasara, él estaría bien.
Después de unos segundos, el aura se detuvo para que Dante saliera caminando como si nada le pasara.
“Ya hicimos todo lo que necesitábamos, vámonos a casa”, dijo mirando al frente.
Rider solo lo siguió sin hacer ninguna pregunta, ya que sentía que su maestro no estaba de humor, y había una razón para eso.
Dante había usado el haki de observación para ver tanto las emociones como las futuras acciones de Kirei. Él vio lo asqueroso y repugnante que era el sacerdote. Con su corazón solo vivo por una maldición, no muy diferente a un no muerto.
También vio lo que había dejado de la iglesia, un asco tremendo, sin mencionar que el dudoso sacerdote tenía pensado atacarlo para matarlo y robarle a su sirviente.
En ese momento recordó la trama de este mundo, de lo que sucedió después de la quinta guerra del Santo Grial. De lo del bucle temporal, Angra Manyu, Caren Hortensia y su subordinada muerta, Bazzet Fraga McRemitz.
Eso solo confirmó que fue una buena idea venir en vez de ella.
Por un momento pensó en destruir la iglesia, pero eso traería más problemas que soluciones. Hacer eso no salvará a esa persona en la iglesia.
Solo le queda vigilar y evitar que secuestren a más personas. Una vez que terminara la iglesia, destruiría a Kirei, a ese rey soberbio y a la iglesia, si es que siguen vivos. Ya que no sabía qué ruta sería este mundo.
Viendo a Rider, vio que ya no sería ninguna de ellas por defecto.
…
“Estoy en casa”, habló Dante sin muchas ganas, siendo seguida por Rider.
“Bienvenidos”, le respondió Kiss-shot leyendo un libro, cerrándolo para recibir a su esposo.
Dante le sonrió al ver esto, solo para mirar de reojo a Rider, que estaba algo incómoda al ver esto. Ver esto le dio una pizca de sensación de que todo estaba progresando bien, ya que la Rider que había sido invocada al principio no hubiera mostrado ese tipo de emoción.
“Tengo hambre, haré algo para comer, ¿qué quieres, Rider?”, le preguntó Dante caminando a la cocina.
“Mmm, una pizza”, dijo Rider mientras le salía saliva en la boca.
“Me pregunto si habrá un negocio de pizza abierto a esta hora en Fuyuki”.
…
Dante se tiró a la cama, algo cansado de estar caminando y usando el haki contentemente sin parar. Aún faltaban pocos días para que empezara la guerra, pero podría haber algún sirviente rondando por ahí. Para su mala suerte, no fue así.
“Algo bueno que contar”, dijo Kiss-shot vestida con lencería.
Dante se le quedó mirando un rato sin despegar su mirada de su espléndida figura.
“Qué raro que hagas este tipo de cosas, ¿acaso me moriré mañana?”, dijo mientras se acostaba en la cama.
Kiss-shot se acercó a Dante caminando en cuatro patas hasta quedar encima de él, rodeándole los brazos, dejando su cara frente a sus pechos.
“Puede que yo no tenga deseos sensuales, pero tú sí, y no me molesta satisfacer a mi esposo, aunque sea una vez a la quinientas; peor es normal que me dejes de lado, teniendo a tantas mujeres deseosas a tu lado”, dijo de forma lastimera, intentando hacer sentir culpable a Dante.
En respuesta, este le dio un beso en sus labios, empezando una batalla de forcejeo, intentando dominar uno al otro.
“Nunca te dejaría de lado, tú siempre serás la primera en todo, mi alma gemela”, le dije a Dante, haciéndole que esta se sintiera totalmente a gusto y satisfecha al escuchar esas palabras.
En respuesta, se quita toda la lencería, dejando toda su piel a la vista de Dante, a lo que este inmediatamente empezó a chupar sus pechos.
“Este bebé que es inquieto”, se burló Kiss-shot, empezando a desabrochar su pantalón, dejando a la vista el miembro de Dante para empezar a darle placer.
Cada segundo que pasaba, la situación en la habitación se intensificaba más y más.
Ninguno de los dos estaba pendiente de lo que pasaba fuera de las paredes del lugar, sin fijarse que la puerta de la habitación estaba entreabierta.
En la rendija de la puerta, estaba Rider mirando todo esto, como una pervertida, totalmente concentrada en lo que Dante y Kiss-shot hacían.
Ella era inexperta en ese tipo de cosas, de ahí el porqué decidió espiarlos; con su libreta y lápiz en mano estaba lista para aprender de este curso de relaciones entre pareja. Pero mientras transcurría todo esto, se le olvidó totalmente tomar algún tipo de apunte en su libreta.
…
“No puedo creer que hicieras eso y que quisieras unirte”, se quejó Dante mientras caminaban por la ciudad.
“Yo solo quería practicar”, intentó justificarse Rider de la forma que pudo.
Kiss-shot, aprovechando que Touko ni Aoko estaban, se puso más cariñosa de lo normal con Dante, pero ni uno se había dado cuenta de que tenía un espía de sus sesiones de ejercicio.
Ayer, aburrida de solo mirar, entró a la habitación con la idea de participar; spoiler: no lo hizo.
Dante le agarró la cabeza para sacudirle y apretarle las sienes.
“Piensa antes de actuar; antes podías hacer lo que quieres, pero ya no eres el daimyo de Japón”, dijo Dante.
Rider hizo gesto de dolor mientras su maestro la maltrataba, pero no se defendió, no lo detuvo.
Dante sabía de las intenciones de Rider, pero desde su punto de vista, no tenían mucho sentido; era como un amor de verano, algo pasajero, al menos eso pensó al principio. Pero con el tiempo se dio cuenta de que ese sentimiento que tenía seguía ahí, y no solo eso, sino que seguía fortaleciéndose.
Kiss-shot hacía tiempo que le había aceptado tener un harén a Dante, pero esa idea como que nunca se solidificó de verdad. Ya que, por muchas parejas que tuviera, nunca se habían convertido en compañeras al nivel que tenía con Kiss-shot.
Lo más cercano a eso ahora es la misma Aoko, ya que su sentido de aventuras le aceptó irse con él de este universo junto a él.
Y con todo lo que está pasando y ya encariñándose con Rider, no sabía qué hacer con ella.
Su deseo al santo grial era meramente revivir a Medusa tal cual como lo hizo a él, pero no sabía si iba a ser invocada, y cómo poder traer a estas dos, tanto a Uesugi como a Medusa.
Dante soltó a Rider para dar un suspiro y acariciarle la cabeza.
Tal cual como un perrito, Rider olvidó que su amo la había maltratado y se enfocó en las caricias. Dante ya casi la veía con las orejas levantadas y una cola de perro agitándose de alegría.
“Olvidemos, hoy empieza la guerra del Santo Grial, y ya tenemos a alguien vigilándonos”, habló Dante, haciendo que Rider pasara de la satisfacción pura a una concentración absoluta.
“No te preocupes, maestro, no importa lo que se interponga en nuestro camino; este caerá ante mi lanza”, declaró Rider con una sonrisa.
“Lo sé, y confío en ti, pero aún hay algo que quiero hacer”, dijo Dante para mostrar el dorso de su mano. “Hechizo de comando, te ordeno, Rider, pelar con todo tu poder sin preocuparte de las consecuencias hasta quedar totalmente satisfecha”.
Con eso, el hechizo de comando fue afectado a Rider, sorprendida de lo que hizo su maestro.
Algunos pensarán que fue innecesario, pero para Dante no fue así, y esto tiene que ver con la Segunda Guerra del Santo Grial.
Uesugi, o en ese momento Nagao, había ido a la Guerra del Santo Grial con la idea de pelear grandes batallas y poder comparar su fuerza con grandes guerreros de otras naciones y épocas, pero para su mala suerte, su maestro había sido un cobarde, dejando a Nagao durante varios días en el bosque sin poder hacer nada hasta que llegó Dante en su clase de Assassin.
Rider le había contado esto a Dante y, en consecuencia, este le concedió el deseo de poder pelear como quisiera, con quien quisiera y donde quisiera.
“Muchas gracias, maestro”, él dijo con un tono un poco más feliz de lo normal, demostrando que ya estaba pudiendo expresar un poco más sus emociones.
“No es para tanto, reservaré los otros dos sellos de comando en caso de emergencia; ya se está haciendo de noche, veamos si podemos encontrarnos con algún oponente”, respondió Dante, a lo que Rider asintió mientras se cambiaba de ropa a su vestimenta de combate.
Dante había dicho de buscar, pero este ya había visto a uno, pero no quería que Rider peleara contra este enemigo, al menos no ahora mismo.
…
Después de caminar por la ciudad, ambos llegaron a un colegio.
“Maestro, siendo la presencia de un servant acá”, dijo Rider algo emocionada.
“Ya veo”, dije simplemente, algo pensativo, Dante. “Desmaterízate, déjame mirar las aguas primero del lugar y del enemigo”.
“No hay problema”, contestó esta para desaparecer, dejando a Dante supuestamente solo.
En el momento en que Dante dio un paso a la entrada del colegio, sintió como una barrera estaba en contacto con él.
Al sentir esto, Dante dio una sonrisa de satisfacción, ya que confirmaba su presencia.
“Maestro”, dijo la preocupada Rider.
“Lo sé, no está activa, por lo que no hay problemas; sigamos”, le respondió Dante, para mirar donde sentía una de las presencias, siendo el techo del edificio.
Siendo lo más sigiloso que pudo, subió al techo solo para ver a una joven de pelo negro y abrigo rojo analizando un sello mágico, que seguramente era de la barrera inactiva. Parecía que estaba hablando con alguien, pero estaba sola.
“Hay que hacer algo; puede que no sirva de nada, pero por ahora vamos a afectar su funcionamiento”, dijo la joven.
Dante se me quedó mirando el círculo mágico, recordando sus años de estudiante y la magia que hacían las hermanas gogonas, por lo que no pudo evitar abrir la boca.
“Hay varios contrasellos que podrían afectar el círculo, incluso detenerlo, pero si no sabes nada de eso, puedes perfectamente buscar el principal y destruirlo usando algún código místico”, habló Dante, haciendo que la joven se parara de golpe mirándolo.
Los dos se quedaron mirando por unos buenos segundos.
“Escuchando lo que dices, me imagino que no es tuyo, o si no, no me dirías cómo eliminarlo”, comenta la joven.
“En efecto, pero he visto cosas parecidas antes; se puede decir que tengo conocimiento del tema, ya que era el centro de mi investigación hace varios años”, le respondió Dante mientras se rascaba el cuello.
La joven se fijó inmediatamente en el dorso de la mano, mirando los sellos de comando, los dos que aún tenía, haciendo que se tensara.
“Igual, no creo que alguien como tú hiciera algo así o tu compañero haría; al fin y al cabo, no tiene sentido destruir algo que tu servant haría o no”, agregó Dante, haciendo que la joven se tensara más.
Con las identidades confirmadas, no había nada más que decir. Ella miró el perímetro del lugar con bastante rapidez.
“Ah, vas a escapar, y yo que hace tiempo que no peleo con un mago”, comentó Dante mientras abría más su gabardina, mostrando dos pistolas en la pistolera que tenía en su cadera.
Sacando con rapidez, apuntó a la joven, pero esta ya se había movido. Entre cerrando los ojos, Dante dio cuatro disparos de prueba hacia la joven maestra solo para que las balas se desviaran en medio de su viaje.
Con los circuitos de sus piernas activos, la joven saltó después de recitar su hechizo.
“Archer, asegúrate de mi aterrizaje”, se escuchó decir a la joven.
“Amestro”, escuchó Dante en su mente.
“Sí, prepárate para pelear, rider”, le respondió para también dar ese salto, pero sin hechizo ni nada, solo con fuerza bruta.
La caída creó un cráter en el suelo, dejando una gran cantidad de humo.
La joven miró esto con una mezcla de asombro y horror.
“¿Qué se supone que eres, una mezcla entre robot y mago?”, dijo incrédula, apuntando a Dante.
“¿Eso importa ahora?”, le contrapreguntó, haciendo que este solo se sintiera más molesto al no tener respuesta. Justo cuando iba a abrir la boca, un hombre de tez morena, de pelo blanco y traje de mezcla de rojo y negro se materializó.
“¿Archer?”, preguntó esta algo preocupada.
“Ya veo, por fin muestras tu servant; esta no es una guerra entre magos o magos y servants, sino entre solo los servants, al menos así fue creado”, dijo Dante mientras encendía un cigarro.
En este momento, al lado de Dante se materializó Rider, junto a Lanza, listo para atacar.
“Déjame encargarme de esto, máster”, dijo esta.
“Esa era la idea”, contestó este dando varios pasos hacia atrás.
“Es una pena no poder presentarnos, pero al menos déjame dar un nombre para poder sentirnos más amenos en batalla”, anunció Rider, girando su lanza para posicionarse lista para atacar. “Puedes llamarme Rider, la persona que te vencerá, ya que cuando entro al campo de batalla, la guerra y la fortuna siempre estarán de mi lado”.
El reconocido como Archer se quedó mirando a Rider sin hacer nada.
La joven se quedó mirando a su servant por unos segundos para hablar.
“Archer no te ayudaré; ¡justo aquí y ahora, muéstrame tu poder!”
El servant de rojo sonrió para que una corriente de maná recorriera su cuerpo por unos segundos; al ver esto, Rider sonrió.
“Uh, como que he visto esto en algún lado”, comentó Dante, solo para que Archer desapareciera de golpe, haciendo que Rider abriera los ojos en shock momentáneamente, solo para girar su lanza y desviar la espada de Archer.
En respuesta, Rider lo lanzó contra Archer con una estocada rápida, siendo esquivada por su oponente, pero para su mala suerte, Rider elevó su velocidad, alcanzándolo.
Dante se quedó mirando todo el enfrentamiento mientras fruncía el ceño y se apoyaba en una pared.
“Qué pena que Archer sea un servant que podría entorpecer el Noble Phantasm de Rider”, se quejó dando un suspiro.
Mientras transcurría el combate, a Archer le costaba cada vez más poder atacar a Rider. Esto era gracias a dos habilidades que tenía Rider.
El primero era Tactical Genius — B+, que le ayudaba a analizar el campo de batalla y poder analizar la fuerza enemiga, pudiendo contraatacar. Esta habilidad refleja su habilidad de comandante cuando se enfrentaba a su rival Takada Shingen.
La segunda es Dragon of Echigo — A, que mejora tanto su daño como su agilidad, siendo más efectivo si tiene aliados en el campo de batalla. Esta habilidad representa su apodo de Dragón de Echigo.
Ya acorralado, Archer usó sus dos espadas para poder hacerle frente a la gran habilidad de combate de Rider, pero aun así, parecía que esta tenía la ventaja en todo sentido.
Con una estocada, lanzó hacia atrás unos cuantos metros a Archer.
“Me dejaste sorprendida, un arquero que pelea con espada; me hubiera gustado ver tu habilidad con el arco, pero tendrá que ser en la próxima Guerra del Santo Grial”, declaró Rider colocándose en posición de estocada, haciendo que su cuerpo y arma fluyeran una gran cantidad de maná.
Archer entrecerró un poco los ojos al ver a Rider.
“Hablas demasiado; será mejor que demuestres lo que dices con acciones”. Con eso dicho, se preparó para recibir el ataque.
Dante miró cómo Rider estaba lista para activar uno de los tres noble phantasm que tenía, solo para ver interrumpida por un ruido a lo lejos.
El ruido hizo que todos se detuvieran y miraran a esa dirección, solo para ver cómo un joven de pelo rojo empezaba a correr en dirección al centro de la edificación, corriendo de todos.
“Un estudiante”, dijo Dante, solo para apuntar con su pistola y disparar.
En el momento en que se escuchó la pistola disparar, se vio cómo la bala atravesó la pared de la escuela, creando un pequeño agujero y, de paso, un cráter de unos 3 metros alrededor.
La joven se quedó mirando esto, ya que era muy diferente al disparo que la había hecho ella.
“¿Qué hiciste?”, preguntó ella.
“No puede haber testigos, tanto del ritual como de este mundo”, dijo Dante. Él sabía que todo esto era acorde a la trama, pero a él le daba igual, pero había una razón para hacer todo esto. “Creo que el momento se perdió; dejemos el combate hasta aquí, sigamos en otro momento, te dejo limpiar el desorden”.
Con eso, Rider se desmaterializó, mientras que Dante usó Soru para desaparecer del lugar, dejando a la joven con su servant solo, sin saber lo que pasaba.
“Rin”, dijo Archer, mirando a su maestra.
“Lo sé, mejor encarguémonos de esa persona”, dijo corriendo a donde estaba el estudiante a la que Dante había disparado.
…
Pov Dante
“Maestro, ¿está bien dejar esto así?”, le preguntó Rider.
“La verdad es que no, por eso te pido que vayas y veas que ese joven sea encargado de manera correcta; si esa joven no pudo terminar el trabajo, hazlo tú, pero no seas cruel con el niño”, le dije.
“Entendido”, me respondió Rider, corriendo al colegio, dejándome solo.
Al ver que estaba solo, suspiré.
Siendo sincero, me daba igual lo que le pasara a Shirou Emiya; para mí, mejor si no es invocada Saber, pero había una razón del porqué quizás esta apareciera.
“Veo que te quedaste solo, dejando que tu servant fuera a hacer lo que fuera a hacer”, escuché una voz algo molesta.
Solo para mirar a un tipo de ojos rojos y pelo rubio arriba de un póster mirando con superioridad.
“Llevas todo el día espiándome, ya era hora de que dieras cara”, le reproché algo cansado.
“No te creas gran cosa, asesino de dioses, solo quería ver qué clase de mestizo eras como para tener tales hazañas; de hecho, me agradas, ser capaz de hacer eso a esos ineptos”, habló el hombre sonriendo con satisfacción.
“No sabía que tu odio hacia los dioses era tan grande, rey de los héroes”, le respondí.
“Yo no siento odio a seres como ellos, solo los soporto, pero admito que me gusta saber que reciben su merecido de vez en cuando, aunque sea a manos de otros”, admitió Gilgamesh.
“Mmm, ya veo, entonces, ¿qué te trae ante mí, Gilgamesh, para estar frente a mí?”, le cuestioné.
“Quería ver qué clase de fuerza tienes, he estado 10 años seguidos aburrido”, contestó para que se abrieran varias puertas doradas a su espada.
Esta fue la razón por la que detuve la pelea de Rider y Archer, y por la que ataqué a Shirou para que la tara siguiera.
Si no era capaz de vencer a Gilgamesh, necesitaría del poder del rey de los caballeros para poder vencer al rey de los héroes.
“Ahora, entretenme, mestizo; si lo logras, tal vez te pueda reconocer como un subordinado mío”. Con eso dicho, varias espadas salieron volando a mi dirección.
Sacando mis pistolas, Ebony e Ivory, disparé con haki de armamento, desviando todas las armas.
“Oh, qué rara habilidad tuya”, comentó Gilgamesh con algo de curiosidad.
“No es para tanto, solo soy mejor que tú disparando”, le respondió sinceramente.
Esto hizo que Gilgamesh frunciera el ceño.
“No te creas tanto, mestizo”. Con eso dicho, miles de portales aparecieron detrás del rey de los héroes para lanzar miles de espadas simultáneamente.
Cuando vi cómo la espada venía a mi dirección, solo pude pensar una cosa: “Muy lento”.
Disparando y dando pasos cortos de un lado para otro, logré desviar y esquivar todas las espadas de Gilgamesh.
La balacera de ambos no paró ni un segundo. Ambos nos estábamos mirando fijamente sin decir nada.
No sé cuánto tiempo transcurrió, pero de un momento a otro me llegó un mensaje de Rider.
“Maestro, apareció un servant que defiende al objetivo y ahora me enfrento a él y a Archer al mismo tiempo”. Eso hizo que volviera a la realidad.
Detuve mis disparos, algo que Gilgamesh también hizo.
“Oh, es ella”, dijo mirando a un lado en específico, haciéndome saber que estaba usando su clarividencia. “Creo que tendremos que seguir nuestro enfrentamiento en otro momento”, con eso dicho, Gilgamesh desapareciendo.
En ese momento aproveché para comunicarme con mi servant.
“Sal de ahí cuanto antes, termines por hoy”, le dije.
“Entendido”, me contestó.
En ese momento me quedé solo en medio de la nada.
Bungou Stray Dogs. Muy buena la serie, al menos hasta donde quedé, que fue la tercera temporada. Recomendadísima para que la vean, buenos personajes (no todos, obviamente), una trama, un sistema de poder interesante; es una pena que no lo entendiera o tal vez lo habría puesto en el sistema.
No sé a la demás serie que hable, le puse nota, pero le doy un 9/10.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com