Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 116
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Capítulo 116: Capítulo 116
Splat.
Una fuerte bofetada resonó en el camarote.
“deja de bromear, ¿por qué demonios me trajiste aquí, Sandayu?”, dijo Koyuki enojada.
“princesa”, murmuró.
“den media vuelta, quiero irme de aquí”, gritó Koyuki, enojada.
“por favor, princesa, reconsidere”, dijo el anciano, poniéndose de rodillas.
“la Tierra de la Nieve ha estado en sufrimiento desde que el tirano Doto robó el trono. si no hace algo pronto, esta tierra y su pueblo morirán”, dijo Sandayu mientras golpeaba su cabeza en el suelo.
El director y el equipo 7 estaban en silencio. Koyuki recordaba el día de su huida, cómo las llamas inundaron su hogar y se llevaron a su padre.
“no me interesa, no pienso gobernar esta tierra”, dijo sin dudar.
“además, es inútil”, murmuró.
Koyuki salió del camarote, dejando a todos atrás. Naruto solo observaba la espalda de aquella chica; podía sentir la tristeza y el miedo en su chakra. Kakashi y Sandayu continuaron con las negociaciones por el engaño de la misión.
En la noche
Afuera del barco, las olas golpeaban con fuerza, guiadas por el viento de la noche. Los balanceos eran incesantes. Naruto, no pudiendo dormir, decidió ir a dar una vuelta, yendo a la cocina del barco para buscar un poco de agua.
Al llegar, vio una lámpara encendida. Al acercarse, escuchó los sollozos de la actriz y, por el olor, notó que estaba bebiendo. No queriendo involucrarse, se movió en silencio sin llamar su atención mientras agarraba el agua.
Un suave tarareo resonaba en la habitación. Al voltearse, notó que provenía de Koyuki.
‘¿una canción de cuna?’, se preguntó intrigado.
El barco se tambaleó, haciendo caer la jarra en la mesa.
“ah, demonios”, murmuró Naruto al ver cómo su pantalón estaba empapado.
“¿quién?”, dijo Koyuki sobresaltada. Alzando la vista, notó al fin a Naruto.
“tú… mocoso, ¿qué haces aquí…?”, preguntó a la defensiva.
El shinobi pudo notar que ya estaba ebria.
“ ¿asegurándote de que no escape de nuevo?”, pregunto la actriz con reproche.
“no te preocupes, no planeo nadar fuera…”, se empezó a reír; sin embargo, las lágrimas empezaron a caer.
“deberías ir a descansar”, dijo Naruto simplemente mientras se retiraba.
“tú… ¿también crees que soy patética, verdad?”, continuó.
“¿que alguien como yo sea una princesa sin reino?”, empezó a señalar.
“¿que escapara mientras mi padre era asesinado?”
Naruto no dijo nada ni se movió. Notó que ella no esperaba una respuesta; solo quería ser escuchada, desahogarse.
“¿por qué no dices nada…?”, volvió a enfocar su mirada en sus ojos. Las lágrimas caían por sus mejillas, sonrosadas por el alcohol.
“no es de mi incumbencia”, dijo Naruto simplemente.
Sin embargo, eso provocó la risa de la chica, que pronto se convirtió en un sollozo.
“lo sabía, tú también lo crees, ¿no?”
Naruto estaba incómodo; no sabía cómo lidiar con ella.
Suspirando, volvió a hablar.
“el que quieras gobernar o no es tu propia decisión, y el que huyeras…”, Naruto se detuvo.
“quién sabe, aun si te hubieras quedado a su lado, no habría servido de nada. al menos escapando protegiste el legado de tu padre y su recuerdo”.
La chica detuvo sus sollozos para ver los ojos de Naruto. En su línea de trabajo siempre se encontraban personas con doble cara o con intenciones maliciosas. La mentira y el engaño eran algo de todos los días; sin embargo, los ojos de las personas rara vez mentían, y lo que podía ver en los ojos de Naruto era una seriedad profunda. Él no estaba hablando por hablar.
“he… idiota”, murmuró antes de caer dormida sobre la mesa.
Suspirando, Naruto se acercó, tomándola en brazos y llevándola a su habitación. Viéndola dormir, Naruto no entendía realmente a esta persona.
Podía ser alguien libre, rebelde, valiente en pantalla, o fingir interés. Sabía que ella era caprichosa y rencorosa, pero sin importar que pudiera leer sus emociones, no sabía cuál de todas esas era su verdadera cara.
Sin embargo, ahora, mientras dormía, solo pudo ver a una persona solitaria, llena de arrepentimientos.
Retirándose, volteó a verla desde el marco de la puerta mientras susurraba:
“cada quien debería recorrer su propio camino. aun así nos arrepentiremos y nos preguntaremos si fue lo correcto, pero al menos sabremos que fue algo que decidimos por nosotros mismos”.
Pronto la puerta se cerró; sin embargo, los ojos de la chica se abrieron de repente con un brillo en ellos.
Naruto decidió salir un momento. El viento golpeaba fuerte; sin embargo, su aura lo cubría completamente, mientras el chakra en sus pies impedía que resbalara. Últimamente tenía la manía de ver mucho al cielo.
“deberías entrar y descansar…, Naruto”, se escuchó la voz de Kakashi, quien estaba sentado en unos barriles.
“¿aún vigilando, eh?”, preguntó.
“algo así, después de todo ellos aún pueden volar, aunque por el tiempo dudo que lo intenten”, dijo con una sonrisa.
Ambos se quedaron en un silencio cómodo hasta que Naruto volvió a hablar.
“hey, Kakashi”, llamó Naruto.
“Naruto, llámame sensei”, dijo el peliblanco frustrado.
“dime, sensei, tú conociste a mis padres, ¿verdad?”, dijo Naruto.
Kakashi se quedó en silencio de nuevo, mirando el rostro de Naruto, quien no mostraba emoción alguna.
“sí, algo así”, dijo Kakashi sin revelar nada importante.
“¿hay algo que quieras saber?”
“¿puedes contarme algo sobre ellos?”, preguntó. A pesar de haber visto diversos videos de ellos, aún quería escucharlo desde la perspectiva de alguien que los conoció en persona.
“sabes que no puedo revelar mucho, Naruto”, dijo Kakashi en tono de disculpa.
“lo sé”, respondió. “no quiero detalles, solo saber un poco más de ellos”.
Kakashi lo pensó un momento.
“mmm, ¿qué puedo decir? ambos eran… peculiares”, dijo Kakashi recordando.
“tu madre solía ser alguien muy animada, aunque de carácter fuerte. sin embargo, solía ser amable con sus seres queridos y muy protectora”.
El recuerdo de una mujer pelirroja apareció en su mente.
“mientras que tu padre… bueno… digamos que era alguien muy tranquilo. siempre mostraba una sonrisa y era capaz de inspirar a las personas a su alrededor. era un genio y siempre mantenía a su escuadrón a salvo”.
“suena a que eras muy cercano a ellos”, dijo Naruto sin mirarlo.
“no diría cercano, pero sí lo suficiente”, dijo Kakashi, desvinculándose.
“dime, si me vieran ahora…”, Naruto se detuvo.
“te amarían”, dijo Kakashi sin dudarlo, entendiendo la pregunta de Naruto.
“aunque es probable que tu madre te diera una paliza por tus notas en la academia”, se rió.
“aun así, estarían orgullosos de ti”.
El viento movió la cabellera de ambos. Naruto, en su interior, se preguntaba si eso sería cierto.
“sabes, hubo una vez que tu madre le dio un ataque de nervios”, dijo Kakashi divertido.
“tenía miedo de que te convirtieras en un delincuente, que te volvieras adicto a las apuestas o un mujeriego”, se burló.
“si viera tu relación con esas chicas, se escandalizaría y trataría de corregirte a golpes, mientras que tu padre intentaría calmarla solo para terminar siendo regañado por ella”, dijo Kakashi.
Naruto se rió al imaginar tal escena.
“sabes… eres terrible para hacerme creer que no eras cercano”, se burló.
“parece como si los hubieras conocido bien”.
Naruto recostó su cabeza en el barandal del barco.
“una paliza”, murmuró.
“bueno, estoy seguro de que averiguaste algo, además de que me informaron que ya conoces el nombre de tu madre”, dijo el peliblanco, encogiéndose de hombros.
“tu padre estuvo en mis momentos más oscuros. realmente fue como un segundo padre para mí”, dijo simplemente.
“je, no te llamaré hermano mayor, olvídalo”, se burló Naruto.
“no quisiera un hermano menor tan problemático”, dijo Kakashi.
Ambos permanecieron en silencio, vigilando.
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