Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 125
- Inicio
- Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
- Capítulo 125 - Capítulo 125: Capitulo 125
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 125: Capitulo 125
“Pooom”
Un fuerte sonido resonó en el campo de entrenamiento, mientras una nube de polvo se alzaba por el área afectada. A un lado, Naruto se encontraba en guardia, con sudor recorriendo su frente.
“Ven aquí, Naruto, sé un hombre y recibe tu castigo”, gritó una pelirroja enojada. Con un suspiro, Naruto activó su nen. Después de mucho pensarlo, ya que su uso de nen con propiedades eléctricas tenía nombre, ¿por qué no su forma potenciada con nen de refuerzo y chakra? Por lo que decidió llamarlo modo Asura, como los demonios violentos o semidioses.
“Te lo dije, no fue intencional, Karin”, trató de explicar; sin embargo—
“Cállate, pudiste evitarlo, solo no quisiste hacerlo”, gritó furiosa, su pelo encendiéndose en fuego y el haki del emperador queriendo empezar a salir. Solo su falta de experiencia era lo que lo mantenía a raya.
“Toma esto”. El puño de Karin golpeó de lleno en los brazos de Naruto, quien hizo una mueca ante la sensación de ser golpeado por haki. Realmente dolía como el infierno; sin embargo, aún podía mitigar un poco sus efectos con su nen.
Naruto fue enviado a retroceder unos pasos por la potencia. No quería lastimar a Karin, además de que sabía que tenía razón: pudo esquivar, pero lo había tomado de sorpresa, bajó la guardia. Además de que sabía, desde que le dijo Haku que Karin esperaba que él tomara la iniciativa y la besara.
Pero en vez de eso, no solo no lo hizo, sino que besó a otra chica.
“¡Bastardo!”, volvió a gritar Karin mientras golpeaba a Naruto, quien trataba de resistir los golpes de la chica esperando que se desahogara y se calmara lo suficiente para hablar.
Hinata y Haku se encontraban a un lado observando todo con una mirada resignada. Ellas podían entender los sentimientos de su amiga, por lo que no interfirieron y dejaron que se desahogara. Si se empezaba a descontrolar, ellas la pararían, pero por lo que veían ni siquiera usó el poder de la mera mera no mi o sus cadenas; solo se enfocó en taijutsu y haki de armamento.
“Uff, sigo pensando que no fue su culpa”, defendió Haku.
“Lo fue, bajó la guardia”, dijo Hinata replicando a su amiga.
“Aun así, no creo que dejarse golpear sea la manera de resolver esto, y más por el haki”, murmuró Haku sabiendo que Hinata tenía razón.
“Me sorprende que no estés enojada como nosotras”, dijo Hinata volteando a verla e ignorando a los dos pelirrojos.
“No es que no esté enojada. Yo también quise congelar a la daimyo de las Nieves en ese momento y golpear a Naruto, pero sé que no fue intencional. Naruto tiende a bajar la guardia con las personas con las que se siente cómodo”, explicó la kunoichi.
“Pero aun así, sé que ella no tiene posibilidad de robarnos a Naruto. Tal vez sea solo la arrogancia de los Godslayer afectándome, pero sé que Naruto no nos dejaría de lado, no es esa clase de persona”.
Con un suspiro, Hinata le dio la razón; sin embargo, aun así dejó que ambos resolvieran sus agravios por su cuenta.
“He oído que Tsunade-sama logró al fin concretar las negociaciones con Kusa, pero por la expresión de padre es probable que fuera más ella imponiéndose a ellos, por lo que buscaran problemas más adelante”.
“Si eso ocurre, ella podrá defenderse”, respondió Haku, quien había visto crecer a la chica.
“No es ella la que me preocupa, sino la reacción de Naruto. Últimamente se ha vuelto más extremo y responde con violencia más a menudo”, dijo la Hyuga.
“¿Solo él?”, preguntó Haku de forma burlona. “Todos hemos cambiado, Hinata-chan, incluso tú misma lo has hecho”.
Suspirando, Hinata asintió. “Lo sé. Padre ha empezado a juntarme con Hanabi en los combates de entrenamiento. Sabe que ella es la única en el clan que no dañaría”, murmuró.
“¿No te ha hecho más problemas? Sabes que puedes quedarte con nosotros, incluso podrías traer a tu hermana”, ofreció Haku.
“No quiero causar más tensión. Padre ya se ha mostrado abiertamente hostil a Naruto. Si de repente escapara del clan con Hanabi, el consejo tendría la excusa perfecta para molestarlos”, dijo resignada.
“Uff, política”, murmuró Haku. “Creo que tarde o temprano tendremos que buscar la manera de defendernos, ya sea entrando nosotros mismos o incluir en la familia a alguien que ya esté presente”.
“Dudo que Naruto hable sobre el sistema a Tsunade-sama o a Jiraiya-sama, aun después de la cercanía que ha mostrado, y no creo que lo haga hasta crecer lo suficiente como para poder defendernos si algo sale mal”, dijo Hinata. “Y estoy de acuerdo. Si de repente se supiera de las capacidades de Naruto-kun de fortalecernos, tratarían de capturarnos o eliminarnos, en especial si se dieran cuenta de la parte de control que ejerce el sello sin protección”.
Los estruendos en el campo de entrenamiento estaban disminuyendo. Parecía que estaban por terminar su combate.
“Aun así, parece que tendremos que esforzarnos más, tal vez conseguir algunos talentos del sistema para acelerar el proceso”.
“Según lo que dijo Karin, el talento marcial y del alma podrían ayudarnos a dominar las plantillas más rápido, pero eso nos dejaría con una escasez de puntos”, dijo Haku.
“Entonces, tarde o temprano tendremos que empezar con las misiones”, murmuró Hinata reflexionando. Sus pensamientos empezaron a desviarse a la imagen de su hermana menor.
Tal vez si la alejara de la influencia de su padre, podrían mejorar su relación. Después de todo, ella amaba mucho a su hermana y era lo último que dejó su madre en vida. No quería que la sellaran con el juinjutsu del clan, ni quería perder su libertad.
“¿Estás dispuesta a compartir a Naruto con tu hermana?”, preguntó Haku con curiosidad. Después de todo, Hinata era la que más se oponía a compartir a Naruto lejos de ellas.
“No necesariamente. No obligaría a Hanabi-chan a nada que no quisiera, pero el sello no se limita solo a parejas, también pueden sellarse como devotos o familia”, explicó.
“Familia, eh”, murmuró Haku. Hinata se dio cuenta de que pensaba en Zabuza. Desde que se marchó sin Haku, ella ha estado en un estado complicado con respecto a su anterior figura familiar.
“Estoy bien, Hinata”, dijo Haku con una suave sonrisa. “Sé que tuvo sus motivos y no lo culpo. Ah, parece que ya terminaron”, dijo Haku desviando el tema al ver cómo ahora Karin estaba siendo abrazada por Naruto y atraída hacia un profundo beso.
Parecía que al fin dieron el paso. Sabía que Naruto no se apresuró con Karin ya que no quería incomodarla. Después de todo, ella aún tenía secuelas psicológicas del maltrato que sufrió en Kusa, por lo que no quería asustarla y terminar desencadenando algún detonante.
Pero sin darse cuenta de que ese cuidado era el que estaba empezando a afectarla, sospechaba que era la razón por la que se dejó golpear por ella, como una forma de castigo a sí mismo o expiación. Pero viéndolos ahora—
‘Está llorando’, pensó simplemente la kunoichi de hielo. Podía ver cómo las lágrimas de felicidad y consuelo caían del rostro de la pelirroja mientras se separaba del beso con Naruto. De las tres, Karin era la que actuaba con más rudeza, pero al final era la más frágil; por eso todos andaban con cuidado para no hacerla sentir apartada.
Viendo hacia el bosque, notó cómo ya no había ANBU espiándolos. Supuso que la persona detrás de aquellas patrullas notó que era inútil continuar mandando a sus ninjas cuando al final no volvería a verlos, y por cómo no hubo quejas de parte del consejo, todo se hizo a espaldas de la Hokage.
“Regresaré al clan. Padre está reuniendo a todos hoy. Manda mis felicitaciones a Karin chan, nos vemos, Haku-chan”, dijo Hinata mientras se retiraba.
Haku miró la espalda de su amiga, pensando en cómo Hinata había crecido. Una vez abandonó su nerviosismo y su miedo a dañar, tuvo un crecimiento brutal.
“Mejorar, eh”, murmuró la Yuki.
nota: hola, disculpen la tardanza tuve problemas con mi pc y tuve que mandar a repararla, hoy mismo me lo devolvieron, una ves mas disculpen la tardanza