OBLIGADOS A SOBREVIVIR - Capítulo 24
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
24: Capítulo 24: Lo que no se dijo 24: Capítulo 24: Lo que no se dijo Las gradas del colegio estaban casi vacías, la luz entraba de forma irregular desde los ventanales altos proyectando sombras largas sobre los escalones, el aire era más fresco ahí, más tranquilo que en el resto del edificio, como si ese lugar aún no estuviera completamente contaminado por la presión que dominaba todo lo demás.
Raidis estaba sentado en uno de los escalones intermedios, con los brazos apoyados sobre las rodillas y la mirada baja, no parecía agotado físicamente, pero sí distante, como si estuviera procesando más cosas de las que mostraba, su respiración era estable, su postura relajada, pero su mente seguía activa.
El silencio a su alrededor no era incómodo.
Era necesario.
Lía apareció en el pasillo que daba hacia las gradas, se detuvo antes de entrar completamente, apoyándose contra la pared mientras lo observaba desde la distancia, sus ojos se fijaron en él, analizándolo, dudando, preguntándose si acercarse era buena idea o si solo iba a empeorar las cosas.
Dudó.
No por miedo.
Sino porque no sabía cómo iba a responder él.
Respiró hondo.
Se separó de la pared.
Y caminó hacia él.
Sus pasos fueron suaves, pero no silenciosos, Raidis levantó ligeramente la mirada al escucharla, sin sorpresa, sin incomodidad, solo reconociendo su presencia.
Lía se detuvo a unos escalones de distancia.
“Hola…” -Lía dijo Raidis la miró un segundo.
“Hola” -Raidis dijo Lía se sentó dejando un pequeño espacio entre ellos, no demasiado cerca, pero tampoco lejos, como si esa distancia fuera lo único que mantenía estable la situación.
“Te estaba buscando…” -Lía dijo Raidis no respondió de inmediato.
“¿Para qué?” -Raidis dijo “Quería contarte algo…” -Lía dijo Pausa.
“Sobre lo que estoy haciendo” -Lía dijo Raidis giró ligeramente la cabeza hacia ella.
Atento.
“He estado trabajando en la creación de armas de fuego… pero no completas” -Lía dijo “Estoy enfocándome en el sistema interno… en cómo mejorar la presión y la estabilidad” -Lía dijo Sus manos se movían mientras explicaba, intentando ordenar sus ideas.
“Si logro concentrar la energía en un espacio más pequeño… puedo hacer disparos más eficientes” -Lía dijo Raidis escuchaba sin interrumpir.
“El problema es el retroceso… si no lo controlo, el arma pierde precisión o directamente falla” -Lía dijo “Estoy intentando distribuir la fuerza dentro del mecanismo… para que no afecte al usuario” -Lía dijo Raidis respondió.
“Eso permitiría disparos más constantes” -Raidis dijo Lía asintió.
“Y menos margen de error” -Lía dijo “¿Material?” -Raidis dijo “Algo ligero… pero resistente al calor… si no, colapsa” -Lía dijo Pausa.
“Y si colapsa… explota” -Lía dijo Raidis no cambió la expresión.
“Entonces no puede fallar” -Raidis dijo Lía sonrió levemente.
“Sí… básicamente” -Lía dijo El ambiente se suavizó un poco.
No completamente.
Pero lo suficiente.
“Vas bien” -Raidis dijo Lía lo miró, ligeramente sorprendida.
“¿Sí?” -Lía dijo “Sí” -Raidis dijo Silencio breve.
Distinto.
Lía bajó la mirada.
Pensando.
Y entonces… cambió el tema.
“Raidis…” -Lía dijo Él la miró.
“¿Por qué no me contaste lo de Valtor?” -Lía dijo El ambiente volvió a tensarse.
Silencio.
“Lo de su familia… lo que hicieron…” -Lía dijo Pausa.
“¿Por qué no me lo dijiste?” -Lía dijo Raidis inclinó levemente la cabeza.
“¿Nora?” -Raidis dijo Lía asintió.
“Sí… discutió con él… y lo dijo” -Lía dijo “Yo no debía escuchar eso” -Lía dijo Raidis desvió la mirada.
“Da igual” -Raidis dijo Lía frunció el ceño.
“¿Cómo que da igual?” -Lía dijo Raidis se levantó lentamente.
Sin prisa.
“Raidis…” -Lía dijo Él no se fue.
Pero tampoco volvió a sentarse.
“¿Por qué no me lo contaste?” -Lía dijo Pausa.
“¿No había confianza?” -Lía dijo Raidis la miró.
Directo.
Frío.
“Entonces…” -Raidis dijo Pausa.
“¿Por qué no me dijiste que estabas hablando con él?” -Raidis dijo Silencio.
Golpe directo.
“¿Con quién?” -Lía dijo Pero ya sabía.
“Con el que ahora es tu novio” -Raidis dijo Silencio largo.
Pesado.
“Mientras estabas conmigo” -Raidis dijo “Sin decir nada” -Raidis dijo Lía no respondió.
No tenía cómo.
Raidis habló una última vez.
“Suena un poco egoísta” -Raidis dijo Pausa.
“Pero me da igual” -Raidis dijo Lía levantó la mirada.
Y ahí… intentó algo más.
“¿Estás celoso?” -Lía dijo Silencio.
Raidis no respondió.
No reaccionó.
No cambió su expresión.
Nada.
“¿Eso no es lo mismo … ” -Lía dijo Pausa.
“¿No te importa?” -Lía dijo Raidis simplemente… no dijo nada.
Ese silencio… Fue la respuesta.
Lía apretó ligeramente los labios.
Molesta.
Frustrada.
“¿En serio me vas a ignorar ahora?” -Lía dijo Pausa.
“¿Eso es todo?” -Lía dijo Raidis habló.
Por última vez.
“Pero no soy tan malo, discúlpame si eso te alivia” -Raidis dijo Pausa.
Y dio media vuelta.
Sin mirar atrás.
“Bye” -Raidis dijo Y se fue.
Lía se quedó sola.
El silencio volvió.
Pero esta vez… Pesaba más.
Y lo entendió.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com