OBLIGADOS A SOBREVIVIR - Capítulo 29
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 29: Capítulo 29: Decisión
El impacto no fue limpio, fue brusco y desordenado, la chica retrocedió tratando de mantenerse en pie mientras su respiración se rompía en el proceso, sus ojos abiertos, cargados de miedo, buscando una salida que ya no tenía.
Raidis no se movió, la observó un segundo, suficiente, detrás de ella los pasos seguían acercándose, firmes, constantes, seguros, no estaban corriendo, no lo necesitaban, ya sabían cómo terminaban estas situaciones.
Raidis habló.
“¿Quieres vivir?” -dijo
La pregunta la golpeó más que el miedo, la chica lo miró confundida al inicio, como si no entendiera por qué alguien preguntaría algo así en ese momento, pero lo entendió rápido, demasiado rápido
.
“…Sí” -dijo
Su voz salió rota, pero firme.
Raidis no apartó la mirada.
“Entonces escúchame bien” -dijo
“Tienes una opción” -dijo
Los pasos se acercaban más, el tiempo se acortaba.
“Puedes quedarte aquí y morir o puedes moverte conmigo” -dijo
La chica tragó saliva, su cuerpo seguía temblando, pero su mirada ya no estaba perdida, estaba enfocada en él.
“…¿Cómo?” -dijo
Raidis respondió sin dudar.
“Únete a otro colegio” -dijo
Silencio breve, confusión.
“¿Qué…?” -dijo ella
Raidis continuó.
“Aún estás a tiempo, al Distrito 8” -dijo
El nombre quedó en el aire, pesado.
La chica apretó los dientes.
“…No quiero morir, pero tampoco quiero ser como ellas” -dijo
Raidis entendió sin necesidad de más explicación.
“Ahí no funciona así, decide ahora” -dijo
Los pasos estaban cerca, demasiado cerca.
La chica cerró los ojos un segundo, respiró y asintió.
“…Sí” -dijo
Raidis no perdió tiempo.
“Entonces dilo, al sistema” -dijo
El aire pareció tensarse, la chica levantó ligeramente la mirada, dudó un segundo, pero lo hizo.
“Quiero cambiar de colegio, quiero unirme al Distrito 8” -dijo
Silencio.
Y entonces apareció.
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
[SISTEMA — SOLICITUD]
Transferencia detectada
Cambio de afiliación solicitado
Distrito actual: Distrito 4
Nuevo destino: Distrito 8
Confirmar…
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
La chica no dudó esta vez.
“Confirmo” -dijo
Un segundo y el sistema respondió.
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
[SISTEMA — ACTUALIZACIÓN]
Nuevo integrante añadido
Distrito 8: +1 participante
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
Desapareció.
Raidis la miró una última vez.
“Corre” -dijo
No esperó respuesta, se movió primero y ella lo siguió, ambos avanzaron entre las calles, rápidos, sin hacer ruido innecesario, pero los pasos detrás de ellos cambiaron, más rápidos, más agresivos, los habían detectado.
“…Nos siguen” -dijo ella
“Lo sé” -Raidis dijo
Giraron una esquina, luego otra, Raidis levantó la mano, alto, se detuvieron, respiraciones agitadas, silencio.
Raidis observó el entorno, un espacio cerrado entre estructuras, sin salida visible a simple vista, pero con puntos de cobertura, suficiente.
“Escóndete” -dijo
La chica no dudó, se movió hacia un punto cubierto, tratando de controlar su respiración.
Raidis no se ocultó, se quedó esperando.
Los pasos llegaron segundos después, tres, entraron al espacio sin cuidado, confiados, error.
El primero apenas dio dos pasos dentro cuando Raidis se movió, rápido, directo, el impacto fue seco y brutal, un golpe directo al rostro que lo desorientó al instante, seguido de otro más corto y cercano que rompió su postura antes de que pudiera reaccionar, cayó.
El segundo reaccionó tarde, intentó atacar, Raidis giró, bloqueó el movimiento y respondió con un golpe descendente que lo hizo retroceder, pero no se detuvo, avanzó, cerró la distancia y lo golpeó otra vez, más fuerte, más preciso, el sonido fue claro, hueso.
El tercero intentó rodearlo, Raidis lo vio y se movió antes, lo interceptó, un choque directo, fuerza contra fuerza, pero no fue suficiente, Raidis no peleaba para probar, peleaba para terminar, un golpe al cuerpo, otro al rostro, otro más, sin pausa, sin espacio.
El tercero cayó de rodillas, intentó levantarse, Raidis no lo dejó, el impacto final fue seco, definitivo.
Silencio, pesado, solo respiración agitada controlándose poco a poco.
La chica no salió de inmediato, estaba paralizada, no por miedo, por lo que acababa de ver.
Raidis se mantuvo de pie unos segundos más, observando, asegurándose, ninguno se movía.
Entonces habló.
“Ya” -dijo
Ella salió lentamente, aún temblando, lo miró distinto ahora, no como antes.
Raidis no dijo nada más, se giró.
“Nos movemos” -dijo
Y comenzó a avanzar, ella lo siguió, porque ahora ya no tenía duda, no sobre sobrevivir, sino sobre con quién hacerlo.
Y detrás de ellos, el silencio volvió, pero esta vez manchado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com