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Ojos Del Vacío-Camino del Invencible - Capítulo 12

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  3. Capítulo 12 - 12 CAPÍTULO 12 EL COMBATE DE SELECCIÓN
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12: CAPÍTULO 12: EL COMBATE DE SELECCIÓN 12: CAPÍTULO 12: EL COMBATE DE SELECCIÓN La Segunda Prueba comenzó al amanecer siguiente con los doscientos ochenta y nueve candidatos organizados en grupos de ocho para eliminación directa.

Wei pasó la mañana previa observando los combates en arenas adyacentes.

No todos —tenía su propio grupo pendiente.

Pero los grupos donde los candidatos de mayor nivel se enfrentaban entre sí, especialmente el grupo de Cao Lingfeng.

Cao Lingfeng del Clan Cao: dieciséis años, Quinto Estadio del Despertar, técnica sólida.

Lo que Wei catalogó en treinta segundos de observación era más específico que el nivel: usaba su ventaja de Qi de forma directa, sin complicaciones, sin la sofisticación táctica que un veterano de combate habría desarrollado pero sin la que un heredero de clan bien entrenado necesitaba.

Sus oponentes perdían porque él era más fuerte, no porque los engañara.

Los directos eran manejables si tenías información correcta de antemano.

El grupo 44 —el de Wei— incluía dos candidatos del Tercer Estadio, cuatro del Segundo, uno del Cuarto, y Wei en el Segundo.

El candidato del Cuarto Estadio era Fang Yisu, discípula interna de la Secta del Pico Eterno.

Dieciséis años.

Técnica con énfasis en adaptación.

La más peligrosa del grupo.

Primer combate de Wei: contra candidato del Tercer Estadio, Qi de tierra, cuerpo reforzado con resistencia y golpes pesados.

Wei observó los primeros dos intercambios.

El oponente cargaba el peso en el pie derecho antes de cada golpe —un hábito que delata el vector del siguiente ataque dos segundos antes de la ejecución.

En el tercer intercambio, Wei se adelantó al peso y aplicó presión en tres puntos simultáneos —tobillo, cadera, hombro— con la economía de quien ha practicado geometría de desequilibrio durante cuatro años.

El oponente cayó con el impulso de su propio cuerpo.

Control de antebrazo en la espalda.

—Rendición.

El árbitro tardó tres segundos en confirmar la victoria.

La técnica no correspondía a ningún estilo sectario que reconociera.

No era de ningún estilo sectario.

Era física aplicada.

Segundo y tercer combate: dos victorias más en rondas de grupo.

El tercer oponente fue el más difícil —un candidato de velocidad cuyo Qi de viento hacía que tres de los cuatro primeros intercambios terminaran en empate de posición.

Wei cambió el patrón en el quinto: en lugar de esquivar en la dirección esperada según la posición de los pies del oponente, se movió en la dirección contraria, entrando en lugar de alejarse.

El contacto con el antebrazo fue suficiente para crear el desequilibrio.

La final del grupo fue contra Fang Yisu.

Fang Yisu peleaba como si anticipara porque lo hacía.

Su sensibilidad espiritual del Cuarto Estadio leía la intención en el Qi de Wei antes de que el movimiento se completara.

Tres intentos de entrada, tres contrarrespuestas calibradas perfectamente.

Wei reformuló en tiempo real.

La anticipación dependía de información.

La información venía del Qi que él proyectaba antes de cada movimiento.

Si reducía la proyección, reducía la información disponible para el oponente.

Aplicó el principio en bruto, sin nombre, sin refinamiento previo: contener el Qi al mínimo posible mientras se movía.

El efecto fue inmediato aunque imperfecto —Fang Yisu siguió anticipando, pero con menor precisión, con un margen de error de medio segundo que en tres oportunidades permitió que los movimientos de Wei llegaran sin respuesta completamente calibrada.

Perdió por dos impactos al final de los tres minutos.

Pero cuando el árbitro declaró la victoria de Fang Yisu, el silencio de las gradas era del tipo que indica que la audiencia ha visto algo que no esperaba ver.

Un candidato del Segundo Estadio había hecho trabajar de verdad a una del Cuarto.

En la plataforma de observación, el Anciano de cabellos blancos del Dragón Carmesí cruzó lo que había escrito en el laberinto y añadió tres caracteres nuevos al lado del número 347.

— Las rondas avanzadas redujeron el campo a sesenta y cuatro candidatos, luego a treinta y dos, luego a dieciséis.

En la ronda de dieciséis, Wei enfrentó al segundo representante del Clan Cao: Cao Meng, quince años, Tercer Estadio, Raíz de fuego media.

Confiado con la confianza sin complicaciones de quien solo ha peleado en entornos controlados donde ganar era lo esperado.

Su Qi de fuego se manifestaba en proyecciones de llama que normalmente habrían sido decisivas contra alguien del Segundo Estadio.

Wei las esquivó con la precisión de quien ha calculado el patrón de dispersión del calor, no del fuego visible.

El fuego siempre sigue la misma geometría.

El calor que lo precede era detectable dos segundos antes de la manifestación visible.

En el quinto esquive, Wei entró al radio de acción —el punto donde el Qi de fuego necesitaba demasiado tiempo para recargarse y el oponente era vulnerable físicamente.

Control de articulación del codo derecho.

Cao Meng terminó en el suelo.

—¿Cómo sabías de dónde venía el fuego?

—preguntó, desde abajo, con más curiosidad que hostilidad.

Wei no respondió.

Dejó el área de combate.

La semifinal lo puso frente a Fang Yisu por segunda vez.

Esta vez duró dos minutos y cuarenta segundos antes de que la diferencia de dos estadios se impusiera definitivamente.

Pero los primeros noventa segundos —donde Wei aplicó la contención de Qi con mayor consistencia que en el primer combate— fueron los que generaron el reporte que Fang Yisu escribiría esa noche para su supervisor.

Wei terminó cuadragésimo segundo en el ranking general.

Suficiente para la Tercera Prueba.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Kamilo_gonz Tu regalo es la motivación para mi creación.

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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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