Ojos Del Vacío-Camino del Invencible - Capítulo 14
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- Capítulo 14 - 14 CAPÍTULO 14 LA OFERTA DEL LAGO OSCURO
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14: CAPÍTULO 14: LA OFERTA DEL LAGO OSCURO 14: CAPÍTULO 14: LA OFERTA DEL LAGO OSCURO La segunda evaluación llegó dos días después.
No en el Salón formal de los cinco Ancianos.
En una sala más pequeña, con solo dos sillas frente a la silla del candidato: el Anciano Mayor del Dragón Carmesí y la Anciana del Lago Oscuro.
Wei lo registró de inmediato como selección deliberada.
Los dos que en el Salón habían mostrado mayor interés específico.
Sin el representante del Pico Eterno, que había sido el más abiertamente curioso sobre los ojos.
—Queremos ser directos —comenzó la Anciana del Lago Oscuro, una mujer de mediana edad cuya mirada procesaba en capas.
—Eres inusual.
El nivel que alcanzaste en el tiempo que lo alcanzaste, sin los medios que deberías necesitar, no encaja con ningún patrón de cultivo que conozcamos.
—La otra razón —añadió el Anciano Mayor— es que no sabemos qué eres.
Y las cosas que no entendemos requieren precaución.
Wei los miró alternadamente.
—¿Qué preguntas tienen?
—Tus ojos.
—El Anciano Mayor directo al punto.
—El representante del Pico Eterno no está aquí porque habló extensamente con Fang Yisu y llegó a conclusiones que preferimos no compartir públicamente todavía.
Nosotros tenemos las nuestras.
—Una pausa—.
Quiero que tú me digas las tuyas.
Wei evaluó en fracciones de segundo.
Revelar nada los dejaba con suspicacia no resuelta que podía volverse activa.
Revelar algo —lo suficiente, en los términos correctos— podía controlar la narrativa.
—Puedo ver movimiento antes de que ocurra —dijo—.
No de forma mística.
De forma matemática.
Calculo la trayectoria probable de cualquier movimiento en función de la posición, el peso y la velocidad actuales del oponente.
Mis ojos procesan esa información más rápido de lo que la mente consciente normalmente lo haría.
—¿Es una técnica?
—Es una percepción.
No la activo ni la desactivo con una técnica espiritual.
—¿Interactúa con el Qi?
Una pausa de dos segundos que Wei gestionó con cuidado.
—Está comenzando a hacerlo.
—Verdad incompleta, no mentira.
—A medida que mi cultivo avanza, la percepción se está ampliando hacia el Qi ambiental además del movimiento físico.
Los dos Ancianos intercambiaron una mirada.
—Si fueran los Ojos de Comprensión Vacía —dijo la Anciana del Lago Oscuro con la serenidad de alguien anunciando el tiempo—, ¿lo revelarías?
La pregunta cayó como piedra en agua quieta.
Wei no parpadeó.
—Dependería de a quién.
Y de qué harían con esa información.
La Anciana lo miró durante un tiempo.
Luego: —Si lo fueran, y si encontraras el entorno correcto donde desarrollarlos sin presión institucional…
¿considerarías un período de exploración con supervisión discreta?
—¿Qué sería ese entorno?
—La Secta del Lago Oscuro tiene una categoría poco usada: Discípulo de Prueba.
Seis meses de acceso a recursos básicos de la secta, sin los requisitos de lealtad completa de un discípulo formal.
Al final, ambas partes evalúan si continuar.
Era una oferta inusual.
Sin subordinación completa.
Con acceso a recursos.
También era una oferta de una secta especializada en extraer información sin que el sujeto lo notara.
—¿Qué requeriría el período de prueba?
—preguntó Wei.
—Residencia en el sector de discípulos.
Clases de base.
Acceso a la biblioteca de primer nivel.
—La Anciana hizo una pausa—.
Y apertura a que el proceso de conocernos sea mutuo.
Wei consideró.
Seis meses.
Recursos.
Biblioteca.
Sin lealtad completa todavía.
Los riesgos: la Secta del Lago Oscuro era especialista en extraer información.
Pero era la única oferta con los términos más cercanos a lo que necesitaba.
—Acepto el período de prueba con una condición.
—¿Cuál?
—Que el acuerdo incluya por escrito que no estoy obligado a revelar ninguna capacidad que yo considere prematura revelar durante el período de prueba, a menos que represente un peligro activo para la secta.
La Anciana miró al Anciano Mayor del Dragón Carmesí.
El Anciano Mayor asintió.
—Podemos incluir esa cláusula.
—Entonces acepto.
— Esa noche, bajo la puerta de su habitación en la posada, Wei encontró una nota.
Sin sello, sin firma.
Solo cuatro caracteres escritos con pincel: *Cuidado con el Lago.* La escritura era de mano femenina.
La tinta, de calidad cara.
Wei la leyó tres veces.
La guardó en el libro sin portada entre las últimas páginas escritas.
No durmió bien esa noche.
Pero durmió exactamente cuatro horas.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Kamilo_gonz Buenas Sí te gusta Apreciaría mucho tu apoyo
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