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Ojos Del Vacío-Camino del Invencible - Capítulo 16

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  3. Capítulo 16 - 16 CAPÍTULO 16 LO QUE LA SECTA ENSEÑA Y LO QUE ESCONDE
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16: CAPÍTULO 16: LO QUE LA SECTA ENSEÑA Y LO QUE ESCONDE 16: CAPÍTULO 16: LO QUE LA SECTA ENSEÑA Y LO QUE ESCONDE Las clases de base de la Secta del Lago Oscuro cubrían en las primeras semanas lo que Wei ya conocía: teoría de cultivo elemental, historia sectaria, protocolo de interacción entre discípulos, medicina espiritual básica.

Lo que encontró genuinamente nuevo era esto: la Secta del Lago Oscuro enseñaba percepción de Qi de una forma cualitativamente diferente a los textos estándar.

Mientras la mayoría de sectas enseñaba percepción como receptividad —abrir los canales para que el Qi fluya hacia ti— el Lago Oscuro enseñaba percepción como lectura activa.

No esperar a que el Qi venga, sino extender la mente para leerlo donde estaba.

Era, Wei reconoció de inmediato, más compatible con su método propio que cualquier texto que hubiera leído hasta entonces.

El instructor de esa clase —Hermano Mayor Deng, veintinueve años, Sexto Estadio— notó cuando Wei completó el ejercicio de percepción activa tres minutos antes que cualquier otro estudiante en el tercer día de clase, con una precisión que el cristal verificador confirmó en noventa y cuatro por ciento.

—¿Ya habías practicado esto?

—Un método propio.

No exactamente esto.

—¿Qué diferencia hay?

—El método de la clase usa el Qi elemental del practicante como sensor.

Mi método usa algo más parecido a la atención pura —sin proyectar Qi propio, solo observando el Qi ajeno.

El Hermano Mayor Deng lo miró durante un momento.

—Eso —dijo lentamente— es una técnica de percepción de nivel avanzado que los discípulos de tercer año empiezan a aprender.

—Hizo una nota en su tablilla—.

¿Cómo llegaste a ella?

—Por necesidad.

Sin una Raíz para proyectar Qi estándar, tuve que desarrollar percepción sin proyección.

La nota llegaría a la Hermana Mayor Qin.

Wei lo sabía y lo permitió.

Era información que no necesitaba esconder.

— La primera prueba de Lin Ruo llegó en la segunda semana.

La petición del cuarto —la conversación de la gotiera— que Wei identificó de inmediato como evaluación enviada por la Hermana Mayor Qin.

Lo que no anticipó fue la honestidad posterior de Lin Ruo.

—Me enviaron a evaluarte —dijo, cuando Wei identificó la inconsistencia en su historia de la gotiera—.

Verificar tu reacción a una petición social simple.

—¿Quién te envió?

—La Hermana Mayor Qin.

Si aceptabas sin preguntar, señal negativa.

Si rechazabas con hostilidad, también negativa.

Las preguntas fueron positivas.

—¿Hacen esto con todos los discípulos nuevos?

—Con los de evaluación especial.

—Lin Ruo inclinó la cabeza—.

Yo también soy de evaluación especial.

Wei la miró.

—¿Por qué me dices esto?

—Porque en un entorno donde casi todo el mundo tiene algún motivo oculto para interactuar contigo, decirte que acabo de intentar evaluarte es más honesto que fingir que vine por la gotiera.

Eso estableció entre ellos algo que ninguno habría llamado amistad todavía —la palabra era demasiado simple para lo que era.

Era un acuerdo tácito de operación en transparencia parcial dentro de un entorno que no ofrecía ese lujo a la mayoría.

Lin Ruo era alguien cuyo poder —la ilusión, la manipulación de percepción— la había puesto en situaciones donde ser honesta era raro porque la mayoría de las personas a su alrededor la usaban para no serlo.

La transparencia con alguien cuyos ojos la veían demasiado claramente para que la ilusión funcionara era, para ella, un descanso poco común.

Para Wei, la reciprocidad era simple: una persona honesta sobre sus mentiras era más confiable que una que pretendía no tener ninguna.

— El Hermano Mayor Shen Dao apareció en la biblioteca en la cuarta semana.

Shen Dao tenía veinticinco años, Séptimo Estadio del Despertar, discípulo principal de la secta.

La costumbre de aparecer silenciosamente en lugares donde alguien menos consciente no lo habría notado.

Wei siempre lo notaba —el Qi que Shen Dao emanaba tenía la cualidad específica de quien ha entrenado en sigilo espiritual, reducido y contenido, pero no perfectamente invisible para alguien con la percepción que Wei estaba desarrollando.

La primera vez que aparecieron en la biblioteca, Shen Dao se sentó dos mesas lejos y leyó.

Sin saludo.

La segunda, una mesa lejos.

La tercera, enfrente.

—Número 347 —dijo, usando el número del torneo—.

¿Qué buscas en el segundo piso?

—Lo mismo que cualquiera.

Conocimiento.

—La mayoría de discípulos nuevos del primer mes todavía están procesando el primer piso.

—Ya lo memoricé.

Shen Dao lo miró.

—¿Lo memorizaste?

—Tengo buena memoria.

Una pausa.

—¿Qué has encontrado interesante en el segundo piso?

—Los registros de casos de Qi incoloro —dijo Wei, eligiendo algo real que no era su búsqueda central—.

Solo tres casos documentados en dos siglos.

Los tres terminaron de formas que el registro describe con eufemismos.

—¿Y los Ojos?

Wei lo miró directamente.

—¿Qué ojos?

—Los tuyos.

—Shen Dao no desvió la mirada—.

No soy el único en la secta que ha notado algo inusual.

He leído los registros del torneo.

He hablado con la Hermana Mayor Qin.

—¿Y qué ha concluido?

—Que eres un caso de evaluación genuinamente inusual y que la Anciana Hu tiene razón en tomar tiempo.

—Una pausa—.

Yo tengo una conclusión diferente.

—¿Cuál?

—Que eres inteligente suficiente para saber exactamente qué tienes y exactamente por qué no debes revelarlo aquí todavía.

—Shen Dao colocó las manos sobre la mesa—.

Y que el texto que buscas en el segundo piso no está aquí.

Está en el tercero.

En el archivo sellado de casos no resueltos.

Wei no respondió.

—El libro del Investigador Fai —continuó Shen Dao—.

Sé que lo sabías.

La edición del segundo piso es la versión pública.

La versión completa, con las conclusiones reales de Fai, está en el tercero.

El sello solo abre para el Qi incoloro.

—¿Por qué me dices esto?

—Porque hace diez años alguien debería haberme dicho algo similar y no lo hizo, y ese error me costó tres años trabajando en la dirección equivocada.

—Se levantó—.

Con el Cuarto Estadio del Despertar puedes solicitar acceso supervisado al tercer piso.

Yo estaré ahí cuando vayas.

Se fue.

Wei lo observó alejarse.

Escribió en el libro: *”Shen Dao: aliado potencial.

Ha identificado que sé lo que soy.

No reportó esto en términos que produjeron acción inmediata —o si lo hizo, la Anciana Hu lo gestionó de forma que no altera mi situación.

Pregunta: sus motivaciones propias.

Respuesta: pendiente de más datos.”* REFLEXIONES DE LOS CREADORES Kamilo_gonz Si te gusta, deja tu huella en forma de comentario o Power Stone ⭐”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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