Peligrosa Seducción - Capítulo 40
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
40: cosas que sorprenden 40: cosas que sorprenden -Alguien está muy feliz hoy.
-Lo crees, yo me siento normal.
-Dile eso a esa enorme sonrisa en tu rostro.
-Hay por favor no soy tan obvia o sí.
-Si!
eres la persona más transparente que conozco.
-Está bien tienes razón me siento feliz, no me sentía así desde nunca y creo que esto es un sueño.
-Mereces que te pases cosas buenas.
-Y cambiando de tema, como te esta yendo en la universidad, algún problema con Rafael.
-De hecho, no, todo normal, hay un chico que conocí accidentalmente, me dio su número, pero lo perdí.
-Y porque no lo buscas?
-Tiene novia y no quiero complicaciones en mi vida, tengo un plan hermana, terminare la carrera de Arquitectura y me iré a Europa hacer un posgrado en restauración, hay tanto de las civilizaciones antiguas que hay que recuperar, luego conoceré a un guapo colega y nos enamoraremos casaremos y tendremos hijos y fin.
-Parece que tienes todo fríamente calculado.
-Así es, y sin sonar amargada por ahora solo quiero estudiar, no me interesa nada más, no tengo tiempo para nada más.
-siempre hay tiempo para el amor.
-Asco, desde cuando eres tan cursi.
-Desde hoy.
-Me tengo que ir, iré hacer una investigación en la facultad.
Anna salió de casa pensando en lo ultimo que dijo su hermana, pero no era como si el amor la golpeara de un momento a otro, hasta ahora a sus dieciocho años solo había tenido un novio y uno que otro amigo con derecho, todos solo besos y toqueteo, ninguno la penetro, se conformo con masturbarse cuando de sentía muy estresada, de todas formas, no había aun un hombre que la haga sentir segura como para entregarse en cuerpo y alma.
Se encontraba escudriñando un viejo texto sobre arquitectura antigua, sus lentes de lectura eran redondos y grandes como los de Harry Potter un mechón de su cabello caía sobre su rostro y lo enrulaba con el dedo, cuando algo le parecía interesante tenia una tic, se mordía el labio inferior, algunos chicos lo tomaban como una provocación, pero lo cierto era que no tenia nada que ver con ellos, no había nada mas sexy para Anna que un chico guapo e inteligente le atraía mas la inteligencia que lo físico, hasta ahora no había conocido a alguien así, todos los chicos que se acercaban a ella eran guapos con un físico de ataque pero, sin cerebro o como ella decía “con media neurona”, un chico la observaba desde unas cuantas mesas lejos de ella, la observaba como león observa a su presa, se entre lamía los labios cada que Anna se mordía porque algo le parece interesante, este chico de cabello rubio, ojos azules, complexión de atleta y sonrisa encantadora, tenia algo que gritaba peligro en letras mayúsculas, su impaciencia le gano y se acercó a hablarle.
-Hola me llamo Tomás, llevo un rato observándote y tengo curiosidad, disculpa mi atrevimiento, no piense mal de mí, pero que encuentras tan interesante en la arquitectura antigua para morderte el labio.
Anna se quedó estupefacta, como alguien que no la conoce y que solo con observarla dedujo que se mordía el labio cuando algo le parecía interesante, era aterrador y fascinante al mismo tiempo, dentro de ella una sensación de algo extraño la invadió, curiosidad talvez, intriga o miedo, sus ojos estaban penetrando su alma solo con verla directamente, su perfume era amaderado y dulce, podía olerlo desde la posición en la que estaban, él se había acercado demasiado a su espacio personal, pero no le molesto, estaba hipnotizada por esos ojos azules que parecía el océano y de pronto algo oscuro apareció, fue rápido pero estaba segura que lo había visto, Tomás le dio espacio y se froto la nuca al darse cuenta de lo agresivo que había sido, carraspeo la garganta y trago saliva antes de esbozar una sonrisa incomoda.
-Perdona he sido un entrometido.
Tomás dio media vuelta y dos pasos antes de que Anna hablara.
-Los antiguos arquitectos lograron obras gigantes sin tecnología actual.
Por ejemplo, las Pirámides de Giza fueron construidas hace más de 4,500 años con bloques enormes… ¡y aún hoy siguen en pie!
En sitios como Machu Picchu, las piedras están tan bien encajadas que ni una hoja de papel entra entre ellas, sin usar cemento.
En Roma los coliseos tenían sistemas de drenaje, túneles subterráneos y hasta mecanismos para espectáculos… algo muy avanzado para su época, soy una nerd ya lo sabes, no pierdas tu tiempo coqueteando conmigo.
Tomás sonrió de lado se arreglo la camisa polo color melón que llevaba puesta y le extendió la mano.
-Mucho gusto, también soy un nerd.
-Mi nombre es Anna mucho gusto, ¿en que facultad estas?
-Micro tecnología, pero gane una beca por deportes y tú, asumo que arquitectura por el libro que estas leyendo.
-Así es, que observador eres… cuanto tiempo llevas observándome, no crees que es un poco raro, tus padres no te enseñaron que es de mala educación observar descaradamente a las personas… estoy bromeando.
-Si, perdóname no es algo que hago apropósito, fue más casualidad.
Anna y Tomás siguieron charlando y conociéndose un poco, pero la charla amena fue interrumpida por Rafael quien miraba con desdén al musculoso, el aire a su alrededor se volvió pesado y tenso, tanto que se podía cortar con un cuchillo, Anna observo a uno y luego a otro sin entender bien lo que estaba sucediendo, estos dos hombres se miraban de forma asesina, Rafael tenso la mandíbula y Tomás esbozaba una sonrisa burlona de lado, sus puños se apretaron y su manzana de Adam subía y bajaba.
– ¿Que está pasando aquí?
-interrumpió Anna-.
-El señor ya se va, verdad Jones.
-De hecho, Daniels, la señorita y yo la estamos pasando muy bien hasta que llegaste a interrumpir.
Anna muy incómoda se levantó.
-Fue un gusto conocerte Tomás, espero verte por ahí, me tengo que ir a clases.
Anna tomo sus libros y mochila, camino tan rápido como pudo para alejarse de esos dos.
El duelo de miradas seguía, la testosterona se percibía en el ambiente.
-Hasta cuando seguirás fastidiando Daniels, no es suficiente que me quitaras a mi novia, que ahora vienes a interrumpir a mi futura conquista.
-Te lo advierto aléjate de ella, si la tocas te mato.
-No me has reír, fuiste tu quien empezó con todo esto el día que te metiste en la cama de Mary.
-No sé qué te habrá dicho ella, pero no es como lo cuenta, eras mi mejor amigo, nunca quise hacerte daño.
-Bueno ahora podre devolverte el favor, no me alejare de ella hasta que este en mi cama y tu sientas todo lo que me hiciste sentir, mal amigo.
Tomás se dirigió a su mesa agarro su mochila y se fue, Rafael se quedo parado junto a la mesa con la mirada perdida y borrosamente recordó lo que ese día había pasado.
Era la fiesta de despedida de la secundaria el y su mejor amigo Tomás eran los lideres del equipo de futbol americano, su equipo había quedado campeón esa temporada y ambos ganaron becas universitarias, el alcohol, la música y las drogas eran lo que más había en esa fiesta, generalmente los atletas solo bebían hasta cierto limite, la música estaba a todo volumen todos en el interior de la mansión de Tomás gritaban y saltaban, giraban y bailaban, todo giraba como la rueda de la fortuna, las risas de ambos amigos era contagiosa todos a su alrededor les felicitaban y chicas sexys le robaban uno que otro beso a Rafael, el era el soltero empedernido, Tomás tenía novia, la chica mas sexy de la secundaria, piernas largas y esbeltas, cabello lacio y negro hasta la cintura, labios rojos y carnoso, ojos avellana y pestañas largas, era la mas cotizada de lugar pero ya tenia dueño, Rafael se encontraba sentado en un sofá en la zona oscura de la sala, a su alrededor chicas intentando probar fortuna en robarle un beso o llevarlo a la cama, Mary apareció con dos vasos rojos desechables y con un gesto las chicas desaparecieron de ahí, unas refunfuñando otras asustadas.
-Hasta cuando harás eso, déjalas en paz.
-Solo cuido que nadie de aproveche del mejor amigo de mi novio, a no ser que sea yo, ja, ja, ja.
– Siempre dices cosas tan extrañas.
-Brindemos por este ultimo año, por los sueños realizados y los nuevos comienzos.
Mary observo como Rafael tomaba la bebida hasta la última gota, uno sonrisa maliciosa se dibujó en su rostro poco después de que termino la bebida lo llevo a bailar, la cabeza de Rafael empezó a dar vueltas al punto de caerse al suelo.
-Parece que se te acabo la fiesta, te ayudare a que llegues arriba y descanses.
-No, tranquila puedo solo.
Rafael se soltó dio dos pasos y tropezó nuevamente.
-No seas tonto, déjame ayudarte.
Subieron a la habitación de Tomás, todos observaban con asombro, pero no era extraño Mary siempre estaba con el y su novio, la habitación de Tomás era amplia, una cama grande, trofeos y medallas llenaban una pared, en un rincón un puf gigante, un playstation4, su escritorio ordenado con su computadora y sus libros, Mary coloco torpemente a Rafael en la cama, cerro la puerta con seguro y hablando con él, empezó a desvestirse, lentamente se bajo la mini falda y la blusa de tirantes se la quito sobre la cabeza, se abalanzo sobre el chocando en un beso desesperado, Rafael la tomo por los hombros y la alejo.
– ¿Que estás haciendo?
-Por favor no finjas, se que lo deseas tanto como yo, he notado tu mirada desde hace meses, después de ese beso.
-Te dije que estaba muy ebrio y que había sido un error, no sé de qué hablas.
Mary se centro sobre él, poniendo sus piernas a cada costado, beso su cuello y bajo su mano hasta su miembro que estaba duro por la droga que había puesto en la bebida, lo froto hasta que dolió, Rafael estaba luchando contra el deseo, el mareo y la conciencia pero la droga era mas fuerte que el, aunque su mente era fuerte su cuerpo lo estaba traicionando, Mary bajo su pantalón y bóxer y su enorme erección broto, palpitante y goteando, Mary lo tomo con una mano y con la otra jugaba con los testículos Rafael jadeaba y se retorcía balbuceando lentamente palabras inaudibles, Mary lo introdujo en su boca y lo mojo, succiono un par de veces antes de montarlo.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Racuminpoeta Quien tuvo la culpa?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com