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Peligrosa Seducción - Capítulo 39

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  3. Capítulo 39 - 39 Una noche para recordar 4
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39: Una noche para recordar 4 39: Una noche para recordar 4 Se abrazaron, sus cuerpos bañado en sudor y sexo, los labios de Amelia se abrieron un poco antes de sentir una segunda oleada de placer, Chris los tomo, cada suspiro, gemido, queja, que él le producía los quería guardar en su interior, con habilidad movían sus caderas en un baile lento y sensual, Amelia curvo su espalda apoyando sus manos en la cama, sus caderas subían y bajan de forma armoniosa, un sonido gutural salió de Chris, su pecho subía y bajaba de forma pesada, sus ojos ardían de deseo, bajo su piel sentía como millones de pequeñas agujas recorrían sus venas, lo quemaba, lo enloquecían, la figura de Amelia subiendo y bajando sus caderas lo estaba llevando al borde, pero aún no estaba listo para eso, la tiro a su lecho y en un movimiento rápido la puso boca abajo a cuatro patas y se posiciono tras ella, acaricio su redondo trasero antes de proporcionarle una suave pero firme nalgada, Amelia se sobresaltó pero no le molesto, las envestidas de Chris empezaron lentas y profundas, los jadeos de Amelia se volvieron frenéticos, la profundidad hacía que algo dentro de ella se ensanchara y apretara al mismo tiempo, algo en su interior se estaba llenando como una copa al punto del desborde, las envestidas se volvieron más rápidas y para mantenerla en su lugar Chris la tomo de los hombros, su pelvis chocaba con el trasero de Amelia, formando un sonido seco pero húmedo en su interior, ambos estaban llegando al clímax, Amelia sintió como su miembro se engroso y una sensación caliente la lleno por completo, los espasmos de su clímax también la envolvieron mientras Chris no se detenía a pesar de haber llegado primero, una última oleada sorprendió a ambos y los gritos ahogados de Amelia llenaban la habitación, antes de derrumbarse en la cama, Chris se acostó a su lado y la acomodo en su pecho, ambos jadeantes, sudorosos y llenos de almizcle y sexo, era como pertenecieran a ese lugar, esa cama, esos brazos, se pertenecían.

Amelia despertó envuelta en sabanas, un olor a panqueques, café y fritura la despertó, sobre la cama había una camiseta blanca y short plomos, antes de vestirse observo todo a su alrededor los recuerdos de la noche anterior la cachetearon y sus mejillas se sonrojaron, recordó a su hermana y su hijo, reviso su celular y tenia un mensaje de Anna con un emoji de pulgar arriba, recordando que le había dejado un mensaje diciendo que no regresaría a casa esa noche.

Se vistió y salió a la sala, Chris estaba sin camiseta en pantalón de pijamas ajustados justo en las caderas donde terminaba su línea en V.

-Es imposible que te veas más sexy.

-Pero no más que tu preciosa.

-Dormiste bien.

-En serio preguntas eso, porque no me dices “quieres repetir”.

-Que estas preparando huele delicioso.

-Huevos revueltos, tostada y café, espero te guste.

-Me encanta el café y las tostadas con mantequilla, pero más me encantas tu.

-Hay algo de lo que debemos hablar… -Hoy no por favor, la pase increíble como hace mucho no lo hacía déjame disfrutar un poco más.

-Esta bien, pero es importante.

Amelia y Chris desayunaron mirándose mutuamente, se regalaban sonrisas y miradas profundas, todo era hermoso y perfecto en ese momento no había nada ni nadie que reventara su burbuja de amor.

En un estacionamiento en el centro de la ciudad un policía encubierto de la DEA recibe una llamada de un número desconocido.

-El blanco está en el nido.

-Lo sé, se quedó a dormir con él, no han hecho ningún otro movimiento.

-La “reina” no se ha vuelto a encontrar con él, sabemos por nuestras fuentes que lo tiene vigilado, aún no sabemos cuál será su siguiente movimiento.

-Entendido me mantendré cerca del blanco para anticipar cualquier amenaza de la “reina”.

-Cambio y fuera.

El policía guardo su celular, se puso unas gafas de sol y camino sin rumbo por el estacionamiento, en casa de Katte las cosas no estaban bien, las constantes discusiones con su hija adolescente la estaban sacando de quicio.

-Porque tienes que ser tan puta, mamá.

-Niña respétame que soy tu madre.

-El día que te comportes como una, pareces una adolescente, bebes en exceso, llegas ebria o no llegas, estoy arta de tener que cuidar de ti, no tengo vida.

-Lamento tanto que tu vida sea una miseria, agradécele a tu promiscuo padre, o mejor aún porque no te largas con él.

-Eres muy injusta mamá, yo no tengo la culpa de lo que él te hizo, te desquitas conmigo como si fueras a solucionar algo, él no va a volver.

-Crees que no lo sé, no regresa ni por su propia hija, jamás vendrá por mí, mira ya no quiero que sigamos discutiendo, lamento todo esto, de verdad, te amo, esto no está bien, estoy tan cansada como tú.

-Porque no buscas ayuda mamá, tu amiga Amelia para ser una buena persona porque no hablas con ella.

-Ella tiene sus propios problemas, pero lo intentare, está bien, por ti, por mí, por nosotras.

Se abrazaron y las lágrimas brotaron de los ojos de ambas, Katte estaba tan cansada de querer vengarse de su ex que no había considerado los sentimientos de su hija.

Todos los errores cometidos, todas esas noches que la dejo sola, todo iba a quedar en el pasado desde ese momento y para siempre, los encuentros sexuales sin razón nunca llenaron nada en absoluto, más bien sentía que restaban en su interior.

… Amelia llego a su casa con un brillo especial, su hermana e hijo la recibieron, los abrazo y se fue a duchar, ya lo había hecho en casa de Chris, solo quería estar un momento a solas, subió a su habitación y se recostó en su cama, era mas suave que el colchón ortopédico de Chris, cerro los ojos y todo lo sucedido en la noche anterior repetía en su cabeza como película, sus manos recorriendo su cuerpo, podía ver las venas de su mano brotadas, sus labios llenos de sangre poniendo un beso en su clavícula, si legua lamiendo y mordiendo sus caderas, todo ese recuerdo la hizo estremecer, se levanto de un salto y se fue a duchar, no fue un baño largo pero duro lo suficiente como para enfriar su cuerpo, bajo fresca como una lechuga y se encontró a su hermana tomando agua en la cocina.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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