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Peligrosa Seducción - Capítulo 45

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  3. Capítulo 45 - 45 Quien era y quien soy
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45: Quien era y quien soy 45: Quien era y quien soy Chris se pellizca el puente de la nariz, sí, esa era su fama y si él se la forjo a pulso, era mas joven, mas impulsivo, hasta que dejo las conquistas atrás y se enfoco en una sola cosa, vengarse del hombre que había hecho de su seguridad y de su autoestima añicos, tenia un elaborado plan, encontrar a la esposa de ese maldito y conquistarla, fallársela y convertirla en su puta, que él sienta todo y cada una de esas veces que sintió que enloquecería, estudio todo de él, con ayuda del investigar privado pudo saber todo sobre su vida, como que cada quince días en lugar de regresar a su hogar se iba a un hotel, que había gastado casi todo su patrimonio en joyas, restaurantes y vestidos para ella, que cuando visitaba a su esposa era por poco tiempo y que tenia meses que no la tocaba, sin duda ella seria presa fácil, cualquier mujer con ojos en la cara suplicaría porque la follara y ella no sería la excepción, pero, no fue como lo planeo, termino cayendo en su propia trampa; todos los días al llegar de la oficina se aflojaba el nudo de la corbata se sentaba perezosamente en su sofá y con un vaso de whisky examinaba los videos que cuidadosamente el investigador dejaba en la puerta de su departamento, todo esto despertó curiosidad y empatía en él, al fin y al cabo ella también era una víctima, su plan cambio, decidió conocerla en persona y contarle todo lo que estaba pasando y como estaban jugando con ambos, pero cuando fue al parque, su corazón dolió en su pecho al verla, algo en ella le recordó a su madre, tal vez era la forma en la que sacudía la tierra de las rodillas de su pequeño hijo o como lo levantaba por los aires y ambos se veían plenamente felices; desde ese momento hecho todo para atrás, no la lastimaría de esa forma, aunque las acciones de su esposo causo estragos él, se acercaría discretamente solo para verla, tal vez escuchar su voz, sus pasos era lentos y temerosos, el viento sopla a su dirección, un aroma a orquídea lo noquea, era ella, se sentó en una banca junto a ella y no pudo retroceder.

-Lucrecia diré esto una sola vez y esto muere aquí, no puede y no pasara nada de lo que piensas, esta bien, tu eres mi alumna y yo tu maestro, no hay puntos intermedios.

Chris la levanta con rudeza agarra su maletín y sale del salón, los pasillos de la facultad estaba desiertos, la mayoría los abandonaba apenas terminaban sus exámenes, al salir al estacionamiento reviso su celular, un mensaje de Amelia le indicaba que estaría tomando un trago con Katte, se sentía tentado a unírseles pero tenia que reunirse con su ex y saber que era ese eso tan importante que no podía esperar, condujo por media hora sin darse cuenta de que el mismo coche anterior lo seguía de lejos, llego al lugar donde la conoció, el lujo restaurante era ahora una estructura a medio derrumbar, el lugar estaba cercado con señaléticas de precaución y propiedad privada, después de que descubrió su infidelidad en un arranque de celos y rabia vendió la propiedad a una empresa china que construiría un hotel de lujo, muchos recuerdos pasaron por su mente, algunos le produjeron dolor de estómago, pero estaba ahí por una sola cosa y después de ese día no volvería tener que ver con ella.

Un auto negro se aproxima hasta donde se encuentra Chris, el conductor se baja a prisa y abre la puerta del pasajero, se asoma una pierna desnuda en tacón caro, el conducto extiende su mano, y la mano delgada de la mujer lo toma, sale cubierta con un abrigo de piel de oso color negro, contonea sus caderas la caminar hacia su ex, solo se escucha el sonido de la grava bajo sus zapatos, Chris gira en su dirección con las manos en los bolsillos y una cara de póker.

La mujer sonríe al verlo, se muerde el labio y algo oscuro se asoma en sus ojos.

-Cariño disculpa si te hice esperar.

-No estoy aquí por gusto propio, así que al punto.

-Desde cuando te gusta acabar rápido cariño, recuerdo que te gustaba tomarte tu tiempo.

-Esto no es un juego Leslie.

-Claro que lo es, es mi juego.

-Deje de ser tu juguete hace tiempo… ya que no me dejas mas opción, iré directo al grano, me han llegado reportes muy sospechosos de movimientos de tus cuentas mancomunadas con mi firma, si bien estamos divorciados tus asuntos financieros pueden perjudicar la compañía, son millones que pasan por tus cuentas antes de perderse en alguna otra cuenta en las Malvinas, ¿desde cuándo estas lavando dinero en mi compañía?

Su cara de póker cambio a algo más peligroso, su mandíbula estaba tensa, las venas de su cuello se brotaron tal vez por la presión de contenerse y no desatar su furia.

-Tengo al diablo de mi lado, enójate todo lo que quieras ya esta hecho y no hay nada que puedas hacer al respecto…sigues siendo mi juguete cariño si yo caigo tu preciosa firma cae conmigo.

-No lo permitiré, te pudrirás en la cárcel… – Tut tut cariño, ¿Cómo esta Amelia?

Ya te la follaste, ella se ve muy apetitosa, deberías compartirla.

-Ella no tiene nada que ver en esto, si la involucras te juro… – ¿Qué?, me harás daño, me harás suplicar misericordia, ja, ja, ja, sigues siendo un pobre diablo, imagino que ya le dijiste la verdad.

La expresión de Chris se congelo, un escalofrío le recorre la columna vertebral, estuvo tentado a contarle todo en varias ocasiones, pero buscando el mejor momento nunca lo hizo, ahora Leslie amenazaba con contarlo ella, no había forma de que Amelia le creyera si se enteraba de otra persona, no podía arriesgarse a perderla, era su mundo entero y aunque Leslie era malévola y calculadora sabia que si jugaba su juego le daría más tiempo de buscar el momento para decírselo antes de que todo le explote en la cara.

-Está bien, que quieres.

-Así me gusta cariño.

Leslie se desliza más cerca de Chris acortando la distancia entre ellos, mira sus labios y sonríe.

La rigidez del cuerpo de Chris lo dice todo, a ella no le importa pasa su lengua por el lóbulo de la oreja.

-Te voy a follar hasta que olvides cual es tu maldito nombre.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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