Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Peligrosa Seducción - Capítulo 44

  1. Inicio
  2. Peligrosa Seducción
  3. Capítulo 44 - 44 Pisando los talones
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

44: Pisando los talones 44: Pisando los talones El agua caía sobre su cabello resbalaba en su frente y caía al suelo por su barbilla, tenia los brazos apoyados en el azulejo del baño, el agua caliente empañó la caja de vidrio que era la ducha, en su mente sólo había un objetivo atrapar a la “reina” la nueva narcotraficante del momento, toda la investigación indicaba que, si la encontrabas a ella, encontrabas al capo detrás de todo, muchos informantes y policías encubierto habían muerto en esta operación y no había forma de que el fallara, sólo necesitaba hacerla salir de su escondite, tenia meses que no la veían en público contactaba a su ex sólo por llamadas o mensajes.

Christopher Alexander Daniels era el hombre, de alguna forma su exesposa logró contactos muy importantes mientras estuvieron casados, uso la influencia de la firma de su ex para conocer gente importante que la llevo a mas gente importante que hacían cosas por debajo de la mesa.

Toda la información recopilada, todas las conexiones eran con el fin de atraparla a ella, para que cante como pajarito, Amelia entró en escena porque Daniels tiene un plan para ella, no está claro aún, pero acercarse a él también es prioridad, tal vez el tenga más información de su ex, o tal vez el también está involucrado, la investigación no esclarecía eso, pero algo estaba claro para el, desde el momento que vio a Amelia algo dentro de él, se inquieto, sintió algo como sentido de protección, vio una mujer indefensa a la que la vida la estaba tratando mal, la infidelidad de su marido, la muerte de sus padres, que revisando los archivos fue muy extraña, pero nadie investigó, sólo cobraron la prima del accidente y el abogado se quedo con la mayor cantidad de dinero de la herencia que le habían dejado a sus hijas, a lo único que no le pudo meter las garras fue al fideicomiso de las universidades donde estudiarían Amelia y Anna, sus ojos volvieron al tablero sumergiéndose en los detalles, buscando y pensando si no se le escapaba nada, tal vez hay algo que se le está pasando por alto, pero que, lo único cierto es que por lo pronto tenia que enfocarse en Amelia, ser más cercano a ella es su misión, enamorarse no es una opción, sus sentimientos podrían poner en peligro no solo a su equipo y la operación, sino a la mujer por la que sin buscarlo empezó a sentir algo.

Lo que pensó que seria una noche de descanso se convirtió en una pesadilla, Chris despertó gritando y sudando frio, su corazón se quería salir del pecho, sus manos temblorosas tapaban su rostro, tomo una bocada de aire y se obligo a tomar el control, lo cierto era que Chris tenia pesadillas sobre la muerte de su madre y hermana, en ocasiones se despertaba gritando sin nadie quien lo contenga en ese momento, la puerta de su departamento suena, el ya sabia quien era, la pareja de ancianos que cuidan la propiedad tenían el sueño ligero y cuando tenia estos episodios siempre subían a llevarle una taza de té de valeriana con miel.

-No deben molestarse con esto.

-No es molestia joven, su madre fue la mejor amiga de hija y gracias a ella hemos pasado los mejores años de nuestra vida en esta propiedad, lo menos que podemos hacer es cuida de usted.

-Aun así, no quiero indisponerlos.

-No es así -dijo el anciano-.

Chris recibe la taza de té, le da un sobro y sonríe para calmar a la pareja, ambos sonríen y bajan la cabeza antes de retirarse, cierra la puerta y regresa al dormitorio, revisa su celular son las cinco, no volvería a dormir, se tomó la infusión; para calmar su mente siempre salía a correr, el frio de la mañana lo despejaban en cuerpo y pensamiento, corrió escuchando un playlist de rock pesado, por alguna razón eso lo relajaba, de regreso a su departamento se dio cuenta que eran cuarto para las siete, se dio una ducha rápida y salió a la universidad, un mensaje llega a su celular, de ese numero que tanto odia y que no puede borrar.

Mensaje Te espero en el lugar donde nos conocimos.

No faltes Odiaba tener que seguir viéndola o escuchándola, pero aun tenían asuntos pendientes a más del divorcio, le habían llegado ciertos rumores de unos peces gordos y su ex, necesitaba salir de dudas, no quería que su firma o su apellido queden involucrados en cosas ilícitas, había luchado y trabajando tanto para que ella los pusiera por el suelo.

Salió de su casa con dirección a la universidad, todo era normal o eso pensó, no se dio cuenta de que tres autos atrás venían siguiéndolo, una furgoneta negra sin placas y con vidrios ahumados cuyos ocupantes estaban fuertemente armados.

Dentro del vehículo dos sujetos llenos de tatuajes y con cara de pocos amigos hicieron una llamada.

– jefa lo tenemos a la vista quiere que prosigamos.

– Aun no, solo sigan haciendo su trabajo, no lo pierdan de vista.

La llamada se cierra, Chris llega a la universidad y se estaciona en el lugar de siempre, al ingresar saluda al portero con un gesto de cabeza y se dirige al aula donde ya estaban sus alumnos esperando, ingresa y una voz chillona ya conocida lo recibe con un saludo.

-Llega un poco tarde Chris.

-Lo sé, lo lamento, gracias por estar pendiente Lucrecia.

-Por usted lo que sea Chris.

-Que amable.

Unos ojos molestos lo observaron sonreírle a Lucrecia, Amelia hizo una mueca y rodo los ojos con disgusto, ese día era el examen de fin de curso y todos estaban nervioso y ansiosos por terminar y salir corriendo, Juan Pablo esta susurrando algo a Katte cuando Chris interrumpio con un carraspeo, ambos lo miran y se disculpan, Chris extiende unas hojas a cada persona sentada en la primera fila y acto seguido los chicos pasan las hojas hacia atrás, una de estas personas es Amelia que esta justo frente a él, al entregarle la hoja acaricia su mano con el pulgar, esto no paso desapercibido para Lucrecia quien hizo una mueca exagerada de disgusto.

La hora pasa y todos entregan su examen y abandonan el salón, todos excepto Lucrecia que se quedó hasta el final con su hoja llena pero sin entregar; Lucrecia era una mujer de armas tomar, siempre buscaba la forma de salirse con la suya, en aquella ocasión su padre interrumpio lo que para ella, era el inicio de su relación amorosa, en esta, no había nadie quien se interponga, Lu entrego su hoja y se dirigió a la puerta, la aseguro y camino lentamente hasta donde estaba el, su andar era sensual, se desabotono el escote de la blusa y se soltó el cabello, Chris la observo sin entender bien hasta que en un movimiento rápido Lu giro su silla y se sentó sobre su regazo, sus senos estaban peligrosamente cerca de la cara de Chris, la toma por los hombros y la aleja.

-Que crees que estas haciendo Lucrecia, me pueden despedir por esto.

-No puedo aguantarlo más, te deseo desde la primera vez que te vi.

-Lucrecia te conozco desde que eras una niña… -Era una adolescente, ahora soy una mujer, no te parezco atractiva.

-Lo eres, pero te llevo casi doce años de diferencia, para mi eres una niña.

-Déjame demostrarte que soy una mujer de pies a cabeza.

En otro momento de su vida o hace unos años atrás esa propuesta le hubiera interesado, pero ahora estaba loco por otra mujer, no había espacio para nadie más que ella.

-Como ya lo he dicho antes Lucrecia, no es mi intención ofenderte, pero, esto no puede ser.

-Porque te haces el difícil, todas mis amigas tienen una historia contigo, quiero comprobar si eres tan bueno como dicen.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo