PENTRIX "El camino del villano" - Capítulo 16
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16: Capítulo 15.
Héroes y villanos 16: Capítulo 15.
Héroes y villanos Es de mañana en un laboratorio de alta seguridad, situado en las afueras de la ciudad.
Los empleados, vestidos con impecables trajes blancos, trabajan como de costumbre con una eficiencia casi mecánica.
Algunos trasladan con cuidado bandejas de ampollas de cristal que contienen un líquido de tono verdoso y resplandeciente; otros revisan datos en sus computadoras, absortos en sus tareas.
La atmósfera transmite la rutina de un día laboral común.
De pronto, una luz roja comienza a parpadear, acompañada de una estridente alarma que rompe la monotonía.
Un supervisor, distinguible por su camisa blanca y corbata, irrumpe en la sala gritando con urgencia: —¡Salgan todos!
¡Diríjanse a las salidas designadas!
Los empleados, con el rostro marcado por la sorpresa y la inquietud, abandonan sus puestos y se apresuran a evacuar el laboratorio, siguiendo las señales luminosas de emergencia.
Cuatro Evos, portadores de poderes extraordinarios, han derribado uno de los gruesos muros del edificio para abrirse paso hacia el interior.
WILDFIRE: Un hombre Evo de nivel 2 con la capacidad de generar y controlar el fuego, lo que le permite volar.
HITPUNCH: Un Evo de nivel 2 cuyo poder le permite absorber cualquier ataque físico o energético y devolverlo al oponente.
No posee la capacidad de volar.
FLOW: Una mujer Evo de nivel 2 que puede lanzar y manipular chorros de agua.
No crea el agua de la nada, sino que la extrae del ambiente y puede endurecerla lo suficiente como para cortar metal.
DREADFULL: Un Evo de nivel 3 con gran fuerza y resistencia, capaz de volar.
Es considerado la contraparte malvada de MAXMAN, aunque no tiene visión de rayos láser.
Dreadfull, con impaciencia evidente, espeta con su voz rasposa: —¡Apresúrense, no tenemos todo el día, idiotas!
¡Recojan todo lo que puedan!
Hitpunch, con una calma exasperante, le responde: —Tranquilo, grandulón.
El sitio está apartado y cualquier respuesta tardará en llegar.
Aún tenemos tiempo… de sobra.
En ese instante, Wildfire irrumpe en la sala volando, envuelto en llamas danzantes: —Señores, con eso es suficiente —dice con urgencia—.
Tenemos que largarnos de aquí, ya.
Flow, la única mujer Evo del grupo, sostiene una pequeña botella llena del líquido verde y, mirándola de cerca, pregunta con curiosidad: —¿Para qué diablos quieren esto?
Wildfire le responde con indiferencia: —Nada que nos incumba.
Ya tenemos nuestro pago y eso es lo que importa.
¡Ahora larguémonos de aquí!
Los villanos salen apresuradamente por el agujero humeante que habían abierto en la pared del laboratorio.
Los Evos capaces de volar descienden y se mantienen a poca altura, aguardando con tensión.
Hitpunch, con creciente desesperación, exclama: —¿Dónde diablos está ese imbécil con nuestro vehículo?
Wildfire suspira, con un tono cargado de reproche: —Sabía que esto era un error.
Podemos volar, no necesitamos un vehículo.
Flow responde con sarcasmo mordaz: —Sí, claro.
Ir volando con cajas llenas y dos personas aferradas a sus espaldas no atraerá la mirada de nadie.
De repente, un objeto oscuro se hace visible en el cielo, cayendo en picada hacia ellos a gran velocidad.
El grupo entero se pone en alerta, preparado para reaccionar ante la amenaza inesperada.
Los cuatro observan con sorpresa cómo el objeto se estrella a pocos metros de distancia: su vehículo, reducido ahora a una masa de metal retorcido.
Alzan la mirada al unísono y distinguen al poderoso héroe Maxman, el veterano, flotando imponente en el aire, con una expresión de suficiencia en el rostro.
Con su característico uniforme vino y gris.
Wildfire, sin apartar la vista del héroe que se cierne sobre ellos, se dirige a Hitpunch con sarcasmo punzante: —¿Así que estábamos lejos y teníamos tiempo, idiota?
Maxman, con una sonrisa burlona, les dice desde lo alto: —Ups, parece que perdieron su transporte.
Los ojos de Maxman comienzan a brillar con una intensa luz roja.
En un instante, dispara un potente rayo láser que impacta directamente contra la caja donde los villanos habían guardado las ampollas con el líquido verde.
La caja explota en una llamarada brillante, dispersando los restos y el valioso contenido.
Los villanos, al ver que su plan se ha desmoronado y que no tienen otra opción, se lanzan al ataque contra el héroe que flota sobre ellos.
En una calle concurrida de la vasta ciudad, la gente camina despreocupadamente, los vehículos circulan con fluidez y la vida cotidiana transcurre con normalidad.
De repente, algo cae del cielo con una fuerza tremenda: un estruendo sacude el asfalto, provocando una explosión de escombros, polvo y un cráter humeante en medio de la calle.
La multitud, aterrada, comienza a correr alejándose lo más rápido posible del lugar.
Entre el caos y el polvo que se disipa, Maxman se incorpora, sacudiéndose los restos.
Casi de inmediato, los cuatro villanos —Wildfire con sus llamas danzantes, Hitpunch con los puños apretados, Flow con sus manos listas para manipular el agua del ambiente y Dreadfull con su imponente figura— aparecen frente a él, listos para el enfrentamiento.
De vuelta en el barracón militar del equipo de héroes XTREAM, los jóvenes miembros continúan con sus actividades cotidianas: algunos absortos en videojuegos, otros disfrutando de una comida rápida o leyendo con despreocupación.
La atmósfera es relajada y juvenil.
De pronto, la puerta se abre de golpe y el Coronel Soul irrumpe en la sala con el semblante serio: —¡Prepárense!
—suelta con urgencia—.
¡Hay problemas en la ciudad!
¡Pónganse sus uniformes, ahora!
En el interior del viejo camión militar del equipo, que avanza a toda velocidad por las calles, Kage, la joven ninja, examina su nuevo uniforme con una sonrisa: —¡Me gusta!
—exclama, palpando el tejido—.
Se siente bien… ¡mmm!
Me encanta el olor a nuevo —añade, inhalando profundamente—.
El Coronel se lució esta vez.
Rook, el miembro más técnico del equipo, comenta con entusiasmo: —Creo que resisten algunos golpes y están reforzados en puntos clave.
Esto sí es un verdadero uniforme de héroe.
Réflex, desde una esquina del vehículo, asiente con energía: —¡Sí, son geniales!
Mucho mejores que los anteriores.
Kage, con una sonrisa pícara, toca el abdomen de Elektrobyte, que está sentada a su lado.
La observa con ojos traviesos y, extendiendo la mano sobre sus marcados abdominales, dice en tono juguetón: —¡Jefa!
Ahora sí luces tan sexy… lo suficiente para invitar a salir al chico lindo.
La líder , visiblemente sonrojada por el comentario, le da un ligero golpe en el brazo a Kage, quien exagera la queja.
Mientras Rook y Réflex se ríen suavemente, Kage exclama con una sonrisa: —¡Auch!
—dice, llevándose la mano al brazo.
Mientras, en el caótico campo de batalla, Flow extiende los brazos con determinación.
Tras ella, una densa cortina de vapor blanco comienza a formarse, condensándose rápidamente.
El vapor atraviesa sus manos y, de ellas, surge una potente ráfaga de agua a presión que impacta de lleno en el pecho de Maxman, obligándolo a cruzar los brazos en un intento desesperado por protegerse.
Simultáneamente, desde un costado y volando a gran velocidad, Wildfire desata un torrente de llamas que envuelve al héroe como si fuera alcanzado por un lanzallamas infernal.
En ese preciso instante, Dreadfull aparece descendiendo en picada y asesta un tremendo puñetazo.
El golpe, sonoro y devastador, lo expulsa violentamente de la nube de fuego, haciéndolo volar por los aires e impactar contra varios vehículos estacionados, destrozándolos.
Finalmente, rebota y atraviesa la fachada de un pequeño edificio cercano, levantando una nube de polvo y escombros.
Por fin, después de un rato, el viejo camión militar de los jóvenes héroes llega a la escena, frenando bruscamente cerca del caos.
El Coronel Soul salta del vehículo y se dirige a su equipo con determinación: —¡Chicos, ya saben qué hacer!
Extremen precauciones, el nivel de alerta es máximo.
Elektrobyte, tomando la iniciativa, reúne al resto del equipo en un círculo: —Primero debemos evacuar a los habitantes que hayan quedado atrapados.
Rook, despeja las calles y retira los obstáculos que puedan estorbar a las unidades de emergencia.
Kage, encárgate de los cables eléctricos vivos.
Réflex y yo detendremos a un par de villanos.
Todos asienten con seriedad, chocan los puños y se dispersan rápidamente, dirigiéndose hacia el centro de la batalla.
Mientras tanto, Maxman se incorpora, furioso por el golpe que lo envió a través del edificio: —¡Ahora es mi turno!
—gruñe con rabia.
Ve llegar a Dreadfull volando directamente hacia él y, en un choque brutal, el villano asesta otro potente puñetazo que hunde a Maxman en el asfalto, haciéndolo desaparecer bajo la superficie de la calle.
Wildfire aprovecha el momento para lanzar una nueva oleada de fuego contra el lugar donde cayó el héroe.
Pero esta se levanta y responde casi de inmediato, disparando sus potentes rayos láser desde abajo.
Ambos poderes chocan en el aire, creando una intensa explosión de luz y calor, un forcejeo de energía que parece detener el tiempo.
Justo cuando Maxman está completamente concentrado en sostener el duelo contra Wildfire, una cortina de vapor comienza a formarse tras Flow, quien extiende los brazos, lista para golpear al veterano héroe.
Repentinamente, un potente disparo de energía eléctrica la alcanza de lleno, electrocutándola con violencia.
Flow grita de dolor, un “¡Ahhhhrggg!” agónico resuena en el aire y la villana cae fulminada al suelo.
Al mismo tiempo, un enorme pedazo de concreto, lanzado con fuerza por Rook, golpea a Wildfire, el Evo de fuego volador, haciéndolo perder el control de sus llamas y estrellarse contra el pavimento.
Maxman, sorprendido, gira la mirada hacia los héroes recién llegados.
Frente a él se plantan ambos jóvenes heroes.
—¿Son ustedes… son XTREAM?
—pregunta con un tono de incredulidad.
Pero la calma dura poco.
Hitpunch aparece como una sombra por detrás de Rook y lo golpea con brutalidad en la nuca, dejándolo inconsciente y desplomado en el suelo.
Elektrobyte se dispone a atacar con una descarga eléctrica, pero Maxman la detiene con un gesto firme: —Él absorberá tu poder —le advierte—.
Saca a tu compañero herido, me han ayudado bastante.
Yo me haré cargo de los dos restantes.
Elektrobyte corre hacia Rook y lo ayuda a levantarse, sacándolo del campo de batalla.
El Coronel Soul ve llegar a Lía (Elektrobyte) cargando a Rook sobre su hombro.
Se apresura a ayudarla: —¿Qué le pasó?
—pregunta, con la preocupación reflejada en su rostro.
—Ese villano lo atacó por la espalda —responde Lía, con la voz agitada.
Al mismo tiempo, aparece Réflex ayudando a Kage, quien afortunadamente solo está herida.
El Coronel se queda pensativo, observando a dos de sus elementos más importantes lesionados en el campo de batalla.
Se dirige a Lía y le pregunta: —¿Traes tu teléfono?
—Sí, en el camión —responde ella.
—Llama a Mind —ordena el Coronel.
—¿Mind?
—pregunta Lía, confundida.
En la base del Frente Unido, Víctor recibe un mensaje de texto.
El mensaje dice: “Mind, me debes un favor.
Necesitamos a ‘P’”.
La pequeña calle se asemeja a un devastado escenario de guerra, con escombros y vehículos volcados por doquier.
En medio del caos, Maxman sigue resistiendo con dificultad el implacable ataque de los dos villanos restantes.
Dreadfull, con una sonrisa sádica, se lanza una vez más contra él.
Los poderosos golpes entre ambos resuenan en el aire, haciendo temblar la tierra bajo sus pies.
La fuerza bruta del imponente villano supera a la del héroe, obligándolo a arrodillarse ante su poder.
El corpulento Evo se burla con una carcajada resonante: —¡Jajajaja!
Miren al orgulloso Maxman arrodillado, débil, derrotado te estas volviendo viejo.
En ese momento, Hitpunch se acerca lentamente al héroe doblegado: —Qué ternura —comenta con sorna—.
Terminemos con esto de una vez —le dice al otro villano, rodeando al héroe.
Pero, de repente, Dreadfull le grita a Hitpunch mientras señala con alarma: —¡Detrás de ti!
¡Pentrix ha llegado!
El villano se voltea con rapidez y ve a un chico aparentemente normal, vestido con ropa civil, de pie a unos metros de distancia.
Una sonrisa burlona se dibuja en su rostro: —Vaya, el club de los fanáticos ha llegado —comenta con desdén, mirando a Pentrix—.
¿Has venido a echar porras o a inspirarlo para que se levante?
¿Qué vas a hacer?
—pregunta, avanzando hacia él de manera amenazante.
Hitpunch, creyendo que el recién llegado es otro Neoevo, se burla con arrogancia: —Absorberé cualquier tonto poder que tengas —dice con confianza, extendiendo su mano para tocarlo.
Pero en el momento del contacto, la mano de Hitpunch comienza a retorcerse de manera antinatural.
El sonido de huesos y tendones crujiendo se mezcla con un grito desgarrador que escapa de su garganta: —¡Aaahhh!
¡Arrrrggggg!
Una vez en el suelo, el chico lo somete con firmeza, dejándolo inmóvil.
Mientras tanto, Dreadfull aprisiona a Maxman con sus enormes brazos, pero el héroe, aprovechando la distracción, logra liberarse y lo derriba con una potente patada.
Acto seguido, se abalanza sobre el villano y comienza a golpearlo en el rostro con furia descontrolada.
Los puñetazos retumban con fuerza, resonando en el aire como martillazos.
Con la calle completamente devastada mas a un escenario de guerra, con escombros y vehículos volcados por doquier.
En medio del caos, la tensión comienza a disiparse: Réflex y Elektrobyte llegan rápidamente al lugar y comienzan a esposar a los villanos caídos, Flow y Wildfire, quienes aún yacen inconscientes.
Ambos héroes observan con creciente preocupación cómo El veterano heroes continúa golpeando brutalmente a su oponente, incluso después de que el villano ha dejado de oponer resistencia.
Pentrix se acerca al furioso héroe.
Sin esfuerzo aparente, lo levanta del suelo como si el valiente hombre no pesara nada.
—Es suficiente —dice con voz firme.
Maxman intenta replicar, con el rostro manchado por la sangre de su rival y la respiración agitada, pero el chico lo mira fijamente a los ojos y repite con autoridad: —Ya es suficiente.
Está derrotado.
El Coronel Soul llega al campo de batalla y observa con atención la escena de confrontación entreel chico del Frente Unido y Maxman.
El veterano héroe se tranquiliza un poco, hace un respiro profundo y, al ver la serenidad de el joven, atina a decir: —Soy un héroe que viene del planeta Rantor.
—¿Así que eres extraterrestre entonces?
—responde el chico, manteniendo la calma.
Con un toque de humor, añade: —No veo antenas, piel verde ni ojos de insecto.
Maxman percibe la calma de Pentrix, algo que le resulta extraño, pero finalmente dice: —Gracias por ayudarme, joven héroe.
Luego se dirige también al equipo de XTREAM: —Gracias, chicos, les debo una.
El equipo nota a Maxman nervioso por alguna razón que no alcanzan a comprender.
El héroe enfoca su mirada en el grupo de villanos que ahora están esposados en el suelo.
Poco a poco comienza a flotar, su capa ondea con el viento y, tras un último vistazo, se aleja del lugar.
La batalla ha terminado.
Solo queda destrucción a su alrededor.
Equipos de policía, bomberos y ejército han llegado al lugar.
Los villanos esposados son subidos a vehículos especiales, donde les colocan coronas inhibidoras de poderes.
El Coronel Soul observa la magnitud de los daños.
Recorre el área devastada y ve a personas que han perdido sus hogares.
Sabe que sus muchachos hicieron un buen trabajo al detener la amenaza, pero siente un vacío en el pecho al contemplar la ruina del barrio.
Se aleja del caos mientras los equipos de emergencia comienzan a trabajar en la zona.
Dentro del camión, Rook se recupera lentamente y pregunta, confundido, qué le sucedió.
En ese momento, ven llegar al Coronel acompañado de Pentrix.
El Coronel agradece sinceramente: —Gracias, muchacho, por tu ayuda.
No hay civiles heridos, solo daños materiales.
Kage, con un brazo vendado, tose y hace ruidos con la garganta, empujando levemente a Lía.
Por el empujón, ella tropieza y queda justo enfrente de Pentrix.
Nerviosa y sonrojada, alcanza a decir: —Gracias por ayudarnos… amm, amm… nos ayudó a… a ganar la… la difícil batalla.
Pentrix solo le dedica una leve sonrisa, asiente y responde con calma: —No me agradezcan, ustedes lo dieron todo.
Acto seguido, se dirige hacia un vehículo que ya lo espera.
Desde el camión, Kage aprovecha y le susurra a Lía con una sonrisa traviesa: —Uuuuu, qué sonrisa más linda… parece que sí le atraen tus abs definidos.
Lía lo mira con los ojos muy abiertos: —¡Santo Dios, Kage!
¿Cuándo dejarás de avergonzarme?
✦ Fin de capítulo ✦
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