Reencarnado en Demon Slayer (Con un sistema) - Capítulo 23
- Inicio
- Reencarnado en Demon Slayer (Con un sistema)
- Capítulo 23 - 23 Capítulo 23 Morada de demonios Primera parte
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
23: Capítulo 23: Morada de demonios (Primera parte) 23: Capítulo 23: Morada de demonios (Primera parte) Capitulo 23: Morada de demonios (Primera parte) Basta, cuanto tiempo me fui :,v Siendo franco creí que tardaría mucho menos tiempo en recomponerme de algunos problemas personales, pero termine por casi olvidarme de esta historia jajaja ;,c Pero bueno, no es tiempo de lamentos ni mucho menos, vengo aquí con un nuevo capítulo de mi fanfic 😀 Ni sé si alguien lea esto después de tanto :v Pero bueno, la cosa es seguir por algunos fieles :3 Sin más, dentro cap.
Perspectiva de Kamado Alex ¨¿Qué haces aquí…?¨ La pregunto me tomo ligeramente desprevenido, sin embargo, me recompuse con rapidez, devolviendo la pregunto con un simple saludo.
¨Buenos días nuevamente, señoritas.¨ Aquel simple gesto no pareció aliviar la inquietud de las mujeres, por lo que, me limite a sonreír de forma nerviosa, en lo que reformulaba una mejor respuesta.
¨Tus heridas no están completamente curadas, no es recomendable que te muevas ahora.¨ Mire con sumo silencio lo dicho por la menor del dúo, en lo que veía como acariciaba al cuervo que tenía por enemigo.
¨Escucha, Kamado, mañana por la mañana estaremos partiendo a una nueva misión, y si hoy llegas a empeorarte, no podré asegurarte una recuperación optima.¨ La voz de Kanae pareció más seria de lo convencional, con una mirada que reflejaba la falta de vacilación, fue esa la señal que tuve para hablar.
¨Entiendo su preocupación, y agradezco todo lo que hizo por mí, pero…¨ En aquel instante extendí mi brazo formando un puño con mi mano, señalando ante ella mis heridas ya casi curadas por completo.
¨Se me a asignado una nueva misión en conjunción con ustedes, no me pidas que falte a mi deber.¨ Las miradas de las hermanas se vieron divididas.
Mientras Shinobu pareció fruncir el ceño, Kanae mostro una expresión mucho más aligerada.
¨Entiendes que puedes llegar a morir, ¿Verdad?¨ ¨Desde luego.¨ Respondí rápido a lo dicho por Shinobu, asintiendo con simpleza, procurando no dejar rastro de duda en mis palabras.
Fue en aquel instante en que llegaron algunos de los otros miembros del cuerpo de exterminio, los cuales habían solicitado nuestra ayuda con el recojo de algunos suministros recientemente llegados de una ciudad vecina, a la par de que buscaban apoyo en la limpieza de algunos sectores de la ciudad afectadas por la demolición masiva.
¨Esta bien.¨ Fue lo dicho en unisonó por los tres, cosa que alegro a la muchacha que había venido a avisarnos.
Justo cuando estuve por seguirlos al lugar en donde se suponía necesitaban ayuda, una voz me detuvo.
¨Aguarda.¨ Cuando quise volver mi mirada, una silueta ya había aparecido frente a mí, sorprendiéndome de sobremanera.
¨Aceptare tu colaboración en la misión que nos encomendaron, pero, es todo.
Descansa por ahora, por favor.¨ Aquel mandato había sido dado por Kanae, quien, había logrado mantener un tono ligeramente serio al principio de aquellas palabras, sin embargo, terminaría por mostrar un tono de suplica al finalizar.
Me plantee la idea de replicar, sin embargo, la expresión en el rostro de aquella mujer me hizo dudar, y simplemente me limite a asentir en silencio.
¨Gracias.¨ Hizo una leve pausa antes de seguir ¨Nosotros nos encargaremos a partir de ahora, dejemos este lugar en condiciones para que puedan recomponerse las personas.¨ De ese modo termine viendo como las hermanas y demás cazadores terminarían por dejarme atrás, no sin antes notificarme que el centro de reunión seria en la tarde a la puesta de sol.
El peso sentido en mi hombro hizo que girara la cabeza, encontrándome con mi cuervo.
¨!Caw, Caw, debil, Caw¡¨ Sentí como una vena se hinchaba en mi cien, presa de la idea de mandar a cocinar a aquel animal.
.
.
.
.
Situado bajo la sombra de un pequeño árbol colocado en la sima de una pequeña colina, la silueta de un joven reposaba con la vista perdida en los cielos.
Mirada serena, cuerpo inerte, sin embargo, su mente y corazón padecían un presente inverso.
[Veo que le aflige algo señor, podría ser bueno compartirlo abiertamente.] ¨Hablas como si no pudieras leer mi mente.
Mejor dime, ¿Qué opinas…?¨ El silencio reino por escasos segundos, el cual fue interrumpido de forma apresurada.
[Creo que extraña a sus seres queridos.] El joven sonrió de forma de forma sarcástica, aspecto que termino abandonando su semblante de forma rápida.
¨Con que era eso…¨ …
Perspectiva de Kamado Alex.
Hace cuanto que no e podido verlos…Madre….Tanjiro, Nezuko, Rokuta, Takeo, Shigeru, Hanako…
El simple hecho de nombrarlos en mis memorias, hace que un extraño sentimiento de vacío crezca en mi pecho, a la par de la sensación de que mi corazón se contrae a sí mismo..
Mire el extremo superior de mi campo de visión dentro del panel del sistema, marcando las 13:17 PM.
Volviendo a cerrar los ojos, respire profundamente, conforme me levantaba de mi lugar de descanso.
¨Ya es suficiente.¨ Con la manga de mi Haori terminaría secando mis ojos, conforme empezaba a descender la pequeña colina en la que me había situado decidido a descansar, notando con fastidio mi fracaso en el proceso.
[No se sienta culpable por sentir.] Fruncí el ceño ante aquellas palabras.
¨Bueno, es fácil decirlo para ti, nunca has sentido nada, no eres humano.¨ Era extraño, no acostumbraba a hablar así, sin embargo, en el fondo de mi ser, sabía que aquellos momentos en los que me encontraba con mi soledad, era presa fácil de mi pena y dolor autoimpuesta.
Habiendo descendido a la ciudad, aquel sentimiento de enojo no hizo más que verse en aumento, conforme veía la desgracia traída a la vida de estas personas, el odio hacía aquellos seres denominados como demonios no hizo más que crecer, recordándome que, en mí estaba el que no sufriera la pena que estos a mi alrededor padecían.
Kibutsuji Muzan…
Las miradas que llegaba a toparme en el camino solo me recordaban mi deber a cumplir, asegurándome de no tener misericordia por ninguno.
De forma rápida habían dado las cuatro, el sol se encontraba descendiendo notoriamente, conforme la luna tomaba el control de un cielo estrellado.
Por mi parte me encontraba ceñido en la labor de ayudar a los pocos habitantes que era capaz de suplirles en su necesidad.
Habían sido cosas pequeñas, pero, había logrado disipar aquel sentimiento de enojo de mi mente.
Con el radar activo, había logrado divisar los alrededores de forma continua si en algún caso terminaba por aparecer otra presencia demoniaca, pues, recientemente me había percatado de una peculiaridad del radar.
Este mismo estaba íntimamente vinculada con mis experiencias vividas, a tal punto que era capaz de adaptarse y distinguir presencias ya antes vistas, y, de aquel modo, la presencia de demonios al poseer un parentesco tan fuerte que sería la sangre de Muzan, era una forma muy simple de identificar presencias enemigas.
¨Se lo agradezco mucho buen muchacho.¨ Dijo la voz de una mujer de avanzada edad, a la cual había terminado por ayudar en la labor de desplazar sus pertenencia a una de las posadas del lugar.
¨Se que no es mucho, pero es todo lo que tengo para darle.¨ Fue lo dicho mientras extendía ante mí un monto de dinero, que siendo franco, era muy reducido.
¨No tiene porqué agradecerme, basta con la idea de que estará bien, es toda la gratitud que necesito.¨ Me despedí de la mujer con una simple reverencia, cosa que ella imito y terminamos por separarnos.
Dadas las altas horas de la noche, fui en busca de mis compañeros cazadores, especialmente por el dúo de hermanas con las que debía encontrarme con urgencia.
Perspectiva de Kocho Kanae.
El anochecer era la realidad ahora, y teniendo presente en todo momento lo acordado por el joven cazador, nos habíamos esmerado en conjunto con todos para poder llevar a cabo la mayor ayuda comunitaria posible en el lapsus de tiempo que tuvimos.
Aproximadamente habíamos sido capaces de limpiar 4 calles que habían sufrido derrumbes masivos de casa y centros de comercio, ayudado a la par a evacuar a todas las familias afectadas de aquellos sectores.
En estos instantes nos encontrábamos despidiéndonos de las últimas personas que habíamos sido capaces de ayudar, empezando por dirigir nuestro camino a nuestro centro de reunión, pues, ya la mayoría se le había notificado una nueva misión a realizar, y estábamos preparándonos para partir mañana temprano a nuestra nueva misión.
¨Ah…que día tan cansado..¨ ¨Jajaja, ni que lo digas, no siento los brazos de haber tenido que levantar tantos escombros.¨ Las voces de mis compañeros me alegraban pese a mi leve preocupación generada por las personas aún necesitadas, viendo con pena como aún cuando habíamos trabajado sin descanso desde la mañana, habían personas que aún necesitaban ayuda.
Conforme avanzábamos, buscaba con al mirada la presencia de aquel muchacho, Kamado Alex.
Dónde te has metido…
Mi vista recorrido los alrededores por un tiempo, hasta que, finalmente lo divise.
Era él, pude notarlo gracias a su característico Haori.
Mi expresión de leve alivio cambio un poco, designándose en su lugar una pequeña sonrisa al notar como se encontraba ayudando a una mujer de tercer edad, a la par que rechazaba su pago.
¨Ahí esta, y pensé que habías logrado hacer que guardara reposo, pero parece que me equivoque.¨ Reí de forma instintiva a las palabras de mi hermana, la cual se mostraba menos enojada de lo normal, probablemente debiéndose al cansancio acumulado- ¨Da igual, de todos modos, por lo menos no se nota fatigado.¨ Fue lo dicho por uno de nuestros compañeros, específicamente el de mayor rango después de mí y mi hermana.
¨Tienen razón, el muchacho sin dudas es rudo, aguantar un ataque directo de una luna menguante y haber necesitado tan poco tiempo de recuperación.
Es alguien con un gran potencial…¨ Aquellas palabras salidas con leve emoción mezclada con una expresión de sorpresa, fue lo que exclamo una de nuestras camaradas.
Los comentarios de todos me hicieron asentir en acuerdo con sus palabras.
Cuando note que se estaba desviando de nuestra dirección, inicie una caminata en busca e su encuentro.
¨!Kamado, por aquí¡¨ La voz del cazador a mi costado hizo que el muchacho volviera su mirada en nuestra dirección, apreciándose en su rostro un inicial semblante de confusión, para luego verse transformado por una expresión de alivio.
Al aproximarnos en su encuentro, terminaría recibiéndonos con una reverencia.
¨Buenas noches a todos.¨ Cada uno de nosotros devolvimos el gesto con una leve reverencia, a lo cual al finalizar los saludos, hable una vez.
¨Veo que te encuentras en condiciones optimas para haber estado en movimiento, eso es bueno.¨ La mira del joven pareció achicarse levemente, cosa que me hizo reír.
¨Esta bien, lo importante es que estas bien, y que ayudaste a los que pudiste.¨ ¨Sería bueno que aprendas a conocer tus limites, no siempre podrás estar como si nada después de recibir esos daños.¨ La voz autoritaria de mi hermana resonó, haciéndome asentir.
¨Shinobu tiene razón, por favor, cuídate mejor.¨ ¨Lo entiendo bien, lo tendré muy presente.¨ En cuanto la corta conversación termino, la voz de otro de los cazadores hablo.
¨!Bueno, ahora que finalizo el día, quien quiere come, yo invito¡¨ Todos aplaudieron su idea, y lo siguieron.
Cuando estuve por seguirlos a todos, vi la silueta del joven permanecer quieta.
¨¿No vienes…?¨ Su expresión se notaba serena, por lo que fue difícil adivinar lo que estaba por decir, sin embargo, el simple meneo de su cabeza en forma de negación fue suficiente.
¨Aún hay personas que necesitan ayuda, y siendo franco, no estoy cansado, creo que seguiré un rato más.¨ Aquellas simples palabras me habían tomado por sorpresa, cosa que rápidamente se esfumo, al hacerme sacar una sonrisa.
¨Bueno, siendo ese el caso, déjame hacer lo mismo.¨ Mire a mi hermana, la cual se mostraba cansada, habiéndome acompañado desde las seis de la mañana, habíamos estado casi 12 horas ayudando.
¨Shinobu, ve a descansar a nuestra habitación, iré en un rato.¨ Ante mis palabras, rápidamente negó con la cabeza, negándose a irse.
¨Estoy bien, puedo seguir ayudando.¨ Sostuve a mi hermana con ternura, asintiendo con agradecimiento.
Al volver mi atención al joven Kamado, este mismo se notaba levemente distraído, a lo cual hable.
¨Bueno, ¿Nos vamos…?’ ¨S..Si…¨ Repitió entre asentimientos.
.
.
.
.
Fin del capítulo.
Basta, que calor más 💜 Feliz navidad y año nuevo atrasado jajaja :3
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com