Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

reencarne como un ajolote (leaving my world behind) - Capítulo 95

  1. Inicio
  2. reencarne como un ajolote (leaving my world behind)
  3. Capítulo 95 - Capítulo 95: Morgan el humano. ( cap 95 )
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 95: Morgan el humano. ( cap 95 )

Luzbel, Galahad y Satana entraron en shock al escuchar aquello: *”en un mundo donde yo soy un humano”*. Las palabras flotaron en el aire como algo imposible, como algo que ninguna de las tres supo cómo sostener.

-¿Mundo? ¿Humano? ¿A… a qué te refieres? ¿Mo… Morgan?

(Dijo Luzbel entre tartamudeos, con la voz quebrándose en cada sílaba.)

Morgan suspiró profundo. Se sentó sobre la cama con una calma que parecía costosa, como si la estuviera sosteniendo con ambas manos para que no se derrumbara, y les dirigió la palabra con una voz tranquila, casi pacífica.

-Siéntense, por favor. Les contaré todo.

Las tres seguían inmóviles, atrapadas en el shock. Ninguna siguió la sugerencia, excepto Zarathoz, que se sentó despacio y comenzó a mirar el piso, tomándose la cabeza entre las manos sin dejar de sonreír con esa sonrisa suya, la de siempre, extraña e ilegible.

Morgan lo vio. Volvió a hablar, pero esta vez en voz baja, con una libertad distinta, más íntima. Juntó sus manos y las cerró, apretándolas con fuerza.

-Por favor.

Galahad, Luzbel y Satana finalmente obedecieron y se sentaron, aunque sin salir del todo de ese lugar en que las había dejado la revelación.

Morgan tomó aire. Lo dejó salir con dificultad, en un suspiro largo, casi doloroso.

-Bien. Déjenme contarles sobre mí, sobre quién soy en realidad, sobre de dónde vengo. Sobre Morgan, el humano.

Un escalofrío recorrió la piel de todas las presentes. Luzbel sintió los nervios trepando por su cuerpo sin poder detenerlos.

Morgan se llevó una mano al pecho. Con una sonrisa ligera, casi tímida, comenzó a hablar.

-Siento no haberme presentado como se debe antes, pero ahora lo haré. Mi nombre es Aiden Morgan Fernández Olsen, y yo vengo de otro mundo. Un mundo donde no existen más razas que la humana. Un mundo donde yo soy un humano, o bueno… al menos lo era. En ese mundo tenía una madre, un padre y una hermana. Todos eran humanos. Tenía amigos, muy buenos amigos. Ayudaba a mis padres en un centro de protección animal. Viajé con ellos por el mundo, viendo lugares nuevos, cosas nuevas. Allá la humanidad no está esclavizada; de hecho, es quien gobierna el planeta. Ha construido cosas fantásticas: máquinas voladoras hechas de acero, máquinas capaces de cruzar el océano sin hundirse, incluso de sumergirse en las profundidades. Nadie tiene habilidades ni nada por el estilo. Somos comunes y corrientes. Cada uno vive su vida, día a día.

Morgan continuó hablando por un buen rato, contándoles sobre la humanidad de su mundo, sobre sus avances y sus logros, sobre el camino recorrido desde la era de piedra hasta la llegada a la luna. Cada palabra caía en la habitación como algo que ninguna de ellas había imaginado que pudiera existir.

Satana y Galahad quedaron maravilladas. Galahad, incluso, comenzó a llorar, sin avergonzarse, con las lágrimas rodando libres por su rostro.

-¿Un mundo así… existe? ¿Un mundo donde no tengamos que sobrevivir cada día? ¿Un mundo donde no somos objetos, donde somos libres?

(Dijo Galahad, llorando en voz baja.)

-Wow… La humanidad de ese mundo es asombrosa.

(Dijo Satana, con una sonrisa que le iluminó los ojos.)

Luzbel seguía en silencio, procesando. Zarathoz, en cambio, levantó la mirada con esa sonrisa perpetua encendida y dijo:

-¡Jajajaja! ¡Por fin lo entiendo! Por eso tú no tenías dharmas. Por eso Luzbel no me quiso decir lo que vio esa vez en ti. Por eso te comportas como lo haces. Por eso tienes esa moral tan estúpida: ¡porque vienes de un mundo infantil! ¡Jajaja!

Zarathoz se reía, pero Luzbel apretó los dientes. Su molestia no iba dirigida a ella. Tenía algo adentro que pugnaba por salir, algo más profundo que la rabia. Con mucha tensión, pero en voz baja, casi para sí misma, dijo:

-Entonces… ¿por qué?

Todos en la habitación la miraron. Ella bajó la cabeza. Empezó a mover un pie rápidamente, nerviosa, sin poder quedarse quieta.

-¿Entonces por qué?

Volvió a preguntar, con la voz grave y baja, como si la pregunta le pesara demasiado para levantarla.

Morgan se levantó despacio y se acercó a ella, inclinándose un poco para intentar ver su rostro.

-Señorita Luzbel, ¿se encuentra bi…?

Pero Luzbel se levantó de golpe, con una fuerza que nadie esperaba. Tomó a Morgan por la ropa con ambas manos y comenzó a agitarlo, y entonces, entre lágrimas y rabia, le gritó:

-¡¿ENTONCES POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ VINISTE AQUÍ?! ¡¿ERES UN ESTÚPIDO?! ¡¿QUÉ CLASE DE IDIOTA DEJARÍA UN MUNDO COMO ESE PARA VENIR AQUÍ?! ¡¿QUÉ MIERDA PASABA POR TU CABEZA?! ¡DIME POR QUÉ! ¡¿POR QUÉ VINISTE AQUÍ?! ¡¿POR QUÉ NO TE QUEDASTE EN TU MUNDO?! ¡¿POR QUÉ?!

Morgan no respondía. Satana se acercó intentando calmarla, poniéndole una mano en el hombro.

-Señorita Luzbel, cálmese, por favor.

Pero Luzbel no escuchaba. Estaba fuera de sí.

-¡No te metas, Satana! Tengo que saber por qué este idiota tomó una decisión tan imbécil. ¿Por qué dejó todo eso atrás para venir a este mundo de muerte?! ¡¿Por qué alguien elegiría venir aquí?! ¡Solo un estúpido haría eso!

Entonces algo rompió el momento.

Morgan, con una fuerza que tampoco nadie esperaba, empujó a Luzbel. Ella cayó al suelo.

El silencio que siguió fue absoluto.

Todos los presentes se quedaron boquiabiertos. Morgan apretó los dientes. Apretó los puños. Algo en su rostro se quebró, y lo que quedó debajo no era rabia, sino algo mucho más viejo y mucho más doloroso que eso.

-Morgan, ¿estás bi…?

Pero Morgan, con la voz rota y los ojos llenos, comenzó a gritar:

-¿USTED CREE QUE YO QUERÍA VENIR AQUÍ?! ¿USTED CREE QUE YO QUERÍA VER LO QUE HE VISTO?! ¡COSAS QUE NADIE MÁS DEBERÍA VER JAMÁS! ¿USTED CREE QUE YO QUERÍA DEJAR LA VIDA QUE TENÍA PARA VENIR A ESTE MUNDO DE MIERDA?! ¿CREE QUE YO QUERÍA DEJAR A MI MAMÁ, A MI PAPÁ Y A MI HERMANA PARA VENIR AQUÍ?! ¿USTED CREE QUE YO QUERÍA MORIR?! ¡YO NO QUERÍA ESTA RESPONSABILIDAD! ¡YO TENÍA SUEÑOS! ¡METAS! ¡LUGARES QUE CONOCER! ¡YO QUERÍA VOLVER A LA ESCUELA! ¡YO QUERÍA IR A LA UNIVERSIDAD! ¡YO QUERÍA TANTAS COSAS! ¡PERO NO! ¡YA NADA DE ESO SERÁ MÁS! ¡PERO HAGO LO QUE PUEDO, SABE! ¡LO INTENTO! ¡PORQUE YO NO PUEDO VOLVER A ESA VIDA, YA NO PUEDO, Y LO ÚNICO QUE ME QUEDA ES AGUANTARME Y ACEPTARLO! ¡ASÍ QUE USTED, ESTE MUNDO Y TODOS SE PUEDEN IR A LA MIERDA!

Y Morgan, entre lágrimas, salió corriendo de la habitación.

La puerta no se cerró de golpe. Simplemente quedó abierta, como todo lo que acababa de decir, y la habitación se llenó de silencio.

Fin del capítulo.

Próximo capítulo: Es mi responsabilidad.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo