Regios no kage - Capítulo 18
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18: El verdadero caos comienza.
18: El verdadero caos comienza.
Kael y Akari caminaban juntos por los pasillos de los dormitorios.
Finalmente llegaron a los que les correspondían.
—Buenas noches —se despidió Kael abriendo la puerta.
—Buenas noches —le respondió Akari de vuelta.
Kael entró a su cuarto y Akari al suyo.
Ambos se separaron, solo serían unas horas, pero…
Akari entró a su cuarto ya con su blazer sobre su hombro.
Estaba a punto de cerrar la puerta cuando vio la ventana abierta.
Prefirió dejar la puerta topada paro sin cerrarla.
Se empezó a acercar a la ventana…no había nada, así que la cerró.
Pero cuando se volteó alcanzo a ver una sombra y ¡PUM!
Todo se volvió oscuro…
…Esa noche todo estuvo muy callado, todos descansaban profundamente, la calma de la noche era muy hermosa…
* * * Al día siguiente todos se alistaron como ya era costumbre para ir a las clases.
Como siempre, Kael se levantó tarde y empezó a caminar por los pasillos de los dormitorios esperando que no hubieran dejado tarea.
Mientras caminaba por las afueras de los edificios, a su lado paso un maestro corriendo, ni siquiera saludo.
Al llegar a la cafetería notó varias pláticas de los demás alumnos.
—¿Qué?
¿No estaba en ni en su cuarto?
—decía uno sorprendido.
—No revisamos su cuarto, estaba cerrado.
Tal vez este por ahí afuera —le respondió otro aparentando calma.
Más adelante habían otros tres hablando.
—Que extraño, Isamu-kun siempre es el primero aquí junto con Ragnar —decía una chica de la clase de Kael.
En ese momento la mente de Kael empezó a pensar en muchas posibilidades.
Llego a la mesa donde siempre se sienta el grupo.
Por alguna razón solo estaban Itsuki, Ayano, Hayato y Reito.
—Hola a todos —saludó Kael y luego se sentó —¿dónde están las demás?
El grupo estaba extrañamente en silencio, se miraban los unos a los otros.
—Buenos días, Kael —saludó Ayano —no han venido.
Seguramente están dormidas.
Reito suspiró y empezó a hablar: —Algo no encaja.
La mayoría de alumnos que vienen temprano por alguna razón no están, ¿coincidencia?
—dijo mientras se ajustaba los lentes.
—Creo que tú ya te diste cuenta de eso, Kael —habló Itsuki.
—¡Esto es una locura!
—Hayato golpeó la mesa —¡esas tres siempre están aquí muy temprano!
—dijo notablemente preocupado.
—Tranquilo, Hayato, ya vendrán —trató de calmar Ayano, pero ella también parecía preocupada.
Kael solo estuvo en silencio, las piezas estaban empezando a encajar, el plan de Vinculum Umbrae vino en el momento menos esperado.
—Yo…quiero hablar algo con ustedes —empezó Kael.
—Alumnos de Regios —Interrumpió el sonido de las bocinas —por motivos menores las clases de hoy estarán suspendidas.
Les pedimos por favor que se dirijan a sus dormitorios.
Un murmullo empezó a recorrer el lugar y todos se levantaron de las mesas queriendo ver que es lo que sucedía.
—Por favor, vayan a sus dormitorios y no salgan —repitió la voz.
Todos empezaron a murmurar más fuerte y acto seguido, un hombre muy elegante con una placa que representaba su gran autoridad.
Oficial de los Altos Rangos de Eldros.
—Bien —su voz autoritaria hizo que la tensión aumentará y todos hicieran silencio —creo que ya escucharon las indicaciones.
Por favor, hagan lo que escucharon.
Todos empezaron a caminar hacia afuera de la cafetería directo al edificio de los dormitorios.
Mientras iban por el camino que lleva a los dormitorios notaron a lo lejos muchas más agentes rodeando todo Regios y de igual manera varios maestros.
Esto claramente no era una situación menor, nadie se creía eso.
Los agentes vigilaban a los alumnos que iban de camino.
Reito notó como uno llevaba un arma de astra mientras hablaba por teléfono con alguien más.
—46, los alumnos ya van hacia los dormitorios.
Están bajo tu responsabilidad.
Al llegar a el edificio, Ayano miró al grupo, todos sabían que hacer.
—Vamos a ver sus cuartos —dijo ella.
Itsuki, Hayato, Reito, Ayano y Kael se dirigieron a ver las diferentes habitaciones.
Cuarto de Rin, cerrado, cuarto de Hina, cerrado.
Pero al llegar al cuarto de Akari notaron que la puerta estaba sólo puesta.
Entraron y lo primero que vieron fue su blazer tirado en la cama.
—¡Akari!
—exclamó Ayano y fue a tomar el blazer —¿dónde estas…Akari?
—se notaba la preocupación.
Todos empezaron a buscar por los diferentes lugares de el cuarto.
Ni una pista, ni una huella.
—S-seguramente todas ellas están en el baño —dijo Hayato tratando de verse calmado.
—Negativo, fueron secuestradas —habló Itsuki mientras cerraba los ojos.
Hayato empezó a dar vueltas en el suelo.
—No, no, no, no, ¡NO!
—Trataba de negarlo.
—Pero ¿por qué?
—pensó Reito mientras daba vueltas en círculos —¿Por qué especialmente a los más responsables?
Debe significar algo.
—Escuchen —empezó Kael —yo sé que es lo que esta sucediendo…
Entonces Kael empezó a contarles desde el inicio.
Su plan de usar a Isamu como espía, lo que Isamu le había revelado la noche anterior, los libros que leyeron con Itsuki.
—Entonces, ¿quieren solo a los de gran linaje?
—Ayano jugeteaba con sus manos nerviosa.
—Ahora que lo pienso —empezó Reito —tanto Rin, como Hina, como Akari vienen de clanes muy famosos.
Por ende son tan responsables debido a la disciplina que se les aplico.
—¡Debemos seguir buscando!
—propuso Hayato levantándose de el suelo.
—Bueeno, no creo que nos digan nada por salir a ayudar —Itsuki se encogió de hombros.
Todos salieron y empezaron a caminar con esperanza de encontrarlas.
Justo iban a bajar las escaleras cuando…
—¡Ey, no deben estar afuera de sus cuartos!
—un agente que estaba en una llamada por teléfono los detuvo.
—Ahora que analizo.
Se nos indicó que no debíamos salir —habló Reito.
Ahora están de vuelta en el cuarto los cinco juntos y con el agente afuera de su puerta.
—Genial, ya no podremos salir —Itsuki se tiro de espaldas en la cama de Akari.
Y ahí notó…Un peluche.
—¡Ja!
—lo tomó entre sus brazos —¿quien lo diria?
Akari aún duerme con peluches —dijo mientras lo balanceaba.
—Claro que sí —Ayano se cruzó de brazos —puede que sea hielo impenetrable por fuera, pero es dulce y linda por dentro.
—¿Qué hacemos ahora?
—Reito empezó a pensar.
—Esperar —dijo Kael serio.
—¡¿A caso no te preocupa que Akari este secuestrada?¡ —le preguntó Hayato mientras lo tomaba por los hombros.
—Claro que sí —sonrió Kael —pero ahora mismo llorar no ayudará a…—acto seguido Kael empezó a llorar dramáticamente.
—Al parecer quieres mucho a Akari —dijo Ayano con una sonrisa mientras levantaba una ceja.
—No cumplí mi misión.
Ayer le dije como héroe legendario que yo la protegería.
Al final yo me dormí y se la llevaron al matadero —decía Kael mientras daba vueltas en la cama.
—Okey, no la llevaron al matadero, solo la secuestraron para asustarnos — Ayano trató de calmarlo.
5 segundos después también estaba llorando.
—¡Porpongo que alguien que tenga la habilidad de traspasar paredes traspase el techo!
—propuso Hayato claramente ya no pensando con claridad.
—Bien, genio, Inténtalo —Itsuki frunció el ceño.
—¡¿Entonces qué- Justo en eso apareció Isamu literalmente atravesando la pared.
—¡MILAGRO DE EL CIELO!
—exclamó Hayato con las manos alzadas.
—¿Isamu?
—Kael ladeo la cabeza.
—Esto es malo —habló Isamu —decidieron llevar a cabo el plan justo hoy.
—¡Rayos, no lo sabía!
—bromeó Itsuki.
Todos lo fulminaron con la mirada.
—Está bien…me callo.
—Pero no se preocupen, no se han ido de Regios.
Están en el subsuelo de el coliseo —continuó Isamu.
—¿Subsuelo?
No sabía que había uno —dijo Ayano mientras abrazaba el gatito de peluche de Akari.
—Se llevaron casi toda la noche secuestrando a los alumnos.
Para el amanecer ya había muchos agentes y no se les hizo posible salir —decía Isamu.
—Pero, ¿por qué los maestros no revisaron el “subsuelo” de el coliseo?
—preguntó Reito.
—Hay trampas —siguió Isamu —una especie de sello, nadie puede entrar, si de acercan terminan desmayados.
Así que los que se acercan terminan siendo secuestrados también y no pueden alertar a los demás.
—¿A caso no hay alguien lo suficientemente fuerte para contrarrestar el sello?
—preguntó Itsuki.
—Hasta ahora no existe tal habilidad —dijo Reito —los que se encargan de eliminar sellos los eliminan porque ya saben donde se encuentran.
Pero si es una trampa que nadie puede ver se les hace imposible.
—¡¿Y que hay de Hina?!
—preguntó Hayato con esperanza.
—Hina puede sentir los diferentes flujos de astra, tal vez pueda sentir los sellos, pero no sabe anularlos —dijo Ayano.
—Kael puede ir con Isamu —propuso Reito.
—Sí —Kael asintió —si copio la habilidad de Isamu podemos traspasar el techo y llegar a la azotea tal como dijo Hayato —dijo —luego buscaré la manera de sacarlos.
—No te preocupes por eso —dijo Reito con una sonrisa —yo me encargaré de sacarnos —levantó el pulgar.
Kael asintió.
Luego Hayato lanzó a ambos hacia al techo y ambos lo traspasaron.
—¡Libertad!
—gritó Kael.
Ya en la azotea Isamu empezó.
—Bien, Kael, tú…no sé, ¿cómo entraras al subsuelo de el coliseo?
—pensó Isamu.
—Este…tienes razón.
Además, ni siquiera se donde entrar —Kael se rascó la cabeza.
—Veras, hay una cabaña en el bosque que esta aquí adentro en Regios.
Si entras a ella veras una trampilla que lleva a una especie de sótano.
Hay un camino, lo sigues y esperas no morir —le dijo Isamu.
—Cabaña cerca de el bosque, ¿eso es por el sendero que lleva al jardín?
—señaló Kael.
—Correcto —Isamu levantó el pulgar.
—Bien, ahora vamo- Aparecieron con seis agentes subiendo las gradas a la azotea.
—¡Alto ahí!
—todos se formaron en línea —¡no se muevan!
Isamu y Kael levantaron las manos.
—Venimos en paz —dijo Kael —por favor no nos hagan daño.
—Kael, ellos no te harán caso —le susurró Isamu.
—¡¿Qué hacen aquí afuera?!
—preguntó un agente —¿serán ustedes de Vinculum Umbrae…y están buscando volver con los suyos?
—N-no, por supuesto que no —Kael sonrió nervioso —solo queremos buscar a nuestros amigos secuestrados…
—Por favor, no me hagas reír.
Sabemos que eres de Vinculum Umbrae —un agente les apunto con el arma.
Kael se colocó atrás de Isamu épicamente.
—¡¿Y me dejas al frente?!
—exclamó Isamu.
—Carguen dardos tranquilizantes —dijo un agente y otro puso los dardos en su arma.
—Kael, vete, yo me encargaré de ellos —le susurró Isamu a Kael.
—No —Kael se negó —estos tipos te pueden meter a la prisión…te tocará comer yuca y hacer ejercicio todos los días…
—¡Vete!
—Isamu género su arma de astra.
En eso el agente disparo el dardo tranquilizante.
Isamu tardó un poco en reaccionar y el dardo estuvo a punto de impactar en el.
Pero logró esquivarlo.
Pero el legendario Kael…
—Ay —el dardo que no le dio a Isamu le dio a Kael en el hombro que estaba justo detrás.
—¡Idiota!
¡¿Por qué no lo esquivas?!
—gritó Isamu.
—Tranquilo, estoy bien —dijo Kael quitándose el dardo de el hombro —aún me puedo mover.
—Última advertencia —habló un agente cargando más dardos.
—Ustedes han incumplido las indicaciones y actuaron de manera estúpida al tratar de llevarnos la contraria —dijo otro.
—Los únicos que actuaron de manera estúpida —se escuchó la voz conocida —son ustedes.
Reito llego hasta la azotea y caminaba con las manos en los bolsillos y una sonrisa que decía “mi plan funcionó”.
—¿Reito?
¿Pero cómo?
—Kael estaba sorprendido…quizá.
—Simple —Reito mostró un celular.
Los agentes se sorprendieron.
—E-ese celular…
Repito simplemente sonrió.
* * * Lo que sucedió.
—Señor agente —Reito asomaba la cabeza por la puerta de el cuarto en el que estaban encerrados —¿es difícil su trabajo?
—preguntaba como niño inocente.
—No —respondió el agente tratando de no prestar mucha atención.
—¿Ustedes no se comunican con nombres clave…como en películas?
—seguía preguntando Reito.
—Sí —respondió el agente.
—Genial, ¿y cómo le dicen a usted?
—seguía Reito.
—46 —el agente trataba de responder corto.
Además no puede ser que un niño tan molesto como ese que no paraba de preguntar hiciera algo.
—Wow…
Reito cerro la puerta y se dirigió hacia el grupo que estaban sentados en la cama.
—Bien, yo abro la puerta, tu lo halas fuertemente, Ayano le coloca un sello que bloqueé se astra —explicó Reito.
—Roger —dijo Hayato.
Ayano se puso en posición, Reito y Hayato se dirigieron a la puerta, Itsuki se hizo a un lado porque sí.
—Uno…dos…¡tres!
—Reito abrió la puerta y Hayato le dirigió un puñetazo a el agente que lo durmió de una.
Todos parpadearon dos veces.
—Ese no era el plan…—dijo Reito.
—Pero funcionó ¿no?
—le contestó Hayato.
Halaron a el agente hasta el cuarto.
Ayano le implantó el sello y Reito tomó su celular.
Itsuki ajustó la voz y Reito marcó a el número con el que el agente estuvo hablando recientemente.
Este era el agente que Reito había visto hablando por teléfono mientras se dirigian a el edificio de los dormitorios.
—¿Hola, agente 46?
—respondió la voz desde el teléfono.
—Necesito refuerzos en la azotea, repito, dos alumnos que muestran mucha agresividad, ayuda en la azotea —habló Itsuki con voz fingida.
Luego de colgar Reito dio órdenes.
—Yo iré a la azotea, ustedes vayan por abajo, ya no habrá agentes…
* * * De vuelta en la azotea.
—¿Por qué guiarlos hacia nosotros?
—preguntó Kael con el ceño fruncido.
—¿Tú de que te preocupas?
—sonrió Reito —ya los acabaremos.
—Neutralizar al chico —un agente dio la orden.
El otro agente le disparo un dardo a Reito.
Pero no saben que Reito es demasiado rápido.
Logró detener el dardo entre sus dos dedos.
—¡Kya!
—lo lanzó hacia un agente.
El agente lo esquivo.
Pero otra vez, justo detrás está el legendario Kael.
—¡Ay!
—el dardo le dio en la pantorrilla.
—¡¿Por qué no lo esquivas?!
—gritó Reito.
Un agente saco su teléfono para pedir refuerzos.
Pero Isamu disparo una bola de luz qué no causa ningún daño a su celular dejándolo sin poder pedir ayuda.
—Bien, Kael, reúnete con los demás que están abajo —le dijo Reito —nosotros nos encargaremos de estos.
—Okey —Kael se llevó la mano a la frente con honor.
Trató de correr y lanzarce de la azotea pero solo hizo un horrible movimiento ya que su pierna no respondió.
Resultado: Kael cayó de la azotea sin poder mover su mano ni su pie izquierdos.
—¡Aaahh!
—¡PUM!
—¿Estoy bien?
—levantó el pulgar.
Reito suspiró y se puso en posición de ataque.
—Entonces, ¿quien será el primero?
—dijo sonriente.
Isamu preparó su arma pero Reito lo detuvo.
—Isamu, si te ven conmigo dirán que los traicionaste.
Vete y no te meterás en problemas —Reito le hizo una señal para que se alejara.
Isamu asintió y atravesó el techo empezando a descender por el.
Los seis agentes rodearon a Reito y se prepararon para atacarlo.
Todos alzaron sus armas.
—Perdón, pero ya no habrá advertencias —habló uno.
Reito simplemente mantuvo su sonrisa.
Por fin algo divertido.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Señor_Veyron Estoy disfrutando escribir esto, jaja.
Me toma mucho tiempo pensar en las escenas.
Espero su apoyo, comenta tus partes favoritas mi querido lector.