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Regios no kage - Capítulo 19

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  3. Capítulo 19 - 19 Regios está dejando de ser segura
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19: Regios está dejando de ser segura.

19: Regios está dejando de ser segura.

En el subsuelo de el coliseo varias figuras empezaron a despertar sin saber en donde estaban.

—¿D-dónde?

—alcanzó a decir un chico débil levantándose.

Entre varios alumnos estaban Akari, Hina y Rin.

Todos se levantaron y empezaron a sobarse la cabeza.

Cuando empezaron a ver claro otra vez notaron a una figura sentada en una roca al lejos pero no tanto.

—E-esto…—trato de hablar otro chico —¿e-es el subsuelo…de el coliseo?

Todos los voltearon a ver.

Era el presidente de el consejo estudiantil.

—¿Qué ha pasado?

—habló al fin Rin.

Akari miró fijamente la figura que estaba sentada al frente.

—Creo que…—Akari recordó la plática que habían tenido la noche pasada ella y Kael con Isamu —Vinculum Umbrae…

Todos abrieron los ojos grandemente y unos dieron un paso hacia atrás.

—¿Vinculum Umbrae?

—el presidente de el consejo estudiantil apenas podía hablar.

—N-nos capturaron —dijo Akari.

Nadie tenía energía suficiente para hacer un sonido de sorpresa.

Solo observaron con mirada débil.

—Veo que ya despertaron —habló la figura levantándose —¿no tienen sueño?

—T-tú…—trató de hablar Hina pero las palabras no salieron.

—¡Ggrraaar!

—una chica de los que estaban ahí corrió con la fuerza qué tenía hacia el chico.

Pero llego hasta un límite donde ella cayó de cara en el suelo desmayada.

Hina trató de acercarse lentamente, pero Akari la detuvo.

—N-no avances…—le dijo Akari —n-nuestros cuellos…

Todos miraron los cuellos los unos a los otros.

Tenían una especie de sello implantado.

El presidente habló, o al menos intento.

—E-este sello…

—No pueden salir de aquí —Interrumpió la voz de la figura mostrándose por primera vez a un poco de luz —si se alejan, recibirán una descarga de astra en todo su cuerpo, es muy doloroso —añadió.

Era un tipo alto y sus ojos color esmeralda brillaban ante todos, llevaba una máscara en la mano.

—Además de eso, ese sello esta quitando hasta la última gota de su energía y transmitiendola a mí —el tipo extendió la mano, ahí tenía también un sello —si siguen tratando de salir el proceso terminará más rápido.

Todo hicieron silencio, no tenían las fuerzas suficientes ni para pensar con claridad.

—N-nuestros amigos —empezó Rin —nos salvarán —esa última frase apenas se escuchó antes de que cayera al suelo.

—¡Rin!

—dijo Hina débilmente tirándose al suelo y recostando la cabeza de Hina en su regazo.

Akari cayó de rodillas también.

—K-Kael…nos puede s-salvar…

Todos la voltearon a ver confundidos por las palabras que ella dijo.

* * * En algún edificio de la ciudad de Eldros.

En lo alto de un edificio, en una sala algo pequeña, sentado en una silla al frente había un hombre que parecía muy frío y molesto.

—¿Quieres evacuar a los alumnos de Regios?

—preguntaba el hombre con las manos entrelazadas frente a su cara.

Y frente a él había otra persona, cabello blanco y traje elegante: el director de Regios.

—Viendo lo que está sucediendo pienso que es lo mejor para mantenerlos seguros —le dijo el director.

—Ya veo…—respondió el señor.

Luego suspiró y separó las manos —¿A caso quieres perder todo el prestigio de Regios?

¿La idea de la academia segura?

—Correcto, quiero salvar a los alumnos.

—¡¿Estás loco?!

—el señor golpeo la mesa —¡¿Sabes lo difícil ha sido hacer de esta academia la institución más famosa de Eldros?!

—¿Quieres seguir protegiendo esa ideología de la “academia más prestigiosa y segura”?

—le preguntó el director también serio —esto no es más que un problema, Regios no es segura.

—¡¿Te estás volviendo loco?¡ —el señor se levantó de la silla y de acercó hacia el director —cometimos un error al darte el rol de director a temprana edad…—le susurró.

—Te diste cuenta muy tarde…no me interesa en lo más mínimo el prestigio de Regios —dijo el director sin pizca de miedo.

—Eres un debilucho…

—No sirve de nada lamentarse ahora.

Yo ya estoy en el poder, Regios es mía y yo decido que hacer —el director se dio media vuelta y caminó hacia la puerta —por ahora trataré de no exponer lo que sucede en Regios, pero si pasa a mayores no dudaré en sacarlos a todos.

—¿Por qué tanto amor por esos alumnos?

—preguntó el señor.

—No lo sé.

Solo se que prefiero reinar en escombros con los alumnos, que en un palacio vacío…

Sin más, el director cerro la puerta tras el y empezó a alejarse.

* * * De vuelta en Regios.

—Y-ya casi llego —Kael se arrastraba por los caminos de Regios —sigiloso, sigiloso, sigiloso —repetía para sí por todo el camino.

Llego hasta un árbol y se escondió tras el respirando hondo.

—¿Dónde están, Hina, Rin, Akari…?

En eso escucho pasos y decidió esconderse en unos arbustos.

Varios agentes pasaron en fila.

—¿Desaparecieron?

—preguntaba uno.

—Sí.

Los enviamos a el coliseo y ya no volvieron —le respondió otro.

Es mi oportunidad de seguirlos y descubrir como funciona ese sello, pensó Kael.

Trató de arrastrarse para seguirlos lenta y sigilosamente.

Ellos tomaron el camino más rápido al coliseo, y Kael se quedó muy atrás.

—¡Rayos!

—murmuró para sí.

Pero no se rindió y siguió arrastrándose por todo el camino.

Llego hasta otro árbol y se escondió detrás, desde ahí logró ver como los agentes entraban a en coliseo.

Desde ese lugar más o menos se veía lo que sucedía adentro de él lugar.

Los vio caminando hablando entre ellos, pero no duró tanto tiempo ellos cayeron desmayados dentro de el lugar.

Kael se escondió detrás de él árbol otra vez y levantó la cabeza al cielo.

—¡¿Por qué no estudie sobre los sellos de astra?¡ —se lamentó tensando todos sus musculos.

Suspiro otra vez esperando que los demas llegaran al lugar.

Pero en vez de Itsuki, Ayano y Hayato.

—Vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí?

—tres agentes qué pasaban por ahí notaron a Kael.

—Uh…eh, yo…—Kael pensó en alguna mentira pero nada le salio porque lamentablemente no sabe mentir a las personas de esa manera.

—Neutralizenlo —un agente le apunto con un arma de dardos y disparo directo al cuello.

Kael por reflejos se tiro al suelo esquivando el dardo.

Pero en la posición que quedo ya no se podía mover.

—Uy…

Cuando todo parecía perdido, raíces emergieron de el suelo deteniendo a los tres agentes.

—¡Exploten las raíces!

—gritó uno.

Pero la fuerza no salió.

—Buen intento —se escuchó la voz conocida.

Era Ayano —esas raíces contenian sellos de bloqueo de astra.

Luego Itsuki apareció de entre los arbustos y Hayato venia caminando de el otro lado.

—Ayano hizo el plan.

Implantó el sello en mis raíces.

Al encerrar a los agentes con mis raíces obligatoriamente están tocando el sello —explicó Itsuki.

—¡Mis héroes!

—gritó Kael.

—De nada —dijo Hayato orgulloso aunque no hizo nada.

—Niño, por favor, déjanos libres —le dijo un agente a Itsuki con malas intenciones.

—No —esa fue la respuesta de Itsuki.

Luego de que Ayano usará su energía para que Kael recuperará su movilidad todos estaban pensando en como atacar el lugar.

—Ahí abajo están las chicas —dijo Hayato.

—Sí, a pesar de que están tan cerca, a la vez están mu lejos —añadió Itsuki.

—¿Cómo hacemos para entrar?

—Ayano se llevó la mano a la barbilla pensativa.

—Escuchen —Kael levantó la mano con esa sonrisa de idiota —tengo una idea.

—Tú cara no me convence —le dijo Itsuki.

—Usemos a estos agentes como prueba —Kael ignoró el comentario de Itsuki se expuso su idea —Itsuki, usa tus raíces para acercarlos a el centro de el coliseo.

Según lo que Isamu dijo, el sello lo que hace es absorver el astra, y un bajón de astra a esa velocidad deja débil a cualquiera.

—Ya entendí —dijo Ayano —si el astra esta bloqueada con un sello, es como si no tuvieran ni una pizca de energía, lo que haría que el sello que está implantado en el coliseo no tenga nada que absorver —dio su punto de vista.

—Y por ende, no habrá debilitaciones y probablemente se puede entrar —concluyó Itsuki.

—¡Entonces hazlo!

—dijo Hayato con una sonrisa.

Itsuki hizo lo que se le ordenó y tal como Kael había dicho, a los agentes no les sucedió nada, pero lamentablemente sus raíces se desintegraron a distancia.

—¡Bien, Kael, has descubierto como superar el sello!

—aplaudió Ayano.

Con el secreto descubierto ya faltaba poco para poder entrar al lugar y salvar a los alumnos de grandes linajes que estaban haya abajo.

* * * Azotea.

—Carguen tranquilizantes —daba la orden un agente y todos cargaban.

Reito simplemente sonrió siendo rodeado por todos.

—Tranquilos, no se emocionen, si yo quisiera antes de venir los hubiera acabado a todos —les dijo sonriente.

—¡Neutralizenlo!

—gritó uno y todos dispararon los dardos.

Reito como si de algo cotidiano se tratase esquivo todos los dardos que venían en todas las direcciones.

Por suerte todos cayeron a sus pies.

El los levantó sonriente.

—Gracias por las armas —dijo.

Antes de que pudieran darse cuenta, un total de seis dardos uno para cada uno se dirigía a mucha velocidad.

Por pura gracia de Reito pudieron esquivarlos y se empezaron a burlar.

—¿Eso es todo, niño?

—se burlo uno.

—¿Solo van a hablar o también actuaran?

—dijo Reito mientras movía el pie ansioso.

Y otra vez, antes de que pudieran siquiera parpadear todas las armas de dardos desaparecieron de sus manos.

Y cuando se dieron cuenta, Reito estaba en el mismo lugar donde estaba hace rato.

—¡C-carguen armas de astra!

—todos invocaron armas con su núcleo de forja.

—Por fin algo divertido —habló Reito.

Unos con espadas, otros con pistolas, todos al mismo tiempo empezaron a atacar a Reito.

Pero como siempre el logró esquivarlos con facilidad.

El miedo se empezó a apoderar de unos, ¿quien es este chico?

Pensaban.

Reito notó como uno empezaba a desprender chispas de astra qué claramente decían que estaba a punto de usar su habilidad.

Cuando hubo cargado la energía levantó la vista y con una sonrisa confiada.

Pero miró que ya todos sus compañeros estaban en el suelo.

—¿P-pero qué?

—Son muy lentos.

¿Por qué atacarnos cuando tratamos de ayudar?

—preguntó Reito.

Pero el tipo ignoró el comentario invocando unas especies de agujas alrededor de el.

—Errs un monstruo, no mereces estar en la prisión de portadores, mereces la muerte —le dijo con una cara de odio.

—¿Así que esa es tu habilidad?

—Reito empezó a caminar hacia el.

Pero en eso sintió como otra mano le tocaba el pie.

Reito miró al suelo y notó como todo empezaba a dar vueltas.

—¿Q-qué?

—estaba sorprendido, sabía perfectamente lo que era, lo había leído en libros.

—Bienvenido…¡A mi realidad interna!

—gritó el chico eufórico.

Ya no estaban en Regios, estaban en una especie de campo.

—R-realidad interna…—está vez Reito estaba asustado, y eso no era nada bueno.

—La habilidad que conecta tu alma y mente con la de el rival.

Una vez que lo haces lo puedes hacer pensar lo que quieres, el lugar es imaginario, él es imaginario, el dolor es imaginaro…pero se siente muy real —explicó más para sí que para alguien más.

—Caíste aquí desde el momento que pensaste habernos vencido a todos…descuidaste tu mente —hablo el tipo.

—N-no…

—Prepárate para sufrir hasta quedar exhausto…si no eres tan fuerte, lamentablemente no lograrás ver el mundo otra vez —le dijo el tipo y desapareció entre el monte.

—E-esto…nesecito reforzar mi mente —Reito trato de hacerse el fuerte, trato de pensar todo lo contrario.

Pero al ver el lugar tan real se le hacía muy difícil, esta habilidad es conocida por ser usada con los Altos rangos.

Y ahora un tipo la está usando con un alumno de academia.

Reito alzó la vista y notó como las agujas venían a él de diferentes direcciones.

Este no es el mundo real así que no puede usar su velocidad ni pensar con claridad.

Solo pudo sentir como lo traspasaron.

Pero al voltear a ver ya no tenía nada.

Entonces todo el monte que estaba alrededor desapareció.

—Genial, no lloraste —el tipo se vio al fondo, como una sombra, su voz resonaba como si estuviera en un cuarto.

—Detente —logró decir Reito.

—Mal por ti, aún tengo mucha energía.

Afuera de la ilusión, en el mundo real, Reito estaba para inmóvil y el ripo frente a él.

Pero no estaban solos, detrás de la puerta estaba Isamu y no dudó en sacar su arma de astra y disparar un destello de luz qué desconcentro al oponente.

En eso Reito logró liberarse y rápidamente corrió hacia el rival dándole un golpe que lo dejó desmayado.

Reito empezó a respirar agitado y luego todo se volvió oscuro…

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