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Renegade: Beyond Divinity / Renegado: Más Allá de la Divinidad - Capítulo 12

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12: Capítulo 11.

12: Capítulo 11.

—Ah… ¿Qué fue lo que me pasó?

—dijo Ragnar cuando abrió los ojos y se encontró en una camilla.

La doctora Evelyn oyó a Ragnar despertar y se acercó a él.

—¿Te sientes bien?

—No lo sé… Siento como si me hubieran atropellado —respondió Ragnar entre el dolor que estaba sintiendo.

—Al menos sigues con vida.

Recibiste un golpe en la médula espinal, pero parece que lo hizo con precisión, así que no te preocupes.

Solo estás paralizado temporalmente y en media hora recuperarás la movilidad —dijo la doctora Evelyn antes de salir de la habitación.

Ragnar se quedó pensando en ese pequeño momento.

Por más que intentaba visualizar de qué forma se movió Kanec o cómo se le acercó sin que él lo viera venir, no lograba entenderlo.

—Maldita sea… en verdad existe una persona que supera el límite humano.

Se supone que nosotros, como miembros de élite en la Fantom Apex somos los mejores… Ahora entiendo por qué el comandante nos llamó.

—pensó Ragnar, dándose cuenta de que estaban ante alguien muy poderoso.

Mientras Ragnar se recuperaba, Layra Dreve arrancó su motocicleta, cerró el estuche que traía desde que fue convocada, lo ancló en la parte trasera de su moto, se puso el casco y la puerta se abrió.

¡VRRREEEM!

Salió de la base y mientras conducía pensaba: —Ese idiota de Ragnar se confió de más y prefirió no usar ningún arma.

¡Hum!

Conque Kaiser, eh… Veamos de qué eres capaz.

Layra Dreve era una francotiradora.

Su puntería era una verdadera locura, ya que había desarrollado un nivel de precisión alto desde que era una niña y el comandante en jefe Roger Draven la entrenó según sus habilidades.

Ella sabía exactamente en qué lugar se encontraba Kanec gracias a las cámaras de la ciudad.

Layra llegó frente a un edificio, estacionó su moto, y como era una chica muy hermosa, con un poco de seducción logró hipnotizar al guardia.

Entró en el ascensor hasta llegar al último piso del edificio.

Cuando llegó a la azotea, bajó el estuche y empezó a sacar el fusil.

Lo armó, colocó el soporte y se agachó boca abajo.

Al mismo tiempo enfocó el lente para probar que todo estaba en orden.

Miró la pantalla móvil que llevaba y un punto de color rojo estaba parpadeando.

El punto rojo era Kanec.

Él estaba caminando por esa calle.

Aún no había anochecido por completo.

Las calles estaban teñidas de un color rojo por el atardecer y por los vidrios de los edificios que reflejaban los últimos rayos del sol.

Las calles estaban llenas de murmullos de las personas y sonidos de carros que pasaban a cada rato.

Por eso Kanec tenía los sentidos en un nivel muy bajo, como la de una persona normal, para no volverse loco con los múltiples sonidos.

Layra ya lo tenía previsto y calculado en qué momento Kanec iba a pasar por ahí.

Miró la hora en el reloj que llevaba en la muñeca y miró por el lente del fusil de francotirador.

Vio a Kanec a través del lente.

Él acababa de salir en la esquina de un edificio.

Layra ya lo tenía en la mira, pero él también presintió que lo estaban observando.

Aun así, no le dio tanta importancia porque había gente caminando, pero él nunca bajaba la guardia.

Layra comenzó controlando su respiración mientras lo observaba a Kanec por el lente.

Cuando las personas despejaron las calles por un instante y él se quedó solo ahí, en ese preciso instante Layra vio la oportunidad.

¡KA-POW!

La bala salió volando por el aire directamente hacia la cabeza de Kanec.

Pero él, aunque tenía la sensibilidad de sus sentidos bajos, su reflejo seguía siendo inhumano.

Por un pequeño momento, antes de que la bala lo tocara, vio un pequeño brillo del último rayo de sol que se proyectó en la bala y se dio cuenta de que algo venía hacia él a gran velocidad.

Con la rapidez que tenía, levantó su mano para cubrir la cara.

¡PFFT!

La bala se atascó en la palma de su mano.

Layra no podía creer lo que estaba viendo: la bala no lo atravesó.

Ella mientras mantenía la mirada pegada al lente, su otra mano recargaba el arma para otro disparo.

Kanec miró la palma de su mano con una bala atascada ahí.

Con la otra mano sacó la bala.

Cuando la sacó, su palma comenzó a regenerarse con la misma velocidad que iba saliendo la bala.

La bala salió y su palma de la mano estaba como si no hubiera pasado nada.

¡KA-POW!

Otro disparo se aproximó, pero con la bala que él ya tenía en la mano, lanzó la bala usando el pulgar como resorte mientras la otra venía impulsada del fusil.

¡PWANG!

Ambas balas chocaron en el aire.

Kanec alzó la mirada en la dirección de la bala.

Layra se levantó rápidamente del suelo porque ya había sido descubierta.

Tomó el arma y decidió bajar a enfrentarlo de frente porque los ataques a distancia eran inútiles contra Kanec.

Layra saltó desde el borde del edificio sosteniendo el arma.

Bajaba a gran velocidad por la atracción de la gravedad.

A unos metros de altura antes de llegar al suelo, clavó el arma en la pared.

Los vidrios se quebraban conforme ella bajaba.

Soltó el arma antes de llegar al suelo, permitiendo un pequeño salto.

Cayó al suelo con un ligero paso hacia atrás y sacó una pistola.

Comenzó a disparar sin parar hasta agotar las balas.

¡TAM!

¡TAM!

¡TAM!

¡TAM!

Cada bala que golpeaba el cuerpo de Kanec rebotaba.

Aunque ella creía que las balas no le hacían daño, en realidad sí le causaban pequeños rasguños al cuerpo de Kanec, solo que se regeneraban al mismo tiempo que las balas rebotaban.

La ropa de Kanec estaba llena de agujeros por todos lados.

Con un pequeño impulso se le acercó a Layra con un golpe, pero ella logró esquivar a tiempo y el puño de Kanec chocó contra el suelo.

¡KRUM!

El suelo se partió generando polvo y Layra tiró la pistola.

Inmediatamente saltó hacia Kanec queriendo romperle la cara con los guantes que estaban cubiertos de acero en los puños.

Kanec desvió los puños de Layra hacia arriba.

¡PAM!

Kanec le dio un golpe en el abdomen de Layra.

¡BUAHHH!

Layra agarrando su abdomen mientras retrocedía por el golpe y generando fricción con sus botas.

Mientras intentaba recuperar el aliento porque se le había ido el aire, Kanec se le acercó con otro golpe y de inmediato Layra lo esquivó rodando.

Levantó su cabeza mientras mantenía una rodilla en el suelo.

Layra pensó: —Mierda, aún no he recuperado el aliento y ya me está atacando sin importarle que soy mujer.

Jaja, eres un tipo impresionante.

Ella se levantó y al mismo tiempo se impulsó hacia delante, tirando puñetazos sin descanso.

Kanec los esquivaba, bloqueaba y devolvía los golpes.

Layra saltó y con una rodilla quería romperle la mandíbula a Kanec.

Kanec bloqueó el rodillazo con la mano y Layra aprovechó el momento mientras se encontraban sus manos encima de la cabeza de Kanec.

Con toda su fuerza dio un golpe en la cabeza de Kanec, pero él lo bloqueó agarrando su muñeca.

¡BRAM!

Layra fue arrojada contra la pared sin piedad.

Ella se levantó mientras sangraba por la boca porque se había mordido el labio con el impacto.

Se puso en guardia, como si acabara de encontrar un contrincante con el que pudiera pelear sin contenerse.

Kanec también parecía disfrutarlo, porque sabía que él dominaba el juego, pero con un rival poderoso Kanec no juega.

Layra comenzó a caminar con unos pequeños pasos y agarró velocidad mientras corría a toda velocidad.

Kanec llevó un pie atrás como si quisiera recibir todo lo que tenía Layra Dreve.

A toda velocidad ella se le acercó a Kanec con una patada muy poderosa y Kanec se deslizó de pie con la fuerza de la patada de Layra.

Pero ella no se detuvo, saltó hacia el cuello de Kanec clavándole las piernas para ahorcarlo.

Bajó la cabeza y sus dos manos tocaron el suelo.

Con fuerza giró la cadera para romperle el cuello a Kanec con sus piernas, pero solo logró desbalancearlo y él la agarró de las rodillas para quitársela del cuello.

Layra dio una voltereta y se puso de pie, pero para su sorpresa Kanec le dio un derechazo y ella lo bloqueó con las dos manos.

El golpe la levantó del suelo.

Mientras estaba por el aire recordó su moto y presionó un botón que estaba en el reloj de la muñeca.

¡VRRRAAAM!

Su moto automáticamente llegó a ella y rápidamente la montó y aceleró a toda velocidad hacia Kanec.

En la parte superior de la moto salieron unas armas que comenzaron a disparar lluvias de balas.

¡TATATATATA!

Kanec detuvo las balas con una sola mano y se le acercó a Layra.

Agarró la moto, pero Layra se arrojó al suelo cuando sintió que la moto se detuvo.

Kanec partió la moto por la mitad con las dos manos.

El combustible derramado agarró fuego.

¡JADEOS~!

Layra se estaba cansando y le dijo a Kanec: —Eres muy persistente.

Nunca había encontrado a alguien como tú.

Kanec le respondió con una pregunta: —¿Por qué están obsesionados conmigo?

—Es porque eres muy misterioso y, para completar el objetivo de la organización, primero hay que deshacerse de ti —dijo Layra con una mirada de seriedad y diversión.

Ella rápidamente comenzó a atacar de frente.

Layra tenía una gran flexibilidad.

Tiró una patada al rostro de Kanec.

Él se apartó, pero Layra levantó la otra pierna para romperle el cráneo a Kanec con un buen golpe.

Kanec agarró el pie de Layra.

Y le dio un puñetazo en la espalda.

Layra cayó al suelo golpeando el rostro contra el pavimento.

Layra estaba soltando pequeños gritos por el dolor.

Kanec se le acercó, se agachó y agarró el cabello de Layra.

Ella no podía hacer nada porque ya había perdido las fuerzas.

Su rostro estaba cubierto de cicatrices y manchado con su propia sangre.

Kanec la miró mientras la sostenía del cabello.

—Gracias a ti pude estirarme el cuerpo, pero hasta aquí llegaste.

Layra, con la voz seca, dijo:  —Espera… aún no hemos terminado.

Kanec soltó del cabello de Layra y ella trata de ponerse de pie, pero sus piernas ya no responden, con mucho esfuerzo logro levantarse.

—lo ves aun puedo seguir peleando.

—dijo Layra mientras sus piernas estaban temblando.

Kanec camino hacia ella y le dio un pequeño golpe en la frente de Layra y ella rápidamente perdió la conciencia.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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