Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Renegade: Beyond Divinity / Renegado: Más Allá de la Divinidad - Capítulo 7

  1. Inicio
  2. Renegade: Beyond Divinity / Renegado: Más Allá de la Divinidad
  3. Capítulo 7 - 7 Capítulo 6
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

7: Capítulo 6.

7: Capítulo 6.

Einar, cuando se dio la vuelta, escuchó la voz de su hermana y se detuvo.

Giró lentamente a verla, rascándose la cabeza.

—Jejeje… —rió con malagana—.

Pensé que era alguien más, pero solo eres tú.

—¿¡En dónde te has metido estos últimos meses!?

—preguntó Ayla, muy molesta con Einar.

Einar se acercó a ella.

—Baja la voz, no tienes que gritar.

Hay personas viéndonos.

Mejor vámonos a casa.

Mientras caminaban hacia casa, Einar le contaba lo que le había sucedido, pero no le contó todo a su hermana.

No le dijo que fue reclutado por la F.A.

para que ella no entrara en pánico.

Al principio él tampoco sabía de la existencia de la organización, solo aceptó ir porque le ofrecieron un buen pago.

Tampoco mencionó a Kanec.

Pero ahora que se había encontrado con Sören, las cosas se ponían muy tensas.

Sören ya no lo veía como un miembro de la organización por lo que Einar le contó.

Ahora Einar era considerado un traidor que se había aliado con el enemigo.

Einar y Ayla llegaron a su casa.

Einar se veía un poco apresurado.

Se fue directamente a su habitación, se cambió de ropa rápidamente y tomó un poco de dinero que había guardado.

Salió de su habitación.

—¡Regreso más tarde, está bien…!

—No has estado en casa y ya te vas otra vez.

—Lo siento, no tengo tiempo… después te lo explico.

Kanec seguía en el parque esperando a Einar.

Estaba observando a las personas que pasaban ahí sin preocupación: niños jugando, riendo.

Esto era algo que nunca había visto.

—Esto es interesante.

Aún hay cosas que desconozco de esta época.

¿Cómo es que están tan tranquilos sin ninguna preocupación?

—pensó Kanec.

Kanec estaba más calmado y comenzaba a sentir nuevas emociones que nunca había sentido.

Estaba analizando el comportamiento de las personas que veía.

—¿Adónde se fue ese idiota?

Ya se tardó.

Einar llegó jadeando porque venía corriendo.

—Perdón por el retraso, es que me pasó un imprevisto en el camino.

—Entonces, ¿quieres ir a comer algo, maestro?

Y después te mostraré todo el lugar y cómo funcionan las cosas por aquí.

Kanec notó algo extraño en el comportamiento de Einar, pero no se lo dijo.

Fingió no notarlo.

Se fueron a un restaurante, pero primero Einar lo llevó a comprar ropa que se usaba en la actualidad.

Kanec salió del vestuario con un traje negro que le iba muy bien con su apariencia.

Con el traje puesto se veía elegante, como si fuera un empresario.

Después subieron a un bus para ir al restaurante.

Einar era el encargado de dar el recorrido como si fuera una guía turística, pero está buscando el momento adecuado para contarle lo que le había dicho Sören Dreve.

Así que llegaron al restaurante.

Pidieron un platillo sencillo, pero bien sabroso.

Cuando Kanec lo probó, su mirada lo dijo todo: estaba jugoso.

—Nunca había probado algo así antes.

Esto es muy bueno.

Einar vio la oportunidad perfecta.

Así que comenzó a contarle lo que le había dicho Sören.

Bajó la cabeza.

—Escucha, me encontré con un miembro de la organización y dijo que quiere que los visites.

—¿Qué estás haciendo?

Levanta la mirada.

¿Y qué pasó con eso de que te volverías fuerte para defenderte de ellos?

¿O me equivoco?

—Bueno, sí eso dije, pero verás… ahora tienen a mi hermana en la mira.

No sé qué le harán si no vas.

Aunque ahora me he vuelto un poco más fuerte… dudo mucho que pueda enfrentarme a ellos.

Einar había conseguido aumentar su fuerza, pero seguía siendo un humano común y corriente.

En cambio, los de la F.A.

eran humanos mejorados con la tecnología que tenían.

Podían modificar el ADN, lo que hacía que desbloquearan los límites humanos y, con sus entrenamientos, los hacía aún más superiores.

—De acuerdo.

Si así lo prefieren, les haré una visita.

Quiero ver qué tipo de personas son para que te causen tanto temor —dijo Kanec por curiosidad.

La F.A.

tenía un plan para capturar a Kanec y descubrir cómo funcionaba su poder y fuerza.

Einar llevó a su maestro a la base.

De camino, Kanec se puso la capa que usaba antes.

La base secreta de la organización se encontraba en un acantilado y estaba cubierta por un domo con holograma que ocultaba su campo de entrenamiento.

Pero donde se realizaban todas las investigaciones de prototipos y experimentos era subterráneo.

Einar ya conocía el camino y la entrada, así que entró primero.

Kanec esperó afuera del domo.

—Lo he traído tal como me lo dijiste —dijo Einar a Sören, quien ya lo estaba esperando y tenían la trampa lista para capturarlo.

—Sábia elección.

Sabía que lo harías a pesar de ser un maldito traidor —dijo Sören.

—Déjalo, el muchacho cumplió con su deber —interrumpió Roger Draven, el comandante en jefe.

Roger preguntó a Einar: —Bien, ¿dónde está?

Porque solo te veo a ti aquí.

—Él ya se encuentra aquí, señor Roger —le respondió Einar, que al mismo tiempo se comunicó a través de telepatía con Kanec.

Tras terminar de decir eso, Einar se dio la vuelta y salió de ahí porque si se quedaba más tiempo podría ocurrir algo.

Kanec apareció en frente de Roger y Sören… Rápidamente una presencia abrumadora inundó el lugar.

La presencia hacía que ellos comenzaran a temblar y sus ritmos cardíacos se aceleraran.

Las luces redujeron su iluminación, las alarmas de alerta se activaron.

La trampa que le pusieron se activó.

Kanec quedó encerrado en un cubo de vidrio blindado y gas para dormir llenó el interior del vidrio, pero eso no le afectaba a Kanec porque su cuerpo era muy resistente.

El cristal blindado se rompió.

Kanec salió y caminó tranquilamente hasta llegar ante el comandante en jefe.

Ellos estaban aterrorizados con la presencia de Kanec, pero como estaban bien equipados, habían preparado con anticipación paneles para absorber la energía, por si no funcionaba el gas.

Kanec se paró en medio de esos paneles.

Cuando se activaron, chispas comenzaron a salir y los paneles dejaron de funcionar.

Al ver eso, el comandante miró a Kanec.

Kanec, con esos ojos grises iluminando en las sombras.

El comandante, con miedo, pero intentando ser fuerte.

—Jajaja, gusto en conocerte.

A simple vista parece que solo eres una persona… ¿Tú qué dices, Sören?

—dijo el comandante, mientras sentía escalofríos que recorrían su cuerpo.

Sören también se hizo el valiente.

Kanec no hablaba, solo estaba parado mirándolos.

El comandante apretó los dientes, enfurecido por ser ignorado.

—¡Este maldito me está ignorando!

—parece que te está ignorando, comandante —dijo Sören.

—Oye, ¿por qué no hablas?

Estoy seguro de que me estás entendiendo.

—Creo que un simio como él no nos entiende —dijo Sören con miedo.

Kanec decidió hablar.

—Y ustedes, ¿son diferentes a los simios?

—respondió Kanec con un tono de voz grave y tenebroso.

Al escuchar la voz de Kanec, el comandante, que siempre había mirado a las personas por encima del hombro, por primera vez sintió que estaba siendo observado por alguien más.

Entre el pánico que sentía, preguntó: —¿Quién eres en realidad?

Kanec no supo que responde.

—¿Quién soy?

No lo sé.

Yo me he hecho esa misma pregunta —dijo Kanec y a la vez pensó.

—¿Quién soy yo?

¿Un humano, un monstruo, un demonio o simplemente alguien que se negó a morir y tuvo otra oportunidad?

El comandante vio que Kanec no tenía idea de quién era y cambió la pregunta: —Entonces, ¿de dónde eres y cuál es tu propósito aquí?

Kanec tampoco sabe por qué despertó en esta época.

—Cuando desperté me di cuenta de que ya estoy en esta época y no tengo nada que ver con esta gente —dijo Kanec.

Mientras estaban conversando, Kanec escuchó algo que se aproximaba a ellos.

¡TLK!

¡TLK!

¡TLK!

Sonidos de tacones se aproximaban.

Kanec miró hacia el lugar de donde venían las pisadas.

Llegó una mujer vestida de negro con lentes y un traje de laboratorio.

Era la doctora Evelyn Dreve.

Se acercó directamente a Kanec con una sonrisa perturbadora.

Agarró los brazos de Kanec y lamió sus labios.

Ella creía que acababa de encontrar un nuevo juguete.

—Vaya… estos sí que son brazos de hombre~ —dijo Evelyn con una voz seductora.

Resulta que ella tenía dos personalidades: cuando estaba emocionada se ponía así, y cuando estaba trabajando se ponía muy seria.

Kanec la apartó ligeramente.

Roger y Sören vieron que la doctora fue empuja, la doctora Evelyn sintió que la habían empujado fuerte.

—Oye, ¿acaso no sabes cómo tratar a una chica~?

Kacen con la mirada bien fría.

—Solo existe una persona que puede tocarme y esa no eres tú La doctora Evelyn, sin darse cuenta, ya estaba contra la pared.

Aun así, se le ocurrió decir: —Vaya, no pensé que eres capaz de lastimar a una bella dama.

Claro, tal vez por donde provienes no hay mujeres hermosas~.

Kanec puso su mano en el rostro de Evelyn.

—Y si te arranco la piel, ¿seguirías siendo hermosa…?

—No tiene caso seguir aquí.

Solo vine porque me dio curiosidad saber qué tipo de personas son, pero viéndolos, no son nada —dijo.

Dio la vuelta y se dirigió hacia la salida.

Esto enfureció a Sören.

—¿Quién te crees que eres para decirnos eso?

¡Te enseñaré de lo que somos capaces!

Con una gran velocidad se acercó por detrás de Kanec, agarró su capa y la estiró hacia atrás con gran fuerza.

La capa se desgarró.

Kanec se detuvo.

Miró hacia atrás sin girar el cuerpo y en su rostro puso una sonrisa confiada y peligrosa.

Los tres presentes sintieron un escalofrío recorriendo sus cuerpos.

—No se metan en mi camino.

No tengo intención de hacerles daño, pero si intentan entrometerse, los aniquilaré.

—Nací siendo nadie, pero nadie es como yo —con esas palabras dio una advertencia a la organización.

En frente los ojos del comándate, Kanec desapareció.

Se teletransportó hasta Einar, que se encontraba afuera del domo.

—el comandante en jefe murmuró.

—Kaiser… —¿Qué dijiste?

—preguntó Sören.

—El nombre Kaiser significa emperador.

Por el momento llamémoslo así ya que no nos dijo su nombre —contestó Roger Draven.

La doctora Evelyn estaba emocionada viendo su laptop.

El comandante la vio.

—¿Qué te tiene tan emocionada?

—Jajaja~ increíble… acabo de conseguir un buen resultado~.

Los paneles que instalamos en la pared para absorber su energía dejaron de funcionar en cuanto se activaron, pero antes de eso instalé unos escáneres y ahora tengo su estructura corporal.

Tendré que investigar este resultado que acabo de obtener.

La doctora Evelyn estaba desarrollando nuevos armamentos y también creando prototipos.

Pero para que fueran armas poderosas, necesitaban a Kanec.

Por eso le hicieron venir a su base.

Como el plan no tuvo éxito, decidieron utilizar el Jadineo, el trocito de piedra, para desarrollar los prototipos.

El Jadineo estaba relacionado un poco con el poder de Kanec.

Por eso al inicio, cuando él estaba a punto de despertar, se acumuló una inmensa cantidad de energía e hizo creer a la F.A.

que era un meteorito o un mineral aún no descubierto.

Antes de encontrar el Jadineo ya estaban construyendo un extractor nuclear para tener energía directamente de los electrones.

Pero era algo que requería mucho trabajo.

La F.A.

buscaba dominar y manipular a las personas más poderosas del planeta sin que se dieran cuenta.

Y un día el comandante se enteró de algo que salió en las redes: unos buceadores habían encontrado una roca que producía una gran cantidad de energía.

Pero tras el avance de la tecnología, la gente no lo creía y el comandante se interesó.

Mandó a Sören a traerla.

Una vez teniendo en sus manos, se sorprendieron de lo que era capaz de hacer el trocito de piedra del tamaño de un huevo.

Pero querían más de esa piedra o de dónde venía y así inició la investigación.

—No me digas que acabaste con todos ellos —dijo Einar.

Creyó que Kanec había acabado con la organización.

—No, pero les dejé bien claro que no se interpusieran en mi camino.

Einar tragó saliva.

—Ya veo… ¿y ahora qué harás?

¿Te convertirás en un héroe para salvar el mundo de los criminales?

—¿Salvar a quiénes?

Este mundo no merece ser salvado —Kanec no tenía intención de salvar al mundo que ya estaba perdido en la desgracia.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo