Renegade: Beyond Divinity / Renegado: Más Allá de la Divinidad - Capítulo 6
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6: Capítulo 5.
6: Capítulo 5.
Kanec miró a Einar, quien estaba en el suelo aplastado por la gravedad.
Pero ese lugar funcionaba según lo que Kanec deseara.
Bajó la intensidad y la igualó a la de la Tierra.
Mientras caminaban, Kanec le explicaba todo sobre el lugar a Einar.
—Esta dimensión está bajo mi dominio.
Es una copia exacta de la Tierra tal como era antes… Además, es más resistente que la Tierra.
Si recibe un impacto, se restaura sola.
—Entonces, ¿con qué empezamos primero?
—preguntó Einar.
Kanec le respondió: —Seré sincero contigo.
No sé cómo enseñarte a entrenar, pero te explicaré algunas bases para empezar.
Se detuvieron en medio de un campo abierto y completamente plano.
Desde ahí solo se podía ver el horizonte a lo lejos.
Entonces Kanec procedió a explicar cómo desbloquear la fuerza que tiene cada persona.
Pero antes de empezar, Einar le preguntó a Kanec: —¿Puedo saber tu nombre?
Kanec, desde que tiene memoria, las personas lo habían llamado de diferentes nombres cada vez que lo veían.
Tras la pregunta de Einar, se quedó quieto y un recuerdo le llegó a la mente: cuando todavía tenía a sus padres y él apenas era un niño de 3 años.
Pudo recordar las palabras de su madre y, en esa voz, recordó su verdadero nombre.
—Kanec… —¿Kanec?
¿En serio así te llamas?
—Sí, lo había olvidado.
Bien, ahora que ya lo sabes, ¿cuál es el tuyo?
—Yo me llamo Einar Belov y tengo una hermana que se llama Ayla.
Se sentaron en el suelo con las rodillas flexionadas.
Un poco más adelante había un árbol de tamaño medio.
Kanec, explicándole a Einar, dijo: —Para ser más fuerte, primero necesitas conseguir un cuerpo capaz de soportar todo el poder que te rodea.
Es decir, controlar la energía, ya sea de tu cuerpo o utilizar la de otros.
¿Ves ese árbol de allá?
Extendió su mano hacia el árbol mientras permanecía sentado y relajado.
Unas gotas de energía salieron, como burbujas de jabón.
—Como lo estás viendo, esto es la energía vital de la planta.
La acumuló hasta convertirla en una esfera y la introdujo en el cuerpo de Einar.
—¿Cómo te sientes ahora?
—Guau… Me siento con mucha energía… Esto es increíble.
—Esa es la energía vital y la extraje del árbol.
Pero ahora mira esto, qué pasa si utilizamos toda la energía de la materia.
Kanec nuevamente dirigió su mano hacia el árbol y cerró su puño.
El árbol se convirtió en pequeñas partículas brillantes, pero esta vez no lo introdujo a Einar, porque su cuerpo no lo soportaría.
—Creo que ya entendiste.
Ahora comienza el entrenamiento físico.
Kanec le preguntó qué tipo de entrenamientos había realizado y Einar le respondió que había entrenado como cualquier humano, de todo tipo de ejercicios que se realizan en un gimnasio.
Kanec, al saber eso, le dijo: —Bien, entrenarás solo con lo que sabes hasta ahora.
Haz todo lo que sabes durante todo el día.
Estaré aquí guiándote.
Einar comenzó con las flexiones, pero al llegar a la repetición 68 se cayó al suelo.
Kanec, al verlo, se agachó, agarró el cabello de Einar y lo miró a los ojos.
—Hazlo bien… y no estoy para juegos.
Einar estuvo entrenando y repitiendo todos los ejercicios que sabía.
Quedó completamente agotado, sin energía para caminar.
Nunca había entrenado con esa intensidad y quedó inconsciente en unos minutos.
Cuando despertó, Kanec no estaba y ya era de noche.
El viento soplaba, la temperatura había bajado.
No había comido ni bebido agua durante su entrenamiento.
Se arrastró para ir hasta la cabaña, pero estaba a millas de distancia.
El lugar era inmenso.
Estuvo arrastrándose sin saber que se había perdido.
La helada noche, el hambre y el cansancio hicieron que su cuerpo dejara de responder, pero recordó que estaba haciendo eso por su hermanita y siguió arrastrándose hasta llegar a un río.
Cuando se dio cuenta, ya había amanecido.
Pero con dolor en todo el cuerpo.
De la nada estaba otra vez en el mismo lugar donde comenzó a entrenar y Kanec estaba ahí.
Einar, con la voz seca, le dijo a Kanec mientras estaba en el suelo: —No puedo moverme y también tengo fiebre.
Kanec respondió: —Apenas es el segundo día.
Aún no ha empezado el verdadero entrenamiento.
Pero por la época en que naciste, creo que eso es mucho para un humano.
Te dejaré descansar y cuando regrese continuamos.
Y así continuó el entrenamiento de Einar.
Pasaron los meses, y Einar consiguió una fuerza sobrehumana.
Ahora le tocaba aprender a dominar la energía del “Kin”.
Encima de un monte se sentaron sobre el suelo.
—Hoy te toca aprender a conectarte con la naturaleza —dijo Kanec—.
Cierra los ojos y siente todo lo que te rodea.
Siente la respiración de las plantas, cómo la tierra gira, la caída del agua.
Si logras sentirlo, lograrás dominar la energía del “Kin” y esto aumentará drásticamente tu fuerza.
También podrás activar la telepatía y la energía.
A Einar le costaba trabajo hacer eso.
Para ayudarlo, Kanec, quien controlaba esa dimensión, levantó su mano como si diera una orden a la tierra.
¡Bloom!!!
¡TEMBLOR!!!
Un enorme muro de roca emergió.
Einar quedó asombrado y tras un parpadeo ya estaban en la cima del muro, de un inmenso tamaño con forma circular.
Piedras puntiagudas se encontraban adentro.
Kanec empujó a Einar hacia adentro.
Einar quedó colgado en la pared a mitad del muro.
—¿¡Qué estás haciendo!?
—gritó con fuerza, pero a Kanec le daba igual—.
Aquí aprenderás a controlar tu energía y también te ayudará a reflexionar.
Tú decides qué hacer.
Si te rindes, morirás.
Las piedras puntiagudas y filosas te atravesarán.
Si no quieres… resiste y vivirás.
Si logras salir de aquí, ya no serás lo mismo.
Einar estuvo colgado de ahí, sosteniéndose a la pared con ambas manos.
Adentro de esa muralla había una gravedad que iba aumentando poco a poco.
La fuerza que había conseguido Einar no funcionaba para salir debido a la gravedad que lo jalaba hacia abajo.
Comenzó a alucinar, recordando todo lo que había vivido.
Pasaron los días y continuó resistiendo.
Kanec estaba al otro lado vigilando la muralla desde abajo, centrado en posición de meditación, con las rodillas dobladas y el cuerpo relajado.
Einar comenzó por primera vez a despertar un poder dentro de él y pudo sentir el “Kin”.
Se encontraba frustrado, lleno de ira.
Se soltó, cayó, pero antes de que se tocara con las afiladas piedras, en el aire dio un golpe a la pared.
¡Boom!!!
La muralla de roca se partió en dos.
Einar, como un relámpago, venía en el aire directo a Kanec con los puños bien apretados.
¡Bloom!!!
Kanec, bien relajado, pero sintió que venía un ataque hacia él y lo esquivó el golpe y Einar, lleno de ira, impactó en el suelo.
Rápidamente se levantó y se lanzó otra vez a contraatacar, pero justo antes del golpe Kanec paralizó a Einar, haciéndolo calmar.
—Bien hecho… superaste la prueba.
Einar frustrado y con insistencia de Kanec se calmó.
—¿Qué?
¿Dices que se acabó?
Kanec lo soltó.
Pero cuando Einar se calmó se dio cuenta de que se había desconectado con el “Kin” y no sabía cómo volver a acceder.
Kanec le dijo: —No te preocupes, a mí también me costó trabajo controlarlo.
Solo recuerda cómo lo hiciste y lo harás otra vez.
Ahora estás por encima de cualquier humano.
Einar, impaciente, le dijo: —Ahora que ya acabé mi entrenamiento, me gustaría que me demostraras tu fuerza.
—Está bien.
Veamos si puedes seguirme el paso.
Einar lanzó el primer golpe.
Kanec lo recibió como si nada.
Einar no paraba de lanzar golpes.
Kanec esquivaba y lanzaba su primer golpe hacia Einar, quien caía al suelo rápidamente y se levantaba.
Pasó una hora así.
Einar parecía agotado debido a que había estado colgado en la pared durante días.
Se detuvieron, pero el daño que causaron sobre el pedazo de tierra ya se había restaurado.
—Muchas gracias, maestro… —dijo Einar a Kanec.
—No tienes por qué agradecer.
Lo lograste por ti mismo —dijo Kanec a través de telepatía.
Einar se dio cuenta de que ahora podía usar telepatía, pero no se emocionó por nada.
Entonces pensó mientras caminaban hacia la cabaña: —Qué extraño, por alguna razón me siento totalmente diferente.
Exhaló suavemente.
—Ahora puedo enfrentarme a cualquier amenaza.
Llegaron a la cabaña y Kanec le dijo a Einar que hiciera una fogata.
Él salió a través del portal.
Cuando regresó llevaba un venado.
Einar ya había encendido el fuego.
Los dos asaron el venado y comieron.
Mientras comían, Einar preguntó: —¿Cuántos meses han pasado?
Siento que ya había estado aquí bastante tiempo.
—No, el tiempo aquí es diferente.
Si lo comparamos con la Tierra, solo han pasado como unos 30 días más o menos —respondió Kanec.
—¿¡Qué!?
¿Es una broma?
Pensé que ya había pasado más de un año.
—Así es.
Puedo hacer que el tiempo vaya más rápido o más lento, ya que esta dimensión me pertenece.
Terminaron de comer y Einar tomó su teléfono e intentó encenderlo, pero estaba apagado.
Estaba listo para regresar a Innova.
También quería volver a ver a su hermana y explicarle todo lo que había hecho en esa dimensión.
—¿Cómo puedo salir de aquí para regresar a Innova?
—preguntó Einar.
Kanec respondió: —Intenta sentir la barrera que separa esta dimensión con la Tierra.
Extiende tu mano.
Einar, con duda, puso su mano en el aire y apareció una pared dimensional.
Kanec le dijo que intentara abrirlo y lo hizo.
El portal apareció.
Los dos salieron y llegaron a los bosques de Innova.
Mientras caminaban entre los bosques rumbo a la ciudad, Einar le dijo a Kanec que necesitaría ropa si se quedaba un tiempo en la Ciudad de Innova.
—Oye… ¿qué tan fuerte eres?
—No sé cómo decirte, pero aún desconozco el origen de mi fuerza.
—Si te llegaras a enfrentar a alguien más fuerte que tú o alguien que supera sus límites y se hace más fuerte, ¿qué harás?
—No siempre he sido el más fuerte y también hay personas de otras dimensiones que me superan por mucho.
Eso lo sé cuando me conecté con la materia al crear la otra dimensión.
Pero si siguen siendo humanos o tienen una parte orgánica, no veo cuál es el problema… Después de caminar un rato.
Llegaron a la ciudad y Einar dejó a su maestro en el parque y le dijo que lo esperara ahí, mientras él se fue de camino a su casa.
Mientras iba de camino, por accidente se topó con la persona menos esperada: Sören Dreve, la misma persona quien lo reclutó.
Einar no le tuvo miedo e hizo como si no lo viera.
Sören, con duda… porque Einar era muy diferente en aspecto físico.
Era irreconocible, pero Sören era demasiado astuto.
En ese momento hizo un cálculo mental de que había una probabilidad de que Einar siguiera con vida y decidió preguntar.
—¿Adónde vas?
¿A ver a tu hermanita…?
Einar se detuvo y miró a Sören.
—Investigué algo sobre ti y pensé que habías muerto, pero al parecer me había equivocado.
—Si le haces algo a ella, te las verás conmigo —dijo Einar muy molesto.
A pesar de lo fuerte que era, aún le quedaba una parte vulnerable: su hermana.
Creyó que la F.A.
ya tenían a su hermana.
No hizo nada más que escuchar y responder todas las preguntas de Sören.
Al terminar de responder todo lo que vio en ese cráter y también decirle que se encontró con Kanec, Sören tuvo un plan.
—Si no quieres que tu querida hermanita salga lastimada, tienes que llevar a ese sujeto a la base.
Ah, y otra cosa: si no lo haces, no te arrepentirás después.
Sören se fue.
Einar estaba un poco frustrado porque la F.A.
ya se había delatado antes de que pudiera hacer algo.
Le faltaba poco para llegar a su casa, pero decidió regresar y escuchó un grito.
—¡Oye, Einar!
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