Sapphire Utopia α - Capítulo 33
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Capítulo 33: Remorus, La Isla Abandonada Parte IV
Aoto estaba levantándose del suelo, viendo algo borroso nota como Leo esta encima de la maquina Cassiel. Leo estaba tratando de sostenerse de la maquina mientras caen en los portales de abajo y arriba.
—¡Aoto! —Grita Leo antes de que la maquina lo agarre del brazo y lo lance hacia el suelo donde estaba recién levantando el ojiazul.
—¡Te dije que fueras prudente imbécil! —Grito Aoto con enojo, dándole un golpe en la nuca. Leoren solo deja salir un quejido.
—Estamos contra una maquina oxidada, la mayoría de las cosas oxidadas ya no sirven —Respondió el de ojos dorados con una molestia clara, eso fue hasta que la maquina haría una lanza de luz que impacto al lado de ellos. Aoto logro rodar para evitar el daño, y Leo salió ligeramente herido en su mejilla gracias a unos escombros que salieron volando.
Cassiel se enfocó en el de cabello castaño, y este al darse cuenta se levantó del suelo, empezando a correr por los anillos que tiene la estructura. La máquina sigue arrojando sus proyectiles en dirección a Aoto, el cual solo puede mantener el ritmo.
Esto es malo, ¿¡No estaba centrado en Leo!?
Aoto esquivo por muy poco una lanza que iba directo a su brazo derecho, y en ese pequeño momento el libero energía pura suficiente para formar un escudo para protegerse.
—Se enfoca en mi ahora… Ya ha hecho eso dos veces, primero se enfocó en mí, y luego en Leo… Sera que- —El escudo se rompe, y el de alas azules estaba a nada de lanzar otro ataque. Aoto pensando de forma rápida decide lanzarse del anillo subiéndose en la baranda y saltando, empezando a caer en la estructura aparentemente infinita gracias al bucle de los portales.
Mientras el ojiazul cae, activa su poder nuevamente, formándose energía pura desde sus rodillas hasta los pies. De un momento a otro la maquina estaría frente a él, y Aoto en respuesta lo usa para impulsarse, pateándolo y volviendo a un terreno seguro.
—Leoren, tuve una idea. Hasta donde logro observar, la maquina está programada para solo tener un único objetivo… —Comento el joven mientras ve como la maquina los observa fijamente.
—Entonces lo más efectivo es que alguno de los dos vaya de carnada, ¿cierto? —Mientras estaba despistado, Cassiel ataco con un tajo de luz, pero el de cabellera blanquecina reaccionaria a tiempo, esquivando el ataque.
Leoren sonríe con emoción, empezó a tomar algo de distancia con la máquina, la cual ya había puesto ojo en él. La máquina mando otra lanza en dirección a Leo, y el de ojos dorados está preparado, viendo como aparece esa barra de ratio frente a la lanza. El circulo quedo en el centro del ataque, y con bastante fuerza, el ataque le es reflejado a la máquina, dañando el hombro de esta.
Aoto decide atraer a la máquina, tomando un escombro e impactándolo contra el rostro de la máquina. El plan de Aoto fue efectivo puesto que la maquina ahora está centrado en el y así inicia nuevamente la persecución.
—¡Eres lento! —Grito el de ojos azules mientras empezó a correr con todo en los 3 anillos que hay en toda la estructura. La máquina lanzo un rayo de luz al pasillo donde estaba corriendo Aoto, haciendo que cayera. El joven rápidamente se agarró de la baranda del anillo inferior.
Cuando el de cabello castaño logro recomponerse, es sorprendido por Cassiel, el cual había acortado distancia y estuvo a nada de atravesar a Aoto con una espada. Luego del chico evadir el ataque, el crea un cuchillo de energía pura de forma rápida, empezando a tener una pelea mano a mano.
Cassiel da una estocada al plexo solar de Aoto, pero este mismo logro desviar la espada con su cuchillo. Mientras la maquina avanza, el ojiazul retrocede, raspones entre ambas armas están presentes, y uno de los ataques es fructífero, causando un corte en el rostro de Aoto y dejando sin espada a la máquina.
En ese momento de despiste, Aoto aprovecha y agarra a la máquina de las piernas, lanzándolo fuera del anillo y gritando
—¡Ahora! — Leo estaba en el anillo superior, lanzándose desde ahí para caer encima de la máquina. Esta misma reacciona, usando un rayo de luz de potencia reducida gracias al desgate de energía. Leo usaría energía pura para cubrir su puño y recibir el impacto ahí. Leoren caería encima del abdomen de la máquina, y formando una espada pequeña, empezaría a darle golpes en la cabeza con el mango de está destruyendo la cabeza de la máquina.
Tres golpes certeros fueron suficientes para destruir la cabeza de la máquina, y este usa el cuerpo de la máquina para impulsarse al darle una patada muy fuerte. Este cae en la zona segura de la estructura y Aoto se le acerca corriendo. Antes de que el ojiazul pudiera decir algo, la maquina desaparece por el mismo rayo de luz que lo invoco.
—… Lo logramos —Sonríe Leo mientras se acuesta en el suelo cansado. Aoto también ríe un poco para liberar algo del estrés.
—Si… Me pregunto que sigue —Dice Aoto mientras ahora estaba poniéndose una curita en el corte que tiene en su nariz, y también atendiendo las heridas que obtuvo Leoren.
Mientras los dos están más serenos, por la misma puerta en la que habían entrado a la sala, se volvió a abrir, pero esta vez para llevarlos a otro lugar. Los dos empezaron a caminar juntos puesto que les empezó a dar un poquito de miedo estar solos. Al entrar, se encontraron con el interior de una torre cilíndrica. Estructuras de madera vieja sobresalían de las paredes agrietadas por el tiempo, sostenidas por ménsulas, formando pequeños puntos de apoyo. Sobre ellas, varias puertas se alineaban a distintas alturas. En lo alto, una escotilla destacaba en el techo, marcada con tres runas en forma de delta.
—Vaya, vaya… —murmuró Leo—. Esto será, cuanto menos, interesante.
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