Sistema cultista en marvel - Capítulo 407
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Capítulo 407: Capitulo 408: consigue profesores Parte 3
Victor se frotó la barbilla en ese momento.
–Esto es algo raro.
Dijo, mientras pinchaba el mapa que tenía en la mano, el cual le señalaba el camino demoniaco que parećia haber sido trazado.
–¿Raro? ¿Qué cosa?
Emilia se asomó a su lado, parándose un poco de puntillas para mirar el mapa en la mano de Victor.
Este fue amable y se encojió un poco, señalando el mapa.
–Si, mira aquí, se supone que los trazos de energía oscura o demoniaca, deberían ir directo a este grupo de departamentos, pero aquí en este otro lado, se encuentra un punto en movimiento.
Emilia levantó una ceja.
–No será que tal vez salió de su casa.
Victor asintió.
–Eso fue lo que pensé, pero mira esto de aquí, ¿No dices que esta energía es energía divina? Según los datos, son muy similares.
En el mapa, en un lugar que parecía ser una especie de zona apartamental oculta, habían dos puntos en movimiento y que se movían serca.
Emilia entrecerró sus ojos, cuando apretó los puños.
–Eso debe ser.
Victor la miró con duda.
Ella explicó.
–En realidad, antes de viajar hasta aquí, había un ompañero que tal vez terminó en este lugar.
Victor levantó una ceja.
–¿Era ese Orba meyer?
Emilia asintió.
–Un Obispo de la iglesia. Un compañeroconfiable que peleó en esa gran guerra contra los demonios, su carácter está garantizado.
Emilia parecía muy seria.
–Tenemos que ir a ver, es posible que se haya encontrado con ese rey demonio y estén peleando. En este mundo sin magia, no se qué podría suceder.
Victor asintió sin problemas, cuando rebisó su mapa con cuidado y apuntó en una dirección.
Era una pena no haber estado ahí antes, ya que no pudo abrir un portal directamente en ese lugar, así que solo podían avanzar a pie.
Estaban denuevo en la azotea donde Victor había aparecido.
Entonces, con un paso, Victor casi saltaba hacia ese lugar.
Sin embargo, depronto se detuvo cuando miró a Emilia, que se quedaba en su lugar en silencio.
Ella lo miró con un poco de vergüenza y entonces levantó un dedo.
–Este, me esperas un minuto?
Así, Victor miró como Emilia se arrodillaba, juntaba las manos y agachaba la cabeza, en una pose de oración estándar.
Victor se quedó sin palabras.
–¿Qué estás haciendo?
Emilia abrió sus ojos y dijo seriamente.
–Me quedé sin poder hace un momento, necesito recargar un poco.
Victor ya no sabía que decir.
Suspirando, se quejó.
–¿Qué clase de auto propulsado por combustible eres? Te quedas sin energía y te detienes.
La ceja d Emilia se contrajo, abrió un ojo y miró a Victor con un poco de reproche.
–En mi mundo, las únicas criaturas que tienen magia infinita, son los dragones, sus corazones son hornos mágicos naturales que son tesoros únicos. Nosotros somos humanos normales sin magia.
Victor levantó una ceja y se apuntó al pecho.
–¿Me acabas de decir criatura anormal?
Emilia cerró sus ojos, siguiendo con su oración, pero su silencio parecía decir mucho.
Victor sonrió, negando con la cabeza.
Se asercó mientras sacaba una pequeña canica transparente.
–Ten, prueba con esto.
Emilia abrió los ojos y atrapó lo que le habían arrojado, cuando sostuvo el pequeño artículo tan diminuto como una lágrima solidificada entre sus dedos.
En la oscuridad de la noche, solamente el cartél al lado de la calle que anunciaba algún perfume famoso fue lo que iluminaba la gota.
–¿Qué es esta joya? Parece vidrio.
Victor asintió.
–Un artículo único de mi ciudad. Un cristal energético. Es una cristalisación de energía estable, sin atributos, pero puede simular la energía que se le es imbuida. Energía sinética, electrica, mágica.
–¿Sagrada?
completó Emilia.
Victor asintió con algo de duda.
–Es posible, solo intenta, si no funciona, arrójalo hacia mi y me aré cargo de cualquier cosa si explota.
Emilia dudó por un momento, pero luego asintió.
Después de todo, ¿qué podía perder?
Ella apretó el cristal en su mano, y entonces,su cuerpo comenzó a cambiar. Una energía extraña y cálida la envolvió, su cabello se tornó plateado y su cuerpo se llenó de poder, sin embargo, este poco de energía no duró mucho y su cabello comenzó a volver al tono rojizo anterior. Pero ella no desperdició ese corto tiempo, cuando introdujo su energía en el cristal diminuto en su mano.
Una brisna de energía dorada, que fue absorvida por el cristal.
Entonces, este lo absorvió con avidez, cuando comenzó a brillar con fuerza.
–¡Ah! ¡Lo siento!
Dijo Emilia, cuando el pequeño cristal se alborotó y entonces, explotó con una energía suave.
Emilia se llenó de energía y su cabello volvió al tono plateado, mientras que el resto de energía, fue expulsada en un rayo dorado que Victor interceptó y arrojó al cielo lejano.
Emilia abrió sus ojos, que se habían vuelto de un color dorado.
Victor preguntó.
–¿Qué tal?
Emilia asintió.
–Es bueno, realmente funcionó.
La alegría pasó por su rostro, pero luego frunció el ceño.
–Pero, esto.. apenas podría durar me un minuto, siento que solo pude absorber la mitad de ese cristal, lo demás era energía volátil imposible de tomar.
Victor se encogió de hombros y sacó un cristal tan grande como un coco.
–No importa, lo importante es que funcionó la prueba, ahora vamos con lo real.
Emilia abrió mucho sus ojos, solo calculando la cantidad de energía que debería haber en un cristal como este.
Ella no pudo evitar pensar en qué clase de ciudad monstruosa vivía Victor, para tener estas cosas a su gusto y alcance.
Ella no dudó, cuando dijo.
–Te lo pagaré.
–Seŕa bueno si trabajas para mi.
Emilia no dijo nada, cuando tocó el cristal ofrecido ante ella.
Un color dorado iluminó la asotea. Ella cristal era como una gran bombilla, con la mitad de energía llendo a Emilia y la otra parte, siendo absorvida por Victor, directo en su guantelete.
Siempre era necesario obtener algo de energía nueva.
Tras unos segundos, el cristal se dispersó cuando su energía se agotó y Emilia en su lugar, parecía muy enérgica.
Apretó los puños y asintió.
–Perfecto, vuelvo a sentirme en mi mejor forma.
Victor suspiró, cuando preguntó.
–En tu mejor forma, ¿Cuanto tiempo podrías durar peleando?
Emilia lo pensó un poco y dijo.
–Unas seis horas a toda potencia, una semana o un mes en mi estado base. Si no uso nada de magia, se almacenará por mucho mas tiempo.
Victor asintió.
–Realmente eres un auto propulsado por combustible mágico.
Emilia lo miró, depronto con ganas de golpearlo en la cara.
———-
Ambos se movieron a gran velocidad sobre los tejados.
Sus figuras se difuminaban con las sombras y eran prácticamente imperceptibles ante las cámaras de vigilancia y sobre todo el ojo humano.
Viajar por media ciudad, les tomó un par de minutos, cuando llegaron serca de un parque en un vecindario algo viejo.
Ambos se detuvieron, ocultos entre las sombras de un rascacielos.
Emilia miró con cuidado alrededor, buscando rastros de alguna pelea o una barrera de ocultación.
Sin embargo, tras buscar bastante, no encontraron nada raro, simplemente un parque común, con algunos departamentos al lado y los transeúntes comúnes de una gran ciudad como japón.
Victor miró en una esquina a un tipo raro en gabardina que seguía a una oficinista de expreción asustada, pero no había en absoluto nada como algo aterrador.
Emilia tambien lo vió y casi salta.
Victor recordó cuando esta chica pensó que él era una especie de acosador de niñas y lo atacó.
Era bastante impulsiva y tenía una mentalidad Justiciera.
Victor la detuvo antes de que se lanzara.
¿Qué haces? ¿No vez que ese tipo parece raro?
Victor asintió.
–Lo se, pero uno no puede andar por ahí y noqueando gente con una espada, ¿Sabes?
Emilia preguntó.
–¿Entonces que hacer?
Victor levantó la barbilla.
–Simple, que algo mas lo golpee.
–¿A que te refi-
Emilia iba a preguntar lo que Victor queŕia hacer, pero entonces, este se agachó, tomó una botella de cristal que algún tipo borracho abandonó en este lugar y luego lo lanzó con fuerza.
El sonido de la botella volando, fue sonoro, un ligero silvido del aire golpeando con la boquilla, sonó como si fuese un misil que atravesaba el viento.
Victor miró su lanzamiento, cuando asintió.
–Solo hay que calcular el ángulo, su velocidad de movimiento el viento , y si es que puede sobrevivir al impacto.. yo creo que si.
Justo cuando terminó de decirlo, un estallido de cristales rotos golpeando un cráneo resonó.
–¡Kyaa!
La mujer oficinista soltó un grito potente, cuando salió corriendo sin dudar, sintiendo que el acosador que la seguía, tal vez se había vuelto loco. No sabía que el tipo ese había caído inconciente, con la cabeza sangrando y estaba tirado en el suelo, entre pedazos de vidrio y sangre.
Emilia miró eso, quedándose sin palabras.
Con algo de duda, preguntó.
–Sigue, ¿Sigue vivo?
Victor asintió, sacudiéndose las manos ante su gran tiro.
–Si, este tipo de personas son difíciles de matar. Aunque tal vez no recuerde lo que pasó… Tal vez amanezca pensando que es hora de regresar a la escuela secundaria.
La comisura de la boca de Emilia se contrajo.
¿Eso significa que perdería la memoria?
Emilia estuvo conflictiba entre si eso era algo bueno o malo, pero tras recordar que desde su llegada aquí, ya había sido acosada un par de veces y había visto otras cuantas mas hacia otras mujeres, prefirió dejarlo de lado.
No estaba muerto y eso era suficiente para él.
En ese mismo momento, el mapa de Victor sonó un par de veces.
En los departamentos sercanos al incidente, una figura envuelta en una gabardina 80% similar al acosador, salió a mirar lo que sucedía.
Estaba lejos, pero para Emilia y Victor, fue bastante claro.
Un tipo calvo y algo viejo, que se asomó desde una esquina y al ver que solo era un tipo tirado, regresó a un departamento pequeño.
–¡Ah! ¡Ese es Orba!
Emilia dijo, con un desteyo de felicidad apareciendo en su mirada. Ella casi quiso saltar y gritar para llamar su atención, pero Victor la detuvo de nuevo.
–Oye, espera ahí un momento, ¿No notaste la extrañeza?
Emilia parpadeó, mirándolo confundida.
–¿Qué cosa rara?
Victor apuntó al tipo tirado.
–Quiero decir, eres una supuesta santa y todo eso.. si te encuentras derrepente con un sujeto tirado en la calle y desmayado, ¿No verías lo que pasa e intentarías ayudar?
Emilia parpadeó varias veces, depronto dándose cuenta. Pero ella continuó.
–Es cierto, pero, ¿Tal vez no tiene magia ahora y no quiere mostrarse?
Victor negó con la cabeza.
–Aun así, te asercarías a ayudar, ¿No? Aparte, mira esto.
Emilia siguió la mirada de Victor, donde se mostŕo el mapa aumentado.
En este, la pantalla mostŕo a dos puntos, uno dorado y el otro negro, estando serca el uno del otro, pero evidentemente, no estaban peleando. La apariencia era ese departamento y era muy claro que estaba bastante silencioso.
Emilia miró esto y dudó.
–Tal vez, ¿Orba atrapó al demonio?
Victor sonrió.
–O tal vez, hay una sorpresa ahí. Joven heroina, ¿Te interesaría explorar?
Esto se acabará rapido, así que comenten!
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