Sistema Superhumano Más Fuerte - Capítulo 316
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Capítulo 316: El Tejón Melero
Mark suspiró para sus adentros al oír a Tina decir eso. Ya sabía que Tina no era el tipo de persona que aceptaba un «no» por respuesta y que sería un infierno hacerla retroceder, así que decidió ignorar sus payasadas tanto como fuera posible. Mark le echó un vistazo a Arit y vio que seguía fulminando a Tina con la mirada. Dejó caer la cuchara antes de darle un papirotazo en la frente.
—¡Ay!
Arit se sujetó la frente, dolorida, y fulminó a Mark con la mirada. Mark le sonrió antes de volver a coger la cuchara y apuntarla con ella mientras le decía que se relajara. Le preguntó si estaba bien y Arit se limitó a encogerse de hombros antes de volverse hacia su propia comida. No estaba nada contenta, y Mark podía entender por qué.
Tina era un grano en el culo para todo el mundo, pero debía de ser aún peor para Arit, ya que Tina siempre estaba colgada de él. Mark sabía que Arit estaba obsesionada con él, así que no acabaría bien si la llevaban al límite y terminaba haciendo algo que los dejara en evidencia. Mark necesitaba hablar con ella y asegurarse de que no hiciera ninguna locura mientras Tina y Turner estuvieran en el instituto. Si intentaba algo, no acabaría igual que con Francis y Esmeralda. Las cosas serían mucho más difíciles.
—¡Hola, mi nombre es Kevin, pero puedes llamarme Ken! ¡Mis amigos y yo estábamos pensando en ir a comer algo juntos y nos preguntábamos si querías unirte a nosotros!
Se dice que en todo entorno existe al menos un organismo que no posee depredadores naturales. Este organismo ha vivido en la cima de su propia cadena alimenticia durante tanto tiempo que ya no posee el miedo natural a los depredadores que la mayoría de las demás criaturas sí poseen. En las salvajes sabanas, el organismo que posee este rasgo es el Tejón Melero.
El Tejón Melero era un animal tan pequeño como un mapache, ¡pero ese cabrón tenía los cojones de un puto dinosaurio! ¡Su audacia natural le permitía plantarle cara sin miedo a leones, guepardos e incluso a caimanes, morderles la cola, buscarles las cosquillas y luego abofetearlos antes de marcharse como si nada solo porque le daba la gana!
Mark observó a NPC Kent de pie frente al asiento de Tina con una amplia y amable sonrisa, ¡y Mark supo que, en este instituto, NPC Kent tenía que ser la personificación del mismísimo Tejón Melero! Si no lo era, ¡no había forma de que el idiota tuviera el valor necesario para acercarse a una superhumana de clase S y decir algo tan estúpido! ¡Sobre todo después de todo lo que había pasado con Tina esa misma mañana!
«NPC Kent es mucho más valiente de lo que pensaba».
Mark todavía recordaba cómo NPC Kent se le había acercado para hablarle después de que su identidad fuera revelada, y Mark pensó que solo había sido algo impulsivo. Pero parece que NPC Kent no solo estaba probando suerte; simplemente era así. Era alguien que no tenía miedo de acercarse a una persona tan loca como Tina para invitarla a comer.
Tina levantó la vista hacia el chico rubio que estaba de pie frente a su asiento con una expresión vacía. Incluso alguien tan loca como Tina sabía lo demencial que era aquello. Era como si a un león en la selva se le acercara de repente y sin miedo un tejón melero. ¡Ni el propio león sabría qué hacer al principio!
Tina frunció el ceño antes de hablar por fin.
—¡Jaah~! ¿De qué coño estás hablando?
NPC Kent parpadeó, sorprendido por la grosera respuesta, antes de recuperar la sonrisa. Esta vez, había un ligero nerviosismo en su tono, pues se daba cuenta de que iba a ser muy difícil hablar con Tina.
—Bu-bueno, solo nos preguntábamos si querías unirte a nosotros para…
—Estoy ocupada ahora mismo, así que ¿por qué no os vais a la mierda tú y tus amigos? A no ser que quieras pelear conmigo, entonces ni se te…
Tina interrumpió a NPC Kent antes de que pudiera terminar la frase, y estaba a punto de agredirlo verbalmente y mandarlo a llorar a un rincón cuando también fue interrumpida por alguien.
—En realidad, no es tan mala idea.
Turner apareció de repente por un lado, y tanto NPC Kent como Tina se giraron hacia él. Tina fulminó con la mirada a su hermano y Turner se limitó a sonreírle amablemente a NPC Kent.
—Verás, somos nuevos, así que estaría bien hablar con los otros estudiantes y conoceros a todos. ¿Qué me dices, Tina? Hagámoslo.
—Preferiría comerme mi propio zapato.
Turner se acercó a Tina y se inclinó para hablarle en duros susurros antes de que fuera demasiado lejos. Nadie en la clase podía oír lo que decían, pero Mark fue capaz de captar algo gracias a su oído mejorado.
—Tenemos que investigar a los estudiantes, así que deberíamos mezclarnos con ellos. Recuerda que hemos venido aquí por un trabajo.
—Me importa una mierda. Quiero quedarme aquí con Mark. Puedo investigar desde aquí mismo.
Turner apretó los dientes, furioso con su hermana.
—O vienes conmigo, o le cuento esto a Luna.
Los ojos de Tina mostraron un atisbo de miedo por un momento antes de fulminar a Turner con rabia. Fue un golpe bajo y Turner sabía que Tina se la devolvería más tarde, pero tenía que hacerlo. Tina era impredecible y nunca estaba de acuerdo con nada de lo que él decía, así que no le importaba recurrir a tácticas tan rastreras para hacerla entrar en razón.
Luna era la que supervisaba esta investigación, y tanto a Tina como a Turner se les advirtió antes de empezar que tendrían que responder ante ella si se enteraba de que hacían cualquier cosa que no fuera para ayudar a encontrar al asesino. Y como Luna era una de las pocas personas a las que Tina siempre tenía cuidado de no ofender, Turner sabía que ella se metería en un lío muy gordo si Luna descubría que se negaba a investigar.
Tina chasqueó la lengua.
—Eres una puta rata y me las pagarás por esto. Cuando te despiertes con cien cucarachas en la cama, que sepas que tú te lo has buscado.
A Turner le dio un escalofrío al sentir que se le ponía la piel de gallina. Conociendo el percal de Tina, Turner sabía que era capaz de algo tan atroz. ¿Sabía que le aterrorizaban las cucarachas y aun así decía algo tan peligroso? A su hermana deberían haberla metido en un manicomio nada más nacer.
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