Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Soberano Supremo De Orbis - Capítulo 14

  1. Inicio
  2. Soberano Supremo De Orbis
  3. Capítulo 14 - 14 Capitulo 14 Interludio 3
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

14: Capitulo 14: Interludio 3 14: Capitulo 14: Interludio 3 Volumen 01: Descenso Al Abismo.

Capitulo 14: Interludio 3: Sin botón de salida.

Tras haber cometido semejante error, ya no sabía qué hacer.

Debido a la emoción del momento, se había olvidado por completo de que los humanos no estaban en buenos términos con los semihumanos, y aparecer en una ciudad humana siendo uno de ellos había sido la mayor tontería que podía cometer.

Además, el propio tutorial se lo había advertido.

Ya no había nada más que hacer.

El error estaba hecho y él era plenamente consciente de ello.

Por esa razón, dejó de lado la culpa y se centró en algo más importante… “¿Y ahora qué hago?” se preguntó, esta vez con un tono un poco más alegre, como si forzara su ánimo.

Lo primero es salir de esta ciudad sin que nadie me vea.

Debo irme.

No tengo más opción.

Sería peligroso continuar en este lugar.

Sí, definitivamente tengo que irme, pero… ¿a dónde?

Se quedó pensativo durante unos segundos, mirando la pared del callejón como si fuera a darle una respuesta.

Sinceramente no lo sé… pero que se encargue mi yo del futuro, pensó al final, soltando una pequeña risa nerviosa.

De pronto, sintió varias pisadas detrás de él.

Su cola se erizó al instante, y sus orejas se tensaron de forma instintiva.

¿Alguien me sigue?

Se giró hacia atrás con aparente tranquilidad, observando el callejón.

No había nadie.

Sin embargo, cuando estaba a punto de relajarse, sus orejas captaron algo más… respiraciones.

Varias.

Provenían de una de las curvas que quedaban detrás.

¡Me están siguiendo!

¡Debo huir, rápido!

Sin pensarlo más, ColaCansada se lanzó a correr por el callejón, con la mente completamente revuelta.

No lograba entender por qué lo perseguían, pero tampoco tenía intención de detenerse a preguntar.

Prefería huir, incluso si todo se trataba de un malentendido.

Para ese momento, su sueño de convertirse en aventurero se había hecho añicos… al menos por ahora.

¿Habré entrado en una de esas misiones que se activaban por sí solas al cumplirse ciertos patrones?

No creo, ¿Verdad?

Sea lo que sea saldré vivo de esta, pensó mientras giraba bruscamente en una esquina.

Al mismo tiempo, abrió su árbol de habilidades.

¡Esto es genial!

¡Hay tantas habilidades…!

Su entusiasmo regresó de golpe.

No solo eso, sino que ahora estaba impaciente por aprender habilidades propias de su raza y, sobre todo, magia.

La magia siempre lo había fascinado, y la idea de poder usarla por fin hacía que su corazón latiera con fuerza.

Sin embargo, de un segundo a otro— Sintió un golpe seco en la nuca.

Todo se volvió lento.

Su cuerpo dejó de responderle y el mundo pareció inclinarse mientras caía.

Sus ojos comenzaron a cerrarse poco a poco.

Era consciente de lo que ocurría, pero no podía hacer nada para evitarlo.

Era como si su propio cuerpo lo estuviera obligando a perder el conocimiento.

¿Qué su… ce… de…?

Ese fue su último pensamiento antes de que su cuerpo impactara contra el suelo y todo se sumiera en la oscuridad.

Para cuando abrió los ojos, todo lo que lo rodeaba era distinto.

Miró hacia todos lados, buscando respuestas imposibles de obtener.

Su expresión desconcertada dejaba en claro lo confundido que estaba.

“¡¿Dónde estoy?!” gritó con fuerza, sin entender lo que ocurría.

Al mismo tiempo, tiró con desesperación de los barrotes de la jaula en la que se encontraba, intentando llamar la atención de alguien.

No podía comprender cómo había terminado en un lugar así.

¿Qué hago acá?

¿Por qué estoy encerrado?

Debería estar en ese calle— Antes de poder terminar ese pensamiento, algunos recuerdos comenzaron a regresar.

Recordó el golpe recibido por detrás… y cómo, tras eso, todo se había apagado.

Entonces alguien me atacó y me trajo hasta aquí… ¿verdad?

Meditó, aún sin estar completamente seguro de lo que había sucedido.

De repente, un humano apareció frente a la jaula y, sin previo aviso, golpeó uno de los barrotes con un palo.

“¡Deja de hacer ruido, esclavo!” gritó en un tono áspero y autoritario.

¿Eh… esclavo?

Pensó, completamente confundido.

“¡Yo no soy un esclavo!

Estoy seguro de que debe tratarse de un error”, exclamó con la esperanza de que todo fuera una confusión.

El humano lo observó con una seriedad tan pesada que ColaCansada se estremeció y dio un paso atrás dentro de la pequeña jaula.

Acto seguido, como si aquella expresión aterradora jamás hubiera existido, el hombre estalló en carcajadas.

“¡Buen chiste!

Si estás aquí es porque eres un esclavo, y punto”, dijo entre risas.

Luego, clavándole una mirada llena de desprecio, añadió: “Así que compórtate como tal, esclavo”.

Tras decir eso, el humano se dio media vuelta y se alejó con total tranquilidad, silbando una melodía despreocupada.

ColaCansada, completamente desconcertado, abrió el chat del juego con la intención de preguntar si aquello que le estaba ocurriendo era siquiera posible.

Después de todo, lo que veía y escuchaba escapaba por completo a la lógica de un videojuego.

Pese a ello, en cuanto desplegó el menú, no había ningún chat disponible.

¿Será algún bug?

Sí… seguro es eso, meditó, aunque el desconcierto seguía apretándole el pecho.

Acto seguido, se le ocurrió la idea más lógica: cerrar sesión y volver a entrar para comprobar si el problema se solucionaba.

Sin embargo… Intentar hacerlo no hizo más que desorientarlo todavía más.

El botón para abandonar la sesión no estaba.

Es más, al observar con mayor detenimiento, notó que muchas de las opciones que deberían aparecer simplemente no existían.

El menú estaba incompleto… roto.

ColaCansada se quedó en blanco.

Su voz no salía.

¡¿Qué está ocurriendo?!

¡El videojuego debería dejarme salir!

¡Esto no tendría que estar pasando!

Permaneció inmóvil, perplejo, incapaz de entender la situación.

Lo único que pudo hacer fue llevarse ambas manos al rostro, preguntándose una y otra vez qué estaba ocurriendo.

Nada tenía sentido para ColaCansada.

-CONTINUARA-

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo