Soberano Supremo De Orbis - Capítulo 15
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
15: Capitulo 15 15: Capitulo 15 Volumen 01: Descenso Al Abismo.
Capitulo 15: Dar todo hasta el final.
Aquella pantalla que había aparecido cuando fue transportado a esa cueva reapareció nuevamente.
La diferencia era que ahora se trataba de un montón de mensajes, con cada pantalla superponiéndose sobre otra, hasta el punto de que apenas lograba distinguir lo que decía la anterior.
Por si eso no fuera suficiente, el pitido de emergencia también hizo su aparición, tal como aquella primera vez.
Esto se parece a un déjà vu… pero el problema es que esto sí lo viví de verdad.
A pesar de lo molesto que resultaba ese pitido taladrándole la cabeza, Yossu se mantenía relativamente calmado.
Estaba intrigado y alterado, sí, pero no lo suficiente como para perder la compostura.
En serio… ¿qué está pasando con todo esto?
Las pantallas no dejaban de aparecer, una tras otra, hasta volverse francamente irritantes.
¿Seré transportado otra vez?
¿En serio, una vez más?
Se preguntó, incrédulo.
Lo sabía perfectamente.
Desde que aquel mismo tipo de pantalla había aparecido cuando ingresó al juego, todo había comenzado a torcerse.
Su mayor temor era que lo mismo volviera a suceder.
Aunque… ¿no sería bueno que me sacaran de este lugar?
No tengo rumbo alguno, y mi único objetivo ahora mismo es encontrar una salida.
De pronto, las pantallas con mensajes extraños dejaron de aparecer de forma caótica, tal como lo habían estado haciendo hasta entonces.
Con una leve sensación de alivio, Yossu comenzó a cerrarlas una por una.
Nah… ya me parecía imposible que me transportaran otra vez.
Mi preocupación fue en vano.
Pensó, un tanto más relajado.
Sin previo aviso, una nueva pantalla oscura apareció de golpe frente a él.
“Cargando…” Ese único mensaje descolocó por completo a Yossu.
“¿Eh?
¡¿Y esto?!” “¡¿Cargando qué?!” se preguntó, ahora claramente ansioso.
Esta vez sí estaba realmente preocupado.
Sabía que algo estaba por suceder, pero el verdadero problema era que no tenía idea de qué.
Segundos después, en un simple pestañeo, se encontró en un lugar completamente distinto.
“¡Maldición, sí fui transportado de vuelta!” gritó Yossu mientras sentía cómo su cuerpo comenzaba a caer.
Cuando creyó que no sucedería… Finalmente fue transportado una vez más.
Todo había ocurrido tan rápido que incluso ahora le costaba procesar lo que le estaba sucediendo.
Como ya se estaba volviendo costumbre, su mala suerte le jugaba una nueva pasada.
No solo había sido transportado, sino que además… “¡Estoy cayendo!
¡Estoy cayendo!” gritó, sorprendido, mientras el aire pasaba con violencia por sus costados.
¡Es en estos momentos en los que me hubiera gustado tener todas mis alas, carajo!
Meditó, lleno de enojo.
Mientras caía, intentó tranquilizarse y observar los alrededores.
Desde el punto de vista de Yossu, no había motivo para entrar en pánico.
Ya había pasado por todo tipo de situaciones absurdas.
Además, algo dentro de él parecía suprimir ese tipo de emociones extremas.
Aun así, estaba preocupado por lo que estaba ocurriendo y por lo que podía sucederle.
Sin embargo, era capaz de pensar con la cabeza fría.
Pero no todo era caída.
Al observar debajo de él, no pudo evitar que una amplia sonrisa se dibujara en su rostro, acompañada de una mezcla de emoción y enojo.
“Vaya… esa cosa es terroríficamente inmensa”, exclamó, con sus ojos rojos clavados en aquella criatura.
El ser era una mezcla imposible entre dragón y zorro.
En su alargada cabeza se extendía una melena de tentáculos oscuros que parecían moverse por voluntad propia.
No tengo ninguna duda… esto definitivamente parece la sala de un jefe final.
Yossu no llegó a esa conclusión solo por la criatura.
Al observar con mayor atención los alrededores, notó que se encontraba en una sala colosal, cerrada, repleta de estructuras derruidas dignas de antiguas ruinas.
Entiendo perfectamente la situación de mierda en la que estoy, pero… pensó, con una sonrisa furiosa.
“¡¿Por qué carajos el sistema me trajo a este lugar?!” gritó con todas sus fuerzas.
No lograba comprender qué estaba ocurriendo ni cuál era el objetivo del sistema al hacerle esto.
Peor aún, sabía perfectamente que no existía ninguna posibilidad de derrotar a esa cosa con su nivel actual.
Lo único que podía hacer era sonreír… y seguir adelante.
¿Llorar?
No tengo motivos.
No me va a dar ninguna solución.
Las cosas ya están lo suficientemente jodidas como para no disfrutar este momento.
Tras esos pensamientos, Yossu continuó cayendo.
Si no moría por la caída, probablemente la bestia lo terminaría matando.
Tampoco existía posibilidad alguna de huir.
A lo lejos se podía apreciar una inmensa puerta, decorada de forma imponente, digna de la entrada a un jefe final de cualquier MMORPG, pero claramente era imposible abrirla, o peor aun, llegar a ella.
Su idea era simple, directa, sin rodeos… sobrevivir a la caída y darlo todo contra aquella bestia entre las bestias.
Es una pena que no vaya a poder reunirme con mis compañeros… pero así son las cosas.
Respiró profundamente y luego soltó el aire con total tranquilidad.
Cuando terminó de prepararse mentalmente, Yossu clavó la mirada en la criatura.
“¡Prepárate para sufrir hasta el último momento, monstruo!” exclamó, con una expresión completamente retorcida, cargada de euforia, propia de alguien que disfrutaba llevar cada combate más allá del límite.
Por último, agregó: “Bien… ¡que comience el juego!” Las posibilidades de victoria eran nulas, y Yossu lo sabía.
No había forma de huir, ni un plan milagroso que pudiera salvarlo.
Darle demasiadas vueltas a cómo sobrevivir era, en ese punto, completamente innecesario.
El único plan factible —y digno de aquel soberano que una vez gobernó Orbis, amante de este tipo de combates— era uno solo: divertirse sin reservas y disfrutarlo hasta el último instante.
Después de todo… así siempre había sido Yossu.
-CONTINUARA-
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com