Soberano Supremo De Orbis - Capítulo 20
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20: Capitulo 20 20: Capitulo 20 Volumen 01: Descenso Al Abismo.
Capitulo 20: Después de todo, los celulares sí hacen mal a la vista.
Para cuando voló por los aires, ya era consciente de que había cumplido con su objetivo.
Es decir, sobrevivir sesenta segundos frente a aquella inmensa criatura, algo que parecía imposible.
Por eso, Yossu no se sorprendió demasiado cuando el tiempo volvió a detenerse y quedó suspendido en el aire.
Era consciente de que el tiempo había terminado, ya que desde el principio había estado contando internamente.
Pese a ello, estaba molesto de que su plan hubiera fallado en el último momento.
Existía la posibilidad de que aquel ser no cumpliera su promesa.
Lo pensó durante un instante, pero el soberano de Orbis no dudaba de que aquella entidad, camuflada con la apariencia de un celular, aparecería una vez más frente a él.
Después de todo, su orgullo era evidente.
Quedaría muy mal parada si al final terminaba huyendo con los circuitos entre las patas.
Sobreviví… ¡lo logré!
Gritó en sus pensamientos.
Al mismo tiempo, apretaba el puño con una expresión eufórica.
Para su suerte, todo había salido bien.
Yossu, aunque no lo mostraba, estaba preparado para arriesgar cualquier parte de su cuerpo si era necesario para sobrevivir.
Incluso estaba preparado para morir.
Debido a ello, se sentía genuinamente feliz.
Tanto, que su cuerpo quería gritar de la emoción por el simple hecho de haber sobrevivido.
Sin embargo, ante la presencia de la señorita celular, deseaba no mostrar esa faceta.
Ella apareció frente a él en cuestión de un pestañeo.
“Con que apareciste…” “¿Contenta con tu derrota?” preguntó Yossu en un tono burlón.
El ser dentro de aquel celular lanzó un pequeño suspiro.
“Sí, sí, sí, ya entendí que ganaste.
Me gustaría aplaudirte, pero como ya verás, no tengo manos”, mencionó el celular de forma bastante despreocupada.
Al verla así, no pudo evitar sorprenderse.
Estaba preparado para escuchar a alguien enfadado, pero por alguna razón se la veía tranquila.
No logro entenderla.
Actúa de forma tan extraña que me cuesta creer cuál de sus facetas es real.
Tengo la sensación de no haber visto su verdadera personalidad… y eso me inquieta.
“Espero que cumplas con lo acordado”, dijo Yossu con una preocupación latente.
Ante esas palabras, fue capaz de notar cómo, por un momento, la expresión retro dentro del celular hacía una mueca de enojo.
Yossu estuvo a punto de soltar una risita, pero se la guardó para sí mismo.
No deseaba empeorar las cosas más de lo que ya estaban.
“Tranquilo… soy alguien que cumple”.
“Probablemente no nos volveremos a ver nunca más… bueno, puede que sí.
Viendo lo que mostraste en este combate, es seguro que nos veamos al final”, dijo esto último como si hablara consigo misma, en un tono pensativo.
Sintió curiosidad por esas palabras, pero prefirió no perder tiempo, ya que era muy probable que no le respondiera nada de lo que preguntara.
“Espero no verte nunca más y que no intervengas en mi vida como si ya la hubieras escrito.
Solo eso pido”, expresó Yossu con seriedad, clavándole una mirada penetrante y aterradora.
Al escuchar esas palabras, la mueca que se formó en la expresión retro de la señorita celular fue la de alguien completamente fastidiado.
Aunque, siendo sinceros, ya lo estaba desde que Yossu había ganado aquel pequeño reto que habían zanjado entre ambos.
Acto seguido, el celular flotó y se colocó a la altura de sus ojos.
“Fue un reto divertido, pero ya es momento de que te vayas, Yossu…”, mencionó en un tono que oscilaba entre lo serio y lo desinteresado.
No obstante, cuando todo parecía haber terminado, su expresión retro cambió.
“…O mejor dicho, Inmortal de doble clase”, agregó la señorita celular de forma siniestra, acompañando sus palabras con pequeñas risitas.
Yossu se quedó completamente en blanco al escuchar eso, incapaz de contener su expresión de asombro.
Se quedó paralizado cuando la oyó pronunciar su apodo.
La forma en la que lo había dicho era como si hubiera estado jugando con él desde el principio.
Mordió con fuerza sus dientes, y el sonido no tardó en hacerse notar.
Estaba tan furioso que ni siquiera podía pensar con claridad.
“Tu… co-cómo…”, dijo, confundido y rebosante de furia.
Al mismo tiempo, el rostro de Yossu parecía gritar su deseo de destruir de inmediato al ser que tenía frente a él.
Sin embargo, antes de que pudiera formular sus preguntas, de pronto, nada volvió a ser igual.
Una vez más, se quedó sin palabras.
Frente a él, el ente que poseía el celular ya no se encontraba.
Miró hacia un lado y luego hacia el otro, hasta que finalmente descubrió que había regresado al lugar en el que se encontraba antes de ser transportado a aquel extraño sitio.
Yossu cayó de rodillas y golpeó con fuerza el suelo.
Su expresión enfurecida hablaba por sí sola.
“Esa… esa… ¡maldita perra!”, gritó indignado al darse cuenta de dónde había aparecido.
-CONTINUARA-
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