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Soberano Supremo De Orbis - Capítulo 19

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19: Capitulo 19 19: Capitulo 19 Volumen 01: Descenso Al Abismo.

Capitulo 19: Ven con papá.

Para cuando ya se encontraba debajo de la criatura, esta dejó de atacarlo con su cantidad de tentáculos.

Le era imposible a la bestia enviar esas extremidades hacia abajo para atraparlo, lo cual le vino muy bien a Yossu.

La idea nunca fue matarlo, sino encontrar la forma de evitar sus ataques.

Desde el principio, su objetivo había sido colocarse debajo de él, ya que de esa manera minimizaría cualquier ataque inesperado.

Lo único de lo que debía cuidarse allí abajo eran sus colosales cuatro patas, pero consideraba que eso era soportable.

Una vez logrado, era momento de proceder con el siguiente paso.

Con las extremidades de su habilidad activas en la espalda, Yossu hizo que estas se volvieran aún más largas y gruesas.

Era obvio que el consumo de magículas sería abismal, pero no importaba.

Solo necesitaba aguantar unos segundos más.

Apenas estuvo bien posicionado, hizo que aquellas extremidades envolvieran el cuello de la criatura.

No puedo matarlo.

Con mi nivel actual es imposible… pero créeme que te haré la vida imposible durante lo que queda del minuto, meditó, eufórico por la diversión que estaba experimentando.

Su expresión se retorcía, alimentada por la adrenalina del momento.

Uno de los puntos fuertes de la habilidad [Abyssal Hands] era que esas extremidades solo eran visibles para quien las utilizaba.

Para cualquier otro, era como si un espíritu invisible estuviera acosándolo.

De esta forma, la colosal bestia no tenía ni idea de qué era lo que la sujetaba del cuello.

Mientras comenzaba a moverse con violencia para liberarse de aquello que lo retenía, Yossu se dirigió hacia una de sus patas traseras.

No tenía la fuerza suficiente para derribarla directamente.

Su objetivo era enredarlo y obligarlo caer utilizando la propia fuerza del monstruo en su contra.

Si hubiera contado con el poder necesario, Yossu lo habría estrangulado desde el primer instante.

Pero ese no era su nivel actual.

Se movió rápidamente hacia una de las patas traseras, pero cuando ya iba a mitad de camino, una enorme cantidad de polvo comenzó a levantarse a su alrededor.

Cada vez que la bestia forcejeaba para liberarse de lo que la sujetaba del cuello, movía sus patas de forma descontrolada, golpeando el suelo y levantando densas nubes de polvo bajo su cuerpo.

Por suerte, el tamaño de la criatura le permitía localizar su objetivo incluso en esas condiciones.

El verdadero problema era no terminar aplastado por una de aquellas colosales patas.

“¡Maldición!

Ya estoy sintiendo la pérdida de magículas…” “Necesito ponerle fin a esto lo más rápido posible.” En cuanto se acercó a una de las patas traseras, algo con forma de punta de flecha apareció de golpe en su visión, emergiendo entre el polvo.

Yossu tuvo que lanzarse de inmediato hacia un costado.

Si no fuera por su habilidad de detección, jamás habría sido capaz de esquivarlo a tiempo.

Se incorporó con rapidez, pero aquella cosa volvió a aparecer y comenzó a perseguirlo, como si se tratara de un misil teledirigido.

“¡¿Qué es esa cosa?!

¡Es peor que un acosador!” exclamó Yossu, apenas logrando mantener la compostura.

Por si no fuera suficiente, aquel apéndice era incluso más grande que los tentáculos a los que se había enfrentado al inicio.

No podía perder más tiempo.

Estaba a nada de quedarse sin magículas y, en el momento en que llegaran a cero, sus extremidades desaparecerían al instante, haciendo que todo su plan se fuera directamente al carajo.

Por alguna razón, sentía que ya había visto esa cosa antes.

Buscó desesperadamente en su memoria, hasta que de pronto una imagen encajó.

La había visto mientras caía desde el cielo.

“¡Es su cola!” gritó, completamente sorprendido.

Y junto con esa revelación, surgió una idea.

Yossu se quedó quieto en su lugar.

“Ven con papá, colita linda” dijo, abriendo los brazos como si su objetivo fuera domar a Gold Ship …Uh, ¿eso no sonó mal?

Meditó, incluso en medio de una situación tan crítica.

Inmediatamente después, su corazón empezó a latir de forma extraña, y enseguida se dio cuenta de dónde provenía el ataque.

Gracias a su habilidad de detección de peligro, era capaz de saber —incluso sin ver, entre todo ese polvo— desde qué dirección venía la amenaza.

Se giró hacia la derecha y vio la punta de la cola dirigiéndose de forma brutal hacia él.

En el momento en que se acercó, Yossu dio un salto y se aferró a ella.

Rápidamente salió de debajo del cuerpo de la bestia y terminó nuevamente en el aire, solo que esta vez estaba colgado de su cola.

Sin embargo, para desgracia del monstruo, aquella había sido la peor jugada posible.

“¡Esto es mucho peor que una montaña rusa!” mencionó mientras se sujetaba con fuerza a las duras escamas oscuras.

En el instante en que la criatura hizo fuerza para sacárselo de encima, las extremidades oscuras que aún estaban sujetando su cuello fueron arrastradas por la propia fuerza del movimiento, pasando por debajo de su cuerpo desde la cola.

El resultado fue inmediato.

Su cabeza fue tirada violentamente hacia abajo y, con un estruendo, el colosal cuerpo terminó dando una vuelta parcial.

Si todo hubiera salido exactamente como lo había planeado en ese último instante —cuando descubrió que aquello era su cola—, probablemente la cabeza de la criatura habría quedado atada a ella, por decirlo de alguna forma.

Pero en el momento en que se aplicó toda la fuerza, Yossu no logró mantenerse aferrado y salió despedido por los aires, provocando que las extremidades formadas por oscuridad se soltaran por completo del cuello de la bestia.

En pocas palabras, había logrado derribarlo… pero no incapacitarlo, ni siquiera por unos segundos.

“¡Estoy cayendo de vuelta!” exclamó mientras sentía nuevamente el aire golpear su cuerpo.

Vaya… ya se me está haciendo normal descender a toda velocidad, pensó, acompañado de unas cuantas risas involuntarias.

Y, tal como había esperado, el tiempo volvió a detenerse frente a sus ojos.

-CONTINUARA-

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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