Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Soberano Supremo De Orbis - Capítulo 27

  1. Inicio
  2. Soberano Supremo De Orbis
  3. Capítulo 27 - 27 Capitulo 27
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

27: Capitulo 27 27: Capitulo 27 Volumen 02: El Nacimiento del Soberano.

Capitulo 27: Devoradores.

Minutos antes… Luego de haber masacrado sin dificultad a aquellos jugadores, Yossu volvió a caminar sin rumbo por las cuevas que parecían no tener fin.

Por un momento pensé que vería el final de este maldito lugar cuando me crucé con ellos, pero… Se detuvo, haciendo una breve pausa mientras la irritación se acumulaba en su pecho.

“—¡No puedo creer que siga atrapado acá!

Maldigo a ese celular por no haberme sacado de este lugar.” Su enojo estaba más que justificado.

De una forma u otra necesitaba liberar esa furia, ¿y qué mejor manera que gritar al aire en un sitio donde no había absolutamente nadie?

Aún me cuesta creer que haya matado sin ningún problema a personas como yo.

Es más… me sorprende todavía más que no me haya afectado.

Incluso más que el propio hecho de haberlos matado.

Algo así debería haberlo dejado sin palabras.

Si todavía fuera su antiguo yo, jamás habría sido capaz de hacer algo semejante.

Sin embargo, ahora que se había convertido en Yossu, matar no significaba nada.

Al principio tuvo dudas sobre si realmente era posible reencarnar en su propio personaje de Stelaris, pero ya no quedaba lugar para la negación.

Si no fuera así, no había forma de explicar por qué ya no era devorado por emociones que, en otro tiempo, lo habrían aplastado sin piedad.

Aun así… no puedo quejarme.

Era algo que lo beneficiaba.

Si no hubiera sido capaz de matar a esos humanos, ahora mismo, muy probablemente, ya estaría muerto.

“En cualquier caso, se lo tenían merecido”, murmuró Yossu, avalando la masacre que había cometido.

Intenté ser bueno y no lo aprove— Antes de que pudiera terminar ese pensamiento, sus ojos se fijaron en una luz que brillaba a lo lejos.

“¿Otra vez jugadores?”, meditó, confundido pero expectante.

Aunque podía tratarse de cualquier cosa, sabía con certeza que aquello no era una salida.

A simple vista, la luz no parecía especialmente intensa.

Cuando se acercó lo suficiente, lo comprendió al instante.

Era una enorme habitación que conectaba con numerosas cuevas, o al menos eso podía distinguir a simple vista.

Pero lo que más llamó su atención fue una antorcha solitaria, encendida en la distancia.

Así que de ahí venía la luz… Meditó, decepcionado.

Aun así… esto no es necesariamente malo.

Significaba que podía haber algo interesante oculto allí abajo, pensó con una actitud distinta.

Sin dudarlo, se lanzó desde donde estaba y, en cuestión de segundos, tocó el suelo.

No era una gran altura, por lo que era imposible que sufriera daño con una caída así.

Desde arriba había notado una extraña bruma, pero, siendo honesto, no le dio la menor importancia.

“¿Qué es esta cosa…?”, se preguntó, incapaz de comprender lo que lo rodeaba.

Vista desde arriba, la zona parecía muy distinta.

Es más, ahora la bruma se mostraba mucho más espesa.

De pronto, su habilidad pasiva reaccionó.

Su corazón comenzó a latir de una forma extraña.

“¡Maldición!”, gritó con molestia.

Un instante después, entre aquella neblina antinatural, distinguió cómo una extremidad se dirigía hacia él a una velocidad que jamás había visto antes.

Por suerte, logró esquivarla gracias a su habilidad pasiva.

Qué molesto… Ni siquiera puedo ver dónde está.

Solo puedo ver sus ataques.

Meditó con creciente irritación.

Tras ese primer intento fallido, llegaron nuevos ataques, esta vez a mayor velocidad y desde distintos ángulos.

Yossu hizo todo lo posible por esquivar, pero no era suficiente, ni siquiera con su habilidad pasiva.

Aunque logró evitar que uno de aquellos tentáculos lo atravesara por completo, apenas lo rozó, rasgando parte de su ropa… y también su piel.

Esto es malo.

No sé dónde está ni cómo atacarlo.

Entre la oscuridad y la incertidumbre, alcanzó a vislumbrar débilmente cómo ciertas formas heteromorfas se desplazaban de un lado a otro dentro de la bruma.

Conque son muchos… Hice mal en pensar que se trataba de una sola criatura.

Apenas tuvo la oportunidad, agarró con fuerza uno de aquellos tentáculos oscuros y tiró violentamente en su dirección.

La criatura, envuelta en una oscuridad antinatural, fue arrastrada hacia él.

Tenía un aspecto similar al de un animal cuadrúpedo, pero su forma era digna de una película de terror, con colmillos grotescos y una anatomía retorcida.

“¡Te mereces esto por molesto!”, gritó mientras sujetaba la cabeza de la bestia y la estrellaba contra el suelo.

La sangre verde salpicó los alrededores, y la cabeza de la criatura quedó completamente destrozada.

“Uno menos”, dijo con una sonrisa.

De pronto, sin siquiera mirar, Yossu esquivó con facilidad un ataque que llegó desde atrás.

“Lo siento, ya me acostumbré a sus ataques repetitivos”, comentó mientras giraba levemente hacia la dirección de donde había provenido.

Si quieren vencerme, van a necesitar mucho más que esto.

Meditó con alegría tras haber comprendido el patrón de movimiento de sus enemigos.

Sin embargo, justo cuando todo parecía estar bajo control, algo llamó su atención.

Las partículas rojas suspendidas dentro de la bruma oscura comenzaron a moverse.

No de forma errática, sino como si tuvieran un destino.

O mejor dicho… como si tuvieran vida propia.

“Jajá… ¿cómo no me di cuenta antes?”, expresó, sorprendido, casi sin poder creerlo.

Le costaba aceptar que algo tan evidente se le hubiera pasado por alto.

Al observar cómo aquellas partículas rojizas se deslizaban hacia las heridas de la criatura que había derrotado, lo entendió todo.

Poco a poco, el cuerpo que parecía muerto comenzó a regenerarse.

La carne se reconstruía ante sus ojos, y en cuestión de segundos la criatura volvió a moverse.

La bestia había regresado a la vida.

Pero… ¿cómo?

Yossu ya conocía la respuesta.

“Conque devoradores, eh”, dijo mientras observaba cómo la criatura de cuatro patas recuperaba su postura, gruñéndole con ferocidad.

-CONTINUARA-

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo